November 19, 2021
De parte de Amor Y Rabia
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Reflexiones sobre la revuelta de los campesinos brit谩nicos en 1381

por Simon Elmer

Este art铆culo, publicado en 2017 en el 27潞 aniversario del ataque del Servicio de Polic铆a Metropolitana a la manifestaci贸n contra el Poll Tax en Londres el 31 de marzo de 1990, est谩 dedicado a Ian Bone, guerrero de la lucha de clases y camarada. Las ilustraciones de la revuelta de los campesinos son de Clifford Harper.

Cuando se mira hacia atr谩s a un suceso hist贸rico, es 煤til comparar las condiciones sociales en las que ocurri贸 con las de la actualidad pero no para mostrar lo avanzada, justa, igualitaria, m谩s rica y democr谩tica que es la sociedad bajo el capitalismo, como inevitablemente hacen nuestras lecciones de historia, sino para revelar cu谩n imprevisibles, injustas, explotadoras, empobrecidas y elitistas son nuestras actuales estructuras econ贸micas, pol铆ticas y legales.

En Inglaterra, extranjeros sorprendidos por nuestra arraigada estructura clasista nos dicen constantemente que si sobrevive es porque nunca tuvimos una revoluci贸n social, como la que tuvieron Am茅rica del Norte, Francia o incluso Alemania, y a煤n menos revoluciones como las de Rusia o China, y por lo tanto conservamos el anacronismo de una monarqu铆a, aunque sea bajo una democracia parlamentaria. Es un poco extra帽o que tanta gente, y no solo del extranjero, desconozcan que en 1640 Inglaterra tuvo la primera revoluci贸n de cualquier naci贸n moderna, casi 150 a帽os antes de la Revoluci贸n Francesa, que tambi茅n fue una revoluci贸n de las clases medias, y que dio origen a nuestro actual sistema de monarqu铆a constitucional tras la Restauraci贸n del rey Carlos II en 1660. Sin embargo, la Revuelta de los Campesinos de 1381 fue el primer levantamiento a gran escala de las clases trabajadoras inglesas, mucho antes incluso de la Revoluci贸n Inglesa, y, por lo tanto, fue el suceso social m谩s importante que sucedi贸 en Inglaterra durante la Edad Media; en este centenario de la Revoluci贸n Rusa me he dedicado a mirar las condiciones de las que surgi贸 esa revuelta, en lugar de esos diez d铆as de octubre de 1917, y las he comparado con la Inglaterra del presente.

El Reino Unido de Gran Breta帽a e Irlanda del Norte es ahora el pa铆s m谩s desigual de Europa y uno de los pa铆ses m谩s desiguales del mundo, peor incluso que los Estados Unidos de Am茅rica. El 1% m谩s rico de nuestra poblaci贸n de 65 millones de personas posee casi el 24% de la riqueza total del Reino Unido: eso equivale a la riqueza del 55% m谩s pobre y m谩s de 20 veces la riqueza del 20% m谩s pobre. El 10% m谩s rico de nuestra poblaci贸n posee el 54% de la riqueza nacional, mientras que el 20 % m谩s pobre posee solo el 0,8% y el 40% m谩s pobre solo el 14,6% de la riqueza, la proporci贸n m谩s baja de cualquier pa铆s occidental. 34% de la poblaci贸n posee los 9 billones de libras esterlinas de riqueza en manos privadas del Reino Unido, y el 66% restante carece de activos financieros. El 21% de la poblaci贸n, 13,4 millones de personas, vive en una pobreza relativa, es decir, gana menos del 60% del ingreso medio; y el 17%, 4,5 millones de hogares, vive en la pobreza energ茅tica, lo que significa que para calentar sus hogares tiene que caer por debajo del umbral de pobreza. El a帽o pasado se distribuyeron a trav眉es de los bancos de alimentos m谩s de 1 mill贸n de provisiones de alimentos de emergencia para tres d铆as. Ha habido un aumento del 71% en los ingresos hospitalarios de personas que padecen desnutrici贸n, y 391 personas murieron a causa de ella en 2015. Los casos de escarlatina se han duplicado en los 煤ltimos a帽os y tenemos la quinta tasa de mortalidad infantil m谩s alta de Europa. Sin embargo, al ser el hogar de 120 multimillonarios, el Reino Unido tiene los mayores ingresos per c谩pita de todos los pa铆ses del mundo, incluido EEUU. La riqueza de nuestras 1.000 personas m谩s ricas se ha duplicado en la 煤ltima d茅cada hasta 547.000 millones de libras, m谩s de un tercio de la producci贸n econ贸mica anual de todo el Reino Unido, y tenemos la quinta econom铆a m谩s grande del mundo. Parece 煤til preguntarse, por tanto, no si nos hemos alejado de la Inglaterra de 1381, sino lo cerca que estamos todav铆a de una 茅poca que hoy puede parecernos inimaginablemente atrasada, corrupta y violenta, pero a la que no estamos volviendo, como se suele decir, sino que estamos intentando imitarla bajo las condiciones del capitalismo monopolista. Si no creemos que las enormes desigualdades, la opresi贸n social y la violencia pol铆tica de la Edad Media de Inglaterra puedan volver a estas islas, no hemos estado prestando suficiente atenci贸n a la historia.

Eso no es sorprendente, ya que la historia no es algo que sucedi贸 en el pasado, sino algo que est谩 escrito o, m谩s exactamente, son diferentes textos que compiten por convertirse en la versi贸n oficial del pasado. Como escribi贸 acertadamente George Orwell: 鈥淨uien controla el pasado controla el futuro; Quien controla el presente controla el pasado鈥. No es casualidad que tan pocos ni帽os ingleses hayan o铆do hablar de la Revuelta de los Campesinos, ya que la historia es s贸lo materia obligatoria hasta el tercer a帽o de la escuela secundaria. Hasta hace relativamente poco tiempo, en nuestra historia, los relatos que hab铆a sobre ella sirvieron a la clase dominante del pasado para asegurar mejor la continuaci贸n del gobierno de sus descendientes en el futuro. Eso ha cambiado ligeramente en las 煤ltimas d茅cadas, pero el control de la clase dominante sobre el presente ha asegurado que pocos de los ni帽os de las clases sometidas lean alguna vez un libro de historia o se interesen por la historia reprimida de su clase oprimida. En un esfuerzo por recuperar este control de nuestro futuro, he estado analizando la Revuelta de los Campesinos, sus causas, sus similitudes con la actualidad y qu茅 lecciones de la historia podemos aprender sobre c贸mo cambiar nuestro presente a partir de lo que sucedi贸 en el sureste de Inglaterra en el verano de 1381.


PASADO Y PRESENTE

1. SERVIDUMBRE

En 1348, la Peste Negra lleg贸 a Inglaterra, matando a aproximadamente el 50% de la poblaci贸n, y a un porcentaje mucho mayor entre el campesinado. Esto tuvo el efecto de aumentar la cantidad de tierra disponible, cuyo precio de alquiler, por lo tanto, disminuy贸, y tambi茅n se redujo la cantidad de mano de obra, lo que elev贸 los salarios y redujo las ganancias de la aristocracia terrateniente. Como resultado, entre 1348 y 1381 los salarios de los trabajadores agr铆colas aumentaron alrededor del 40%. Sin embargo, los siervos nacidos en la servidumbre, que constitu铆an alrededor del 90% del campesinado, todav铆a no pod铆an abandonar la tierra en la que trabajaban sin permiso, o incluso casarse sin la aprobaci贸n de su se帽or, y sus hijos nac铆an en las mismas condiciones. Las mujeres que se casaban fuera de una mansi贸n ten铆an que pagarle a su se帽or una indemnizaci贸n por el trabajo perdido. Adem谩s de la renta de la tierra y los impuestos basados 鈥嬧媏n su tierra y propiedades, que generalmente se pagaban con productos agr铆colas, los siervos ten铆an que dedicar una parte de la semana a trabajar la tierra del se帽or para su propio uso, que ten铆a prioridad sobre la suya propia al llegar la 茅poca de la cosecha. Les estaba prohibido cazar y capturar animales salvajes. La familia de un siervo muerto antes de los sesenta a帽os ten铆a que entregar su mejor bestia, ya fuera vaca o cerdo, en compensaci贸n a su se帽or por la cantidad de servicio militar que habr铆a efectuado el fallecido hasta la edad de sesenta a帽os, y su siguiente mejor bestia a la iglesia en compensaci贸n por los diezmos que habr铆a pagado hasta alcanzar esa edad. Dado que ninguna familia campesina ten铆a m谩s de dos bestias, estas obligaciones relacionadas con la muerte en la pr谩ctica hund铆an al resto de la familia en una pobreza abyecta.

Hoy en d铆a, podr铆amos considerar que tal control sobre los movimientos de otra persona es contrario a nuestra idea de libertad, pero las personas que reciben el subsidio de desempleo no pueden viajar sin advertirselo antes al Departamento de Trabajo y Pensiones y, a menos que puedan demostrar que est谩n buscando trabajo activamente todos los d铆as, 35 horas por semana, y puedan demostrarlo acudiendo a un Centro de Empleo, en algunos casos todos los d铆as, pero al menos una vez a la semana, sus subsidios ser谩n recortados, inicialmente hasta durante 3 meses, y hasta duranten 3 a帽os en el caso de nuevas desobediencias. Para hacer una reclamaci贸n, todos los aspectos de su vida privada, desde pruebas de sus gastos hasta su estado de casado, residencia y ciudadan铆a, deben someterse a investigaci贸n y aprobaci贸n, y despu茅s de apenas tres meses de este suplicio, se le obligar谩, nuevamente bajo la amenaza de ser castigado, a asistir a un programa de trabajo que durar谩 hasta 2 a帽os, al que tendr谩 que asistir todos los d铆as. Si tiene entre 16 y 24 a帽os, hasta noviembre de 2015 se le podr铆a colocar en un programa de trabajo obligatorio (Mandatory Work Programme) durante dos meses de trabajo a tiempo completo sin recibir pago, a cambio de recibir 70 libras semanales de subsidio, programa de 鈥渆xperiencia laboral鈥 que se impuso a quienes recib铆an el subsidio de desempleo entre mayo de 2011 y noviembre de 2015 y fue aprovechado por un total de 534 empresarios y empresas, que se beneficiaron de la mano de obra gratuita. Sin embargo, no fueron los 煤nicos que se beneficiaron. Aproximadamente 300.000 demandantes de subsidios fueron sancionados y privados de beneficios por valor de cerca de 550 libras cada uno, lo que supuso un ahorro para el Departamento de Trabajo y Pensiones de alrededor de 130 millones de libras.

En cuanto a que nuestros hijos nazcan en condiciones de servidumbre, la noci贸n de movilidad social que se ha puesto delante de las narices de la clase trabajadora brit谩nica durante generaciones es cosa del pasado. Los nacidos en la pobreza en el Reino Unido en 2017 permanecer谩n en la pobreza en una proporci贸n abrumadora. En el otro extremo de la escala econ贸mica, la comisi贸n de Movilidad Social y Pobreza Infantil publicada en agosto de 2014 mostr贸 que el 7% de la poblaci贸n educada en escuelas privadas proporciona el 20% de nuestros vicerrectores universitarios, el 22% de los jefes de polic铆a y 350 directores ejecutivos de empresas presentes en el FTSE (铆ndice de las principales empresas de la bolsa de Londres), 26% de los ejecutivos de la BBC, 33% de los miembros del Parlamento, 43% de los columnistas de peri贸dicos, 44% de las personas en televisi贸n, cine y m煤sica, 45% de los presidentes de organismos p煤blicos, 50% de los miembros de la C谩mara de los Lores, 53% de los diplom谩ticos, 55% de los secretarios permanentes, el 62% de los oficiales superiores de las fuerzas armadas y el 71% de los jueces superiores. Para menos del 1% de la poblaci贸n que fue a Oxbridge (Oxford y Cambridge, AyR), las cifras son a煤n peores, con las dos universidades suministrando el 24% de los parlamentarios, el 33% de los ejecutivos de la BBC, el 47% de los columnistas de peri贸dicos, el 57% de los permanentes. secretarios y el 75% de los magistrados superiores.

2. FIJACI脫N DE SALARIOS

La Ordenanza de Trabajadores (Ordinance of Labourers) de 1349 exig铆a que todos los trabajadores menores de 60 a帽os ten铆an que trabajar, fijaba los salarios a los niveles previos a la plaga y los precios a niveles que restring铆an el 鈥渆xceso de ganancias鈥 de los campesinos, y convert铆a en delito dar limosna a los mendigos. Cuando estas leyes fueron violadas y los salarios continuaron aumentando, el Estatuto de los Trabajadores (Statute of Labourers) de 1351 convirti贸 en un crimen negarse a trabajar e impuso un castigo a los transgresores, que incluy贸 marcarlos con hierros ardiendo y encarcelarlos. Estas leyes fueron aplicadas por jueces de paz seleccionados entre la nobleza local y con la ayuda de sheriffs, alguaciles, y polic铆as.

Hoy en d铆a, los contratos de cero horas mantienen en la pr谩ctica al trabajador en estado de espera, sin que el empresario tenga obligaci贸n alguna de darles suficiente trabajo para que pueda mantenerse econ贸micamente. Y con el surgimiento de la llamada gig-economy (econom铆a de los trabajos por encargo), los trabajadores ahora son designados como aut贸nomos, lo que libera a su 鈥榗liente鈥 de cualquiera de las obligaciones de un empresario. En 1381, los siervos que intentaron irse de la tierra de su se帽or eran encarcelados y castigados, mientras que en 2017 a los trabajadores simplemente se les permiti贸 perder sus medios de ingresos y morir de hambre, mientras que las personas sin hogar que son sorprendidas durmiendo a la intemperie, mendigando o sacando comida de los contenedores del supermercado son multados con 100 libras, criminaliz谩ndolos si no pueden pagar. En respuesta, las nuevas working charities (organizaciones ben茅ficas que dan trabajo, AyR) ahora est谩n ofreciendo a las personas sin hogar comida y manutenci贸n a cambio de hasta 40 horas de trabajo no remunerado a la semana en lo que es un regreso al sistema de bienestar de las Workhouses (casas de trabajos forzados, AyR) victorianas.

Las previsiones actuales indican que los salarios en 2022 no ser谩n m谩s altos que en 2007, y las familias perder谩n 12.000 libras esterlinas de crecimiento salarial en la peor d茅cada de los 煤ltimos 210 a帽os. Una sola persona que trabaje a tiempo completo con el salario m铆nimo y gane 13.150 libras estar谩 en 2020 en peor situaci贸n, cobrando 380 libras menos; y una pareja con ingresos dobles y dos hijos, con unos ingresos combinados de 29.020 libras esterlinas, ser谩 360 libras esterlinas al a帽o m谩s pobre. En cuanto al nuevo salario m铆nimo de 7,50 libras por hora (7,05 si tiene entre 21 y 24 a帽os, 5,60 si tiene entre 18 y 20 a帽os) al que un trabajador del Reino Unido tiene 鈥榙erecho鈥, en respuesta a este aumento de sueldo al menos 3.700 de los 1,7 millones de trabajadores de tiendas del Reino Unido con el salario m铆nimo fueron despedidos de las cadenas de tiendas del Reino Unido solo en los primeros 3 meses de 2017 tras su entrada en vigor, y sus empleadores se sienten seguros ya que, tras eliminar el gobierno el derecho a buscar una compensaci贸n por despido injusto, ahora hay que pagar por adelantado las tasas judiciales, por valor de 1.200 libras.

3. NACIONALISMO Y XENOFOBIA

En 1359 se introdujo una nueva legislaci贸n para tratar con los inmigrantes, las Leyes de Conspiraci贸n existentes se aplicaron m谩s ampliamente y la Ley de Traici贸n de 1351 se ampli贸 para incluir a los siervos que traicionaron a sus amos. Los londinenses, en particular, se quejaron de la afluencia de extranjeros, a quienes acusaron de quitarles el trabajo y hundir sus salarios. Tales sentimientos fueron promovidos por la clase dominante, que us贸 la bandera del nacionalismo para proseguir sus guerras de conquista en Francia con la sangre de un campesinado adecuadamente patriota.

Hoy en d铆a, el nacionalismo y la xenofobia son implacablemente alentados y alimentados por la propaganda estatal de la clase dominante para proporcionar una explicaci贸n y un chivo expiatorio a la ira provocada por nuestra pobreza crecienter. Al mismo tiempo, el aumento de los llamados 鈥榗r铆menes de odio鈥, y la amenaza que se nos dice es cada vez mayor de un ataque terrorista, se utilizan para aprobar leyes cada vez m谩s represivas y opresivas por parte del gobierno, con un aparato estatal cada vez m谩s invasivo de nuestra intimidad, justificando cada nueva erosi贸n de nuestros derechos humanos con la llamada 鈥済uerra contra el terror鈥 y nuestra necesidad de protecci贸n por parte de la polic铆a, el servicio secreto y las fuerzas militares, cuyo poder cada vez mayor sobre nosotros constituye la mayor amenaza para nuestras libertades.

Esto parece estar muy lejos de cuando el gobierno del Nuevo Laborismo (New Labour) de Tony Blair cambi贸 la pol铆tica y las leyes sobre inmigraci贸n en este pa铆s para permitir un gran aumento en la cantidad de permisos de trabajo otorgados a los trabajadores inmigrantes. Tras la expansi贸n de la Uni贸n Europea en 2004, los mercados laborales del Reino Unido se abrieron a trabajadores de la Rep煤blica Checa, Estonia, Letonia, Lituania, Hungr铆a, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia. Esto no se hizo por una conversi贸n repentina a la pol铆tica de paz, amor y armon铆a entre los pueblos, sino para reducir los costos crecientes de la mano de obra de la clase trabajadora del Reino Unido. En 2014, diez a帽os despu茅s, el 43% de los trabajadores en trabajos b谩sicos de plantas de proceso (limpieza industrial y empacadoras, embotelladoras, enlatadoras y rellenadoras), el 33,6% de los trabajadores de limpieza y limpieza y el 32% de los trabajadores de procesamiento de comida, las industrias de bebidas, tabaco, vidrio, cer谩mica, textil, qu铆mica, caucho, pl谩stico y metal, hab铆an nacido en el extranjero, lo que representaba un aumento del 8,5% en comparaci贸n con 2002.

La situaci贸n que tenemos hoy, en la que la afiliaci贸n de un trabajador del Reino Unido a un sindicato, reclamar un salario digno o un contrato son motivos legales para el despido, es un resultado directo de esta inundaci贸n del mercado laboral. Cuando los manifestantes indignados preguntan c贸mo es posible que Sir Phillip Green pueda comprar un tercer yate de lujo con las pensiones de 20.000 ex trabajadores de BHS, o despedir a cualquier empleado que haga huelga por pedir un salario con el que pueda vivir, es posible que tengan que preguntarse d贸nde est谩n los derechos de los trabajadores, el recurso a la huelga y el poder de negociaci贸n salarial de la clase trabajadora en este pa铆s. Los empresarios capitalistas lo llaman 鈥榗ompetencia鈥, y lo respaldan con propaganda recibida con entusiasmo en los medios de comunicaci贸n y las industrias del entretenimiento, que denigran a la clase trabajadora brit谩nica calific谩ndola de  holgazanes, t铆midos, buscadores de beneficios y carentes de 茅tica laboral por no aceptar las mismas condiciones de empleo que los trabajadores de la construcci贸n polacos y las mujeres de limpieza rumanas. Incluso estos ahora se est谩n levantando y protestan contra esas condiciones. Pero esos mismos trabajadores que han visto socavado el valor econ贸mico de su trabajo y habilidades por la importaci贸n deliberada de mano de obra migrante al Reino Unido, cuyos sindicatos han quedado impotentes o han sido ilegalizados por los sucesivos gobiernos esclavos de la City (el distrito financiero de Londres, AyR), y que han visto como se empobrecen cada vez m谩s los servicios sociales de los que dependen sus comunidades al sufrir recortes por las pol铆ticas de austeridad, saben exactamente de qu茅 se trata: son los medios por los cuales los ricos se han enriquecido m谩s all谩 de la avaricia y los pobres han sido llevados a una pobreza cada vez m谩s abyecta.

Lo que los tecn贸cratas de clase media del capitalismo neoliberal llaman 鈥榤ulticulturalismo鈥, que ha sido adoptado y propagado como la ideolog铆a de nuestro feliz nuevo mundo (brave new world, referencia a la obra dist贸pica de Huxley, AyR), no es m谩s que el movimiento desregulado de capitales a trav茅s de los mercados globales por corporaciones multinacionales que no tienen pa铆s, no pagan impuestos, no est谩n sujetas a ning煤n gobierno, no conceden derechos a sus trabajadores, redactan nuestras leyes para legalizar su robo y determinan nuestros gobiernos. Y la libre circulaci贸n de trabajadores aclamada por los liberales de clase media como la realizaci贸n econ贸mica de esta ideolog铆a no es m谩s que el medio por el cual se ha eliminado la capacidad de resistencia de los trabajadores a su empobrecimiento mediante la afluencia de una fuerza laboral excedente.

A pesar de esto, el resultado del refer茅ndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Uni贸n Europea ha sido interpretado universalmente en nuestra prensa y medios de educaci贸n privada y educados en Oxbridge en los mismos t茅rminos en que fue lanzado por la campa帽a liderada por UKIP para salirnos, es decir, como un voto contra la inmigraci贸n motivado por el racismo y la xenofobia, que son equipararados a la identidad de la clase trabajadora brit谩nica. Los 鈥楻emainders鈥 (defensores de permanecer en la UE, AyR), en orgulloso contraste, se autoproclaman defensores de esa Gran Breta帽a totalmente ilusoria que tanto han hecho para crear, que no ve ninguna contradicci贸n en describirse a s铆 misma como construida sobre la tolerancia, el multiculturalismo y las oportunidades econ贸micas mientras tiene lugar el mayor ataque a las condiciones de vida y laborales de la clase trabajadora en este pa铆s en una generaci贸n. Casi nada se ha dicho sobre las motivaciones econ贸micas del voto favorable a abandonar la UE: que los trabajadores brit谩nicos pueden estar hartos de que sus salarios se hundan y perder derechos laborales debido a una mano de obra importada por multinacionales para conseguir precisamente eso; que ser tratado como siervo por una industria semifeudal de trabajo y servicios de la 茅lite financiera no es su idea de ciudadan铆a; y que, como los trabajadores en Grecia, no quieren que la Comisi贸n Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional fijen la cuant铆a de sus sueldos y pensiones.

No es una medida del racismo supuestamente inherente de la clase trabajadora, sino de la ausencia de algo parecido a un partido pol铆tico que pueda ser votado y no simplemente lance una mirada condescendiente en su direcci贸n durante varias d茅cadas -si es que alguna vez lo ha hecho- lo que ha forzado a la clase trabajadora del Reino Unido a apoyar pol铆ticamente junto con la derecha racista la campa帽a del Leave (lo que no quiere decir que la campa帽a Stay no fuera igualmente racista y derechista). Pero que las clases medias pol铆ticamente correctas contin煤en descartando ese voto como basado en el racismo y la xenofobia, ignorando sus motivaciones econ贸micas reales, es hacer el juego a los pol铆ticos, banqueros, financieros internacionales y magnates de los medios de comunicaci贸n que quieren escorar este pa铆s hacia la derecha, econ贸mica, cultural y pol铆ticamente.

La verdadera violencia contra los trabajadores inmigrantes del Reino Unido no la est谩 perpetrando la clase trabajadora blanca, sino nuestro gobierno, sobre cuyas acciones no escuchamos casi nada en nuestra llamada prensa libre. Ahora que ya no son necesarios,  los trabajadores extranjeros pueden ser sacados por la fuerza de sus hogares o lugares de trabajo sin previo aviso por los escuadrones de captura de Cumplimiento y Aplicaci贸n de Inmigraci贸n (Immigration Compliance and Enforcement) mediante la Ley de Inmigraci贸n de 1971 complementada por la nueva Ley de Fronteras del Reino Unido de 2007, y ser encerrados indefinidamente bajo vigilancia en Centros de Eliminaci贸n de Inmigraci贸n (Immigration Removal Centres), y luego enviados de regreso a su pa铆s de nacimiento en aviones en vuelos fletados secretos, sin importar los peligros que esto represente para ellos. Para que alguien sufra dicha deportaci贸n, el ciudadano extranjero debe ser alguien que el Secretario de Estado considere su deportaci贸n como de inter茅s para el bi茅n pblico; la esposa, pareja de hecho o hijo de un deportado; o alguien condenado por un delito penal que conlleve una pena de prisi贸n. Entre 2009 y 2014, fuero arrestadas anualmente una media de 6.000 personas de esta manera en el Reino Unido, alrededor de un tercio de las cuales han sido deportadas. Entre 2010 y 2015 hubo 19.853 redadas solo en Londres, unas 11 diarias. El 75% de los afectados eran de Bangladesh, Pakist谩n e India, todas antiguas colonias del Imperio Brit谩nico; y en caso de que el motivo de clase de su deportaci贸n no sea lo suficientemente evidente, la mayor铆a eran personas que trabajaban en el Reino Unido en los sectores de la construcci贸n, el comercio minorista, ocio, entretenimiento, en residencias, manufactura, restaurantes y transporte.

4. CONSUMO

El Estatuto sobre Dieta y Vestimenta de 1363 prohibi贸 a los trabajadores que ten铆an mayores ingresos usar ropa o comer los alimentos que antes solo estaban disponibles para los ricos, y detallaba el estilo de vestimenta que pod铆an usar las personas de cada clase de la sociedad inglesa.

Hoy en d铆a, basta el coste de los bienes de lujo para impidir su compra por parte de una clase trabajadora cada vez m谩s empobrecida, pero cuando compran imitaciones, como el look de Essex con Burberry y Barbour, las llamadas joyas y accesorios que brillan de la cultura Hip-Hop, o simplemente ni帽os de clase trabajadora que compran imitaciones de las marcas de ropa de marca de dise帽ador que no pueden pagar est谩n sometidos a la burla y la denigraci贸n incesante por nuestra industria del entretenimiento, mientras que al mismo tiempo se les explota en la comercializaci贸n de bienes de consumo por parte de nuestras industrias minoristas. El centrarse los disturbios de Londres de 2011 en el robo de bienes de consumo, algo que fue condenado universalmente en nuestra prensa y medios de comunicaci贸n como prueba de las motivaciones apol铆ticas del levantamiento, demostr贸 cu谩n exitosa es esta regulaci贸n del consumo como medio de diferenciamiento, manipulaci贸n y control de clase.

5. IMPUESTOS

El primer impuesto Poll Tax, de 1377, costaba 4 peniques a cada persona mayor de 14 a帽os en Inglaterra. El segundo, aplicado dos a帽os m谩s tarde, en 1379, ten铆a una escala m贸vil para las siete clases del orden social ingl茅s. Pero cuando esto no logr贸 recaudar fondos suficientes para la guerra en Francia, se impuso un tercer impuesto electoral en 1380, que deb铆a ser pagado por todos los mayores de 15 a帽os, con un valor fijo de 1 chel铆n (12 peniques, o 1 vig茅simo de libra) por persona, lo que representaba el salario medio mensual de un siervo. Cuando este impuesto no se pag贸 en gran parte, y muchos campesinos en el sureste de Inglaterra se negaron a registrarse, al a帽o siguiente se enviaron comisiones de investigaci贸n para identificar a los que no hab铆an pagado. Estas consultas fueron extremadamente intrusivas e incluyeron revisar las vaginas de las ni帽as para ver si hab铆an alcanzado la pubertad y, por lo tanto, ten铆an que pagar impuestos. Fue esto, seg煤n un posterior relato del siglo XVI, lo que hizo que Wat Tyler (uno de los principales l铆deres de la Revuelta de los campesinos de 1381, AyR) matara a un funcionario que intent贸 realizar un examen de ese tipo a su hija.

Sin duda, no podemos imaginarnos que tal intromisi贸n y abuso fuesen llevados a cabo hoy por un funcionario del gobierno, pero desde hace algunos a帽os hemos permitido que el gobierno del Reino Unido someta a las personas que reclaman el subsidio de desempleo u otros subsidios por discapacidad a los m谩s intrusivos, humillantes y pruebas innecesarias de su discapacidad que han sido la causa de un estr茅s enorme y, debido a c贸mo est谩n dise帽adas, sean la causa de que las personas se nieguen a participar y, al hacerlo, caigan en la pobreza, la falta de vivienda, en algunos casos el hambre y en muchos m谩s el suicidio. Seg煤n cifras publicadas por el Departamento de Trabajo y Pensiones en agosto de 2015, entre enero de 2011 y febrero de 2014 murieron un total de 91.740 personas mientras reclamaban prestaciones por incapacidad a una tasa de 99 muertes diarias desde diciembre de 2011, un aumento de 32 muertes diarias durante los 11 meses anteriores. En el mismo per铆odo, 2.650 personas (2.380 con subsidio de desempleo y 270 con subsidio por incapacidad o subsidio por discapacidad grave) murieron despu茅s de que Atos Healthcare considerase que eran aptas para trabajar tras las pruebas para ver si eran merecedoras de los beneficios por discapacidad. Atos, subsidiaria de la corporaci贸n francesa de servicios inform谩ticos, se adjudic贸 contratos gubernamentales por un valor total de 1.6 millones de libras en junio de 2013, por los cuales no pagaron impuestos en 2012.

Aunque el Poll Tax ha sido reemplazado por un impuesto municipal que es casi inevitable de pagar por la propiedad dom茅stica pagado por su ocupante, el Reino Unido tiene la participaci贸n m谩s baja del gasto p煤blico de cualquier naci贸n capitalista importante, incluidos los EEUU. El impacto de los cambios en los impuestos y las prestaciones ha afectado, y lo har谩 cada vez m谩s, a los m谩s pobres, y se prev茅 que 2,3 millones de personas m谩s vivir谩n en la pobreza para 2020. 4/5 partes de las ganancias de los recortes del impuesto sobre la renta se destinan a la mitad m谩s rica de los hogares, mientras que el tercio m谩s pobre se har谩 cargo de dos tercios de los recortes del gobierno a las ayudas. A pesar de esto, los impuestos a los hogares brit谩nicos como porcentaje del Producto Interno Bruto alcanzar谩n su m谩ximo de 40 a帽os, con el 37,5% en 2026.

En cuanto a la violencia contra las mujeres, en virtud de la Ley de Trabajo y Reforma del Bienestar Social de 2016, que entr贸 en vigor el pasado mes de noviembre, se han reducido las ayudas totales a 88.000 hogares, con 250.000 ni帽os, pasando del l铆mite anterior de 26.000 libras esterlinas a 23.000 libras esterlinas anuales para las familias de Londres y 20.000 para familias en el resto del Reino Unido, una reducci贸n media de alrededor de 60 libras semanales. El 61% de los solicitantes cuyas prestaciones se han visto reducidas por estos l铆mites son madres solteras. El 86% de la carga de los recortes de austeridad del gobierno corresponde a las mujeres, que constituyen la mayor proporci贸n de los trabajadores del sector p煤blico, as铆 como del personal de atenci贸n domiciliaria y de agencias. Para 2020, las mujeres asi谩ticas de las familias m谩s pobres cobrar谩n 2.247 libras anuales menos, las madres solteras negras 3.996, y los cambios al cr茅dito universal recortar谩n una media de 800 libras anuales de los padres solteros que trabajan, 90% de los cuales son mujeres. Mientras tanto, el gobierno planea restringir el derecho al cr茅dito fiscal para los nuevos solicitantes a un m谩ximo de dos hijos, y se hace una excepci贸n para las mujeres que conciben un tercer hijo debido a una violaci贸n, pero solo despu茅s de un examen por parte de un tercero que demuestre que han sido violada. Si recuerda los jueces de paz del rey Ricardo II metiendo los dedos en las vaginas de las campesinas para establecer si hab铆an alcanzado la pubertad, piense en nuestra propia polic铆a, trabajadores sociales y de salud subcontratados por el Departamento de Trabajo y Pensiones para hacer lo mismo a v铆ctimas de violaci贸n con el fin de establecer si pueden reclamar legalmente esas pocas libras extra semanales.

6. GASTO MILITAR

1337 marc贸 el comienzo de la Guerra de los Cien A帽os, que tuvo enromes costos para los campesinos, tanto en la p茅rdida de mano de obra por muertes, como por la riqueza que produjeron para financiar su ruinoso desperdicio de recursos. Los consejeros del rey se embolsaron enormes sumas de estos impuestos, y en 1380 el canciller, que tambi茅n era el arzobispo de Canterbury, declar贸 un tercer impuesto de capitaci贸n para recaudar 160.000 libras, el equivalente a cerca de 62.300 millones de libras actuales.

El equivalente obvio hoy d铆a, cuando el gobierno lleva siete a帽os con un programa de austeridad que ha recortado todos los aspectos del apoyo estatal y la atenci贸n social y casi lleva a la bancarrota al Servicio Nacional de Salud (NHS), y que la Royal Society of Medicine estima que probablemente haya provocado 30.000 muertes en Inglaterra y Gales solo en 2015, es el programa de armas nucleares Trident que Reuters ha estimado que le costar谩 al contribuyente del Reino Unido 167.000 millones de libras durante su vida 煤til de 30 a帽os, o 5.560 millones anuales. Para poner esto en su contexto, la deuda total del NHS para los hospitales en Inglaterra es de 2.450 millones. En 2015, el presupuesto de defensa de 56.200 millones de libras esterlinas del Reino Unido fue el quinto m谩s grande del mundo, solo despu茅s de EEUU, China, Arabia Saudita y Rusia, y represent贸 el 2% de nuestro PIB. Y, por supuesto, en los 煤ltimos diez a帽os, el Reino Unido ha sido el segundo mayor comerciante de armas del mundo, solo superado por EEUU, vendiendo armas a 22 de los 30 pa铆ses incluidos en la lista de vigilancia por abusos de derechos humanos del propio gobierno, incluidos Arabia Saudita e Israel, con 7.700 millones de libras en contratos de venta de armas aprobados solo en 2015.

7. IGLESIA Y MONARQU脥A

Adem谩s de la adquisici贸n de tierras comunales y la expropiaci贸n del 10% de todos los productos o ganancias del campesinado mediante diezmos, el papel de la Iglesia en la Inglaterra medieval era santificar al Rey y, por lo tanto, el sistema social, econ贸mico y pol铆tico que encabezaba, predicando tolerancia y sufrimiento a sus s煤bditos, con la promesa de una recompensa eterna por su obediencia en la otra vida. Con este fin, el clero identific贸 la servidumbre como una consecuencia del pecado original, la herencia de Ca铆n y ordenada por Dios, por lo que rebelarse contra ella estaba en contra de las leyes de Dios interpretadas por el clero del Rey, administrada por los ministros del Rey, juzgada por los tribunales del Rey, impuesto por los soldados del Rey y castigado por los carceleros y verdugos del Rey.

Poco ha cambiado hoy, cuando el gobierno y su prensa de derecha identifican la pobreza no como resultado de los bajos salarios, los recortes en las prestaciones, el costo cada vez mayor de vida y vivienda, y la concentraci贸n cada vez mayor de la riqueza en manos de un porcentaje cada vez menor de la poblaci贸n, sino debido a carencias morales individuales, con los solicitantes de beneficios obligados a someterse a tratamiento por supuestos problemas de salud mental o que han de enfrentan a sanciones, con 40.000 solicitantes de beneficios obligados a participar en terapias cognitivo-conductuales. La Iglesia de Inglaterra, mientras contin煤a desgarr谩ndose por la pol铆tica de identidad de si las mujeres pueden ser sacerdotes y los sacerdotes homosexuales pueden follar con otros hombres, se ha mantenido obedientemente en silencio sobre la guerra de clases que se est谩 perpetrando, con su aprobaci贸n t谩cita, contra la clase trabajadora de Inglaterra. Como en 1381, la doctrina cristiana de predicar la tolerancia y el sufrimiento silencioso a su 鈥榬eba帽o鈥 es ideal para el gobierno y la clase que paga sus gastos.

En cuanto a la monarqu铆a, cuando era un ni帽o de 14 a帽os, el rey Ricardo II se parec铆a mucho a la reina Isabel II ahora, una figura decorativa en lugar de un poseedor del poder. Pero al igual que entonces, el monarca juega un papel crucial en desinflar la ira de la clase trabajadora, que como los campesinos rebeldes mantiene una lealtad inexplicable a la figura decorativa y garante de un sistema de clases que de otra manera desprecian, con el 76%. de conservar nuestra monarqu铆a y el 86% a favor de preferir a un monarca como jefe de estado en lugar de un presidente elegido por votaci贸n. No es de extra帽ar que la clase dominante sea tan reacia a eliminar la figura anacr贸nica de un monarca, ya que satisface sus necesidades mucho mejor de lo que cualquier presidente podr铆a lograr. Se necesita poco m谩s que una apelaci贸n al patriotismo por parte de los medios de comunicaci贸n de derechas para que todos los s煤bditos de Su Majestad se pongan de acuerdo. Si cree que la reina no juega m谩s que un papel simb贸lico en la sociedad, debe recordar que ning煤n proyecto de ley parlamentario se convierte en ley hasta que se le otorga el consentimiento real (Royal Assent) en una extra帽a ceremonia llevada a cabo por el secretario de los parlamentos, quien declara en un acento espantoso La Reine le veult 鈥楲a Reina lo quiere鈥. Un legado de la conquista normanda, esta frase convierte el proyecto de ley del gobierno en la nueva ley del pa铆s, que pasa a ser implementada por las autoridades locales, aplicada por los tribunales, la polic铆a y el ej茅rcito, y, dado que el soberano brit谩nico es el jefe de estado, comandante en jefe de nuestras Fuerzas Armadas y Gobernador Supremo de la Iglesia Anglicana, es autorizada por el mism铆simo Dios (a medida que te acercas al cielo las may煤sculas crecen cada vez m谩s).

De manera m谩s actual y particular a nuestra forma actual de gobierno, ahora que Theresa May ha activado el art铆culo 50 del Tratado de Lisboa, iniciando los dos a帽os de negociaci贸n de la salida del Reino Unido de la Uni贸n Europea, presentar谩 un nuevo proyecto de ley al Parlamento, de diversas maneras. denominada Gran Ley de derogaci贸n o Ley de la Uni贸n Europea, que transferir谩 todas las leyes europeas a la legislaci贸n del Reino Unido al final de este per铆odo. Sin embargo, debido a la falta de debate que recibir谩 por lo tard铆o de su puesta en marcha, por su falta de transparencia respecto a cuales de las decenas de miles de leyes se mantendr谩n, y porque otorgar谩 al gobierno facultades discrecionales para derogar derechos contenidos en las leyes de la UE sin el permiso del Parlamento, este proyecto de ley otorgar谩 al Primer Ministro los llamados 鈥減oderes de Enrique VIII鈥. As铆 llamado en honor al Estatuto de Proclamaciones de 1539 que dio al rey Enrique VIII el poder de legislar solo con su palabra, estos poderes permitir谩n al gobierno cambiar la legislaci贸n primaria utilizando legislaci贸n secundaria que pase por el Parlamento con poco o ning煤n escrutinio, permitiendo que sus ministros descarten, por ejemplo, legislaci贸n sobre igualdad y medio ambiente, y derechos humanos y laborales.

8. CIRCUNSTANCIAS ACTUALES

Como dije al comienzo de este art铆culo, el prop贸sito de hacer estas comparaciones entre diferentes per铆odos de la historia inglesa es mostrar las circunstancias, m谩s que la necesidad hist贸rica, de las instituciones econ贸micas, pol铆ticas, legales y sociales bajo las cuales vivimos, e intenta sacarnos de nuestra familiaridad y aceptaci贸n incuestionable de ellas. Pocos de nosotros fuera del establishment brit谩nico considerar铆amos la servidumbre, la fijaci贸n de salarios, las leyes sobre el consumo, la agresi贸n sexual de ni帽as para establecer su estatus fiscal, los gastos ruinosos en cien a帽os de guerra, la justificaci贸n de la pobreza apelando a la Biblia, o un jefe de Estado de 14 a帽os sean partes aceptables de la sociedad contempor谩nea; pero, aparentemente, estamos bastante contentos de dejar que el nacimiento sea el determinante abrumador de nuestra riqueza o pobreza individual, de obligar a los desempleados a elegir entre el trabajo obligatorio y la pobreza, de ser despojados de nuestro empleo y derechos humanos, someternos a la vigilancia m谩s intrusiva y de mayor alcance de cualquier naci贸n del mundo, ver c贸mo nuestra industria cultural y del entretenimiento se convierte en una m谩quina de propaganda a favor de la clase dominante, de someter a nuestros ciudadanos m谩s pobres y vulnerables a la pobreza de manera planificada para reducir el d茅ficit presupuestario del gobierno, de desmantelar y privatizar nuestros sistemas sanitario, de transporte y otros servicios p煤blicos, mientras gastamos decenas de miles de millones en el complejo militar-industrial, la autoridad de nuestras leyes se basa en los libros religiosos de una tribu de la Edad del Hierro del sur de Levante, de que seleccionamos a nuestros gobernadores de todos los niveles de la sociedad entre miembros sector m谩s rico de la poblaci贸n, y de que a煤n, seis siglos despu茅s de que el rey Ricardo II traicionara a la gente com煤n, tenemos a su descendiente nominal como nuestro jefe de estado, iglesia y ej茅rcito.

Entonces, dadas estas similitudes entre la Inglaterra de 1381 y el Reino Unido de 2017, y sin ignorar o tratar de minimizar las diferencias entre ellos, 驴qu茅 lecciones podemos aprender de la historia sobre nuestro presente y, lo que es m谩s importante, sobre c贸mo cambiar el futuro que nos est谩 preparando la clase dominante?

Pr贸ximo cap铆tulo (y final): Lecciones de la historia

Este texto es parte de el n煤mero 46 de la revista Desde el Confinamiento, que puede descargarse gratuitamente aqu铆. Una introducci贸n puede leerse aqu铆.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com