July 6, 2021
De parte de La Haine
270 puntos de vista


Los reclamos sociales s贸lo obtienen respuestas parciales, el debate pol铆tico tiende a lo insustancial y no hay contrapesos eficaces al poder del gran capital y sus aliados

Tras la importante movilizaci贸n de hace poco m谩s de dos semanas, no se concret贸 la perspectiva de un acampe de las organizaciones sociales en la Avenida 9 de Julio, en CABA. Una trabajosa negociaci贸n con el Ministerio de Desarrollo Social permiti贸 abrir un per铆odo de espera.

Declaraciones de referentes pusieron l铆mites al acuerdo desde varias organizaciones sociales. Militantes Polo Obrero, Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) Movimiento Socialista de los Trabajadores-Teresa Vive, Barrios de Pie-Libres del Sur, entre otros puntualizaron: 鈥淟as respuestas est谩n lejos de los objetivos planteados, pero hay un compromiso de recomposici贸n de los env铆os de alimentos a los comedores comunitarios que atienden a la emergencia alimentaria. Lo comprometido ser谩 verificado en el curso de los d铆as venideros.鈥 Los mismos dirigentes piqueteros se帽alaron que se atendieron algunas demandas muy urgentes de inclusi贸n en los programas sociales.

Siguen en pie todos los reclamos b谩sicos de esas organizaciones, como la apertura de vacantes y aumentos de salarios del plan Potenciar Trabajo, la vacunaci贸n de las m谩s de 70 mil personas que trabajan en comedores y merenderos, y la regularizaci贸n del env铆o de alimentos. Tambi茅n se reclama el restablecimiento del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

Est谩 claro que el camino de la lucha en las calles sigue abierto, para las organizaciones que participaron de esta negociaci贸n y para todas las dem谩s.

Una m铆nima baja en el 铆ndice de desempleo, de apenas dos d茅cimas en el primer trimestre de 2021 respecto a igual lapso del a帽o pasado, es el 煤nico indicador, algo m铆sero, de mejor铆a social. El Instituto Nacional de Estad铆stica y Censos (INDEC) estableci贸 en 10,2% de la poblaci贸n econ贸micamente activa el 铆ndice de desocupaci贸n. Siempre debe remarcarse que las cifras de desempleo no dan cuenta de aquellas personas que, luego de una b煤squeda infructuosa de trabajo, desisten de su empe帽o.

Ha arrancado una nueva tanda de negociaciones paritarias, de las que surge una nueva pauta salarial. As铆 el 45% de aumento firmado por el sindicato de Camioneros. Reabren negociaciones los bancarios, que en su momento hab铆an cerrado trato por el 29%, en coincidencia con la previsi贸n presupuestaria oficial, y ahora quieren llegar a m谩s del 40%.
La Asociaci贸n Trabajadores del Estado, tard铆amente 鈥渁rrepentida鈥 de haber firmado hace poco por un 35% enarbola tambi茅n el 鈥渞evisionismo鈥 paritario. Se ver谩 que hace la Uni贸n Personal Civil de la Naci贸n (UPCN), cuyos dirigentes suelen ser los 鈥渕ejores alumnos鈥 a la hora de acordar convenios a la baja. Cabe acotar que estos aumentos son en varias cuotas, lo que aminora su impacto real sobre la recuperaci贸n del salario.

Aparece dif铆cil que los sindicatos m谩s d茅biles logren una reapertura de las negociaciones. Y ya es sabido que la p茅rdida de poder adquisitivo de les trabajadores precarizados bordea la cat谩strofe. Hay patronales, como la de sanidad, que directamente se niegan a negociar incrementos de sueldos.

Una pol铆tica antiinflacionaria vigorosa sigue ausente, salvo que se tome por tal la fijaci贸n de unos pocos precios en los comercios de cercan铆a o los recaudos tomados para los cortes de carne 鈥減opulares鈥. La proximidad de las elecciones no ha inspirado otras medidas, al menos hasta ahora. Y las proyecciones de suba de precios en los pr贸ximos meses siguen por arriba del 3%.

Esas circunstancias sociales sirven de encuadre a las cercanas campa帽as electorales. Seg煤n La Naci贸n del viernes 25/6, Mauricio Macri afirm贸 que, de triunfar el kirchnerismo en esa votaci贸n: 鈥淎h铆 se acab贸 todo, nos quedamos sin libertad. La Argentina se convierte en Venezuela o Nicaragua鈥. Lo habr铆a repetido ante quienes lo visitan en sus oficinas.

Lo que parece claro es que dirigentes de la oposici贸n de derecha y medios de comunicaci贸n que les responden tratan de conferirle dramatismo a los comicios de septiembre y noviembre. Se comprende la l贸gica; la demonizaci贸n del gobierno actual es un recurso electoral para quienes cargan con el peso de su desastrosa gesti贸n entre 2015 y 2019. Al mismo tiempo pasan factura por cualquier m铆nimo gesto de autonom铆a de la pol铆tica internacional. Siguen cobr谩ndole la cuenta al gobierno por sus negativas a tomar parte en condenas internacionales. M谩s all谩 de la opini贸n que se tenga sobre los gobiernos de los pa铆ses latinoamericanos, lo evidente es que se rechaza todo lo que no sea acatar los dictados estadounidenses.

 Un grupo de intelectuales de 鈥淛untos por el Cambio鈥, a los que esta vez se sum贸 Beatriz Sarlo, han escrito que si el kirchnerismo suma nuevas bancas, la democracia ser谩 vaciada 鈥渉asta la 煤ltima gota.鈥 Un aporte adicional para legitimar al espantajo eleccionario de aspecto 鈥渞epublicano鈥.

En materia sanitaria, los funcionarios nacionales muestran preocupaci贸n ante la factible 鈥渢ercera ola鈥, corporizada en la variante Delta, de origen indio. Siguen mientras tanto las aperturas de diversas actividades econ贸micas como locales gastron贸micos, gimnasios, salones de fiesta, la escolaridad presencial en el nivel secundario. La restricci贸n del cupo de n煤mero de personas de ingreso al pa铆s por d铆a, puede convertirse en una medida tard铆a e ineficaz. La vacunaci贸n con las dos dosis contin煤a bastante por debajo del 10%.

Claudio Belocopitt, due帽o de Swiss Medical, una de las empresas 鈥渓铆deres鈥 en medicina prepaga, ha desatado una campa帽a contra el supuesto prop贸sito de 鈥渆statizaci贸n鈥 del sistema de salud. El empresario es a la vez presidente de la Uni贸n Argentina de la Salud (UAS), entidad que nuclea a grandes mercaderes de la medicina. En nombre de esa c谩mara convierte en fantasma 鈥渟ocializante鈥 lo que s贸lo fue una gen茅rica apelaci贸n a la coordinaci贸n del sistema sanitario, hecha por la vicepresidenta.

Los que deber铆an ser los grandes temas nacionales siguen relegados. Y los prop贸sitos declamados de mejora de la distribuci贸n del ingreso y reducci贸n de la desigualdad contin煤an hu茅rfanos de cualquier realizaci贸n efectiva. Son las ganancias de los grandes conglomerados empresarios las que siguen en aumento. Las mismas grandes empresas que reclaman contra cualquier control de precios o tarifas. Y se encrespan ante la falta de una pol铆tica m谩s permisiva en cuanto a despidos y suspensiones.

Vista la situaci贸n desde la perspectiva de las clases populares, un d茅ficit persistente es la no formulaci贸n de una alternativa pol铆tica y econ贸mica que pueda alcanzar visibilidad y resonancia masiva. Sin menospreciar a las agrupaciones de izquierda que animan reclamos y luchas, el escenario sigue dominado a pleno por el acatamiento, abierto o vergonzante, a un orden de desigualdad e injusticia.

tramas.ar




Fuente: Lahaine.org