February 23, 2021
De parte de Acracia
208 puntos de vista


Hoy, hace justo cuatro d茅cadas del intento de golpe de Estado en este indescriptible pa铆s. Desde temprana edad, nos adoctrinaron para la construcci贸n de un relato, el de la llamada Transici贸n, seg煤n el cual el gran h茅roe de evitar la involuci贸n fue el hoy delincuente huido Juan Carlos de Borb贸n. Ya entrados los 90, cuando los inefables documentales perpetrados por Victoria Prego, adecuadamente extendidos a nivel medi谩tico, uno empez贸 a entrar en raz贸n. El fallido intento golpista de febrero de 1981 vendr铆a a ser la continuidad en la novela rosa que nos han vendido sobre la llegada de la democracia, que tendr铆a su colof贸n con la victoria del Psoe en 1982. Un partido supuestamente progresista, que apaciguar铆a a las masas ante el c煤mulo de medidas catastr贸ficamente 鈥榤odernizadoras禄 que se avecinaban. Desde aquello de Tejero, el 23-F es casi un d铆a lit煤rgico en este bendito pa铆s (y el s铆mil religioso no es gratuito), una consolidaci贸n reiterada a帽o tras a帽o de una instituci贸n anacr贸nica como es la monarqu铆a. En los a帽os posteriores a la muerte del genocida dictador, la monarqu铆a no gozaba de una gran popularidad, pero desde el momento en que el campechano (supuestamente) decidi贸 no secundar a los militares golpistas, el destino de este inenarrable pa铆s qued贸 unido a su figura.

Aunque no est谩 aclarado todo, ni mucho menos, sobre aquel 23-F la figura del Borb贸n qued贸 reforzada e, incluso hoy, a pesar de los excesos al margen de la ley de una figura inviolable, hay todav铆a quien le defiende. Si gran parte de la sociedad ten铆a dudas sobre un fulano que hab铆a jurado los principos del movimiento fascista, su pedigr铆 qued贸 la mar de limpio y nadie pod铆a poner en cuesti贸n ya la sinceridad del monarca sobre nuestra gradiosa democracia. No voy a entrar en las diversas teor铆as que aseguran que el papel del Borb贸n no est谩 claro y que muy probablemente ten铆a un doble juego seg煤n se desarrollaran las circunstancias. Lo que s铆 est谩 di谩fano, y es lo m谩s razonable para cualquiera que tenga bien oxigenado el cerebro, es que el ilustre malhechor hoy dado a la fuga no ten铆a ninguna otra opci贸n. A las potencias 芦democr谩ticas禄 no les interesaba mantener una dictadura en la Europa Occidental, por lo que el Borb贸n no ten铆a futuro al lado de un Golpe de Estado de nula capacidad de 茅xito. Un tipo de la realeza amamantado por un dictador, con la sospecha incluso de haber eliminado a su propio hermano, pero con una jefatura de Estado que se le pon铆a en bandeja dentro de una supuesta transici贸n democr谩tica. Pues eso, que es como para pensar que a Juan Carlos, m谩xime vistos sus continuos delitos, solo le interesaba aferrarse al poder.

Hoy, el nuevo Borb贸n en el trono ha asegurado en la sagrada c谩mara democr谩tica que la 芦firmeza y autoridad禄 de su evadido padre 芦fueron determinantes禄 para salvar a Espa帽a del golpe. S铆, un esperpento m谩s en este indescriptible pa铆s para cualquiera que tenga la m铆nima dosis de neuronas activas. Los pat茅ticos intentos por sostener la novela rosa sobre la Transici贸n, que nos metieron por todos los orificios del cuerpo, continuaron cuando el llamado Felipe VI reivindic贸 芦el respeto al Estado social y democr谩tico de Derecho en el que Espa帽a se constituye desde 1978鈥 y que se ha construido 芦durante m谩s de cuatro d茅cadas, paso a paso y hombro con hombro, es condici贸n previa y necesaria para esa convivencia y para el progreso de nuestra sociedad禄. Hubo mucho m谩s palabrer铆a conminando a aquellos colectivos e individuos a que participen de la fiesta democr谩tica, que es lo mismo que decir, aunque no usando estos t茅rminos exactamente, que los que se queden fuera de la celebraci贸n vienen a ser una especie de parias o malnacidos. Hay quien dice, y no necesariamente personas de un progresismo exacerbado, que la monarqu铆a no durar谩 ya muchos m谩s a帽os. S铆, la l贸gica m谩s elemental nos dice eso. El problema es que, acabada una instituci贸n abiertamente obsoleta, todav铆a hay mucho trabajo que hacer. Mucho relato que desmontar, muchas figuras que derrocar y mucho trono que dinamitar. S铆, es una met谩fora, pero con mucha realidad detr谩s. Nunca mejor dicho lo de 芦real禄.

Juan C谩spar




Fuente: Acracia.org