November 5, 2020
De parte de Kurdistan America Latina
220 puntos de vista

La heroica lucha de las Fuerzas Democr谩ticas de Siria (FDS) para expulsar al criminal r茅gimen del Estado Isl谩mico (ISIS/Daesh) de las puertas de ciudades como Kobane y Raqqa, se ha convertido en leyenda. Su defensa del sistema de autogobierno democr谩tico, multi茅tnico y antipatriarcal, atrapado entre fuerzas represivas, ha servido de inspiraci贸n a gente de todo el mundo.

Personas del otro extremo del mundo se han visto impulsadas a arriesgarse a morir y se han unido a las brigadas internacionales de las Unidades de Protecci贸n del Pueblo (YPG) y a las Unidades de Protecci贸n de las Mujeres (YPJ), en la Administraci贸n Aut贸noma del Norte y Este de Siria (conocida como Rojava).

Pero efectuar este viaje no es f谩cil.

A lo largo de las dos 煤ltimas d茅cadas, los gobiernos occidentales han emprendido una 鈥済uerra contra el terrorismo鈥, su justificaci贸n para cualquier intervenci贸n extranjera y ataque a las libertades civiles. Entretanto, han apoyado a reg铆menes terroristas, como el de Arabia Saud铆, y han declarado ilegal que los ciudadanos se levanten en armas contra el Daesh.

Esta es la experiencia de Jamon Hartzer, un hombre de Perth (Australia) que fue detenido en el aeropuerto, y al que se le ha denegado el pasaporte indefinidamente. Hartzer ha contado su historia a Green Left.

Muchos occidentales que apoyan a las YPG proceden de grupos de izquierdas organizados, pero el recorrido de Hartzer fue diferente. De clase trabajadora, residente a las afueras de Perth y sin antecedentes de activismo, Hartzer era un tirador deportivo que diez a帽os antes hab铆a tratado de entrar en el ej茅rcito, lo que explica diciendo: 鈥淪iempre quise servir en el ej茅rcito para ayudar a la gente鈥. Su solicitud fue rechazada debido a una condena por motivos de tr谩fico.

Cuando Hartzer conoci贸 a trav茅s de los medios la lucha de las YPG contra el Daesh y los voluntarios internacionales, como Matthew Gardiner, ex presidente del Partido Laborista y secretario del sindicato United Voice en el Territorio del Norte, se sinti贸 animado a hacer lo mismo, convencido de que pod铆a poner su grano de arena.

Asegura que no se hab铆a hecho ilusiones rom谩nticas en torno a c贸mo ser铆a luchar contra el Daesh: 鈥淧ensaba que ser铆a horrible, pero que era algo que deb铆a hacerse. De hecho, me cost贸 mucho dormir hasta que me fui. Sab铆a que ver铆a cosas terribles all铆 que me cambiar铆an. Los internacionales con los que habl茅 me contaron c贸mo les hab铆a afectado. Pero, como he dicho, era algo que ten铆a que hacerse鈥.

El sitio web de la YPG International aconseja ponerse en contacto con ellos solo a trav茅s de correo electr贸nico encriptado y otros m茅todos de comunicaci贸n seguros por su propia protecci贸n. Sin embargo, Hartzer hab铆a mantenido correspondencia, por medio de plataformas como Facebook Messenger, con varios voluntarios internacionales que hab铆an regresado.

En 2017, solo unos d铆as antes de la fecha en la que hab铆a planeado salir hacia Rojava, Hartzer recibi贸 una llamada telef贸nica de la polic铆a de Australia Occidental para avisarle de que iban a llevar a cabo una inspecci贸n aleatoria, pero rutinaria, de la caja fuerte en la que guardaba su arma. A los pocos minutos de confirmar que se encontraba en casa, entraron en ella m谩s de diez agentes de la polic铆a federal australiana: 鈥淪e metieron por todas partes en busca de armas y no me dejaron moverme. En la orden judicial, pude ver palabras clave como YPG e YPJ鈥.

Hartzer est谩 convencido de que hab铆an entrado en su cuenta de Facebook Messenger y en las de otros voluntarios internacionales, tanto aquellos que hab铆an regresado de Rojava como los que segu铆an all铆, incluyendo los mensajes en los que les ped铆a consejo. Los agentes de la AFP se llevaron todos sus dispositivos electr贸nicos y su pasaporte. Le devolvieron el pasaporte 18 meses despu茅s.

Amenaza de prisi贸n

Sin embargo, en el intervalo, la AFP dej贸 pendiente la amenaza de una condena de diez a帽os de prisi贸n en virtud de la Enmienda de 2014 de la Ley Contraterrorista (combatientes extranjeros). Esta ley no hace distinci贸n entre quienes luchan contra el Daesh y quienes luchan en sus filas.

Presentar cargos o no, queda en 煤ltima instancia a discreci贸n del Fiscal General y, hasta la fecha, ninguno de los australianos que se han ofrecido como voluntarios a las YPG, o que han intentado hacerlo, ha sido acusado ni se le han retirado los cargos.

Est谩 claro que el gobierno federal reconoce que procesar a alguien por tener el valor de luchar contra el Daesh ser铆a muy impopular. Aunque Hartzer no esperaba cumplir los diez a帽os de prisi贸n completos, tem铆a recibir una pena m谩s corta si era acusado y condenado.

En el asedio de Kobane, fue el autoritario presidente turco Recep Tayyip Erdogan quien proporcion贸 al Daesh acceso crucial a armas y financiaci贸n.

Tras la derrota del Daesh, el frente de lucha por la supervivencia de las FDS es ahora su desesperada resistencia a la invasi贸n de su territorio por parte del ej茅rcito turco desde el norte, y el intento de Erdogan de establecer una zona controlada por Turqu铆a en el norte de Siria, 鈥渓impiarla鈥 de kurdos y poblarla con antiguos militantes de Al Qaeda y el Daesh.

Seg煤n Hartzer, los agentes de la AFP que lo interrogaron se alarmaron, sobre todo, cuando les dijo que estaba preparado tanto para luchar contra las tropas turcas como contra los g谩nsteres del Daesh.

Turqu铆a sol铆a ser un pilar de la pol铆tica exterior de Estados Unidos, pero sus relaciones se han tensado estos 煤ltimos a帽os porque Erdogan ha enfrentado a Occidente con Rusia. No obstante, como se帽al贸 Hartzer: 鈥淓s algo prohibido porque Turqu铆a es aliado de la OTAN. 脡se fue el mayor problema, que les dijera que tambi茅n estaba preparado para luchar contra Turqu铆a鈥.

驴Qui茅n es el terrorista?

La legislaci贸n australiana sigue considerando organizaci贸n terrorista al Partido de los Trabajadores de Kurdist谩n (PKK), un movimiento de resistencia kurdo con sede en Turqu铆a. Sin embargo, fue el PKK quien declar贸 el alto el fuego en favor de conversaciones de paz con el Estado turco, conversaciones que Erdogan abandon贸 para volver a la guerra mientras proporcionaba ayuda al Daesh e invad铆a el norte de Siria.

脡sta es una prueba m谩s de que la palabra 鈥渢errorismo鈥 en el discurso oficial se ha convertido en una muestra de doble moral, de hipocres铆a y sinsentido.

Aunque Hartzer aparc贸 sus planes de convertirse en combatiente, sigue empe帽ado en promover la solidaridad con las FDS y con el pueblo kurdo en general.

En agosto del a帽o pasado, se dispuso a asistir a una conferencia de solidaridad kurda en el norte de Irak, desde donde quer铆a informar sobre la lucha de los kurdos. Es adem谩s un m煤sico entregado y hab铆a sido invitado a dar un concierto dedicado a los combatientes de las YPG y el PKK, que hab铆an rescatado a unos cincuenta mil yezid铆es despu茅s de que quedaran atrapados y fueran masacrados por el Daesh en el monte Sinjar (Shengal), en 2014.

Hartzer esperaba poder producir nuevos temas musicales con la colaboraci贸n de m煤sicos kurdos.

Armado con su guitarra, Hartzer fue detenido en el aeropuerto de Perth, le impidieron embarcar y se lo llevaron para interrogarlo. Ir贸nicamente, despu茅s de haber recibido amenazas por escrito de nacionalistas turcos, le preocupaba m谩s la posibilidad de que un chivatazo de la inteligencia turca diera lugar a que las autoridades de Dubai lo detuvieran, o algo peor a煤n.

Hartzer explic贸: 鈥淧as茅 por la aduana y de repente sent铆 un golpecito en mi hombro derecho y escuch茅 una voz que dec铆a: 鈥楽e帽or Hartzer鈥︹. Me volv铆 y era uno de los agentes que me entrevistaron en 2017. Me dijo: 鈥楴o va a ir a ninguna parte鈥. Lo 煤nico que llevaba era la guitarra a la espalda y c谩maras para mi trabajo period铆stico鈥.

Hartzer fue conducido a una sala donde afirma que fue interrogado durante m谩s de cuatro horas. Rechaz贸 la opci贸n de representaci贸n legal, porque no ten铆a nada que ocultar y pretend铆a ser absolutamente abierto sobre sus intenciones. 鈥淣o quiero que parezca que he hecho algo malo; no lo he hecho. Estoy orgulloso de lo que he hecho鈥 y tambi茅n creo que es la mejor manera de concienciar a la gente鈥, dijo.

Retirada del pasaporte

Una vez m谩s, le retiraron el pasaporte con la excusa de lo ocurrido en 2017: 鈥淣o entiendo c贸mo es posible, puesto que no se presentaron cargos contra m铆, as铆 que no deb铆an poder usar lo de 2017 como justificaci贸n para retir谩rmelo鈥. Hartzer tiene intenci贸n de emprender acciones legales para que le devuelvan el pasaporte.

Erdogan libra ahora una guerra total contra el Movimiento de Liberaci贸n Kurdo en la propia Turqu铆a, en el norte de Irak y en Rojava. Pero Estados Unidos y las potencias europeas de la OTAN, que pretenden dar lecciones al resto del mundo sobre la lucha contra el terrorismo, siguen vendiendo a Turqu铆a armamento pesado.

Hartzer es implacable: 鈥淓stoy disgustado con todas las potencias occidentales porque no creen que la vida humana sea valiosa. Si no hay petr贸leo o cualquier otra cosa de la que se puedan beneficiar, no intervienen. Todos los gobiernos occidentales son responsables, sobre todo teniendo en cuenta que el pueblo kurdo nos libr贸 de un r茅gimen tan malvado. En fin, el Daesh sigue existiendo, solo que ya no hay miles de miembros del Daesh causando estragos por todas partes. El mundo tiene que darles las gracias, no traicionarlos鈥.

鈥淟os australianos deber铆amos estar ayud谩ndolos, todo el mundo deber铆a hacerlo. Ir como voluntario es una decisi贸n muy importante. Debes asumir que podr铆as morir. Pero se pueden hacer otras muchas cosas necesarias: concienciar a la gente, reunir fondos para la Media Luna Roja kurda y conocer la comunidad kurda all铆 donde vivimos鈥, finaliz贸.

FUENTE: Sam Wainwright / Green Left / Traducci贸n: Rojava Azadi Madrid / Edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org