December 1, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
161 puntos de vista

La muerte de una mujer kurda, Jina Mahsa Amini, el 16 de septiembre, ha producido uno de los levantamientos m谩s potentes de Ir谩n hasta la fecha. El asesinato de Jina ha desencadenado un di谩logo interno en relaci贸n con la pol铆tica identitaria iran铆, que tambi茅n se ha extendido a nivel internacional. A medida que los manifestantes se extend铆an por las calles de Ir谩n en decenas de ciudades y pueblos, el nombre de 鈥淢ahsa Amini鈥 se convirti贸 en un grito de liberaci贸n, de libertad para las mujeres, los estudiantes y otros segmentos de la sociedad.

Sin embargo, este debate ha dado lugar a inc贸modas discusiones en torno a lo que supone la 鈥渓ibertad iran铆鈥. Algunos han defendido la liberaci贸n de todas las comunidades oprimidas y marginadas, mientras que otros han reclamado un sentimiento de unidad nacional bajo el lema de 鈥渦na naci贸n, una bandera鈥.

A medida que las protestas cobraban fuerza, la comunidad kurda de Ir谩n, el mayor grupo 茅tnico minoritario y un segmento de la sociedad oprimido y marginado desde hace mucho tiempo, mostr贸 su descontento por el hecho de que la identidad kurda de Jina se haya pasado por alto, mientras que esl贸ganes kurdos de larga tradici贸n, como 鈥淛in, Jiyan, Azadi鈥 (Mujer, Vida, Libertad), fueron utilizados abiertamente por los manifestantes. La tensi贸n por el uso de Jina o Mahsa como nombre de la joven asesinada puede parecer superficial y, como argumentan algunos manifestantes iran铆es, desbarata el objetivo principal del levantamiento popular.

Sin embargo, si se tiene en cuenta no s贸lo la larga historia de opresi贸n de los kurdos en Ir谩n, sino tambi茅n los esfuerzos de la naci贸n kurda, en general, por alcanzar la autonom铆a cultural, se pone de manifiesto la importancia de promover el aspecto kurdo de las actuales protestas.

La historia de la opresi贸n de los levantamientos kurdos

Desde la imposici贸n del acuerdo Sykes-Picot a principios del siglo XX, los kurdos han estado divididos entre los estados de Ir谩n, Turqu铆a, Irak, Siria y la Uni贸n Sovi茅tica. Su divisi贸n fue una tr谩gica pol铆tica colonial que, desde entonces, ha dado lugar a d茅cadas de intensa represi贸n, violentas t谩cticas de asimilaci贸n, limpiezas 茅tnicas e incluso m煤ltiples genocidios. A los kurdos de Ir谩n, con la regi贸n dominada por los kurdos llamada Rojhilat, no les fue mejor que a sus hom贸logos de las dem谩s regiones del gran Kurdist谩n. A principios del siglo XX, el nacionalismo gan贸 apoyo popular y, tras el infame discurso de los catorce puntos de Woodrow Wilson en el que las antiguas colonias deb铆an obtener la independencia, el nacionalismo kurdo tambi茅n fue testigo de un fuerte movimiento hacia la autodeterminaci贸n. El r茅gimen Pahlevi, al igual que sus estados vecinos, hab铆a emprendido pol铆ticas represivas de persianizaci贸n de sus diversas minor铆as 茅tnico-religiosas en un intento de centralizar el poder y el gobierno. Las pol铆ticas racistas y excluyentes, como la Revoluci贸n Constitucional de 1905-1911, dise帽adas para promover la lengua y la identidad persas por encima de otros grupos 茅tnico-religiosos, sirvieron para alejar a煤n m谩s a los kurdos del gobierno central.

No obstante, los kurdos de Rojhilat siguieron defendiendo sus derechos etno-culturales diferenciados dentro de las fronteras de Ir谩n. Las rebeliones kurdas al otro lado de las fronteras de Turqu铆a e Irak, como el levantamiento del jeque Ubeydullah en 1879-1981 contra el Imperio Otomano, primero, y el Ir谩n Qajar, despu茅s, y los esfuerzos de las rebeliones de Barzani, dieron lugar a los correspondientes levantamientos en Rojhilat. El caso de la rebeli贸n de Simko Shikak, de 1918, o el de la Rep煤blica de Mahabad, en 1946, fueron los resultados de los mayores esfuerzos de los kurdos hacia la autonom铆a o la independencia. En cualquier caso, los esfuerzos separatistas kurdos han sido amplios y continuos, al menos, desde 1918 hasta la fecha, ya que los gobiernos centrales han aumentado la represi贸n y la violencia hacia los kurdos. La Rep煤blica de Mahabad acab贸 siendo brutalmente reprimida y su l铆der, el presidente Qazi Muhammad, y muchos de sus colaboradores cercanos, fueron ahorcados p煤blicamente en la plaza. La incipiente Rep煤blica llevaba apenas 11 meses de existencia, pero hab铆a conseguido formar instituciones de gobierno, eliminar la polic铆a iran铆 con sus propias fuerzas kurdas y establecer el kurdo como lengua oficial. Mahabad dej贸 una fuerte y duradera impresi贸n en la psique colectiva de los kurdos, sobre todo por su brutal final.

Un ejemplo destacado que tiene importancia para el actual levantamiento en Ir谩n para los kurdos es su participaci贸n en la Revoluci贸n de 1979. La Revoluci贸n de 1979 fue un levantamiento popular de masas, que tuvo como resultado la eliminaci贸n de la dinast铆a Pahlavi bajo el gobierno del Sha Mohammad Reza Pahlavi. El resultado fue la creaci贸n de la Rep煤blica Isl谩mica bajo el gobierno clerical del ayatol谩 Jomeini. Los cl茅rigos religiosos se apropiaron de la revoluci贸n en el 煤ltimo momento, a pesar de que en el levantamiento hab铆a m煤ltiples grupos de izquierda, laicos y religiosos. El nuevo gobierno clerical hab铆a desbancado a una monarqu铆a pro-occidental laica, aunque represiva y autoritaria, y la hab铆a sustituido por una teocracia anti-occidental que se basaba en la noci贸n de la Tutela de los Juristas Isl谩micos. Sin embargo, en esencia, el nuevo r茅gimen era tan represivo y autoritario como la monarqu铆a anterior. Y lo que es igual de importante, esta nueva 鈥渢utela鈥 no s贸lo supuso un resurgimiento de la secta chi铆 reprimida durante mucho tiempo en Oriente Medio, sino que tambi茅n conllev贸 un fuerte liderazgo en el que Ir谩n se presentaba como protector de la identidad isl谩mica, aunque chi铆.

Para los kurdos, que hab铆an participado ampliamente en los grupos de izquierda, marxistas y seculares en las revueltas, el resultado de la Revoluci贸n de 1979 fue desastroso. Los kurdos no s贸lo eran principalmente laicos, sino que tambi茅n eran mayoritariamente sun铆es o de otras religiones, como parte de las comunidades yarsani, bah谩鈥櫭 o jud铆a. Aunque al principio se reclamaron mayores derechos para los kurdos, e incluso una autonom铆a absoluta, el di谩logo entre los partidos kurdos y el gobierno central pronto se vino abajo. Un destacado discurso del ayatol谩 Jomeini, en el que rechazaba la existencia de minor铆as en Ir谩n por considerarla no isl谩mica, dio lugar a una fatwa, un edicto religioso, contra los kurdos. La fatwa se emiti贸 en agosto de 1979 sancionando la masacre de los kurdos por considerarlos no creyentes y separatistas. El resultado fue una guerra brutal y continua contra los kurdos, en la que los tanques, los ca帽ones y las fuerzas armadas se adentraron en las regiones kurdas y comenzaron a masacrar a los civiles.

Jomeini tambi茅n envi贸 a su fiel seguidor, el ayatol谩 Sadegh Jalkhali, que hab铆a sido ascendido a jefe del Tribunal Revolucionario Isl谩mico y que ya era conocido como 鈥渆l juez de la horca鈥, para que ejecutara al mayor n煤mero posible de presos pol铆ticos kurdos. Miles, entre ellos mujeres y ni帽os que apenas se hab铆an presentado ante el juez, fueron ejecutados sumariamente o ahorcados. A medida que la guerra de represi贸n continuaba, m谩s kurdos fueron detenidos, torturados, ahorcados o desaparecidos a lo largo de los a帽os.

La guerra contra los kurdos no fue s贸lo militar. Tambi茅n conllev贸 pol铆ticas econ贸micas dise帽adas para mantener deliberadamente a las regiones dominadas por los kurdos sumidas en la pobreza y sin acceso generalizado a la educaci贸n y la sanidad. La regi贸n, en relaci贸n con el resto de Ir谩n, ha permanecido siempre subdesarrollada y con carencias hasta la fecha. Esta pol铆tica fue gran parte de la tendencia de las monarqu铆as anteriores de no modernizar las regiones kurdas, donde no se construyeron f谩bricas ni carreteras. Asimismo, los cl茅rigos rechazaron los derechos de los kurdos en forma de ropa, lengua hablada, escritura o publicaci贸n o educaci贸n en las escuelas. El kurdismo se proscribi贸 de forma tajante. La persianizaci贸n se convirti贸 en sin贸nimo de genocidio cultural de los kurdos.

El largo e inquebrantable compromiso de los kurdos con la libertad s贸lo es comparable con el n煤mero de veces que han sido traicionados hist贸ricamente. Est谩 por ver si el actual levantamiento iran铆, que sigue pareciendo sin l铆der, repetir谩 el mismo ciclo de traiciones del pasado. 驴Ayudar谩 su labor revolucionaria a crear, en 煤ltima instancia, un gobierno autoritario y neo-nacionalista persa similar? La historia, al menos, nos dice que los kurdos deben tener mucho cuidado. Esto es especialmente importante a la luz de la creciente supresi贸n del car谩cter kurdo de Jina Mahsa Amini, reduci茅ndola simplemente a una mujer iran铆, como si su car谩cter kurdo no tuviera nada que ver ni siquiera con su nombre, y mucho menos con su tortura en prisi贸n y su posterior muerte a manos de la polic铆a de la moral. Un ejemplo perfecto es un art铆culo reciente de Nahid Siamdoust, profesora adjunta de Estudios de Oriente Medio y Medios de Comunicaci贸n de la Universidad de Texas (鈥淲omen, Life, Freedom: A Slogan One Hundred Years in the Making鈥). El art铆culo analiza y destaca el activismo de las mujeres iran铆es -l茅ase persas- en los 煤ltimos cien a帽os. Curiosamente, el art铆culo no menciona ni una sola vez a los kurdos, al Kurdist谩n o que Amini era kurda, ni las formas de intersecci贸n en las que las minor铆as 茅tnico-religiosas han sufrido desproporcionadamente m谩s de las pol铆ticas estatales opresivas en Ir谩n; ni que la mayor铆a de los asesinados durante las protestas proceden de las comunidades baluche y kurda. El movimiento iran铆 debe rechazar firmemente la repetici贸n de las pr谩cticas coloniales de borrado y apropiaci贸n cultural para no perder la confianza del segmento kurdo.

驴Sin m谩s amigas que las monta帽as?

El breve resumen de la historia kurda moderna indica que los kurdos son utilizados, a menudo, para los movimientos y levantamientos democr谩ticos populares, s贸lo para encontrarse m谩s reprimidos e incluso m谩s marginados que antes. A la luz de esta historia brutal y sangrienta, es esencial que los kurdos de Ir谩n se forjen una posici贸n distinta en la que se protejan sus derechos tras la revoluci贸n. La historia no puede repetirse. De hecho, no se puede permitir que se repita. Por esta raz贸n, los kurdos de Ir谩n necesitan formular un plan en relaci贸n con el tipo de autonom铆a o derechos culturales que necesitan. Quiz谩s esta visi贸n implique un sistema confederal como el que practican los kurdos de Rojava, o quiz谩s implique una forma de autonom铆a como la que viven actualmente los kurdos de Irak. En cualquier caso, existen multitud de modelos y ejemplos en los que los kurdos pueden experimentar la libertad cultural y la paz.

El factor decisivo, por supuesto, tiene que ver con los persas y otras facciones de los actuales levantamientos populares. Como ha demostrado la historia, la mayor铆a de los levantamientos populares acaban convirti茅ndose en r茅plicas de los sistemas brutales y autoritarios del r茅gimen anterior. De hecho, ya hay elementos de esta preocupante tendencia en las revueltas, ya que a los manifestantes kurdos se les ha negado el derecho a hablar, a declarar su condici贸n de kurdos, a izar banderas kurdas, o incluso han sido silenciados en las protestas con el lema de 鈥渦na naci贸n, una bandera鈥.

Si el actual levantamiento iran铆 quiere ser finalmente exitoso y democr谩tico, debe tener en cuenta al elemento kurdo, sus sacrificios y su participaci贸n en las protestas. Del mismo modo, hay que tener en cuenta a otras comunidades marginadas, como los baluches y los lors, entre otras, y tomar todas las medidas necesarias para garantizar la protecci贸n de sus derechos y su integridad cultural.

Una cosa est谩 clara: los levantamientos de 2022 en Ir谩n no pueden ser una repetici贸n de la Revoluci贸n de 1979. Los derechos humanos, los derechos culturales, los derechos de las mujeres, los ni帽os y el medio ambiente, y una serie de otros derechos, no pueden ser sacrificados a la voluntad y el capricho de una 茅lite, un grupo poderoso.

FUENTE: Dr. Hawzhin Azeez / The Kurdish Center for Studies / Traducido por Rojava Azadi Madrid

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org