January 22, 2023
De parte de Lobo Suelto
206 puntos de vista

En los a帽os 60, el extra帽o fen贸meno se denomin贸 鈥淕ran Rechazo鈥: una revuelta contra la sociedad represiva a todos los niveles, desde la familia a la pol铆tica, pasando por el trabajo y la cultura. Es decir, no ya s贸lo la demanda de mayor y mejor integraci贸n en lo existente, sino el rechazo mismo del principio de realidad.

A la vez una ruptura con la sociedad establecida y un 茅xodo hacia otros mundos posibles: comunas, barrios alternativos y zonas liberadas, experimentaci贸n psicod茅lica, sexual, f铆sica, etc. La pol铆tica convencional, incluida a la izquierda, no tuvo durante a帽os ning煤n marco para interpretar lo que estaba sucediendo ante sus narices, lo percib铆a como simple 鈥渂arbarie鈥.

En 2021, medio siglo m谩s tarde, el extra帽o fen贸meno se denomina 鈥淕ran Dimisi贸n鈥 (o Gran Renuncia): un abandono masivo de los puestos de trabajo en primer lugar, prolongado luego por un masivo 鈥渄ar la espalda鈥 a la pol铆tica convencional y los medios de comunicaci贸n.

No votar, no encender la tele, no seguir las noticias de actualidad, desviar la atenci贸n y el deseo de todos los focos que buscan atraparlos cotidianamente. La pol铆tica, incluida la izquierda, vuelve a quedarse perpleja, desprovista de nuevo de marcos de interpretaci贸n ante lo que sucede.

驴C贸mo resuenan entre s铆 el Gran Rechazo y la Gran Renuncia? 驴En qu茅 difieren? 驴Qu茅 semejanzas y diferencias podemos encontrar entre estos dos objetos volantes no identificados?

El Gran Rechazo

El pensador por excelencia del Gran Rechazo fue el profesor alem谩n Herbert Marcuse, miembro de la famosa Escuela de Frankfurt y autor de c茅lebres ensayos como Eros y civilizaci贸n (1955) y El hombre unidimensional (1964).

驴C贸mo conceb铆a Marcuse ese Gran Rechazo, que no s贸lo buscaba teorizar, sino intensificar y prolongar tambi茅n con sus libros, sus charlas, sus intervenciones p煤blicas?

El Gran Rechazo es un esp铆ritu que dice no a la sociedad existente, en nombre de una liberaci贸n que es posible

Lo que Marcuse describe principalmente es un fen贸meno de car谩cter ut贸pico: los actores del Gran Rechazo 鈥揻undamentalmente movimiento estudiantil, poblaci贸n negra, luchas anticoloniales鈥 expresan potencialidades inherentes al estado de las fuerzas productivas y tecnol贸gicas del momento, bloqueadas sin embargo por el sistema capitalista represivo y autoritario.

El Gran Rechazo es una energ铆a de contradicci贸n, un esp铆ritu que dice no a la sociedad existente, en nombre de una liberaci贸n no abstracta sino posible, autorizada y permitida por el progreso de la abundancia material. La negaci贸n de la represi贸n y la explotaci贸n, de la pobreza y la miseria, de la diversi贸n estandarizada y la belleza comercializada, se acompa帽a de la afirmaci贸n de la creatividad y el disfrute, del juego y la emancipaci贸n de los sentidos, de la cooperaci贸n y la riqueza de facultades del cuerpo humano.

Se trata de un gesto pol铆tico profundamente est茅tico: lo que ya no soporta m谩s el estado de cosas y se rebela, lo que busca reapropiarse de sus potencias y prerrogativas, es la sensibilidad. El arte, en su autonom铆a con respecto a los principios de productividad, eficiencia y rendimiento, prefigura la emancipaci贸n posible; y la Nueva Izquierda y la contracultura buscan aterrizarla en la realidad concreta y vivida de todos los seres humanos.

La vieja izquierda no entiende nada de la revuelta de los a帽os 60-70 y queda desbordada por todos lados

La vieja izquierda no entiende nada de la revuelta de los a帽os 60-70 y queda desbordada por todos lados: impugnaci贸n de sus jerarqu铆as, de sus formas de organizaci贸n disciplinadas, de sus modos de expresi贸n regimentados. Incapaz de leer pol铆ticamente los fen贸menos de sensibilidad, considerados como algo 鈥渂urgu茅s鈥, entiende el cambio como una cuesti贸n meramente cuantitativa: una mejor distribuci贸n de la misma productividad, un mejor reparto de los mismos bienes.

Pero la sensibilidad no es un asunto privado, afirma Marcuse, sino pol铆tico. La transformaci贸n debe alcanzar las capas profundas del ser humano, en sus dimensiones biol贸gicas y org谩nicas incluso. Supone la creaci贸n de una 鈥渟egunda naturaleza鈥, de una segunda capa de h谩bitos y deseos. Los movimientos y luchas de los a帽os 60-70 expresan 鈥渄iferencias cualitativas鈥: aspiraciones a otro tipo de cuerpo y de ciudad, de trabajo y de ocio, de vida y de muerte.

Se trata ni m谩s ni menos, dice Marcuse conversando con Freud, de la liberaci贸n de Eros. No de la mera liberaci贸n sexual, como creen tantos reaccionarios ignorantes cr铆ticos de la contracultura, sino de la capacidad humana de establecer v铆nculos sensibles con todo: el mundo, los dem谩s y uno mismo. Los apuntes de Marcuse sobre los movimientos feministas y ecologistas de la 茅poca son, en este sentido, de una sorprendente actualidad.

S贸lo la fuerza de Eros puede sujetar a la pulsi贸n de muerte, dice Freud al final de El malestar de la cultura. 鈥淗oy la gente est谩 locamente enamorada de la muerte, incluida de la suya propia鈥, prosigue Marcuse. S贸lo la liberaci贸n de Eros puede contener la instrumentalizaci贸n capitalista de las pulsiones destructivas 鈥揷ompetitividad y agresividad, dominaci贸n y conquista鈥 que amenaza ayer y hoy con llevarse el mundo por delante.

La Gran Renuncia

Quiz谩 una de las cosas m谩s interesantes de la Gran Renuncia es lo poco que sabemos de ella a ciencia cierta. En esta sociedad que neutraliza cualquier acontecimiento a fuerza de sobre-interpretaci贸n, la Gran Renuncia mantiene su misterio y, por tanto, su provocaci贸n al pensamiento. Eso s铆, lo que sabemos seguro es que el fen贸meno inquieta por igual a los empresarios, los departamentos de recursos humanos, los sindicatos y Yolanda D铆az.

Tal vez el pensador que ha reflexionado m谩s sobre la Gran Renuncia es el italiano Franco Berardi, Bifo. Todo comienza para 茅l con el abandono masivo de los puestos de trabajo en EE.UU. (tambi茅n China y Europa) tras la normalizaci贸n de la pandemia. Es decir, el tiempo de pandemia, un tiempo aparentemente suspendido donde no pasaba nada, fue en realidad el momento de una re-priorizaci贸n general de las necesidades y los deseos, al t茅rmino del cual mucha gente decidi贸 dejar de sacrificar su vida al trabajo (y no s贸lo a los trabajos de mierda).

La Gran Renuncia es un fen贸meno de deserci贸n de la pol铆tica, la econom铆a y los medios de comunicaci贸n

Pero esa renuncia se ha seguido luego de otras. No acaba con la pandemia, sino que prosigue en tiempos de crisis permanente, guerra y sensaci贸n de fin del mundo. Como un fen贸meno general de deserci贸n de la pol铆tica, la econom铆a y los medios de comunicaci贸n, el tr铆pode actual del statu quo.

鈥揹eserci贸n de la visi贸n pol铆tica del mundo: lo real entendido como poder y c谩lculo de poder, manipulaci贸n del p煤blico, intrigas palaciegas, l贸gica de bandos sin preocupaci贸n ninguna por el bien com煤n, militancia militarizada. Salida por hast铆o.

鈥揹eserci贸n de la visi贸n econ贸mica del mundo: lo real entendido como mercado, trabajo precario y ultraexplotado, presi贸n al rendimiento, cada uno convertido en empresario de s铆 mismo, gestionando su capital simb贸lico de proyectos, visibilidad y contactos. Salida por agotamiento.

鈥揹eserci贸n de la visi贸n medi谩tica del mundo: lo real como objeto de propaganda, captura de la atenci贸n en espect谩culos prefabricados, alejados de la vida com煤n, evanescentes. Personajes-marca, pol茅micas-trampa, noticias sesgadas de asuntos sobre los que no tenemos ning煤n poder de decisi贸n. Salida por saturaci贸n.

Hast铆o, agotamiento y saturaci贸n: la Gran Renuncia aparece, a diferencia del Gran Rechazo, como un fen贸meno sin utop铆a, post-ut贸pico. No apunta a otro mundo posible. A ning煤n afuera.

Escapar de las ciudades que los confinamientos mostraron como grandes ratoneras, turistear menos y llevar una vida m谩s local y localizada, bajar las expectativas de consumo, no seguir las noticias y centrarse en los v铆nculos cercanos, complicarse menos la vida: m谩s que a una lucha social, la Gran Renuncia recuerda al gesto de Bartleby, el personaje de Melville: 鈥淧referir铆a no hacerlo鈥.

Bifo lo interpreta como una retirada del deseo: un apag贸n libidinal, una ca铆da de las ganas, una cierta apat铆a, pero tambi茅n la fuga de los lugares donde la energ铆a deseante estaba capturada hasta ahora: competitividad, consumo, 茅xito, auto-realizaci贸n. Antes, contra la represi贸n, liberaci贸n. Ahora, contra la presi贸n, deserci贸n.

Antes, contra la represi贸n, liberaci贸n. Ahora, contra la presi贸n, deserci贸n

El cansancio aparece como s铆ntoma y l铆mite de la expansi贸n, la tendencia privilegiada siempre por Occidente, en sus guerras, conquistas, aceleraci贸n progresiva y deseo de siempre-m谩s. El eros se sustrae nuevamente al poder de la pulsi贸n destructiva, pero ahora por un movimiento de defecci贸n: 鈥淒esaparici贸n, falta o carencia, deserci贸n, sublevaci贸n鈥. La ca铆da del deseo persigue, parad贸jicamente, la felicidad.

Esta deserci贸n desconcierta a la izquierda convencional, al menos la que registra el fen贸meno, porque hay otra que vive permanentemente en la burbuja autorreferente de sus intrigas cotidianas y trending topics. En general se interpreta como hizo el presidente Joe Biden con su famoso 鈥減ay them more鈥. Es decir, como un asunto puramente cuantitativo y que puede resolverse con m谩s medidas progresistas.

No se puede ni se quiere ver en el fen贸meno una 鈥渄iferencia cualitativa鈥, es decir, algo imposible de entender y resolver en el interior del marco de pensamiento establecido. El fen贸meno no se deja traducir pol铆ticamente, la Nueva Pol铆tica decepciona, baja la expectativa de voto a la izquierda, incluso la m谩s 鈥渟ocial鈥. La Gran Dimisi贸n renuncia tambi茅n a la inclusividad que propone la izquierda paliativa.

Los movimientos sociales, m谩s all谩 de la pol铆tica convencional de los partidos, tambi茅n est谩n desconcertados. La Gran Renuncia no expresa un nuevo activismo, sino m谩s bien un des-activismo: una relajaci贸n y una ralentizaci贸n de la vida, que busca su reconciliaci贸n con otros tiempos y otros ritmos, otros espacios y lugares, otras necesidades y deseos.

Es cuanto menos chocante: ante la peor guerra europea desde hace d茅cadas, con implicaciones sociales muy serias y amenaza nuclear a las puertas, no se organiza ning煤n movimiento pacifista transnacional. El 鈥渘o a la guerra鈥 no se expresa hoy saliendo a las calles, sino apagando la tele.

M谩s all谩 de la pol铆tica

Seg煤n Bifo lo que est谩 muriendo poco a poco es la misma pol铆tica moderna; y tambi茅n, claro est谩, sus manifestaciones de izquierda, un mero fantasma de lo que fueron.

La promesa de la pol铆tica moderna era el control racional de la realidad a trav茅s del Estado y la Ley. Pero el mundo de hoy, gobernado por automatismos hiper-complejos e hiper-acelerados, desborda completamente el marco pol铆tico cl谩sico. El Estado y la Ley son impotentes ante estos automatismos, cuando no sus secuaces.

驴El fin de la pol铆tica moderna implica el fin de la idea de transformaci贸n social? No necesariamente, pero s铆 el abandono necesario de su facultad principal: la voluntad. La voluntad que fuerza los acontecimientos y los somete a los dictados de la raz贸n.

驴Qu茅 puede sustituir a la voluntad como principal facultad pol铆tica? Tanto Marcuse como Bifo apuestan por lo mismo: la sensibilidad. Una cualidad esencialmente receptiva, que no busca dominar, forzar y conquistar el mundo, sino acoger, escuchar, y dejarse afectar por 茅l. Receptividad no pasiva, sino activa y creadora. Una cualidad hist贸ricamente asociada a las mujeres.

Marcuse dec铆a que el desaf铆o del Gran Rechazo era pasar de fuerza pol铆tica a fuerza revolucionaria. El desaf铆o de la Gran Renuncia podr铆a ser pasar de la deserci贸n individual a una fuerza pol铆tica sin horizonte revolucionario. No sin deseo de transformaci贸n social, sino sin idea cl谩sica de revoluci贸n: toma del poder y control racional de la realidad. En todo caso, una revoluci贸n involuntaria.

CTXT

Referencias: 

La Nueva Izquierda y la d茅cada de 1960, Herbert Marcuse (Materia Oscura, 2022).  

Filosof铆a, psicoan谩lisis y emancipaci贸n, Herbert Marcuse (Materia Oscura, 2022). 

El tercer inconsciente, Franco 鈥淏ifo鈥 Berardi (Caja Negra, 2022). 




Fuente: Lobosuelto.com