February 6, 2021
De parte de Indymedia Argentina
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La comunidad guaran铆 que vive en La Plata logr贸 un acuerdo hist贸rico con el municipio. Qui茅nes son y c贸mo llegaron a acceder a la tierra.

Fotos: Julieta Santos.

31 de enero de 2021

Es 16 de septiembre de 2003 y los ladridos de perros alertan la llegada de un conjunto de uniformados en uno de los barrios de la localidad de Or谩n, provincia de Salta. La polic铆a de la provincia y la Gendarmer铆a despliegan un operativo exagerado para desalojar de su tierra a menos de cien personas. Todas ellas, pertenecientes a la comunidad Ava-Guaran铆, 鈥淚wi inmenb麓y鈥.

Despu茅s de unos minutos de tensi贸n, comienzan los disparos. Del otro lado, la gente resiste como puede. Los j贸venes arrojan piedras y tratan de repeler el avance de las fuerzas de seguridad, que ingresan al predio tras la orden del juez Oscar Blanco. Las mujeres, preparan ollas de agua caliente, casi como recuperando uno de los m茅todos de defensa aplicados en una de las invasiones inglesas.

Pero la represi贸n es brutal y las topadoras arrasan sobre las casitas y los cultivos de la comunidad. A m谩s de 1.700 kil贸metros de Or谩n, Gumersindo Segundo se entera de la tragedia por tel茅fono, luego de haber arribado a La Plata. 鈥淓st谩n buscando a los l铆deres鈥, le advirtieron.

-Tuve que venirme unos meses antes aqu铆 porque el Consejo de Ancianos me hab铆an dicho que hab铆a rumores de amenazas de muerte. Y ellos cuando dicen, hacen 鈥搇e explica el ahora l铆der de la comunidad, a INFOCIELO, en referencia al sector que pidi贸 el desalojo.

La empresa SEABORD Corporation, propietaria del Ingenio San Mart铆n del Tabacal, hab铆a prometido darle tierras a aquellos trabajadores que se jubilaran, pero no cumpli贸. Y despu茅s de meses de tensi贸n, la justicia salte帽a le dio la raz贸n a los terratenientes.

Aquel hecho sangriento que termin贸 con la vida de tres integrantes de la comunidad (nunca denunciando por autoridades y medios de comunicaci贸n locales), fue el inicio de un largo 茅xodo desde esa provincia del norte hacia la capital bonaerense.

Hoy, a casi 18 a帽os de su forzada partida, los Iwi inmenb麓y est谩n a punto de cerrar un acuerdo con el municipio platense para acceder a un predio ubicado en la localidad de Abasto, en las inmediaciones de La Plata, un logro que les permitir谩 volver a desarrollar su identidad, de la mano de la agricultura.

Las viviendas de la comunidad en Abasto, partido de La Plata.

EL LARGO CAMINO A CASA

Despu茅s de haberse asentado en varios barrios de La Plata, como en El Peligro y actualmente en Abasto, la comunidad Iwi Inmenb`y tendr谩 su propia tierra. El acuerdo, claro, no fue sencillo: diversos organismos de Derechos Humanos, como la Comisi贸n Provincial por la Memoria (CPM), fueron los promotores de ese derecho no consagrado y finalmente el gobierno de Julio Garro (Juntos por el Cambio) tom贸 la decisi贸n de hacer una entrega formal en uno de los predios ubicados en 506 entre 221 y 224, Abasto.

鈥淓n estas tierras el objetivo ser谩 trabajar en un proyecto urban铆stico, que tambi茅n involucre a la Universidad Nacional de La Plata y a diversos organismos provinciales, de modo tal que mejore integralmente la zona鈥, anunci贸 la Secretaria de Planeamiento Urbano, Mar铆a Botta, quien adem谩s prometi贸 que 鈥渆l 谩rea contar谩 con una salita de salud y espacios educativos鈥.

Antes, la gesti贸n se vio frustrada porque las tierras que hab铆a destinado el municipio se trataban en realidad de una reserva fiscal del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata. Ahora, algunos pocos vecinos tambi茅n protestan contra la llegada de esta peque帽a comunidad guaran铆.

En un comienzo, el grupo de vecinos de La Plata (integrado por diversos profesionales, como abogados, m茅dicos y docentes) pusieron el grito en el cielo porque entendieron que la comunidad estaba integrada por 42 familias, cuando en realidad se trata de tan solo 42 personas.

鈥淓llos no nos aceptan鈥, le cuenta a este medio, Patricia Segundo, la hija de Gumersindo. De hecho, la mujer dice que en encuentro con los vecinos del predio en donde ahora se instalar谩 la comunidad Iwi Inmenb`y, uno de ellos se preocup贸 por su 鈥渞eproducci贸n鈥.

鈥淣os dec铆an, 麓no pero c贸mo van a venir ustedes aqu铆, que despu茅s se van a reproducir麓. Fue cuando nos enojamos y los j贸venes les discutieron. Ellos no nos pueden decir cu谩ntos hijos tener. Si bien la democracia no es tan como debe ser, estamos en una sociedad鈥, describe, ofendida.

Patricia explica que uno de los vecinos que m谩s se opuso a la llegada de esta familia ind铆gena 鈥渆ra el docente de su sobrina鈥.

鈥淗ay un negocio donde ellos se disputan la tierra. Quieren la tierra para hacer un proyecto inmobiliario鈥, le dice la mujer a este portal.

鈥淓l acuerdo con el municipio de La Plata no es muy bueno para nosotros, pero la necesidad grande que tenemos nos hace lleva a la negociaci贸n鈥, agrega a su lado, Gumersindo.

Seg煤n consideran desde la comunidad, 鈥渘o se est谩 respetando los derechos visibilizados en los tratados internacionales鈥, as铆 como tampoco se pone en valor la importancia de desarrollar la identidad propia, libremente. Creen que, si 鈥渄e verdad el municipio busca que desarrollemos un proyecto agroecol贸gico aqu铆, deber铆amos acceder al menos a tres hect谩reas por familia鈥. El acuerdo final fue de poco m谩s de 3 hect谩reas para toda la comunidad.

Gumersindo Segundo, el l铆der de la comunidad que se afinc贸 en La Plata

LA LEYENDA DEL PILCOMAYO

Los Iwi Imenb`y atesoran una leyenda que es transmitida de generaci贸n en generaci贸n. Se trata de la 鈥渓eyenda del Pilcomayo鈥, en la cual se relata la historia de dos hermanos: en una carrera por convertirse en Caciques, los dos se desaf铆an a ver qui茅n tira la flecha m谩s lejos. Seg煤n cuentas los abuelos de la comunidad, 鈥渆l mal desvi贸 la flecha y termin贸 asesinado al hermano mayor鈥. Su sangre colorea la tierra. En tanto, la culpa que carcome al hermano menor, se transforma en intensas l谩grimas, que finalmente se convierten en el r铆o que lleva el nombre de la tradici贸n oral.

-Para nosotros, el agua cristalina que corre no es solo agua, representa la sangre de nuestros antepasados, que al tomarla nos libran de la sed 鈥搒ostiene Gumersindo.

Los ava-guaran铆 fueron perseguidos por espa帽oles y despu茅s por el Estado argentino. A muchos de ellos, incluso, se les cambi贸 el nombre y el apellido cuando empezaron a trabajar para el Ingenio de Salta. El exilio que sufri贸 la comunidad tras el desalojo en 2003, volvi贸 a alimentar el r铆o de l谩grimas. Gumersindo confiesa que, durante los primeros a帽os en La Plata, 鈥渘o sab铆a si pod铆a resistir a la nueva vida鈥. Hoy, todo es diferente.

HIJOS DE LA TIERRA

Bajo un intenso sol y una humedad que traspasa el toldo de una de las habitaciones en donde vive la comunidad Iwi Imenb`y, Gumersindo se abre y dice 鈥渆star cansado鈥.

-Yo ya quisiera retirarme y descansar. Pero mientras no haya decisi贸n por mandato de asamblea, no puedo 鈥揹ice, mientras se lleva un pa帽uelo a la cara.

En esta comunidad guaran铆, los caciques no son elegidos por 鈥渟istema patriarcal鈥, es decir, por herencia; sino m谩s bien por 鈥渆l deseo鈥 de cualquiera de sus integrantes. Por ahora, los m谩s j贸venes no sienten el llamado.

De todas formas, Gumersindo no negocia que los m谩s chicos pierdan gran parte de su cultura, como es el idioma: para eso, les ense帽a palabras en Ava-Guaran铆 con un peque帽o pizarr贸n que se encuentra colgado en una de las pocas paredes de ladrillos que hay en el predio. 鈥淎 veces, hasta les tomo examen鈥, dice y sonr铆e.

El af谩n por hacer perdurar su identidad y conocer las estrat茅gicas para que los Estados reconozcan el derecho al acceso a la tierra, lo llev贸 a participar en octubre del 2014 del Encuentro Mundial de Movimientos Sociales, realizado en Roma. Gumersindo fue de la mano de la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Aquella jornada que dur贸 tres d铆as reuni贸 a cientos de integrantes de Pueblos Originarios del todo el planeta y le reforz贸 el esp铆ritu al l铆der de esta comunidad.

鈥淣ecesitamos de la tierra para ir recuperando, primeramente, de nuestra agricultura. Al tener nuestra tierra nosotros vamos a tener nuestra propia semilla鈥 Si nos dejan las grandes corporaciones鈥, reflexiona Gumersindo, con algo de iron铆a.

Al final de la tarde, el l铆der de esta comunidad trae la bandera que representa a su pueblo y les pide a varios de los m谩s j贸venes que se sumen a una foto. 鈥淣osotros decimos que esto es el legado que nos han dejado nuestros ancestros鈥, manifiesta el hombre.

En ella se lee 鈥淐omunidad Iwi Imenb`y鈥. Y m谩s abajo, en espa帽ol: 鈥淗ijos de la tierra鈥.

Fuente: https://infocielo.com/tierra/del-exodo-salteno-conseguir-la-plata-n703627




Fuente: Argentina.indymedia.org