December 14, 2020
De parte de Nodo50
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Ecoloxistas en acci贸n | Podr谩n tildarnos a las ecologistas de tener prejuicios pero cualquier anuncio conjunto de Inditex y la Xunta nos causa p谩nico. Cuando al mastodonte textil se le une un gobierno gallego empe帽ado en hacer del futuro la escombrera del presente, ni la candidez volteriana esperar铆a algo bueno del asunto.

Aun as铆 en un alarde de objetividad vamos a evitar colmatar de consignas estas l铆neas y desmenuzar qu茅 es la viscosa y qu茅 consecuencias tanto econ贸micas como ambientales tendr谩 el plan anunciado de 芦Llevar la madera de los bosques gallegos en nuestras chaquetas禄 por el que la Xunta pretende captar fondos del programa europeo Next Generation para extraer celulosa y la posterior elaboraci贸n de la tela vegetal denominada viscosa o ray贸n. Y no menos importante, saber si hay algo de esa cosa pegajosa en mis vaqueros de toda la vida.

La viscosa est谩 presente en las prendas veraniegas, ligeras y transpirables, pero tambi茅n en los pa帽ales, gasas para curas o incluso en las mascarillas que los tiempos covid nos obligan a usar a diario.

La producci贸n de viscosa puede darle un impulso a la explotaci贸n maderera del rural gallego tan depauperado por el hundimiento del precio del eucalipto para pasta de papel. La demanda de celulosa para esta producci贸n potenciar铆a las labores de silvicultura tanto de montes comunales como personales que podr铆a ser piedra angular para un cambio en la pol铆tica forestal gallega. Los n煤meros de la portada del proyecto dejan clara su potencialidad: una inversi贸n inicial de 950 millones para conseguir una producci贸n de 250 mil toneladas de viscosa, lo que equivale a una demanda de 1,5 millones de metros c煤bicos de madera.

Antes de continuar, vamos a contextualizar primero estas cifras. En Galicia, el aprovechamiento maderero alcanza los 10 millones de metros c煤bicos. La explotaci贸n es minifundista, uno de cada seis gallegos posee una tira de monte. Actualmente para los propietarios forestales tanto particulares como comunidades de montes supone unos ingresos de unos 278 millones de euros. Unos ingresos que repercuten principalmente en el medio rural y contribuyen a generar actividad y rentas tanto a 450.000 propietarios particulares y a 150.000 comuneros, as铆 como a los miles de trabajadores del sector.

Pero no todo est谩 tan repartido en el sector forestal gallego, hay dos grandes acaparadores de cifras, bendecidos por la actual pol铆tica forestal de la Xunta. El eucalipto, la plaga de nuestros montes, suma el 60% de la tala anual de madera. El segundo protagonista, y no menos denostado por el ecologismo gallego, es ENCE. La papelera moviliza casi un tercio de la explotaci贸n total.

Los propietarios de las explotaciones no tendr谩n nada en contra de un nuevo y fuerte pujador por su madera, pero qu茅 sucede con los dos grandes protagonistas, c贸mo les afectar谩 la intrusi贸n de la viscosa en su reino.

El eucalipto sale indemne, ya que est谩 especie es id贸nea para la obtenci贸n de la materia prima necesaria para la elaboraci贸n de la viscosa. Esto podr铆a cambiar para esta al贸ctona pir贸fila con una nueva pol铆tica forestal que potenciara la replantaci贸n con especies id贸neas a la producci贸n de la pasta pero menos propagadoras del fuego y si no aut贸ctonas, por lo menos no colonizadoras como los pinos, abetos, abedules, 谩lamos o cierto tipo de acacias.

La entrada de Inditex en el sector forestal no puede dejar impasible a ENCE, acostumbrada a dictar el precio de la madera para pasta puede verse forzada a pujar por cada tala si hay hostilidades entre ambos gigantes industriales. La existencia de materias primas m谩s que suficientes para satisfacer la demanda marcar谩 seguro un escenario de colaboraci贸n para forzar un bajo precio de la madera. Ante este dumping persistente, poco amparo encontrar谩n en el gobierno gallego los cientos de miles de modestos silvicultores que tendr谩n que enfrentarse a estos dos gigantes. La asimetr铆a impondr谩 su ley.

Si bien las consecuencia ecosociales negativas del proyecto en el sector primario podr铆an solventarse con la acci贸n decidida del regulador, dif铆cilmente puede esperarse esta participaci贸n activa del actual Gobierno de la Xunta que lleva un decenio pertrechado en el laissez faire. Es m谩s, su papel ser谩 m谩s bien el de regalar el monte y los fondos europeos a Inditex, poniendo una vez m谩s lo p煤blico al servicio de las multinacionales.

Abordemos ahora el propio proceso de elaboraci贸n de la viscosa. Si bien este, concentrado en las plantas de procesamiento, no tendr谩 unas consecuencias tan extendidas por la geograf铆a gallega como el extractivismo maderero, por contra parece que sus consecuencias ambientales no ser谩n menos graves, ya que el proceso de producci贸n de la viscosa depende en gran medida de productos qu铆micos t贸xicos como el disulfuro de carbono, el hidr贸xido de sodio y el 谩cido sulf煤rico, utilizados para romper la celulosa y transformarla en fibra de viscosa..

Por supuesto hay soluciones t茅cnicas para la elaboraci贸n que no acarreen residuos contaminantes, pero estas medidas anti contaminantes tienen un coste que el fabricante no descuenta de su cuenta de resultados si no es obligado por el regulador. Otra vez tropezamos en la misma piedra, un regulador ausente y permisivo con las agresiones al medio ambiente.

Tantas veces nos encontramos las ecologistas con el mismo 芦modus operandi禄 industrial que podemos recitar de memoria: 芦el vertido de estas substancias qu铆micas en los riachuelos aleda帽os sin un tratamiento previo adecuado afectar谩 al delicado equilibrio natural de los ecosistemas, lo que provoca la muerte de peces y otros organismos acu谩ticos, m谩s las afecciones a trav茅s de la cadena tr贸fica. La exposici贸n tanto de los trabajadores de las mismas f谩bricas como de los habitantes locales a los productos qu铆micos, puede conducir a graves problemas de salud, tales como s铆ntomas neurol贸gicos y psiqui谩tricos, ataques card铆acos y accidentes cerebrovasculares.禄

El primer paso para impedir que la ciudadan铆a sea enga帽ada y exija al regulador amparo es desmontar las campa帽as de greenwashing tanto de estas compa帽铆as como de los gobiernos que las auspician. Cinco a帽os despu茅s de la aprobaci贸n de los acuerdos de Par铆s necesitamos menos publirreportajes edulcorados de verde en la prensa y m谩s medidas reales contra la contaminaci贸n industrial. Se agota el tiempo mientras esperamos medidas gubernamentales ambiciosas para atajar el deterioro ambiental y clim谩tico. La 煤nica medida coercitiva contra estos gigantes industriales es articular una mayor铆a social capaz de desafiar su poder y apostar por una transici贸n justa hacia un modelo econ贸mico que respete la vida en el planeta. Pero no confundamos consignas con pron贸sticos, distamos mucho de ese empoderamiento ciudadano, a煤n queda una gran tarea de polinizaci贸n para conseguir esa mayor铆a de cambio.

El tic tac ecol贸gico resonando en nuestra cabeza y la historia roy茅ndonos en la nuca nos dan aliento para enfrentarnos a estos gigantes sin que nos amedrenten. Son m谩s bien algunos molinos lo que comienza a horrorizarnos.

驴Por qu茅 no aprovechar la oportunidad que nos brindan los fondos europeos para explorar nuevos modos de subsistencia sostenibles que creen un verdadero tejido productivo que alimente el pa铆s, en vez de seguir expoliando los recursos naturales y el paisaje gallego?

Llegados a este punto, con el colapso de los ecosistemas llamando a la puerta y con el cambio clim谩tico ya muy presente en nuestra tierra, no parece prudente ahondar en un modelo de consumo de 芦usar y tirar禄 y en un modelo forestal basado en especies pirof铆ticas, que ya dio muestras de su peligrosidad en tiempos recientes. Son tiempos de reflexi贸n, pero tambi茅n de supervivencia. Esa supervivencia, dada la emergencia clim谩tica en la que ya estamos inmersos, nos obligan a replantear muchas cosas, tambi茅n nuestra econom铆a.





Fuente: Poderpopular.info