January 11, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Carlos Aznarez

El coronel Orlando Espinosa, coautor del crimen, pretend铆a la prescripci贸n de la condena por la masacre.

La Jurisdicci贸n Especial para la Paz (JEP) de Colombia consider贸 que la masacre ocurrida en San Jos茅 de Apartad贸 en 2005, cuando murieron cuatro adultos y cuatro ni帽os, entre los que se encontraba un menor de dos a帽os, fue un crimen de guerra y de lesa humanidad.

De acuerdo con la Secci贸n de Apelaci贸n de la JEP, los paramilitares en complicidad con el Batall贸n de Infanter铆a 47 V茅lez en Urab谩, entonces al mando del coronel Orlando Espinosa, masacraron con disparos y servicio y a varias las desmembraron con cuchillos y machetes para enterrarlos en fosas comunes m谩s tarde.

鈥…algunos de ellos murieron por golpes contundentes producidos por machetes, luego fueron desmembrados y abandonados a la intemperie o sepultados en fosas comunes, con clara intenci贸n de causar zozobra en la Comunidad鈥 refleja el texto de la JEP.

Los ni帽os Santiago (de dos a帽os) y Natalia (de cinco) fueron masacrados en total indefensi贸n y con desprecio absoluto por sus vidas, pese a las s煤plicas de su padre, asesinado tambi茅n sin atender sus clamores鈥, indica la decisi贸n de la JEP.

Todo ocurri贸 sobre el mediod铆a del 21 de febrero de 2005, donde los paramilitares, en alianza con grupos irregulares, primero, asesinaron con machete a Luis Eduardo Guerra, a su hijo de once a帽os, Deiner Andr茅s Guerra Tuberquia, y a la compa帽era sentimental de Luis, Beyanira Areiza Guzm谩n, de 17 a帽os, quienes fueron retenidos, interrogados y torturados en el sitio rural de su detenci贸n cerca del r铆o Mulatos.

Ese mismo d铆a se encontraron una casa que creyeron ocupada por guerrilleros y la atacaron con armas de fuego para matar a Alejandro P茅rez Casta帽o y Sandra Milena Mu帽oz Posso, al padre de los Santiago y Natalia, Alfonso Tuberquia Garciano, quien intent贸 proteger la vida de sus hijos hasta que lo asesinaron con armas cortantes.

Los militares escoltaban a los paramilitares a unos 20 minutos de distancia, aproximadamente y no reportaron la muerte de los civiles tras la masacre, sino que continuaron con el patrullaje. Cinco d铆as despu茅s, agentes de la Fiscal铆a inspeccionaron el lugar y encontraron los cad谩veres.

Los magistrados declararon la masacre como crimen de lesa humanidad, en tanto rebautiz贸 los hechos como crimen imprescriptible en el tiempo, lo que alejar谩 de cualquier limitaci贸n temporal la investigaci贸n y juzgamiento de todos los implicados en la matanza.

La no prescripci贸n se aplic贸 fundamentalmente en el caso del coronel retirado Espinosa, para rechazar su solicitud de prescripci贸n de la sentencia en su contra proferida por la Corte Suprema de Justicia que lo conden贸 por la masacre.

Espinosa solicit贸 que prescribiera el fallo, alegando que entre el llamado al juicio y la condena que le impusieron de 34 a帽os como coautor del crimen hab铆an pasado m谩s de diez a帽os.

鈥淟as conductas endilgadas al se帽or Espinosa Beltr谩n constituyen cr铆menes de guerra y de lesa humanidad, motivo por el que la imprescriptibilidad normada es la que debe gobernar la resoluci贸n de la solicitud elevada por el compareciente鈥, concluy贸 la Secci贸n.

De igual manera, los magistrados reconocieron la violaci贸n sistem谩tica a los derechos de la Comunidad de Paz de San Jos茅 de Apartad贸, que ante la ola de violencia se declar贸 neutral pensando que as铆 se proteger铆an, mas las fuerzas estatales y los paramilitares no cejaron en su ataque continuo por varios a帽os, al menos entre 200 y 2005.


TeleSur




Fuente: Grupotortuga.com