March 12, 2021
De parte de El Libertario
177 puntos de vista


Mar铆a Carballo L.

 

* Al
hablar de prostituci贸n autom谩ticamente terminamos centr谩ndonos enlas
prostitutas. Ellas son siempre el centro de la discusi贸n o exposici贸n, que
suele girar alrededor del feminismo, del derecho al cuerpo y de la liberaci贸n
sexual y de la mujer. Envolvi茅ndolo todo pero sin llegar a abordarlo, tenemos
el patriarcado, las clases sociales y el sistema g茅nero-sexo. El objetivo de
este art铆culo es hacer una peque帽a aproximaci贸n a la prostituci贸n a nivel
econ贸mico, social y cultural. Las prostitutas, los puticlubs y los puteros son
las actrices, escenarios y actores que interact煤an en un espacio simb贸lico y
real mucho m谩s amplio.

 

驴HABLAMOS
DE PROSTITUCI脫N鈥

 

芦Qued茅monos, pues, con la idea vulgar y
paralizada de prostituci贸n: cambio por cualquier cosa, distinta del amor, de
las caricias que s贸lo al amor se deben禄

                                                        Revista Mujeres
Libres
, n潞 11

La
prostituci贸n como instituci贸n abarca diferentes aspectos de la sociedad:
pol铆ticos, sociales, econ贸micos, legales y culturales. Gimeno (2012) destaca
que el debate sobre la prostituci贸n no suele contextualizarse hist贸ricamente.
Tanto el feminismo antiprostituci贸n como el proprostituci贸n realizan
aproximaciones ahist贸ricas. 芦Las antiprostituci贸n tienen inter茅s en mostrarla siempre
como la primera y la peor esclavitud femenina, como si necesitaran demostrar
que siempre ha sido una instituci贸n fuertemente opresiva para combatir la hoy
d铆a. Por el contrario, el feminismo proprostituci贸n tiende a mostrarla de manera
idealizada, describiendo a las prostitutas como mujeres libres y transgresoras
a lo largo de la historia禄 (Gimeno, 2012, p. 119). Ninguno de los dos sectores
feministas tiene en cuenta la situaci贸n de las mujeres o las relaciones de
g茅nero en cada momento hist贸rico.

 

Es
fundamental tener siempre presente la importancia de la mirada feminista a la
hora de analizar fen贸menos hist贸ricos, sociales y culturales. No debemos obviar
nunca la hegemon铆a del relato androc茅ntrico y euroc茅ntrico, donde domina el
enfoque y la proyecci贸n patriarcal y colonial en la construcci贸n de la
historia. En este caso tambi茅n podemos a帽adir el enfoque capitalista
neoliberal, exportado mundialmente a trav茅s del denominado turismo sexual.

 

Actualmente,
cuando surge la cuesti贸n de prostituci贸n en los 谩mbitos feministas, la
discusi贸n suele estar totalmente polarizada en dos opciones: el abolicionismo y
la legalizaci贸n. Pero la realidad suele ser m谩s compleja. Seg煤n Villarreal
(2018) el abolicionismo sin anticapitalismo es claramente insuficiente. La
legalizaci贸n se basa en el contrato libre (libre mercado sexual) y compra de
servicio en un sistema patriarcal y capitalista. Reducir a dos opciones
dicot贸micas y extremas el debate sobre la prostituci贸n, es sumamente simplista.
De hecho, a lo largo de los 煤ltimos siglos de historia, podemos encontrar en
Occidente diferentes modelos jur铆dicos y posiciones respecto a la prostituci贸n:
el modelo reglamentarista que la tolera y regula, pero no la legaliza; el
modelo abolicionista que reconoce su existencia e intenta su eliminaci贸n; el modelo
prohibicionista que la sanciona; y el modelo laboral o legalizaci贸n que la
considera como una opci贸n laboral libremente elegida por las mujeres y los
hombres que trabajan en la industria del sexo y merecen todos los derechos
laborales reconocidos.

 

Tanto
en una etapa prohibicionista o en un periodo de legitimidad, la presi贸n social
sobre la prostituci贸n tiene grados, suelen estar m谩s protegidas por la ley y tener
menos acoso policial las prostitutas que trabajan con menos autonom铆a (Juliano,
2002).

 

No
debemos olvidar que los modelos jur铆dicos y las posiciones se sit煤an en una
sociedad y en una cultura. El feminismo radical occidental denuncia en nuestra
sociedad una situaci贸n sistem谩tica de dominaci贸n masculina a trav茅s del patriarcado.
Dos elementos clave de la sujeci贸n femenina son la sexualidad (obtenci贸n de
placer) y la reproducci贸n (descendencia).Cuando hablamos de prostituci贸n en una
sociedad patriarcal, nunca debemos olvidar que est谩 fundamentada en el sistema
g茅nero-sexo, el cual conlleva una socializaci贸n de g茅nero con una identidad
sexuada, lo que significa que determina un rango distinto para hombres y
mujeres y prescribe un rol sexual (Puleo, 1995).

 

La
socializaci贸n de g茅nero en una sociedad tiene como principal objetivo mantener
los roles y el orden de g茅nero. En el caso de la sexualidad, las mujeres son
percibidas como objeto de deseo, cosific谩ndolas en los diferentes 谩mbitos de la
vida, por ejemplo, como acompa帽antes en actos p煤blicos. El deseo debe culminar
naturalmente en la satisfacci贸n del placer sexual. Pero la construcci贸n de la sexualidad
est谩 basada en la penetraci贸n y dominaci贸n masculina, olvidando generalmente el
placer femenino, excepto para salvar el ego masculino. Se reproduce as铆 la reafirmaci贸n
de la masculinidad como dominante.

 

Es
interesante analizar la construcci贸n de g茅nero desde los hombres, c贸mo se
construye la masculinidad y cu谩les son los roles sociales y sexuales que se
reproducen. Donde es m谩s evidente la dominaci贸n de la construcci贸n de la masculinidad
es en el control sexual femenino. Por un lado existe una mitificaci贸n de la mujer-madre,
en el otro extremo est谩 el estigma de la mujer-puta. La madre y esposa con el
deseo sexual reprimido, dirigido a la reproducci贸n y monogamia obligatoria. La prostituta,
cuya funci贸n es satisfacer el deseo sexual del hombre, que ha sido
naturalizado, y socialmente es considerado irreprimible. Dos instituciones que
mantienen el estatus quo patriarcal dominante: matrimonio y prostituci贸n.

 

…O
DE TRABAJO SEXUAL?

 

芦Se dir铆a que en el transcurrir de los
siglos el mundo masculino ha venido oscilando, frente a la mujer entre dos
conceptos extremos: de la prostituta a la madre, de lo abyecto a lo sublime sin
detenerse en lo estrictamente humano: la mujer. La mujer como individuo, como
ser racional, pensante y aut贸nomo禄

                                                                Luc铆a
S谩nchez Saornil (1935)

 

No
es lo mismo prostituci贸n que trabajo sexual, ni prostituta que trabajadora
sexual. Uno supone, por decirlo de alguna manera, una categor铆a social,
mientras que la otra supone una profesi贸n. En el momento que utilizamos un
t茅rmino o el otro nos estamos posicionando de alguna manera. Por supuesto,
siempre desde el respeto hacia todas las mujeres.

 

En
este punto es pertinente hacer referencia a la econom铆a y, m谩s espec铆ficamente,
lo que actualmente llamamos la brecha salarial de g茅nero. Personalmente a帽adir铆a
la brecha profesional, pues las oportunidades en el mercado laboral y en
ciertas profesiones no son las mismas para mujeres y hombres. En la revista Mujeres Libres (1938) publicaron:
芦Insistimos en lo que se ha dicho multitud de veces: la mujer ha de ser
econ贸micamente libre. Se ha dicho muchas veces, pero hay que repetirlo sin cesar.
S贸lo la libertad econ贸mica hace posibles las dem谩s libertades, tanto en los
individuos como en los pueblos. Son necesarias una libertad y una igualdad
econ贸micas: una igualdad de salarios, una igualdad de sueldos, una igualdad de
acceso a los medios trabajadores de todas clases禄.

 

La
realidad es que la prostituci贸n se hace por dinero, ya sea por necesidades
econ贸micas y de supervivencia, o simplemente por mantener un nivel de vida m谩s alto.
Como indica Juliano (2002, p.10), como opci贸n laboral solo tiene sentido en el
marco de las oportunidades econ贸micas a las que las mujeres de cada sector
social o grupo 茅tico tienen acceso y de las presiones sociales a las que est谩n expuestas.
Cuanto menos son las posibilidades que tienen de conseguir trabajos bien
remunerados, mayor es la posibilidad que se dediquen a tareas m谩s rentables, de
alto coste social y considerable riesgo personal.

 

La
cuesti贸n de la libertad de elecci贸n y la decisi贸n sobre nuestro propio cuerpo
son otras de las premisas que suelen utilizarse, pero como indica Villarreal
(2018), la clase social no puede nunca eliminarse de la ecuaci贸n. 芦Que las mujeres
tengamos como salida laboral el vendernos como objeto sexual puede ayudarnos a
sobrevivir, pero nunca ser谩 liberador禄 (Villarreal,2018 p. 56). Es cierto que
la mayor铆a de trabajos no cualificados no son liberadores y se tiende a comparar
el trabajo sexual con el servicio dom茅stico o las trabajadoras rurales. Es
importante evitar justificar la explotaci贸n de trabajadoras se帽alando otras
situaciones similares. El objetivo debe ser luchar contra cualquier tipo de
explotaci贸n y abuso, sea o no laboral. En este punto, de nuevo podemos hacer referencia
a la clase social, pues determina en qu茅 posici贸n est谩 la persona, como
dominante o como dominada. Pero no debemos olvidar que en muchas ocasiones, el g茅nero
es transversal.

 

Siempre
que hacemos referencia a la decisi贸n sobre nuestro propio cuerpo nos referimos
a las mujeres, tanto en cuesti贸n de libertad sexual como reproductiva (anticoncepci贸n
y aborto). Este hecho refrenda lo se帽alado anteriormente, la dominaci贸n
masculina en una sociedad fundamentada en un sistema patriarcal.

 

Roberta
Perkins destaca que el 99% de los estudios sobre prostituci贸n se hacen a trav茅s
de quien se prostituye y el 1% se hacen a trav茅s del consumidor de
prostituci贸n. Por supuesto, es un indicativo de la aceptaci贸n social del
consumo de prostituci贸n y el estigma que sufren las prostitutas. Tambi茅n
muestran las desigualdades existentes en un sistema de g茅nero-sexo. 芦Esto implica
que el enfoque predominante es considerar a la prostituta como una anomal铆a
social que necesita ser analizada, mientras que los clientes forman parte de la
normalidad y el anonimato禄 (Juliano, 2002: 138).Estos datos nos muestran que
a煤n quedan muchos aspectos y cuestiones que giran alrededor de la prostituci贸n
que a煤n no han sido abordados.

 

IN-CONCLUSI脫N

 

La
construcci贸n social de la prostituci贸n est谩 basada principalmente en frases,
ideas preconcebidas, estereotipos y sistemas de dominaci贸n. En los 煤ltimos a帽os
se han realizado varias investigaciones sociol贸gicas y antropol贸gicas que profundizan
m谩s en el tema, abarcando las diferentes variables sociales y, lo m谩s
importante, recogiendo la voz de un sector protagonista: las prostitutas. Tal
vez, aunque hay algunos estudios, habr铆a que incluir y destacar otras perspectivas,
como son los clientes y las personas que se mantienen como espectadoras.

 

A lo
largo de este art铆culo he expuesto una serie de cuestiones alrededor de la
prostituci贸n/trabajo sexual. Son varios aspectos que podr铆an ser desarrollados
cada uno en sendos art铆culos.

 

Quiero
a帽adir dos posibles pol茅micas en este debate. En primer lugar, la prostituci贸n
como tal mantiene el patriarcado del sistema g茅nero-sexo. Los roles y los estereotipos
de g茅nero se mantienen socialmente, llegando incluso a justificarlos en algunas
ocasiones. En segundo lugar, el trabajo sexual puede llegar a cuestionar en alg煤n
momento el sistema g茅nero-sexo, argumentando la existencia de un contrato libre
entre dos personas, pero en este caso se mantiene y justifica el sistema capitalista
neoliberal. Tambi茅n existe la explotaci贸n de mujeres en la industria del sexo y
clubs de alterne.

 

Es
necesario destacar lo preocupante que es el consumo, la influencia y el
car谩cter socializador que tiene la pornograf铆a en la adolescencia. La violencia
sexual, roles y estereotipos de g茅nero se mantienen y perpet煤an en nuestra
sociedad. Tambi茅n se observan diferencias en el consumo y la percepci贸n de la
pornograf铆a entre la juventud seg煤n el sexo y el g茅nero al que pertenecen y se
definen. El informe 鈥(Des)informaci贸n sexual: pornograf铆a y adolescencia鈥 realizado
por Save the Children en 2020 incluye como recomendaciones a la sociedad: 芦La
ciudadan铆a es responsable y debe formar parte del cambio social que persigue
una sociedad sin violencia, desigualdad o cualquier tipo de discriminaci贸n, y
que tiene como fin convivir en libertad. As铆, todas las personas (…) debemos
cuestionarnos aquellos esquemas que conducen a estereotipos, roles y cualquier
prejuicio禄.

 

El
posicionamiento desde el anarcofeminismo debe ser luchar contra el patriarcado
basado en el sistema g茅nero-sexo y el capitalismo neoliberal.

 

Finalizo
as铆 la peque帽a aproximaci贸n a la prostituci贸n. Las prostitutas/trabajadoras
sexuales son respetadas y tienen su propia voz para hablar y ser escuchadas.

 

Bibliograf铆a

 

-Gimeno,
Beatriz: La prostituci贸n. Aportes para un debate abierto. Barcelona:
Edicions Bellaterra,2012.

 

-Juliano,
Dolores: La prostituci贸n: el espejo oscuro. Barcelona: Editorial Icaria,
2002.

 

-鈥淢ujeres
Libres: Acciones contrala prostituci贸n鈥. En Mujeres
Libres
, n潞 11, 1938.

 

-Puleo
S, Alicia H. 鈥淧atriarcado鈥. En 10 palabras clave sobre mujer. Estella:
Editorial Verbo divino, 1995.

 

-S谩nchez
Saornil, Luc铆a: 鈥淟a cuesti贸nfemenina en nuestros d铆as鈥. En Solidaridad Obrera, 1935. P谩gina web: http://www.escritorasenlaprensa.es/wp-content/uploads/2013/09/L.S.S.-La-cuestion-femenina.pdf
(脷ltima consulta: 19 de octubre de 2020).

 

-Save
the Children: 鈥(Des)informaci贸n sexual: pornograf铆a y adolescencia鈥. P谩gina
web:, https://www.save-thechildren.es/sites/default/files/2020-09/Informe_Desinformacion_se-xual-Pornografia_y_adolescencia.pdf.
2020. (脷ltima consulta: 15 de no-viembre de 2020).

 

-Villarreal,
Elena: La prostituci贸n. Perspectiva y Propuesta Libertaria. Madrid: La
Neurosis o Las Barricadas Ed., 2018.

 

[Art铆culo
publicado originalmente en el peri贸dico Rojo
y Negro
# 354, Madrid, marzo 2021. N煤mero completo accesible en http://rojoynegro.info/sites/default/files/rojoynegro%20354%20marzo.pdf.]

 




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com