February 26, 2021
De parte de El Libertario
178 puntos de vista


CrimethInc

 

Las se帽as de
identidad del modelo SHAC

 

Cuando la gente piensa sobre SHAC, imaginan protestas en las
casas de empleados e inversores: algunos anarquistas no quieren decir nada m谩s
que eso cuando se refieren al 鈥渕odelo SHAC鈥. Pero los escraches en domicilios
fueron algo meramente secundario en la f贸rmula que permiti贸 a SHAC causar
estragos en HLS. Para comprender qu茅 hizo eficaz la campa帽a, necesitamos
analizar todas sus caracter铆sticas esenciales juntas.

– Objetivos secundarios y terciarios:[7] la campa帽a SHAC
trat贸 de privar a HLS de su estructura de apoyo. As铆 como un organismo vivo
depende de un ecosistema entero para conseguir los recursos y las relaciones
que necesita para sobrevivir, una gran empresa no puede funcionar sin
inversores ni socios comerciales. En este sentido, SHAC se enfrent贸 a HLS en
los t茅rminos m谩s amenazadores para una empresa, m谩s que cualquier boicot
est谩ndar, destrucci贸n de propiedad o campa帽a publicitaria. Starbucks podr铆a
pagar f谩cilmente miles de veces los gastos de las lunas que el bloque negro
destroz贸 durante las protestas contra la OMC en Seattle, pero si nadie
reemplazara esos cristales (o las ventanas hubiesen sido destrozadas en las
casas de los inversores, de forma que nadie tuviera inversiones en la empresa),
ser铆a otra historia. Las organizadoras de SHAC tuvieron el prop贸sito de
aprender el funcionamiento interno de la econom铆a capitalista, para as铆 poder
atacar de forma m谩s estrat茅gica. Atacar a objetivos secundarios y terciarios
funciona porque esos objetivos no tienen ning煤n inter茅s personal en continuar
la relaci贸n con el objetivo primario. Hay otros lugares a los que pueden llevar
sus negocios, y no tienen raz贸n alguna para no hacerlo. Este es un aspecto
vital del modelo SHAC. Si un negocio se ve arrinconado, pelear谩 a muerte, y
nada importar谩 en el conflicto excepto la fuerza pura que cada parte pueda
ejercer sobre la otra. Esto por lo general no beneficia a las activistas en
tanto que las empresas pueden pedir la intervenci贸n de la polic铆a y del
Gobierno. Es por esto que, aparte del incidente de los mangos de hacha, muy
pocas tentativas en la campa帽a SHAC fueron dirigidas contra el propio HLS. En
alg煤n punto entre el objetivo primario y las empresas asociadas que le
proporcionan el apoyo estructural, parece haber una piedra angular sobre la que
la acci贸n es m谩s efectiva. Puede resultar raro ir a por objetivos terciarios
que no tienen conexi贸n directa con el objetivo primario, pero incontables
clientes de HLS rompieron relaciones despu茅s de que alguno de ellos fuese
abochornado.

 

– 路Relaci贸n complementaria entre organizaci贸n p煤blica y
clandestina: m谩s que ninguna otra campa帽a de acci贸n directa en la historia
reciente, la campa帽a SHAC alcanz贸 una perfecta simbiosis entre la organizaci贸n
p煤blica y la acci贸n clandestina. Con este fin, la campa帽a se caracteriz贸 por un
uso muy inteligente de la tecnolog铆a y las redes modernas. Los sitios web de
SHAC difundieron informaci贸n sobre objetivos y crearon un foro para los
comunicados de las acciones, para elevar la moral y las expectativas,
permitiendo as铆 que cualquiera que simpatizara con los objetivos de la campa帽a
pudiera participar sin llamar la atenci贸n.

 

– Diversidad de t谩cticas: en lugar de enfrentar entre s铆 a
los partidarios de las diferentes t谩cticas, SHAC integr贸 todas las t谩cticas
posibles en una sola campa帽a, en la que cada enfoque complementaba a los dem谩s.
Esto significaba que los participantes pod铆an elegir entre una variedad
pr谩cticamente ilimitada de opciones, lo que abri贸 la campa帽a a una amplia gama
de personas y evit贸 conflictos innecesarios.

 

– Objetivos concretos, motivaciones concretas: el hecho de
que hubiera animales espec铆ficos sufriendo (cuyas vidas podr铆an salvarse
mediante unas acciones directas espec铆ficas), volvi贸 los problemas concretos y
dio a la campa帽a un sentido de urgencia que se tradujo en una predisposici贸n
por parte de las participantes de forzarse a s铆 mismas a salir de su zona de
confort. Del mismo modo, en cada momento de la campa帽a SHAC ten铆a objetivos
inmediatos que pod铆an conseguirse f谩cilmente, por lo que la monumental tarea de
debilitar a una multinacional entera nunca se percibi贸 como algo abrumador.

 

Esto contrasta fuertemente con la forma en que se extingui贸
el impulso inicial en ciertos c铆rculos anarquistas verdes tras el cambio de
siglo, cuando las metas y objetivos se volvieron demasiado amplias y
abstractas. Hab铆a sido f谩cil motivarse para defender 谩rboles y 谩reas naturales
espec铆ficas, pero una vez que el objetivo de algunos participantes pas贸 a ser
鈥渄estruir la civilizaci贸n鈥 y todo lo dem谩s era mero reformismo, fue imposible
determinar qu茅 constitu铆a una acci贸n significativa.

 

Ventajas del modelo
SHAC

 

Cuando el modelo promovido por SHAC se aplica correctamente,
sus ventajas son obvias. Golpea a las empresas donde son m谩s vulnerables: las
corporaciones no hacen lo que hacen por un compromiso 茅tico o para obtener una
determinada imagen p煤blica, sino por una decidida b煤squeda de ganancias, y el
modelo SHAC se centra exclusivamente en hacer que las tropel铆as empresariales
no sean rentables. Desde la 贸ptica de construir y mantener una campa帽a de
acci贸n directa de larga duraci贸n, el modelo SHAC ofrece un rumbo y una
motivaci贸n para los participantes, y un marco para acciones concretas en lugar
de simb贸licas. El modelo SHAC evita los conflictos sobre las t谩cticas, ofreciendo
la oportunidad de que activistas con diferentes habilidades y niveles de
comodidad trabajen juntos. Al establecer una amplia gama de objetivos, les da a
los activistas la oportunidad de elegir el momento, el lugar y el car谩cter de
sus acciones, en lugar de estar constantemente reaccionando ante sus
adversarios. Por encima de todo, el modelo SHAC es eficiente: SHAC USA en
ning煤n momento ha tenido m谩s de unos pocos centenares de participantes activos.

 

En contraste con la mayor铆a de estrategias de organizaci贸n
actuales, el modelo SHAC es un enfoque ofensivo. Ofrece medios para atacar y
derrotar a proyectos capitalistas establecidos, para tomar la iniciativa en
lugar de simplemente responder al avance del poder empresarial. SHAC no se
propuso bloquear la construcci贸n de un nuevo laboratorio de experimentaci贸n
animal o la aprobaci贸n de nuevas leyes, sino derrotar y destruir a una empresa
de experimentaci贸n animal que llevaba d茅cadas existiendo.

 

El modelo SHAC exige y fomenta una cultura que no solo
celebra la acci贸n directa sino que constantemente se involucra en ella,
alentando a sus participantes a superar sus propios l铆mites. Esto contrasta
fuertemente con ciertos c铆rculos supuestamente insurreccionalistas, en los que
los anarquistas hablan mucho sobre disturbios y resistencia sin involucrarse en
enfrentamientos cotidianos con los poderes f谩cticos. Las activistas
antiglobalizaci贸n de Chicago en ocasiones ped铆an a organizadoras de SHAC que se
encargaran de las consignas en sus protestas, ya que ten铆an fama de se
rbulliciosas y en茅rgicas: quienes se curtieron en la campa帽a SHAC, si no han
abandonado por completo la organizaci贸n para la acci贸n directa, est谩n
capacitadas para ser efectivas en una amplia gama de contextos.

 

Una fortaleza m谩s sutil del enfoque de SHAC es que aprovecha
las tensiones de clase que a menudo est谩n sumergidas en los Estados Unidos. Las
activistas de clase media-baja y de clase trabajadora pueden encontrar
gratificante la confrontaci贸n con ejecutivos ricos en su propio territorio.
Esto tambi茅n muestra a los 鈥渁ctivistas monotema鈥 las interconexiones de la
clase dominante. Al visitar las casas de ejecutivos, una descubre que todas las
empresas farmac茅uticas y las sociedades de inversi贸n est谩n entrelazadas: todas
poseen acciones en las compa帽铆as de los otros, asisten a las reuniones de los
otros y viven en id茅nticas mansiones a las afueras, en extensas comunidades
cerradas.

 

Finalmente, el modelo SHAC aprovech贸 las oportunidades
ofrecidas por mayores eventos y comunidades. Los escraches a menudo se
organizaban para tener lugar despu茅s de una charla o espect谩culo: la
omnipresencia de objetivos potenciales significaba que siempre hab铆a uno a
mano. Durante varios a帽os consecutivos, se realizaron manifestaciones de SHAC
durante la Conferencia Nacional sobre Resistencia Organizada, en Washington DC,
y tambi茅n tuvieron lugar despu茅s de las protestas contra la biotecnolog铆a en
Filadelfia y Chicago. Aunque esto a veces provoc贸 conflictos con otros activistas,
solo se necesita un par de docenas de personas para hacer un escrache efectivo,
por lo que siempre era f谩cil organizar uno.

 

La propia SHAC tend铆a a crear y propagar su propia
subcultura, completada con referentes internos y rituales. En conferencias y
movilizaciones importantes las activistas contrastaban informaci贸n sobre
inversores, campa帽as locales y problemas legales. Escenas musicales solidarias
ayudaron a financiar la organizaci贸n e introdujeron sangre joven en la campa帽a.
Ser铆a dif铆cil imaginar la campa帽a SHAC en Estados Unidos sin la escena hardcore
de las 煤ltimas dos d茅cadas, que siempre ha servido como base social para el
movimiento militante por los derechos animales. Ciertamente, existen
inconvenientes al identificar demasiado estrechamente una campa帽a con una
subcultura juvenil espec铆fica, pero es mejor atraer participantes y energ铆as de
al menos una comunidad que de ninguna.

 

Falsas acusaciones

 

Algunos anarquistas han acusado irreflexivamente a SHAC de
reformismo. Esto es absurdo: el objetivo de SHAC no es cambiar el modo en que
HLS act煤a, sino cerrar la compa帽铆a. Es m谩s preciso describir SHAC como una
campa帽a abolicionista: como no se ve capaz de lograr el final de la explotaci贸n
animal de un solo golpe, busca lograr el paso m谩s ambicioso pero factible hacia
ese fin. De un modo similar, ciertos cr铆ticos ociosos ridiculizan los esfuerzos
por la liberaci贸n animal con el argumento de que son 鈥渁ctivismo鈥, insinuando
que eso es algo malo en s铆 mismo. Quienes adoptan esa posici贸n deber铆an ser
consecuentes y reconocer que no les conmueve la opresi贸n de sus semejantes y no
le ven ning煤n valor a intentar ponerle fin, es decir, esos supuestos cr铆ticos
apenas son anarquistas.

 

 

 

Inconvenientes y
limitaciones

 

Dejando a un lado las cr铆ticas deshonestas, el modelo SHAC
tiene algunas limitaciones reales que merecen ser examinadas.

 

Primero, hay ciertos requisitos previos sin los cuales
fallar谩. Por ejemplo, el modelo SHAC no puede tener 茅xito fuera de un entorno
en el que la acci贸n directa se utilice regularmente. Todo el pensamiento
estrat茅gico del mundo carece de valor si nadie est谩 realmente dispuesto a
actuar. En el entorno militante por los derechos animales, lo que est谩 en juego
se considera lo suficientemente concreto y desgarrador como para que las
participantes est茅n motivadas para asumir riesgos de manera natural: sin esta
motivaci贸n, la campa帽a SHAC no habr铆a despegado. Del mismo modo, el modelo SHAC
no tiene fuerza contra un objetivo que no dependa de objetivos secundarios y
terciarios, o que tenga un suministro interminable de ellos para elegir. Por
encima de todo, los objetivos secundarios y terciarios deben tener alg煤n otro
lugar al que llevar sus negocios: el modelo SHAC depende de que el resto del
mercado ofrezca mejores opciones. En este sentido, aunque no es reformista,
tampoco proporciona una estrategia para enfrentarse al propio capitalismo.

 

En segundo lugar, por m谩s eficaces que puedan ser en
t茅rminos puramente econ贸micos, los objetivos secundarios y terciarios sit煤an el
lugar de enfrentamiento lejos de la causa por la que las participantes est谩n
luchando. En t茅rminos generales, cuanto m谩s abstracto se percibe el objetivo de
una campa帽a, peor para la moral colectiva. Gran parte de la vitalidad de la
lucha ecologista en los 80y 90 vino de la visceral e inmediata conexi贸n que las
defensoras de los bosques experimentaban con la tierra que estaban ocupando.
Cuando el activismo medioambiental comenz贸 a desplazarse a un terreno m谩s
urbano despu茅s del 2000, perdi贸 parte de su 铆mpetu. Quiz谩 sea caracter铆stico de
la campa帽a SHAC que las participantes hayan sido capaces de mantener su
indignaci贸n y audacia estando tan lejos del objeto de su preocupaci贸n: es
arriesgado asumir que esto siempre vaya a ocurrir en otros contextos.

 

Aparte de estos desaf铆os, el modelo SHAC puede ser ineficaz
precisamente por su eficacia. 驴Es realista tener la intenci贸n de cerrar grandes
empresas poderosas, o el Gobierno siempre interceder谩? Quiz谩s, al representar
una amenaza para las empresas en t茅rminos econ贸mico s(los que m谩s en serio se
toman), el modelo SHAC empieza una pelea que no puede ganar. Una vez que el
Gobierno se involucra en un conflicto, se necesita m谩s que una nutrida red de
militantes para ganar: se necesita un movimiento social completo a gran escala,
y el enfoque SHAC por s铆 solo no puede dar lugar a tal cosa. En este sentido,
la mayor fortaleza del modelo SHAC es tambi茅n un defecto fatal.

 

El tiempo dir谩 si HLS fue un objetivo demasiado ambicioso.
La empresa a煤n podr铆a derrumbarse. Aun as铆, probablemente ser铆a sensato que los
pr贸ximos que prueben el modelo establezcan objetivos m谩s peque帽os en lugar de
objetivos a煤n m谩s ambiciosos, ya que la campa帽a SHAC todav铆a no ha logrado el
茅xito. Quiz谩 haya un punto medio inexplorado entre cerrar tiendas de pieles de
particulares e intentar cerrar la empresa de experimentaci贸n animal m谩s grande
de Europa.

 

Esto no quiere decir que el modelo SHAC sea in煤til si no se
consigue el cierre del objetivo. A veces merece la pena luchar por una batalla
perdida para disuadir a un adversario de comenzar otra batalla. Otras veces, incluso
perdiendo se pueden ganar valiosas experiencias y alianzas. Ir贸nicamente, el
modelo SHAC puede ser m谩s eficaz en reclutar gente para organizarse para la
acci贸n directa que en su objetivo declarado precisamente porque, al evitar
reclutar para otros fines, atrae a participantes serias y comprometidas.

 

Pero si el objetivo es atraer a m谩s gente para la
organizaci贸n de acciones directas, por encima de simplemente cerrar una 煤nica
empresa, el modelo SHAC tambi茅n presenta inconvenientes significativos (por
ejemplo, los altos niveles de estr茅s y el probable desgaste). En ese sentido,
no es necesariamente una ventaja que el modelo SHAC ense帽e a los activistas a
pensar en los mismos t茅rminos que los economistas capitalistas (eficiencia,
finanzas, cadenas de mando) en lugar de priorizar las habilidades sociales
necesarias para construir comunidades de resistencia de larga duraci贸n.

 

Asimismo, al centrarse en objetivos secundarios y
terciarios, el modelo SHAC enfatiza y premia una actitud agresiva que es menos
ventajosa en otras situaciones. 驴Cu谩les son los efectos psicol贸gicos a largo
plazo en los activistas que dedican media d茅cada o m谩s gritando por un meg谩fono
a los empleados en sus casas? 驴Qu茅 tipo de personas se sienten atra铆das por una
campa帽a que consiste principalmente en hacer que otras personas se sientan
miserables? No podemos pasar por alto que algunos anarquistas han declarado
haber tenido interacciones frustrantes con organizadores de SHAC.

 

Considerando el modelo desde una perspectiva anarquista, 驴en
qu茅 medida tiende el modelo SHAC a consolidar o a socavar las jerarqu铆as? Una
organizaci贸n segura, necesaria para la acci贸n directa clandestina, puede
promover cierto exclusivismo que se intensifica a medida que aumenta la
represi贸n, impidiendo as铆 que una campa帽a atraiga a nuevos participantes cuando
m谩s lo necesita. Las jerarqu铆as informales plagan las organizaciones de todo
tipo: en el caso de SHAC, quienes hacen el trabajo de investigaci贸n a menudo
tienen una influencia desproporcionada sobre el rumbo de la campa帽a y pueden
acabar tomando decisiones trascendentales.

 

Se podr铆a argumentar que el enfoque en un solo problema y la
naturaleza orientada a objetivos de la campa帽a SHAC no da prioridad a abordar
formas de jerarqu铆a distintas a la opresi贸n animal. No es ning煤n secreto que
algunos colectivos de SHAC se han visto afectados por conflictos de g茅nero [8]
y sus participantes no siempre han tenido que rendir cuentas por su
comportamiento. En una campa帽a que enfatiza la victoria sobre todo lo dem谩s,
esto no deber铆a sorprendernos: si lo m谩s importante es vencer, es f谩cil
posponer la resoluci贸n de conflictos internos, especialmente con el estr茅s
a帽adido de la represi贸n federal. Inevitablemente, la gente que ha tenido malas
experiencias se descuelga de la campa帽a, llev谩ndose consigo las cr铆ticas que
otros necesitan escuchar.

Estas cuestionables prioridades tambi茅n se han manifestado
en ciertas t谩cticas de mal gusto. En una ocasi贸n, un objetivo que estaba
luchando por salir del alcoholismo recibi贸 una lata de cerveza con una
desagradable nota; en otra, robaron la ropa interior de una mujer y, seg煤n se
dice, la pusieron a la venta. Utilizar los desequilibrios de poder de la
sociedad patriarcal para atacar a los c贸mplices de la opresi贸n de los dem谩s
animales dif铆cilmente sirve como ejemplo de lucha contra todas las formas de
dominaci贸n.

 

Hay otras cuestiones 茅ticas relacionadas con los objetivos
secundarios y terciarios. 驴Es aceptable arriesgarse a asustar o herir a
secretarias, ni帽os y otras partes no involucradas? 驴Qu茅 distingue a las
anarquistas de Gobiernos y dem谩s terroristas sino la negativa a consentir da帽os
colaterales?

 

En esencia, el modelo SHAC es un plan de acci贸n para una
campa帽a de coerci贸n, para ser utilizado en situaciones en las que no hay otro
proceso de rendici贸n de cuentas posible. Esto no entra en conflicto con los
valores anarquistas: cuando un opresor se niega a responsabilizarse por sus
acciones, es necesario obligarlo a parar, y esto se extiende tambi茅n a quienes
lo ayudan y lo apoyan. Pero atacar a personas que no est谩n involucradas en la
opresi贸n enturbia las aguas. Cuando una organizadora hace p煤blico un objetivo,
no se sabe qu茅 acciones llevar谩n a cabo los dem谩s. Quiz谩 el valor de acabar con
la explotaci贸n animal compense estos riesgos y costes, pero las anarquistas no
deber铆an sentirse demasiado c贸modas haciendo este tipo de racionalizaciones.

 

Otras aplicaciones
del modelo SHAC

 

Se ha hablado mucho de aplicar el modelo SHAC en otros
contextos, pero pocos de esos intentos han producido algo comparable a la
campa帽a SHAC. Esto nos lleva a algunas reflexiones. Merece la pena se帽alar que
algunas de las exageraciones sobre la aplicabilidad a gran escala del modelo
SHAC provienen directamente de HLS, as铆 que hay que cogerlas con pinzas. HLS no
est谩 interesada en promover nuevos y eficaces m茅todos de acci贸n directa, sino
m谩s bien en crear el suficiente miedo como para que otros miembros de la clase
dominante acudan en su ayuda. De esto se deduce que, incluso si afirman que las
t谩cticas de SHAC pueden usarse de manera efectiva contra cualquier objetivo,
esto no es necesariamente cierto. Lo mismo ocurre con los an谩lisis sensacionalistas
de organizaciones como Stratfor, cuyo principal objetivo parece ser aterrorizar
al p煤blico para que sienta la necesidad de su 鈥渋nteligencia鈥.

 

Puede ser que, debido a que su campa帽a se mantuvo en el
tiempo mientras otras formas de organizaci贸n ca铆an, SHAC haya ejercido una
influencia desproporcionada sobre el imaginario de las anarquistas actuales,
hasta el punto de que muchas ahora tienden a imitar el modelo SHAC en sus
organizaciones incluso cuando no es estrat茅gicamente efectivo. Los fracasos
pueden ser m谩s did谩cticos que los 茅xitos: por desgracia, como se olvidan m谩s
f谩cilmente, a menudo se repiten una y otra vez. Por este motivo, cualquier
consideraci贸n sobre el modelo SHAC deber铆a comenzar con el ejemplo de Root
Force.

 

Root Force surgi贸 en 2007 de los c铆rculos de Earth First!
[9] con la intenci贸n de promover una campa帽a tipo SHAC dirigida a atacar la
infraestructura del capitalismo global (un objetivo mucho m谩s ambicioso que
cerrar HLS). Las organizadoras investigaron a las empresas involucradas en
proyectos de infraestructura fundamentales como carreteras transcontinentales y
centrales el茅ctricas. Se mont贸 una web para publicar esas informaciones y
cualquier acci贸n que se realizase y se organizaron eventos por todo Estados
Unidos, haciendo correr la voz. Parec铆a que todas las piezas estaban en su
sitio y, sin embargo, no pas贸 nada.

 

A principios de 2008 Root Force lanz贸 un texto titulado
“Una estrategia revisada”, en el que reconoc铆an que sus esfuerzos
para generar una campa帽a de acci贸n directa eficaz hab铆an fracasado y describ铆an
las dificultades de intentar inspirar acciones contra proyectos de
infraestructura situados tan lejos como para parecer totalmente abstractos. Root
Force no comprendi贸 c贸mo levantan su vuelo las campa帽as de acci贸n directa.
Tanto la acci贸n como la inacci贸n son contagiosas. Si algunas personas apuestan
lo suficiente por una causa como para arriesgar su libertad, puede que otras
hagan lo mismo. Pero, en tanto que nadie quiere complicarse la vida  por su cuenta y riesgo, una estrategia s贸lida
por s铆 misma no es suficiente para inspirar acciones.[10] Bien divulgada, una
sola acci贸n directa seria durante la campa帽a de Root Force habr铆a valido m谩s
que un centenar de eventos.

 

La campa帽a Root Force ten铆a tambi茅n otros defectos. Si el
objetivo era simplemente dar algo que hacer a los manifestantes, la estrategia
era tan buena como cualquier otra. Pero si esperaban bloquear la construcci贸n
de las carreteras y centrales el茅ctricas clave para el desarrollo del mercado
capitalista, habr铆an tenido que movilizar a muchas m谩s fuerzas que la campa帽a
SHAC. Si los objetivos que eligieron realmente fueran de vital importancia para
los poderes f谩cticos, se deduce que el Gobierno habr铆a movilizado todos sus
recursos para defenderlos. La sobredimensi贸n es el error n煤mero uno de los
movimientos de resistencia a peque帽a escala: en lugar de establecer metas
asequibles y construir lentamente sobre 茅xitos modestos, los activistas se
autocondenan a la derrota al intentar saltar directamente al enfrentamiento
final con el capitalismo global. Podemos luchar y ganar batallas ambiciosas,
pero para hacerlo tenemos que evaluar nuestras capacidades de manera realista.

 

Otros enfoques basados en SHAC se han caracterizado por el
茅nfasis en los escraches. Por ejemplo, en los 煤ltimos a帽os los manifestantes
contra el FMI y el Banco Mundial han probado a acosar a ejecutivos y
patrocinadores. En 2006, cuando Paul Wolfowitz era presidente del Banco
Mundial, hubo una serie de protestas frente a la casa de su novia. Finalmente,
ella se mud贸. No parece que esto haya impactado al FMI al mismo nivel que los
des贸rdenes alrededor del mundo asociados al movimiento antiglobalizaci贸n.
Dejando a un lado el sarcasmo, hay poco que ganar acosando a personas como
Wolfowitz: a diferencia de las terceras partes que SHAC atac贸, no se van a
llevar simplemente sus negocios a otra parte.

 

De la misma manera, durante la Convenci贸n Nacional
Republicana (CNR) de 2004, algunos organizadores pidieron a los manifestantes
que se centraran en acosar a los delegados. El riesgo de este enfoque es que
puede enmarcar el conflicto como una oscura disputa entre las activistas y las
autoridades, en lugar de un movimiento social capaz de atraer una participaci贸n
masiva. Al igual que Wolfowitz, los delegados republicanos dif铆cilmente van a
retirarse porque unos pocos manifestantes les griten y, aunque algunos s铆 lo
hicieran, ser铆an reemplazados inmediatamente. Una propuesta para las protestas
contra la CNR de 2008 implicaba que las activistas atacasen a las empresas
proveedoras de servicios para la convenci贸n. Atacar a las empresas proveedoras
de servicios podr铆a haber ayudado a impulsar algo en el periodo previo a la
CNR, pero es poco probable que hubiera tenido 茅xito en privar de los recursos
necesarios a una organizaci贸n tan poderosa como el Partido Republicano.
Probablemente, lo mismo sirve para las propuestas de atacar a las empresas de
armamento que proveen al Gobierno de Estados Unidos: podr铆a dar a los
manifestantes algo excitante que hacer, pero nadie deber铆a subestimar lo que se
necesitar铆a para que una empresa como Boeing rompiese relaciones con el
ej茅rcito de Estados Unidos.

 

Algunos ven a Rising Tide y a las campa帽as de Rainforest
Action Network contra el Bank of America como parientes de SHAC: tambi茅n
utilizaron objetivos secundarios, aunque eran sucesoras directas de las
campa帽as ambientalistas que las precedieron. A finales de 2008, en un contexto
de amplia crisis econ贸mica, Bank of America declar贸 que estaban retirando la
financiaci贸n a las compa帽铆as m谩s implicadas en la destrucci贸n de las monta帽as.
Por poco sincera que esta declaraci贸n pueda ser, al menos indica que la campa帽a
oblig贸 al Bank of America a tomar nota. Los ambientalistas en Indiana han
tenido menos suerte intentando detener la construcci贸n de la autopista I-69
mediante una combinaci贸n de escraches y t谩cticas de ocupaci贸n del bosque. En
Una estrategia revisada, Root Force citaba la I-69 como un proyecto de
infraestructura fundamental: ser铆a interesante ver c贸mo responde el Estado si
en alg煤n momento la lucha contra la I-69 se vuelve desafiante.

 

Todo esto no quiere decir que el modelo SHAC no se pueda
aplicar de manera eficaz, pero hay que recalcar que los activistas han de tener
la intenci贸n y la estrateia de cu谩ndo y c贸mo intentan hacerlo. Probablemente
hay algunas situaciones en las que el modelo podr铆a conseguir incluso m谩s de lo
que consigui贸 para SHAC.Sin duda, hay otros contextos en los que puede ser
realmente contraproducente.

 

Repetimos, la campa帽a SHAC en Estados Unidos solo ha
involucrado a unos cientos de participantes en un momento dado: unos pocos
miles posiblemente podr铆an competir con un objetivo mayor. Incluso forzar al
Gobierno a rescatar a una gran empresa, independientemente de que el objetivo
haya sido llevado a la quiebra o no, podr铆a constituir una victoria importante.
A partir de hoy, est谩 por ver d贸nde se encuentran aplicaciones eficaces del
modelo SHAC, m谩s all谩 de la campa帽a que lo engendr贸.

 

Notas:

 

[7] Un objetivo secundario es una persona o entidad que hace
negocios con el objetivo principal de una campa帽a. Un objetivo terciarioes una
persona o entidad que est谩 conectada a un objetivo secundario.

 

[8] Si no ha habido los correspondientes conflictos
relacionados con la raza y la clase, esto simplemente podr铆a indicar que en la
organizaci贸n SHAC ha predominado la gente blanca y de clase media. Algunos han
lanzado la acusaci贸n de que el movimiento por los derechos animales en Estados
Unidos atrae a buena parte de este grupo demogr谩fico, que se siente m谩s c贸modo
protestando contra la opresi贸n y la explotaci贸n de los animales que abordando
los desequilibrios de poder en sus relaciones con otros humanos.

 

[9] Organizaci贸n ecologista radical nacida en Estados Unidos
en 1979. Caracterizada por su alto nivel de confrontaci贸n con la autoridad, sus
planteamientos ecologistas profundos y radicales y la utilizaci贸n de t谩cticas
que implicaban asumir ciertos riesgos, como la desobediencia civil y el
sabotaje (N de laT.).

 

[10] Compara esto con la cr铆tica al llamamiento a acciones
aut贸nomas en las movilizaciones masivas de Demonstrating Resistance, disponible
en https://es.crimethinc.com/2005/05/11/demonstrat-ing-resistance

 

[Tomado del libro De activista a terrorista,
accesible en versi贸n integral en http://ochodoscuatroediciones.org/nueva/wp-content/uploads/2021/01/tripas-DAAT-final-1.pdf-]

 




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com