May 13, 2021
De parte de EZLN
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May122021

隆Delfines!

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隆Delfines!

Mayo del 2021.

  Fueron momentos dram谩ticos.  Acorralado, entre cabos sueltos y la borda, el bichito amenazaba con su lanza a la tripulaci贸n, mientras de reojo observaba al mar embravecido, donde un Kraken, de la especie 鈥kraken escarabujos鈥 鈥揺specialista en comer escarabajos-, acechaba.  Entonces, se arm贸 de valor el intr茅pido poliz贸n, alz贸 sus m煤ltiples brazos al cielo y su voz rugi贸, opacando el ruido de las olas al chocar contra el casco de La Monta帽a:

  Ich bin der Stahlk盲fer, der Gr枚脽te, der Beste!  Beachtung! H枚r auf meine Worte隆 (隆yo soy el escarabajo de acero, el m谩s grande, el mejor.  隆Atenci贸n!  隆Escuchad mis palabras!)

  La tripulaci贸n se detuvo en seco.  No porque un insecto esquizofr茅nico les retara con un mondadientes y una tapita de pl谩stico.  Tampoco porque les hablara en alem谩n.  Fue porque el escuchar su lengua materna, despu茅s de a帽os de escuchar s贸lo el espa帽ol tropical coste帽o, les transport贸 a su tierra como por un raro encantamiento.

  Gabriela dir铆a despu茅s que el alem谩n del bichito estaba m谩s cerca del alem谩n de un migrante iran铆 que del Fausto de Goethe.  El capit谩n defendi贸 al poliz贸n, alegando que su alem谩n era perfectamente entendible.  Y, como donde manda capit谩n no gobierna Gabriela, Ete y Karl aprobaron, y Edwin, aunque s贸lo entendi贸 la palabra 鈥渃umbia鈥, estuvo de acuerdo.  As铆 que lo que les narro, es la versi贸n del bicho traducida del alem谩n:

-*-

  鈥淓l titubeo de mis atacantes me dio tiempo para rehacer mi estrategia defensiva, recomponer mi armadura (porque una cosa es morir en un combate desigual y otra muy distinta es hacerlo en fachas), y lanzar mi contraofensiva: un relato鈥

  Fue hace algunas lunas, en las monta帽as del Sureste Mexicano.  Quienes ah铆 viven y luchan, hab铆an lanzado un nuevo desaf铆o para s铆 mismos.  Pero en esos momentos, viv铆an en la zozobra y el desaliento porque carec铆an de un veh铆culo para su traves铆a.  As铆 fue hasta que yo, el grande, el inefable, el etc茅tera, Don Durito de La Lacandona A.C. de C.V. de (i)R. (i)L. llegu茅 a sus monta帽as (las siglas, como todos deben saber, significan 鈥Andante Caballero de Cabalgadura Vers谩til de Irresponsabilidad Ilimitada鈥).  Tan pronto se corri贸 la voz de mi arribo, multitud de mozas, infantes de todas las edades, e incluso ancianas, corrieron, raudas y veloces, a aclamarme.  Pero yo me mantuve firme y no sucumb铆 a la vanagloria.  Me dirig铆 entonces a los aposentos de quien se encargaba de la malograda expedici贸n.  Por un momento me confund铆: la impertinente nariz de quien hac铆a y rehac铆a las cuentas imposibles para sufragar los gastos de la expedici贸n punitiva contra Europa, me hizo recordar a aquel capit谩n, que despu茅s ser铆a conocido como el SupMarcos, al que orient茅 durante a帽os y a quien eduqu茅 con mi sabidur铆a.  Pero no, aunque parecido, quien se dice llamar SupGaleano tiene todav铆a mucho que aprender de m铆, el m谩s grande de los andantes caballeros.

  En fin, que no ten铆an embarcaci贸n.  Cuando puse a la disposici贸n de esos seres mi nav铆o, el susodicho Sup, con sarcasmo, me respondi贸: 鈥pero ah铆 s贸lo cabe uno, y tiene que ser muy peque帽o, y es鈥 隆una lata de sardinas!鈥, refiri茅ndose as铆 a mi fragata, cuyo nombre, 鈥Pon tus barbas a remojar鈥 la nominaba a babor, a la altura de la proa.  Hice caso omiso de tal impertinencia y, caminando por entre la multitud que anhelaba una mirada m铆a, una palabra al menos, me dirig铆 hacia la isla 鈥No tiene nombre鈥, descubierta por quien esto narra en 1999.  Ya en lo alto de su, ahora s铆, cofia arbolada, esper茅 paciente a la madrugada.

  Maldije entonces al averno, convoqu茅 a diosas de todas las latitudes, llam茅 pues a la m谩s poderosa de ellas: la bruja escarlata.  Ella, la despreciada por los otros dioses, dados como son al machismo fanfarr贸n y de espect谩culo.  Ella, la alejada por las otras diosas, dadas a la belleza falsa de afeites y cosm茅ticos.  Ella, la bruja escarlata, la bruja mayor: Oh, die scharlachrote Hexe!  Oh, die 盲ltere Hexe!

  Conociendo yo que las probabilidades de que esos seres extra帽os, autodenominados zapatistas, consiguieran una embarcaci贸n digna, eran exiguas, bien sab铆a que s贸lo el m谩s poderoso de los poderes m谩gicos podr铆a sacarlos del apuro y cumplir con su palabra.  Ergo, llam茅 a la bruja mayor, la de ropaje purp煤reo, quien puede alterar la posibilidad de que algo ocurra.  Ella hizo cuentas y cuentos y lleg贸 a la conclusi贸n de que, en efecto, la probabilidad de que consiguieran una embarcaci贸n era casi de cero.  As铆 dijo:

  鈥Pero nada puedo hacer, si no hay una petici贸n.  Y no cualquier petici贸n.  Debe ser hecha por un Tit谩n, un ser grandioso y magn谩nimo que a su buen talante cobije a quienes necesitan de un m谩gico evento鈥.

  驴Y qui茅n mejor que yo?, bram茅 sonoro.  La dama del manto carmes铆 alz贸 la mano demandando mi silencio.  鈥No es todo鈥, susurr贸.  鈥Preciso es que el tal Tit谩n arriesgue su vida, su fortuna y reputaci贸n en la odisea que esos seres pretenden.  Esto es, que les acompa帽e con su aliento y bondad y, junto a ellos, aunque no a su lado, afronte desaf铆os y penares.  Esto es, estar谩 y no estar谩鈥.

  Estuve de acuerdo pues mi 煤nica fortuna son mis haza帽as, la vida la arriesgo con s贸lo existir y, bueno, mi reputaci贸n est谩 por los s贸tanos del mundo.

  La bruja hermana hizo pues lo que se hace en estos casos: encendi贸 su ordenador, se conect贸 a un servidor en Alemania, tecle贸 no s茅 qu茅 conjuro, modific贸 una gr谩fica de probabilidades y subi贸, de casi cero a 99,9 % el porcentaje, tecle贸 de nuevo y un zumbido de su impresora delat贸 el papel que de ella sal铆a.  No sin antes apreciar la modernizaci贸n que hay en el gremio de brujas escarlatas y similares, tom茅 la nota.  Una 煤nica sentencia la llenaba:

Si el tit谩n de acero es, encuentre su semejante, que de eso depende el faltante

  驴Qu茅 significaba aquello?  驴D贸nde podr铆a yo encontrar a algo o alguien, ya no digo parecido, sino digamos lejanamente cercano a mi grandeza?  Titanes no hay muchos.  De hecho, seg煤n la wikipedia de abajo y a la izquierda, soy el 煤nico que prevalece.  Entonces 鈥渄e acero鈥.  驴El hombre de acero?, lo dudo; no creo que la bruja escarlata haya recomendado a un var贸n.  Entonces una f茅mina o hembra de acero.

  Largo anduve.  Recorr铆 desde la Patagonia hasta la lejana Siberia.  Cruc茅 caminos con el digno Mapuche, grit茅 con la Colombia ensangrentada, atraves茅 la dolida pero persistente Palestina, pas茅 por los mares te帽idos de la pena negra de migrantes, y volv铆 sobre mis pasos, creyendo, err贸neamente, que fracasado hab铆a en mi misi贸n.

  Pero, al desembarcar en la geograf铆a que llaman 鈥淢茅xico鈥, algo llam贸 mi atenci贸n.  Sobre aguas turquesas un nav铆o padec铆a los arreglos y parches que su tripulaci贸n le daba.  鈥Stahlratte鈥, se le铆a en un costado.  Como a la bruja escarlata la encontr茅 en la Alemania de abajo, y esa palabra significa 鈥渞ata de acero鈥 en su lengua, decid铆 probar fortuna.  Esper茅, con sabia paciencia, a que noche y sombras cobijaran la soledad del barco.  Trep茅 con habilidad por la proa y, bordeando por estribor, me llegu茅 a donde se ubica el centro de mando o gobierno de la nave.  En ella, un var贸n maldec铆a en lengua germana con improperios y blasfemias que apenar铆an al mism铆simo averno.  Algo dec铆a de la pena que da dejar mares y aventuras.  Supe entonces que el nav铆o contaba sus 煤ltimos d铆as, y su capit谩n y tripulaci贸n pesadillas ten铆an de una vida en tierra firme.  Las brujas escarlatas de todo el mundo confabulaban a mi favor y ventura.  Pero todo depend铆a de m铆, del escarabajo de acero inoxidable, del m谩s grande de los andantes caballeros, de etc茅tera, para encontrar 鈥渆l faltante鈥.  Esper茅 entonces a que el capit谩n cesara en sus lamentos y maldiciones.  Cuando hubo callado y s贸lo un sollozo le ahogaba la garganta, me trep茅 al tim贸n y encar谩ndolo dije: 鈥Yo Don Durito, 驴t煤 qui茅n?鈥  El capit谩n no titube贸 al responder 鈥Yo capit谩n, t煤 poliz贸n鈥 mientras bland铆a un peri贸dico o revista y amenazaba con oprimir as铆 mi hermosa y esbelta figura.  Fue entonces que, con voz potente, me present茅.  El capit谩n dud贸 y guard贸 silencio y peri贸dico o revista.

  Despu茅s, bastaron unas cuantas frases para que ambos entendi茅ramos que 茅ramos gente de mundo, aventureros por vocaci贸n y elecci贸n, seres dispuestos a enfrentar cualquier desaf铆o por imponente y terrible que fuera.

  Ya en confianza, le refer铆 yo la historia de una odisea en curso, algo que llenar铆a luego los anales de las historias por venir, el m谩s peligroso e ingrato de los quehaceres: la lucha por la vida.

  Me prodigu茅 en detalles, le habl茅 de una embarcaci贸n construida en medio de las monta帽as, sin m谩s agua que la de la lluvia para darle vocaci贸n y raz贸n de ser.  Le platiqu茅 de quienes hab铆an decidido abrazar tama帽a osad铆a, de leyendas sobre una monta帽a que se niega a la prisi贸n de sus pies en tierra, de mitos y leyendas mayas en voz de sus originarios.

  El capit谩n encendi贸 un pitillo, me ofreci贸 uno pero hube de rechazarlo al sacar mi pipa.  Compartimos el fuego y el humo del tabaco.

  El capit谩n guard贸 silencio y, despu茅s de algunas bocanadas dijo algo como: 鈥a fe m铆a que gran honor ser铆a sumarse a tan noble y descabellada causa鈥.  Y agreg贸: 鈥no tengo tripulaci贸n ahora, pues estamos ya al retiro, pero estoy seguro que mujeres y hombres se acercar谩n con tan solo el encanto de esta historia.  Ve con los tuyos y diles que cuenten con lo que somos, humanos y nav铆o鈥.

  Terminada mi historia, me dirig铆 a quienes amenazaban con arrojarme por la borda: 鈥Y as铆 fue como ustedes, simples mortales, se embarcaron en esta aventura.  As铆 que dejadme en paz y volveos a vuestros trabajos y enseres, que yo he de vigilar que el Kraken deje en paz nuestra casa y camino.  Para eso he llamado a peces amigos que lo mantendr谩n ausente鈥.

-*-

Y z谩z, que en ese momento alguien en cubierta grita 鈥隆Delfines!鈥 y tod@s subieron a cubierta armados de c谩maras, celulares o s贸lo sus ojos asombrados.

  En la confusi贸n, Durito, el m谩s grande de los Titanes, el 煤nico h茅roe a la altura del arte, el c贸mplice de magos y brujas, se escabull贸 y trep贸 de nuevo a, ahora s铆, la Cofa y desde ah铆 enton贸 c谩nticos que, lo juro, eran replicados por los delfines que, entre olas y sargazo, bailaban por la vida.

-*-

  M谩s tarde, en la cena, el capit谩n confirm贸 la historia del bichito.  Y desde ese momento el bichito dej贸 de ser 鈥渆l bichito鈥 y es llamado, a partir de ese evento, 鈥Durito Stahlk盲fer鈥, 鈥淒urito, el Escarabajo de Acero鈥.

  鈥Una raya m谩s al tigre鈥, debi贸 decir el finado SupMarcos, tres metros bajo cubierta, err, quise decir, bajo tierra.

  Ahora, con camarader铆a, Gabriela le corrige a Stahlk盲fer la pronunciaci贸n germana; en el hombro de Ete, Durito sube a lo m谩s alto del palo mayor; acompa帽a a Carl cuando toma el tim贸n y le divierte con historias terribles y maravillosas; sobre la cabeza de Edwin le dirige en el desplegar y arriar del velamen; y en las madrugadas comparte con el Capit谩n Ludwig el tabaco y la palabra.

  Y, cuando el mar embravece y el viento aumenta su lujurioso cortejo, el m谩s grande ejemplar de la andante caballer铆a, Stahlk盲fer, entretiene al Escuadr贸n 421 relatando leyendas incre铆bles.  Como aquella que narra la historia absurda de una monta帽a que barco se hizo por la vida.

Doy fe.

SupGaleano.
Planeta Tierra.

Nota: El video de los delfines convocados por Stahlk盲ker fue tomado por la Lupita, porque el equipo de apoyo de la Comisi贸n Sexta, encargado de tal misi贸n, estaba ocupado鈥 gomitando.  S铆, de pena ajena.  Ahora el Escuadr贸n 421 tiene como misi贸n apoyar al equipo de apoyo.  Y todav铆a hay que atravesar el Atl谩ntico (suspiro).

 

M煤sica: 芦La Bruja禄, son jarocho interpretado por Sones de M茅xico Ensamble, con  Billy Branch. Im谩genes: parte de la traves铆a de La Monta帽a, arribo y desembarco en Cienfuegos, Cuba; y reuni贸n del Escuadr贸n 421 para mirar la p谩gina de Enlace Zapatista.

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Fuente: Enlacezapatista.ezln.org.mx