December 21, 2020
De parte de Rojo Y Negro
422 puntos de vista

A veces hay victorias amargas. Son aquellas que dan el gobierno a los <<buenos>> (la izquierda seg煤n el canon) y llevan en su mochila la postraci贸n de la sociedad civil. Ni cr铆tica, ni vigilancia, ni capacidad de respuesta. Se trata de <<uno de los nuestros>> y la coherencia y la honestidad se le presupone. No hay canario en la mina. Eso solo rige cuando est谩 en el poder la derecha (los <<malos>> de la catequesis ideol贸gica). Eso es lo que esta sucediendo desde el minuto uno con la gesti贸n de la pandemia << a la espa帽ola>>. La t茅cnica de meter la cabeza bajo el ala que nos ha encaramado como uno de los primeros pa铆ses del mundo con peor balance ante la arremetida del maldito bicho.

El pasado 19 de diciembre, Our World in Data y Mortality.org informaba que Espa帽a era el miembro de toda la Uni贸n Europea que hab铆a registrado m谩s muertes por la Covid-19 desde que irrumpi贸 el virus (https://ourworldindata.org/excess-mortality-covid). Exactamente 77.271 muertos contabilizados en los registros civiles frente a los 44.668 de los recuentos oficiales. Lo que supone un exceso del 26% de 贸bitos, frente al 4% de m谩s registrado en Alemania (23.096 defunciones), a pesar de casi doblarnos en poblaci贸n y los 3.399 de Grecia, que ha sufrido tres rescates-pa铆s (para los que excusan nuestras lacras cargando todo a los ajustes y recortes aplicados durante la etapa de Zapatero y Rajoy, que haberlos haylos).

La primera ola, la de los idus de marzo, nos coloc贸 en el macabro podio de ostentar el liderazgo en cuantos a muertos, infectados y sanitarios contagiados, sin que el confinamiento m谩s severo aplicado hasta entonces a nivel global, con el a帽adido de una hibernaci贸n total de la actividad econ贸mica, aliviara significativamente el panorama. Eso s铆, cuando el gobierno decidi贸 precipitar la desescalada, bajo la presi贸n del PNV, su socio de investidura, a Pedro S谩nchez le falt贸 tiempo para anunciar la buena nueva. <<Hemos derrotado al coronavirus>>, celebr贸 el presidente el 5 de julio, casi en paralelo a que Gran Breta帽a instara a sus ciudadanos a no viajar a Espa帽a. Un fiasco de tomo y lomo que tir贸 por tierra el intento de relanzar el turismo, el monocultivo productivo en el que estamos instalados desde que el franquismo inventara con rotundo 茅xito el pesebre econ贸mico de sol y playa.

De ese ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio hemos pasado a una especie de estado de alarma perpetuo, con las singularidades que aplican cada comunidad aut贸noma por su cuenta y riesgo. Porque de lo que se trata es de echar la culpa al contrario, el gobierno a la posici贸n y viceversa. El triste negocio de la pandemia. Utilizar la zozobra general para lograr r茅ditos pol铆ticos. Una trifulca que, en resumidas cuentas, convierte la lucha contra la pandemia, caiga quien caiga, en subsidiaria de los intereses electorales de los partidos con mando en plaza. No hay canario en la mina que nos advierta del peligro al acecho. Y como en el gobierno est谩n los <<buenos>> (ergo, la izquierda institucional) y la mayor铆a de los medios de comunicaci贸n (todos quebrados) se han convertido en terminales suyas, 隆quietos, paraos! Casi nadie se atreve a protestar, manifestarse o llevar la contraria. No hay que desestabilizar ni hacer el juego a los fachas. Dios y sus representantes en la tierra proveer谩n.

Y as铆, burla burlando, hemos aterrizado en plena tercera ola. Con nueva cepa o simple mutaci贸n de la bicher铆a, el pasado fin de semana media Europa se coloc贸 en posici贸n de m谩xima alerta ante las noticias que llegaban de Gran Breta帽a, potencialmente el foco de un rebrote mucho m谩s virulento. Dicho y hecho, en apenas unas horas veinte naciones exclu铆an los vuelos procedentes de Londres y aleda帽os. Desmereciendo flagrantemente el hecho de que desde hace una semana en sus aeropuertos se exig铆an test precautorios, y de que el Reino Unido ha sido el primero del continente en la carrera por la vacunaci贸n.

Pero Espa帽a es diferente, o indiferente, seg煤n la posici贸n del observador. Porque mientras eso suced铆a en nuestro entorno, el ministro de Sanidad Salvador Illa declaraba que a 茅l no le constaba que el nuevo pat贸geno hubiera llegado aqu铆. Otra vez, tarde y mal. Porque si hay dos territorios dentro de la Uni贸n Europea especialmente expuestos a visitantes ingleses uno es precisamente el nuestro. Son miles los brit谩nicos que residen en la Costa del Sol y otros tantos los que suelen viajar a la pen铆nsula y las islas para pasar las navidades alejados de la tediosa bruma londinense. Por no hablar del tr谩fico diario existente en la colonia de Gibraltar, donde trabaja otro importante contingente de espa帽oles.

La historia se repite, como esperpento, sino no fuera por sus funestas consecuencias a medio y largo plazo para la salud y la econ贸mica de los m谩s d茅biles. Al cerrar esta nota, lunes 21 de diciembre, se ha sabido que el gobierno piensa sumarse a las citadas restricciones a partir del martes. Donde dije digo dio Diego, y que salga el sol por Antequera. Entre el s谩bado 18 y el domingo 20, llegaron 203 aviones procedentes de Gran Breta帽a, y el lunes estaban previstos otros 120. Ser谩 que para Illa todos gozan de la permisiva condici贸n de <<allegados>>, ese engendro-coladero que perpetr贸 nuestro fil贸sofo de cabecera en su momento de Pontifex Maximus.




Fuente: Rojoynegro.info