March 23, 2021
De parte de Rojo Y Negro
121 puntos de vista


Al hablar de prostituci贸n autom谩ticamente terminamos centr谩ndonos en las prostitutas. Ellas son siempre el centro de la discusi贸n o exposici贸n, que suele girar alrededor del feminismo, del derecho al cuerpo y de la liberaci贸n sexual y de la mujer. Envolvi茅ndolo todo pero sin llegar a abordarlo, tenemos el patriarcado, las clases sociales y el sistema g茅nero-sexo. El objetivo de este art铆culo es hacer una peque帽a aproximaci贸n a la prostituci贸n a nivel econ贸mico, social y cultural. Las prostitutas, los puticlubs y los puteros son las actrices, escenarios y actores que interact煤an en un espacio simb贸lico y real mucho m谩s amplio.

驴HABLAMOS DE PROSTITUCI脫N…

芦Qued茅monos, pues, con la idea vulgar y paralizada de prostituci贸n: cambio por cualquier cosa, distinta del amor, de las caricias que s贸lo al amor se deben禄

Mujeres Libres, n潞 11

La prostituci贸n como instituci贸n abarca diferentes aspectos de la sociedad: pol铆ticos, sociales, econ贸micos, legales y culturales. Gimeno (2012) destaca que el debate sobre la prostituci贸n no suele contextualizarse hist贸ricamente. Tanto el feminismo antiprostituci贸n como el proprostituci贸n realizan aproximaciones ahist贸ricas. 芦Las antiprostituci贸n tienen inter茅s en mostrarla siempre como la primera y la peor esclavitud femenina, como si necesitaran demostrar que siempre ha sido una instituci贸n fuertemente opresiva para combatirla hoy d铆a. Por el contrario, el feminismo proprostituci贸n tiende a mostrarla de manera idealizada, describiendo a las prostitutas como mujeres libres y transgresoras a lo largo de la historia禄 (Gimeno, 2012, p. 119). Ninguno de los dos sectores feministas tiene en cuenta la situaci贸n de las mujeres o las relaciones de g茅nero en cada momento hist贸rico.

Es fundamental tener siempre presente la importancia de la mirada feminista a la hora de analizar fen贸menos hist贸ricos, sociales y culturales. No debemos obviar nunca la hegemon铆a del relato androc茅ntrico y euroc茅ntrico, donde domina el enfoque y la proyecci贸n patriarcal y colonial en la construcci贸n de la historia. En este caso tambi茅n podemos a帽adir el enfoque capitalista neoliberal, exportado mundialmente a trav茅s del denominado turismo sexual.

Actualmente, cuando surge la cuesti贸n de prostituci贸n en los 谩mbitos feministas, la discusi贸n suele estar totalmente polarizada en dos opciones: el abolicionismo y la legalizaci贸n. Pero la realidad suele ser m谩s compleja. Seg煤n Villarreal (2018) el abolicionismo sin anticapitalismo es claramente insuficiente. La legalizaci贸n se basa en el contrato libre (libre mercado sexual) y compra de servicio en un sistema patriarcal y capitalista.

Reducir a dos opciones dicot贸micas y extremas el debate sobre la prostituci贸n, es sumamente simplista. De hecho, a lo largo de los 煤ltimos siglos de historia, podemos encontrar en Occidente diferentes modelos jur铆dicos y posiciones respecto a la prostituci贸n: el modelo reglamentarista que la tolera y regula, pero no la legaliza; el modelo abolicionista que reconoce su existencia e intenta su eliminaci贸n; el modelo prohibicionista que la sanciona; y el modelo laboral o legalizaci贸n que la considera como una opci贸n laboral libremente elegida por las mujeres y los hombres que trabajan en la industria del sexo y merecen todos los derechos laborales reconocidos.

Tanto en una etapa prohibicionista o en un periodo de legitimidad, la presi贸n social sobre la prostituci贸n tiene grados, suelen estar m谩s protegidas por la ley y tener menos acoso policial las prostitutas que trabajan con menos autonom铆a (Juliano, 2002).

No debemos olvidar que los modelos jur铆dicos y las posiciones se sit煤an en una sociedad y en una cultura. El feminismo radical occidental denuncia en nuestra sociedad una situaci贸n sistem谩tica de dominaci贸n masculina a trav茅s del patriarcado. Dos elementos clave de la sujeci贸n femenina son la sexualidad (obtenci贸n de placer) y la reproducci贸n (descendencia). Cuando hablamos de prostituci贸n en una sociedad patriarcal, nunca debemos olvidar que est谩 fundamentada en el sistema g茅nero-sexo, el cual conlleva una socializaci贸n de g茅nero con una identidad sexuada, lo que significa que determina un rango distinto para hombres y mujeres y prescribe un rol sexual (Puleo, 1995).

La socializaci贸n de g茅nero en una sociedad tiene como principal objetivo mantener los roles y el orden de g茅nero. En el caso de la sexualidad, las mujeres son percibidas como objeto de deseo, cosific谩ndolas en los diferentes 谩mbitos de la vida, por ejemplo, como acompa帽antes en actos p煤blicos. El deseo debe culminar naturalmente en la satisfacci贸n del placer sexual. Pero la construcci贸n de la sexualidad est谩 basada en la penetraci贸n y dominaci贸n masculina, olvidando generalmente el placer femenino, excepto para salvar el ego masculino. Se reproduce as铆 la reafirmaci贸n de la masculinidad como dominante.

Es interesante analizar la construcci贸n de g茅nero desde los hombres, c贸mo se construye la masculinidad y cu谩les son los roles sociales y sexuales que se reproducen. Donde es m谩s evidente la dominaci贸n de la construcci贸n de la masculinidad es en el control sexual femenino. Por un lado existe una mitificaci贸n de la mujer-madre, en el otro extremo est谩 el estigma de la mujer-puta. La madre y esposa con el deseo sexual reprimido, dirigido a la reproducci贸n y monogamia obligatoria. La prostituta, cuya funci贸n es satisfacer el deseo sexual del hombre, que ha sido naturalizado, y socialmente es considerado irreprimible. Dos instituciones que mantienen el estatus quo patriarcal dominante: matrimonio y prostituci贸n.

鈥 DE TRABAJO SEXUAL?

芦Se dir铆a que en el transcurrir de los siglos el mundo masculino ha venido oscilando, frente a la mujer entre dos conceptos extremos: de la prostituta a la madre, de lo abyecto a lo sublime sin detenerse en lo estrictamente humano: la mujer. La mujer como individuo, como ser racional, pensante y aut贸nomo禄

Luc铆a S谩nchez Saornil (1935)

No es lo mismo prostituci贸n que trabajo sexual, ni prostituta que trabajadora sexual. Uno supone, por decirlo de alguna manera, una categor铆a social, mientras que la otra supone una profesi贸n. En el momento que utilizamos un t茅rmino o el otro nos estamos posicionando de alguna manera. Por supuesto, siempre desde el respeto hacia todas las mujeres.

En este punto es pertinente hacer referencia a la econom铆a y, m谩s espec铆ficamente, lo que actualmente llamamos la brecha salarial de g茅nero. Personalmente a帽adir铆a la brecha profesional, pues las oportunidades en el mercado laboral y en ciertas profesiones no son las mismas para mujeres y hombres. En la revista Mujeres Libres (1938) publicaron: 芦Insistimos en lo que se ha dicho multitud de veces: la mujer ha de ser econ贸micamente libre. Se ha dicho muchas veces, pero hay que repetirlo sin cesar. S贸lo la libertad econ贸mica hace posibles las dem谩s libertades, tanto en los individuos como en los pueblos. Son necesarias una libertad y una igualdad econ贸micas: una igualdad de salarios, una igualdad de sueldos, una igualdad de acceso a los medios trabajadores de todas clases禄.

La realidad es que la prostituci贸n se hace por dinero, ya sea por necesidades econ贸micas y de supervivencia, o simplemente por mantener un nivel de vida m谩s alto. Como indica Juliano (2002, p. 10), como opci贸n laboral solo tiene sentido en el marco de las oportunidades econ贸micas a las que las mujeres de cada sector social o grupo 茅tico tienen acceso y de las presiones sociales a las que est谩n expuestas. Cuanto menos son las posibilidades que tienen de conseguir trabajos bien remunerados, mayor es la posibilidad que se dediquen a tareas m谩s rentables, de alto coste social y considerable riesgo personal.

La cuesti贸n de la libertad de elecci贸n y la decisi贸n sobre nuestro propio cuerpo son otras de las premisas que suelen utilizarse, pero como indica Villarreal (2018), la clase social no puede nunca eliminarse de la ecuaci贸n. 芦Que las mujeres tengamos como salida laboral el vendernos como objeto sexual puede ayudarnos a sobrevivir, pero nunca ser谩 liberador禄 (Villarreal, 2018 p. 56). Es cierto que la mayor铆a de trabajos no cualificados no son liberadores y se tiende a comparar el trabajo sexual con el servicio dom茅stico o las trabajadoras rurales. Es importante evitar justificar la explotaci贸n de trabajadoras se帽alando otras situaciones similares. El objetivo debe ser luchar contra cualquier tipo de explotaci贸n y abuso, sea o no laboral. En este punto, de nuevo podemos hacer referencia a la clase social, pues determina en qu茅 posici贸n est谩 la persona, como dominante o como dominada. Pero no debemos olvidar que en muchas ocasiones, el g茅nero es transversal.

Siempre que hacemos referencia a la decisi贸n sobre nuestro propio cuerpo nos referimos a las mujeres, tanto en cuesti贸n de libertad sexual como reproductiva (anticoncepci贸n y aborto). Este hecho refrenda lo se帽alado anteriormente, la dominaci贸n masculina en una sociedad fundamentada en un sistema patriarcal.

Roberta Perkins destaca que el 99% de los estudios sobre prostituci贸n se hacen a trav茅s de quien se prostituye y el 1% se hacen a trav茅s del consumidor de prostituci贸n. Por supuesto, es un indicativo de la aceptaci贸n social del consumo de prostituci贸n y el estigma que sufren las prostitutas. Tambi茅n muestran las desigualdades existentes en un sistema de g茅nero-sexo. 芦Esto implica que el enfoque predominante es considerar a la prostituta como una anomal铆a social que necesita ser analizada, mientras que los clientes forman parte de la normalidad y el anonimato禄 (Juliano, 2002: 138). Estos datos nos muestran que a煤n quedan muchos aspectos y cuestiones que giran alrededor de la prostituci贸n que a煤n no han sido abordados.

IN-CONCLUSI脫N

La construcci贸n social de la prostituci贸n est谩 basada principalmente en frases, ideas preconcebidas, estereotipos y sistemas de dominaci贸n. En los 煤ltimos a帽os se han realizado varias investigaciones sociol贸gicas y antropol贸gicas que profundizan m谩s en el tema, abarcando las diferentes variables sociales y, lo m谩s importante, recogiendo la voz de un sector protagonista: las prostitutas. Tal vez, aunque hay algunos estudios, habr铆a que incluir y destacar otras perspectivas, como son los clientes y las personas que se mantienen como espectadoras.

A lo largo de este art铆culo he expuesto una serie de cuestiones alrededor de la prostituci贸n / trabajo sexual. Son varios aspectos que podr铆an ser desarrollados cada uno en sendos art铆culos.

Quiero a帽adir dos posibles pol茅micas en este debate. En primer lugar, la prostituci贸n como tal mantiene el patriarcado del sistema g茅nero-sexo. Los roles y los estereotipos de g茅nero se mantienen socialmente, llegando incluso a justificarlos en algunas ocasiones.

En segundo lugar, el trabajo sexual puede llegar a cuestionar en alg煤n momento el sistema g茅nero-sexo, argumentando la existencia de un contrato libre entre dos personas, pero en este caso se mantiene y justifica el sistema capitalista neoliberal. Tambi茅n existe la explotaci贸n de mujeres en la industria del sexo y clubs de alterne.

Es necesario destacar lo preocupante que es el consumo, la influencia y el car谩cter socializador que tiene la pornograf铆a en la adolescencia. La violencia sexual, roles y estereotipos de g茅nero se mantienen y perpet煤an en nuestra sociedad. Tambi茅n se observan diferencias en el consumo y la percepci贸n de la pornograf铆a entre la juventud seg煤n el sexo y el g茅nero al que pertenecen y se definen. El informe (Des)informaci贸n sexual: pornograf铆a y adolescencia realizado por Save the Children en 2020 incluye como recomendaciones a la sociedad: 芦La ciudadan铆a es responsable y debe formar parte del cambio social que persigue una sociedad sin violencia, desigualdad o cualquier tipo de discriminaci贸n, y que tiene como fin convivir en libertad. As铆, todas las personas (鈥) debemos cuestionarnos aquellos esquemas que conducen a estereotipos, roles y cualquier prejuicio禄.

El posicionamiento desde el anarcofeminismo debe ser luchar contra el patriarcado basado en el sistema g茅nero-sexo y el capitalismo neoliberal.

Finalizo as铆 la peque帽a aproximaci贸n a la prostituci贸n. Las prostitutas / trabajadoras sexuales son respetadas y tienen su propia voz para hablar y ser escuchadas.

Mar铆a Carballo L贸pez
Doctora en Antropolog铆a Social y Cultural

BIBLIOGRAF脥A

Gimeno, Beatriz: La prostituci贸n. Aportes para un debate abierto. Barcelona: Edicions Bellaterra, 2012.

Juliano, Dolores: La prostituci贸n: el espejo oscuro. Barcelona: Editorial Icaria, 2002.

鈥淢ujeres Libres: Acciones contra la prostituci贸n鈥. En Mujeres Libres, n潞 11, 1938. Puleo S, Alicia H. Patriarcado. En 10 palabras clave sobre mujer. Estella: Editorial Verbo divino, 1995.

S谩nchez Saornil, Luc铆a: 鈥淟a cuesti贸n femenina en nuestros d铆as鈥. En Solidaridad Obrera, 1935. P谩gina web: http://www.escritorasenlaprensa.es/wp-content/uploads/2013/09/L.S.S.-La-… (脷ltima consulta: 19 de octubre de 2020).

Save the Children: (Des)informaci贸n sexual: pornograf铆a y adolescencia. P谩gina web: https://www.savethechildren.es/sites/default/files/2020-09/Informe_Desin…, 2020. (脷ltima consulta: 15 de noviembre de 2020).

Villarreal, Elena: La prostituci贸n. Perspectiva y Propuesta Libertaria. Madrid: La Neurosis o Las Barricadas Ed, 2018.




Fuente: Rojoynegro.info