November 11, 2020
De parte de Indymedia Argentina
189 puntos de vista


El s谩bado 7 de noviembre se confirm贸 que el presidente yanqui Donald Trump perdi贸 las elecciones, aunque 茅l sigue diciendo que le hicieron fraude. Esto se da en medio de la pandemia y en la crisis m谩s grave del capitalismo mundial.

Desde la UIT-CI compartimos el festejo de los trabajadores, el movimiento antirracista, el movimiento de mujeres, el movimiento ambientalista y la mayor铆a del pueblo estadounidense, as铆 como en otros pa铆ses. Sali贸 derrotado el presidente y multimillonario derechista, imperialista, racista y mis贸gino que neg贸 el coronavirus, desmantel贸 el sistema de salud, defendi贸 a la polic铆a asesina de George Floyd y someti贸 a los pueblos del mundo con sus planes de saqueo a favor de las grandes transnacionales y los banqueros. Trump era el presidente del capitalismo imperialista que solo ofrece hambre, desigualdad social y es una amenaza para el planeta con la destrucci贸n ambiental, llegando al extremo de negar el cambio clim谩tico producido por el uso irracional de recursos que hacen las transnacionales y los gobiernos capitalistas.

Que festejemos la derrota de Trump no implica apoyar o tener alguna expectativa en Joe Biden, quien gan贸 en nombre del otro partido patronal imperialista, el Partido Dem贸crata. Biden fue el vicepresidente del gobierno de Obama, no solo no solucion贸 los problemas de los trabajadores, los afrodescendientes o el pueblo pobre, sino que ante la crisis capitalista de 2008 salv贸 a los bancos y las multinacionales e impuls贸 tambi茅n los planes de hambre en el resto del mundo. Por eso la clase trabajadora y los pueblos del mundo no deben depositar ninguna esperanza en Biden, pero s铆 en las y los trabajadores, en el movimiento antirracista y de mujeres en lucha de los Estados Unidos que enfrentaron a Trump en las calles.

La derrota electoral de Trump es tambi茅n una gran derrota pol铆tica para toda la ultraderecha mundial, para los Salvini, Le Pen, Bolsonaro, los Orban de Hungr铆a, el partido Vox del Estado espa帽ol, los neonazis de Alemania, o de Aurora Dorada, de Grecia.

La derrota de Trump es la expresi贸n electoral de la rebeli贸n antirracista por el crimen de George Floyd y la crisis del Covid-19

Muy pocas veces un presidente de los Estados Unidos no ha sido reelecto. En los 煤ltimos cien a帽os s贸lo cuatro no fueron reelegidos. Trump quedar谩 en la historia como el quinto.

La participaci贸n electoral fue la mayor en la historia en un pa铆s donde el voto no es obligatorio y, hay que inscribirse, y se aplican toda clase de maniobras para suprimir votantes en las distintas legislaciones de los estados. La participaci贸n lleg贸 al 66% de los inscriptos, 155 millones. Tambi茅n fue r茅cord el voto por correo, que lleg贸 a cien millones pese a todos los intentos de Trump por disuadirlo y entorpecerlo.

Millones fueron a votar para sacarse de encima a Trump por el odio a su racismo, a la represi贸n policial y a su negaci贸n del Covid-19. La derrota de Trump se explica porque antes estuvo la rebeli贸n antirracista que se desat贸, a fines de mayo, por el crimen policial de George Floyd. Fue una rebeli贸n nacional, con movilizaciones callejeras convocadas por el movimiento Black Lives Matter (Las vidas de las personas negras importan) en todas las grandes ciudades y que lleg贸 a movilizar m谩s de 20 millones de personas, superando las manifestaciones contra la guerra de Vietnam. El gobierno se dividi贸, no pudo sacar las tropas a las calles. El jefe del Pent谩gono, Mark Esper, y el jefe de las FFAA no estuvieron de acuerdo. Trump qued贸 entonces muy debilitado. Se puso en evidencia una crisis pol铆tica. Ahora Trump 鈥渄espidi贸鈥 a Mark Esper por su cuenta de Twitter.

La rebeli贸n antirracista se combin贸 con el desastre del tratamiento que dio Trump al Covid-19. Su negacionismo llev贸 al descontrol de la pandemia y que Estados Unidos sea el primer pa铆s de contagiados (10 millones) y muertos (240.000) por el Covid-19.

Una extrema polarizaci贸n de la sociedad estadounidense a favor y en contra de Trump

El resultado electoral expres贸 la extrema polarizaci贸n pol铆tica y social que existe en el pa铆s y todas las contradicciones de la sociedad estadounidense.

Millones se volcaron a votar contra Trump d谩ndole el triunfo a Biden. Pero tambi茅n ha sorprendido a muchos que millones le dieron el voto a Trump.

Aunque Biden no logra un triunfo contundente, como hab铆an previsto las encuestas, consigue el r茅cord de 74 millones de votos para la f贸rmula del Partido Dem贸crata, nueve millones m谩s que los logrados por Hillary Clinton en las elecciones de 2016. Pero Trump no dej贸 de hacer una buena elecci贸n y lleg贸 a 70 millones, superando en ocho millones su elecci贸n de 2016.

Biden capitaliz贸 el descontento popular y social contra Trump. De hecho, no hizo campa帽a poniendo 茅nfasis en su programa, sino sobre todo 鈥減ara salir de Trump鈥. Logr贸 tener una diferencia en el voto popular de cuatro millones por sobre Trump. Sin embargo, por el sistema de votaci贸n indirecto de elecci贸n, a Biden le cost贸 llegar a superar los 270 electores (estar铆a logrando 294) que se necesitan para triunfar en el Colegio Electoral. Un sistema antidemocr谩tico que da electores por cada estado, sin proporcionalidad. El que gana se lleva todos los electores en cada estado. Por eso en 2016 Trump gan贸 la presidencia, aunque Hillary Clinton hab铆a obtenido tres millones de votos m谩s que el republicano. Bush tambi茅n gan贸 en 2000 con menos votos que el dem贸crata Gore.

El resultado electoral ech贸 por tierra las maniobras de Trump para desconocerlo alegando fraude y recurriendo a la Justicia y a la movilizaci贸n de su base para bloquear el conteo de votos, en ambos sentidos sus intentos fracasaron.

Trump pierde pero se consolida como l铆der de una extensa franja social ultraconservadora, reaccionaria y racista

Muchos, en Estados Unidos y el mundo, se preguntan c贸mo un personaje tan reaccionario y repudiable como Trump pudo lograr 70 millones de votos y ganar la elecci贸n en estados importantes, con gran parte de poblaci贸n latina y negra, como Texas y Florida.

El voto a Trump pone de manifiesto la extrema polarizaci贸n social que existe en los Estados Unidos, que no tiene punto de comparaci贸n con otros pa铆ses.  Trump se apoya en millones de personas de la tradicional base social de racistas, neofascistas, grupos de odio de supremacistas blancos, milicias armadas de la derecha, de xenofobia visceral, odio a feministas, ambientalistas, como tambi茅n de una base popular de granjeros de las zonas rurales donde predomina el fundamentalismo evang茅lico. Pero tambi茅n de una franja de trabajadores blancos del viejo cord贸n industrial en decadencia por la crisis capitalista. No hablamos de la totalidad o la mayor铆a de los obreros industriales, que tradicionalmente votan a los dem贸cratas. Pero existe esa franja de trabajadores marginados y desencantados con el sistema que en su desesperaci贸n dan el voto a un personaje como Trump.

Esta polarizaci贸n ha crecido con la crisis social combinada con la rebeli贸n antirracista, el crecimiento del movimiento obrero, de mujeres o contra el cambio clim谩tico. Millones creen en el discurso 鈥渓ocoide鈥 de que Biden puede 鈥渓levar al socialismo鈥, que se 鈥渧a a Cuba y Venezuela鈥 y que Biden es parte de la 鈥渦ltraizquierda鈥 que va a 鈥渄estruir鈥 los Estados Unidos. A mayor crisis social, crisis econ贸mica y luchas populares, mayor crecimiento del polo racista y fascistizante.

Tambi茅n muchos analistas se sorprendieron con el leve crecimiento de votos de Trump en sectores de poblaci贸n latina y negra. Cosa que es cierta. Pero siempre los republicanos han tenido votos en la franja latina y negra. Por ejemplo: 鈥淓n 1984, el 37 por ciento de los latinos votaron por el republicano Ronald Reagan; el 40 por ciento vot贸 por George W. Bush, tambi茅n republicano, en 2004鈥 (Isvett Verde, The New York Times, 6 de noviembre de 2020). Muchos votos latinos y de la poblaci贸n negra a Trump se dieron por el desencanto que provoc贸 el gobierno de Obama. Pero la esencia de ese leve crecimiento se explica por el hist贸rico aumento de votantes. Por eso aumentaron los votantes latinos y negros tanto para Trump como para Biden. Pero el 87% de las y los electores negros votaron contra Trump, fue un voto decisivo para su derrota (datos Reuters, 4/11). Y, pese al voto cubano de derecha en Florida, a nivel nacional dos tercios de los votos latinos fueron contra Trump.

En s铆ntesis, Trump perdi贸, pero consolida su base social y va a intentar quedar como alternativa para las elecciones de 2024. El trumpismo no deja de ser una expresi贸n de la crisis del Partido Republicano. Trump lleg贸 a presidente por la falta de figuras de peso luego del fracaso de George Bush (h), el mismo que ya expres贸 sus diferencias con Trump enviando un saludo de reconocimiento a Biden.

Un cambio de mando del imperialismo yanqui en medio de su crisis global

El cambio de jefe imperialista tambi茅n fue festejado en las alturas. La derrota de Trump fue bien recibida por sus competidores y aliados de las grandes potencias capitalistas como la Uni贸n Europea (UE), el Reino Unido, el Vaticano o Canad谩. Biden fue, r谩pidamente, felicitado por Angela Merkel, Emmanuel Macron, Pedro S谩nchez y el Papa, entre otros. Rusia y China guardan silencio, por ahora. Todos ellos esperan un mejor trato y una apertura de nuevas negociaciones en medio de la profundizaci贸n de la crisis econ贸mica mundial.

El triunfo de Biden y los dem贸cratas no solucionar谩 la crisis global que sufre el sistema capitalista imperialista. Se vive una de las m谩s graves crisis de la historia del capitalismo combinada con la pandemia del coronavirus, sin soluci贸n a la vista a煤n. Trump no hizo m谩s que meter le帽a al fuego de la crisis con sus 鈥済uerras econ贸micas鈥 y sus pol铆ticas de ajuste mundial. Con Biden es previsible un cambio en donde vuelva a primar la negociaci贸n, tanto con sus pares de las potencias capitalistas como con los gobiernos de las semicolonias. Volver谩 la vieja combinaci贸n imperialista de 鈥渮anahoria con garrote鈥.

Pero no hay posibilidades de que Biden supere la crisis pol铆tica global capitalista. Adem谩s, est谩 inmerso en la propia crisis pol铆tica y social de su pa铆s, que todav铆a tendr谩 otros cap铆tulos con el intento de Trump de seguir desconociendo el resultado electoral y posiblemente con mayor铆a republicana en el Senado. Crisis pol铆tica que, probablemente, se seguir谩 expresando durante el gobierno Biden-Harris.

Lo seguro es que Biden no representa ning煤n cambio positivo para la clase trabajadora y los sectores populares de los Estados Unidos y del mundo. Biden y el gobierno imperialista del Partido Dem贸crata va a gobernar en nombre de las multinacionales, el capital financiero y el FMI. Al comienzo de su gobierno (asume el 20 de enero) adoptar铆a algunas medidas cosm茅ticas, como quiz谩s adherir al limitado Acuerdo de Par铆s del cambio clim谩tico, o volver a la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS), de donde se retir贸 Trump. Pero el centro de la pol铆tica de Biden ser谩 seguir, con 鈥渞ostro humano鈥, tratando de descargar la crisis sobre las y los trabajadores, con nuevos planes de ajuste y hambre impuestos por las multinacionales y el FMI.

La unidad de los trabajadores, las trabajadoras y los pobres del mundo ser谩 la poderosa herramienta para seguir enfrentando al imperialismo yanqui, a sus gobiernos aliados y a sus planes de recortes y ajustes. En la perspectiva de lograr gobiernos de la clase trabajadora que abran el camino del cambio de fondo, de terminar con el capitalismo y avanzar hacia un verdadero socialismo.

Desde la UIT-CI llamamos al pueblo trabajador estadounidense, al movimiento de mujeres, antirracista, ambientalista, a seguir movilizados por sus urgentes reclamos ante el nuevo gobierno y a formar una nueva alternativa pol铆tica independiente. Hay que ofrecerle una alternativa a las y los miles que salieron en todo el pa铆s a festejar la derrota de Trump. Una alternativa al bipartidismo capitalista imperialista. Un nuevo partido o movimiento de izquierda unitario e independiente que represente verdaderamente los intereses de la clase trabajadora, la juventud y el movimiento antirracista.

 

Unidad Internacional de las y los Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)

 10 de noviembre de 2020




Fuente: Argentina.indymedia.org