October 21, 2020
De parte de La Haine
399 puntos de vista


Hace no tanto, el Gobierno se dio de bruces con una realidad aparentemente inesperada: la crisis del COVID-19. De ah铆 al Estado de alarma todas sabemos qu茅 ocurri贸. Se limit贸 la movilidad y permanecimos confinadas en nuestras casas, o al menos confinadas en nuestro tiempo 鈥渓ibre鈥, porque la clase trabajadora continu贸 levant谩ndose cada ma帽ana y viajando en un transporte p煤blico hacinado para servir a la empresa de turno.

Y llegaron los ERTE. A mediados de marzo ya ten铆amos el mecanismo perfecto de conciliaci贸n de intereses patronales y laborales, fruto de un verdadero di谩logo entre agentes sociales para que nadie quedara atr谩s. Perm铆tanme la iron铆a. Este mecanismo ni fue perfecto, ni concili贸 intereses, ni los agentes sociales resultaron ser sociales, ni el di谩logo social fue un di谩logo sino una imposici贸n de la patronal, y por desgracia, mucha gente qued贸 atr谩s. Pero vayamos por partes.

La Ministra de Trabajo, despu茅s de meter en un caj贸n la derogaci贸n de las reformas laborales (del PSOE y del PP), fue pregonando la gran victoria del di谩logo social con la patronal y sindicatos, que sirvi贸 para sacar adelante los Reales Decretos Leyes que regularon, entre otras cosas, los 鈥渘uevos tipos de ERTE鈥. Pero resulta que el Gobierno no est谩 obligado a mantener di谩logo alguno con la patronal, ni con la CEOE, ni con la CEPYME, o al menos en teor铆a, porque ya sabemos qui茅n manda (donde hay patr贸n no manda marinero鈥). Esto es, el Gobierno tiene plenas facultades para aprobar un Real Decreto-ley sin el apoyo de la patronal. As铆 que ya empezamos mal: todos los Reales Decretos-leyes sobre la creaci贸n de ERTEs y sus pr贸rrogas, ayudas a las empresas (v铆a exoneraciones de cuotas de la seguridad social) etc, contaron con el benepl谩cito de la patronal y de CCOO y UGT. De hecho, el 煤ltimo Real Decreto-ley aprobado por el Gobierno, no obtuvo el visto bueno de la patronal hasta el d铆a previo a su publicaci贸n, y para ello, esta norma tuvo que ser 鈥渞econfigurada por completo鈥, pues as铆 lo asegur贸 la propia Ministra de Trabajo en los medios de comunicaci贸n. No es dif铆cil darse cuenta de qu茅 est谩 pasando aqu铆: sin la voluntad patronal no hay Real Decreto, leyes, ni reglamentos; y el Gobierno y el Congreso se revelan una vez m谩s como representantes de los intereses de la burgues铆a, mientras simulan hablar por el pueblo.

La regulaci贸n de estos nuevos ERTEs implicaba varias cosas, entre otras, que las empresas que acudieran a ellos ten铆an el colch贸n econ贸mico del Estado, pues no estaban obligadas a pagar las cotizaciones de las trabajadoras en ERTE, eso s铆, siempre y cuando se comprometieran a mantener el empleo durante 6 meses una vez finalizara el ERTE (o m谩s concretamente, desde la reactivaci贸n parcial de la actividad empresarial).

Una tromba de ERTES fueron solicitados a la Autoridad Laboral, que apenas tuvo los medios para revisar alguno que otro, por lo que la mayor铆a de ellos fueron autorizados sin apenas oposici贸n. Las trabajadoras afectadas perdieron poder adquisitivo, comenzaron a cobrar el 70% de lo que cobraban antes y perdieron la parte proporcional de vacaciones y pagas extra. Todo un chollo. Por su parte, las posibles p茅rdidas econ贸micas de las empresas fueron asumidas por el Estado, ya que no estaban obligadas a pagar las cuotas de sus trabajadores.

Hubo incluso empresas que, sin necesidad de acudir a las ayudas del Estado porque ten铆an grandes beneficios, intentaron acogerse a los ERTE y sus jugosas ayudas, como la empresa de limpieza CLECE, propiedad de Florentino P茅rez. Muchas de ellas retiraron el ERTE: estaban mirando m谩s all谩. Lo que parec铆a una victoria sindical por haber conseguido frenar el ERTE, escond铆a un verdadero rebrote del capital: ven铆an los EREs. Empresas del IBEX 35 como Indra (con Fernando Abril-Martorell a la cabeza) renunciaron a la v铆a ERTE en primavera para anunciar despidos colectivos nada m谩s entrar el oto帽o. Fuentes sindicales ya nos advierten de que hay muchas empresas que incluso est谩n renovando sus ERTEs, pero sin acogerse a las exoneraciones de las cotizaciones (las 鈥渏ugosas鈥 ayudas del Estado) para poder desprenderse de la obligaci贸n de conservar los puestos de trabajo durante 6 meses. A las empresas les est谩 saliendo m谩s rentable renunciar a las ayudas de los ERTEs o devolver las ayudas recibidas, que mantener el empleo durante 6 meses. El capital echa cuentas y lo tiene claro: despidos masivos y nada de mantener los puestos de trabajo.

A bombo y platillo tambi茅n se anunci贸 por la Ministra de Trabajo otra de las medidas 鈥減rotectoras鈥 para las trabajadoras: la prohibici贸n de despedir y extinguir los contratos de trabajo por causas relacionadas con el COVID-19. As铆 que las empresas, que ya no les resultan tan jugosas las ayudas de los ERTES y buscan el despido colectivo, tienen que ingeni谩rselas para desprenderse de las trabajadoras escamoteando la prohibici贸n del despido de la normativa que la propia CEOE hab铆a avalado. Vayamos a un ejemplo. La empresa CPM (cuyo CEO es Mike Hughes), encargada del 鈥渃all center鈥 de Airbnb en Barcelona, anunci贸 en mayo, un despido colectivo que afect贸 a 1.000 trabajadoras, las cuales recibieron cartas de despido con la excusa de que Airbnb hab铆a rescindido el contrato mercantil que les un铆a. Pero tiremos del hilo. Airbnb anunci贸 en mayo el despido de casi 2.000 trabajadoras aludiendo a la necesidad de 鈥渞econfigurar su actividad鈥 pero sin mencionar en ning煤n momento la palabra coronavirus. La pregunta se nos formula r谩pido: 驴c贸mo es posible que un despido colectivo de una empresa dedicada al turismo y a la especulaci贸n de la vivienda no tenga relaci贸n con el coronavirus? 驴C贸mo es posible que el despido colectivo de un call center de Airbnb no tenga relaci贸n con el coronavirus? La nueva argucia empresarial para saltarse la prohibici贸n del despido consiste b谩sicamente en enga帽ar y mentir sobre las causas del despido, sin mencionar la palabra coronavirus en ning煤n momento.

Hacemos un breve receso en este punto, porque aquellas reformas laborales de 2010 y 2011 que la Ministra de Trabajo se olvid贸 de derogar, est谩n siendo ahora aprovechadas por las empresas que acuden a los despidos colectivos, pues aqu茅llas facilitaron la motivaci贸n, la tramitaci贸n y la aprobaci贸n de los despidos colectivos y redujeron la indemnizaci贸n por despido. Es f谩cil, las empresas tienen leyes que las amparan, y si las tienen y no les satisfacen, se las saltan.

En este contexto, la Comisi贸n Europea concedi贸 este verano un pr茅stamo de 21.300 millones de euros al Estado espa帽ol para que pudiera financiar los ERTE (tanto las prestaciones por desempleo como las ayudas a las empresas) pero tendr谩 que ser devuelto con recortes de servicios p煤blicos y medidas laborales que empobrecer谩n m谩s a煤n a la clase trabajadora. As铆 oper贸 el anterior Gobierno con la crisis capitalista del 2008, que no s贸lo recort贸 servicios p煤blicos y derechos laborales, sino que adem谩s rescat贸 a la Banca con dinero p煤blico. Otro chollo. Seguro que las 煤ltimas previsiones del gur煤 imperialista FMI no ayudar谩n a la devoluci贸n del pr茅stamo, pues sit煤an a la 鈥渆conom铆a espa帽ola鈥 como la m谩s da帽ada por el coronavirus.

Nos encontramos ante una nueva oleada de crisis econ贸mica que empobrecer谩 m谩s si cabe a la clase trabajadora, que una vez m谩s est谩 asumiendo todas las consecuencias. El Gobierno del PSOE y Unidas Podemos repitieron hasta la saciedad que nadie iba a quedar atr谩s como en la anterior crisis, pomposo eslogan que choca con la cascada de EREs que llegan, con la privatizaci贸n criminal de la Sanidad P煤blica, con la fracasada tramitaci贸n del Ingreso M铆nimo Vital y el retraso en el pago de los ERTES. La clase trabajadora se queda atr谩s, atrapada en esta historia de terror que s贸lo le asusta a ella.




Fuente: Lahaine.org