July 8, 2021
De parte de La Haine
165 puntos de vista


La propaganda es a la democracia lo que la violencia es a la dictadura – Noam Chomsky

La frase del gran ling眉ista norteamericano ofrece un buen punto de partida para estas reflexiones que pretendemos proponer como insumos para entablar una discusi贸n tan crucial como urgente. Esto es as铆 porque, seg煤n los expertos en Guerras H铆bridas o de Quinta Generaci贸n, la capacidad de controlar conciencias y corazones – o 鈥渕entes y almas鈥 para ponerlo en forma po茅tica – ha alcanzado niveles inigualables, impensables hasta hace una d茅cada.

El progreso de las neurociencias y el neuromarketing pol铆tico ha aumentado enormemente la capacidad de las clases dominantes y los poderes imperialistas para controlar las creencias, los deseos y el comportamiento de millones de personas en todo el mundo. Los avances revolucionarios en inteligencia artificial, el 鈥淚nternet de las cosas鈥, las tecnolog铆as de la comunicaci贸n (5G), junto con la inserci贸n sin precedentes de las Redes Sociales y los medios de comunicaci贸n, han creado un nuevo campo de batalla en el que los movimientos populares de liberaci贸n nacional deber谩n librar su luchas.

Desafortunadamente, esta transici贸n de la guerra convencional a los medios de comunicaci贸n y la guerra cibern茅tica solo ha sido recientemente reconocida en su plena efectividad por las fuerzas antiimperialistas, en un momento en que ha sido ampliamente utilizada por las potencias dominantes del sistema internacional, especialmente el gobierno de los EEUU. Pocos ejemplos ser铆an m谩s ilustrativos que los siguientes para apoyar nuestro argumento.

En una audiencia ante el Comit茅 de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU a principios de este siglo, un general de cuatro estrellas dijo que “en el mundo actual, la guerra antisubversiva se libra en los medios de comunicaci贸n y ya no en las selvas ni en los barrios pobres del Tercer Mundo en decadencia.” Por ello, concluy贸, 鈥渁hora los medios y las redes sociales son nuestro principal teatro operativo鈥.

Tanto Fidel como Ch谩vez fueron precozmente conscientes de que las oligarqu铆as medi谩ticas constitu铆an una de las amenazas m谩s graves que se cern铆an sobre el futuro de las democracias y las luchas antiimperialistas. De hecho, su poder incontrolado y su nefasto papel en los procesos calculados de 鈥渄eseducaci贸n鈥, alienaci贸n y brutalizaci贸n de la ciudadan铆a, se convirtieron en formidables baluartes contra el avance de la conciencia antiimperialista y anticapitalista. Su total abandono de la funci贸n period铆stica en favor de una obra propagand铆stica tambi茅n constituy贸 un fortalecimiento para ese fin.

Esto se demuestra d铆a a d铆a en Am茅rica Latina al observar la manipulaci贸n informativa destinada a encubrir los cr铆menes perpetrados por el r茅gimen de Iv谩n Duque en Colombia contra manifestantes pac铆ficos. Esto tambi茅n se evidenci贸 en la brutal represi贸n lanzada por la dictadura de 脕帽ez en Bolivia, los actos del gobierno de Pi帽era en Chile y, hoy, la manipulaci贸n de los institutos electorales y los c铆rculos dominantes para evitar la proclamaci贸n de Pedro Castillo como nuevo presidente. del Per煤.

El papel negativo de los medios de comunicaci贸n tambi茅n es patente en las operaciones de prensa destinadas a 鈥渂lindar de hierro鈥 la informaci贸n que se supone no debe ser conocida por el p煤blico. Por ejemplo, los v铆nculos abiertos entre los sucesivos 鈥渘arcogobiernos鈥 en Colombia y los c谩rteles de la coca铆na; o la corrupci贸n del gobierno de Macri en Argentina, como se demuestra en los Papeles de Panam谩, fueron cuidadosamente ocultados por los medios hegem贸nicos. Adem谩s, nada se dice sobre el injusto y escandaloso encarcelamiento de Julian Assange, uno de los h茅roes de la libertad de prensa a escala mundial [a pesar de que el testigo principal de la acusaci贸n reconoci贸 haber mentido].

Como reconocieron los escritos de los estrategas imperiales, los medios de comunicaci贸n y, m谩s recientemente, las “redes digitales” han sido actores clave en la desestabilizaci贸n de los gobiernos progresistas o de izquierda en todo el mundo. Dondequiera que el imperio, a trav茅s de sus propias tropas, sus mercenarios culturales y sus secuaces locales, decida atacar, los medios de comunicaci贸n ocupan inmediatamente las posiciones de vanguardia.

La demonizaci贸n del adversario y su gobierno, digamos l铆deres como Nicol谩s Maduro, Evo Morales, Bashar al Assad, Saddam Hussein, Muammar al Gaddafi y Vladimir Putin, es el primer paso. Entonces, su difamaci贸n met贸dica y la desinformaci贸n aplicada a gran escala a trav茅s de la prensa, la televisi贸n, la radio y las redes digitales se convierten en armas cruciales para crear el clima de opini贸n necesario para poder aplicar la violencia desnuda contra esos gobernantes. La “artiller铆a del pensamiento” busca derribar los mecanismos de defensa de la poblaci贸n agredida.

El objetivo final es confundirlo y hacerle dudar de la integridad o el patriotismo de sus gobernantes present谩ndolos a la opini贸n p煤blica como monstruos malvados y a sus gobiernos como “reg铆menes” infames, represent谩ndolos como estados policiales feroces que violan los DDHH m谩s b谩sicos. Bajo esta tormenta de desinformaci贸n y “noticias falsas”, mucha gente se ver谩 inducida a pensar que quiz谩s sus atacantes tengan raz贸n y realmente quieran liberar a la gente del dominio de sus desagradables opresores.

M谩s a煤n, tiene como objetivo hacerles pensar que la pretensi贸n de “cambiar el mundo” es una tonter铆a; una ilusi贸n infantil para construir el para铆so en la tierra que solo podr铆a resultar en caer en el infierno.

Una vez que las defensas culturales de la sociedad se “ablanden” (equivalente a los bombardeos que preparan el camino para el asalto frontal) y el ariete medi谩tico haya perforado el muro de la conciencia social, envenenada con cientos de “fake news” y “post-verdad”, y se haya desmoralizado o al menos confundido a la poblaci贸n y a los cuadros de las fuerzas sociales antiimperialistas, entonces el terreno estar谩 listo para el asalto final.

Es el momento en el que las fuerzas imperialistas lanzan un ataque sin cuartel desplegando toda la capacidad de su arsenal para dar el tiro de gracia a sus enemigos demonizados: Saddam Hussein o Muammar Gaddafi, por ejemplo.

Este no es solo un relato del desgarrador pasado, sino una descripci贸n de las estrategias actuales que el gobierno de los EEUU aplica en todo el mundo. Debemos ser conscientes de esto y estar preparados para iniciar una adecuada contraofensiva, y la transmisi贸n de los programas de Al Mayadeen en ingl茅s y espa帽ol es un paso significativo en esta direcci贸n.

Al Mayadeen Espa帽ol




Fuente: Lahaine.org