June 2, 2021
De parte de Lobo Suelto
305 puntos de vista


1- Cada tanto se repara en el hecho de que nuestro nombre, que nos identifica y distingue, no lo elegimos nosotros. Si alguien nombra nuestro nombre no podemos ignorarlo -si nombra nuestro nombre nos nombra, porque se supone que somos nuestros nombres. Pero no decidimos nosotros c贸mo nos llamamos, es decir que, como decisi贸n, nuestro nombre no es nuestro. 

Nuestro nombre es marca de la potestad ajena que nos nombr贸. Pero despu茅s, durante la vida, una vez que no est谩 solo la decisi贸n de otrxs, sino tambi茅n la presencia nuestra en el mundo, vamos recibiendo -adoptando- otros nombres, o sobre-nombres. Si va arriba, el sobre-nombre, quiz谩 sea porque es superior al nombre. 驴Correcciones, mutaciones? Conviven, nuestros nombres. Y el nombre-nombre (el de la Ley y de los padres, de los padres solicitados por la Ley), quiz谩 pasa a ser uno entre varios nombres que, todos, nos nombran. 

Cada trescientos sesenta y cinco d铆as, hay uno en que se nos festeja como individuos. Cada ciclo solar tiene un d铆a del calendario marcado con nuestro nombre. Esa marca tiene un ritual, cantar una canci贸n, el feliz cumplea帽os. La canci贸n es siempre igual, todos la sabemos, repetimos lo mismo, el canto es id茅ntico salvo cuando hay que decir lo espec铆fico, nombrar a quien cumple a帽os, identificarlo como singular en la identidad com煤n del ritual. All铆, en ese momento, cuando hay que nombrar a quien cumple a帽os, el canto id茅ntico se desgrana en un amontonamiento de nombres y sobre nombres distintos, en simult谩neo. All铆 no hay consenso un谩nime sobre c贸mo nombrar a quien cumple; de qui茅n es el d铆a. Algunos nombres hacen m谩s fuerza, otros m谩s tenues; algunos se imponen; algunos a veces arrastran al resto鈥 A veces se espera para ver si alguien marca cu谩l ser谩 el nombre dominante, y en la canci贸n se hace un peque帽o hiato, una pausita antes de nombrar, como el pateador de penales que suspende el pie en el aire un microsegundo esperando ver a d贸nde va el arquero. 

Quiz谩 ese mont贸n, esa indecidible yuxtaposici贸n de nombres distintos de 鈥渓a misma鈥 persona, sea lo que mejor nos nombre. Una prueba de que somos muchxs; de que nadie es uno. Porque los distintos nombres que nos nombran no nombran al mismo sujeto, no nombran exactamente a la misma persona. Vistos desde cada nombre, somos otrx. Cada nombre es uno de nuestros modos de ser. 

驴Podemos hacer la lista de c贸mo somos nombrados y nombradas? Y, acaso, un paso m谩s: pensar qui茅n somos, c贸mo somos vistxs en cada distinta forma de nombrarnos. 

2- Por otra parte, es un gran acto de poder, nombrar. No por nada la Iglesia se arrogaba el poder de bautizar; luego su poder bautizante qued贸 superado por la identificaci贸n dada por la institucionalidad disciplinaria; y ahora鈥 Como sea, nombrar es un acto de poder, pero, acaso, tambi茅n de potencia (poder como poder-sobre otra cosa, y potencia como poder-hacer cosas). Andar d谩ndole nombres a las cosas es, en buena medida, ponerle otros nombres; poner nombres -a cosas, a personas- implica depreciar el o los nombres que ten铆an. 

Una cultura fuerte tiene gran ejercicio nominalizador. Para nosotros, esto se llama as铆. Y cuanto m谩s espec铆ficas son las cosas nombradas, m谩s crece el mundo nuestro: m谩s cosas merecen la distinci贸n de un nombre. M谩s entes, existentes, hay. M谩s pliegues de nuestro mundo. Verbigracia, la comida de un pueblo (cosa que se ve mucho en M茅xico, por ejemplo). Tiene mayor entidad una cosa con nombre propio que una variaci贸n de otra cosa. Una ensalada: 驴se la nombra enumerando sus ingredientes, o le damos nombre a cada diversa combinaci贸n? Porque adem谩s de 鈥渞enombrar鈥, dar nombres puede aumentar la cosidad -o bueno, perd贸n, la entidad- de nuestro mundo. 

Pensar y escribir (y el y nombra aqu铆 a una conjunci贸n de dos momentos de un proceso) quiz谩 sea actividad de nombrar el mundo. En los nombres dados de las cosas nos arrolla lo dado, el estado de las cosas -el statu quo-. Vivir sin nombrar es vivir a pura adaptaci贸n, a pura obediencia. Pensar y escribir -m谩s all谩, m谩s ac谩 de toda imagen de 鈥渁utor鈥 o incluso de 鈥渙bra鈥- es un modo de ejercer el 铆ntimo trabajo po茅tico de traducci贸n de las cosas, de su sentido. Qu茅 es esto para m铆, siendo ese 鈥渕铆鈥 un sujeto que puede ser colectivo (驴no se nombran de otro modo las cosas por ejemplo a partir de una revuelta como la chilena, no pasan a ser efectivamente otras, es decir a tener otros efectos?). Es m谩s, hay que ver si alguna vez un sujeto no es un punto de vista -punto perceptivo y expresivo- de factura rigurosamente colectiva, a veces con y otras sin conciencia de s铆. Escribir como resistencia a que el mundo sea potestad ajena sin m谩s. No hay zona de lo real con la que no podr铆amos hacer el ejercicio de ver c贸mo la nombramos, c贸mo la contamos.  Nombrar las cosas, s铆, pero nombrar tambi茅n el ritmo, la temporalidad de las cosas, nombrar su tono, su timbre; porque, acaso, sobre todo nombramos con el espacio que est谩 entre las palabras. 




Fuente: Lobosuelto.com