November 13, 2020
De parte de Kurdistan America Latina
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Los Dengbêjs tienen un lugar importante en la historia kurda, transmitiendo el dolor y la alegría del pueblo durante generaciones a través de sus canciones. Al memorizar los eventos de su tiempo, los Dengbêjs registran lo que han presenciado, presentando historias orales.

Cuando los kurdos no tuvieron la oportunidad de escribir lo que hab√≠an experimentado, debido a la prohibici√≥n de su idioma -sin mencionar la serie de masacres que sufrieron-, las canciones dengb√™j (‚Äúdengb√™ji‚ÄĚ) se convirtieron en el medio de la memoria colectiva kurda. Cada Dengb√™j se convierte en un historiador oral de la sociedad y es respetado como un autor de la historia kurda, donde los testimonios se registran en canciones llamadas ‚Äúklam‚ÄĚ y ‚Äústran‚ÄĚ.

Por lo tanto, los Dengbêjs han registrado eventos y conservado la memoria antigua a través del mito, la cultura y la literatura. También han conservado historias orales y relatos de testigos que son ignorados o descartados por la historia oficial turca. Guerra y paz, funerales y fiestas; lo que es sacrificado y heroico, personas que alguna vez fueron amadas o que han sido asesinadas, todos estos son temas y eventos en la comunidad kurda, abordados por los Dengbêjs.

Las canciones de dengb√™j encarnan innumerables mitos que, cuando se descifran, pueden revelar historias sin censura de las comunidades kurdas. Hombres mayores, que representan los √ļltimos portadores originales de esta tradici√≥n, as√≠ como mujeres j√≥venes, que se han inspirado para continuar esta tradici√≥n, hablaron con Medya News.

Los periodistas de su tiempo

Las huellas del dengb√™j en la memoria colectiva kurda es ‚Äúun tema profundo que es dif√≠cil resumir. Se deben discutir los impactos y los resultados de llevar a cabo la cultura del dengb√™j. Hist√≥ricamente, los Dengb√™js proyectaban y transmit√≠an los eventos sociales de forma mel√≥dica. Actuaron como periodistas y fueron la prensa de su tiempo. La mayor√≠a de los Dengb√™js ni siquiera saben leer o escribir, pero cada una de sus canciones est√° llena de informaci√≥n que puede cubrir las p√°ginas de un peri√≥dico‚ÄĚ, dijo Celal Ekin, uno de los fundadores del Centro Cultural Mesopotamia (MKM).

El MKM fue objeto de graves presiones estatales y ataques, hasta que se cerr√≥ permanentemente, pero los m√ļsicos han continuado reconstruyendo, extendiendo y transfiriendo apasionadamente su trabajo cultural al Centro Cultural Dicle Firat (Tigris-√Čufrates). Actualmente profesor, (‚Äúmamoste‚ÄĚ en kurdo) en el Dicle Firat, Celal Ekin afirma: ‚ÄúEntre las d√©cadas de 1980 y 1990, la m√ļsica kurda fue testigo de una cierta progresi√≥n debido a la lucha por la libertad kurda. A medida que la lucha aumentaba, las experiencias de la lucha y su significado y valor para las generaciones futuras se registraron a trav√©s de la m√ļsica. Despu√©s de la d√©cada de 1990, la cultura y el arte kurdos comenzaron a institucionalizarse y apoyarse a trav√©s de diversos medios. Junto con estas instituciones y academias civiles, en el siglo XXI la cultura dengb√™j contempor√°nea se ha mantenido‚ÄĚ.

Casas Dengbêj

En √©pocas anteriores, los Dengb√™js viajaban por las aldeas y compart√≠an sus canciones con los aldeanos durante las largas noches de invierno, pero esta tradici√≥n ha cambiado con el tiempo. ‚ÄúEn la era contempor√°nea, instituciones como las Casas Dengb√™j se han convertido en plataformas que mantienen viva esta cultura. Intentamos organizar eventos en nuestro centro cultural para que los √ļltimos portadores de esta tradici√≥n puedan encontrarse con nuestra gente‚ÄĚ, apunta Ekin.

Ekin tambi√©n observa que ‚Äúlos ancianos dengb√™js podr√≠an perderse antes de que termine esta d√©cada. Por tanto, nuestra principal preocupaci√≥n es c√≥mo transmitir esta tradici√≥n a las nuevas generaciones. La cultura dengb√™j, sin embargo, no es algo que se pueda ense√Īar de manera formal en los conservatorios. Desde un punto de vista t√©cnico, por supuesto, cantar dengb√™j no es nada f√°cil, considerando el tono, el ritmo, los silencios y la vibraci√≥n, pero no se trata solo de aprender t√©cnicas o notas. Las generaciones m√°s j√≥venes deben absorber las historias de las canciones. Si las generaciones m√°s j√≥venes no conocen su lengua materna, primero tenemos que ense√Īarles el idioma para que puedan encontrarse con el alma de las historias. De lo contrario, esta tradici√≥n bien podr√≠a morir despu√©s de un tiempo‚ÄĚ.

El dengbêj como ritual colectivo

SadńĪk YńĪlmaz cont√≥ la historia de c√≥mo se convirti√≥ en Dengb√™j despu√©s de interpretar una canci√≥n que escribi√≥ sobre las injustas condiciones de aislamiento en prisi√≥n que se impusieron al l√≠der kurdo Abdullah √Ėcalan. ‚ÄúMi t√≠o era un gran Dengb√™j, conocido como Ape Raso. Hered√© esta tradici√≥n de mi familia. Crecimos en esta tradici√≥n en las casas, que eran los √ļnicos lugares donde pod√≠amos hablar kurdo de forma segura. Cuando era ni√Īo, el kurdo estaba prohibido y no se nos permit√≠a hablar ni cantar en kurdo. Sin embargo, en nuestros hogares nos un√≠amos y cre√°bamos ‚Äėdivanes‚Äô para cantar canciones dengbeji en kurdo. Hoy podemos realizar el dengb√™j fuera de casa, gracias a nuestros amigos y gracias a la lucha por la libertad de nuestra lengua‚ÄĚ.

‚ÄúNo me llamo Dengb√™j‚ÄĚ, dice Siddiqe Farqine, ‚Äúporque tenemos nombres inmortalizados de Dengb√™js, con quienes no puedo compararme. Esta cultura fue implantada en nuestras almas desde la infancia por sus voces‚ÄĚ. Dado que la actuaci√≥n del Dengb√™j siempre forma parte de un ritual colectivo, los cierres provocados por la pandemia de coronavirus los han afectado mucho. ‚ÄúLa pandemia obviamente tuvo un impacto negativo en nosotros. Antes de la pandemia‚ÄĚ, observa, ‚Äúnunca pod√≠as vernos actuar ante menos de 10 a 15 personas. Debido al distanciamiento social, ahora no podemos reunirnos ante multitudes como antes, pero aun as√≠ formamos nuestro div√°n, porque cantar dengb√™j es sagrado para nosotros y ocupa una parte vital de nuestras vidas‚ÄĚ.

‚ÄúToda la riqueza que poseo en este mundo est√° en mi pandereta‚ÄĚ

El Centro Cultural Dicle-Firat y el municipio de DiyarbakńĪr (cuando estaba gobernado por el Partido Democr√°tico de los Pueblos ‚ÄďHDP-) fundaron la Casa Dengb√™j, con el apoyo de la Uni√≥n Europea (UE), en 2007. Sin embargo, como Celal Ekin ha se√Īalado, despu√©s de que se nombr√≥ un interventor (en sustituci√≥n de los funcionarios electos del HDP), algunos Dengb√™js abandonaron la Casa Dengb√™j en protesta. Pero algunos Dengb√™js todav√≠a act√ļan en el centro cultural.

Medya News habl√≥ con el Dengb√™j Nurullah, quien ha estado cantando principalmente himnos y elogios desde que ten√≠a nueve a√Īos. ‚ÄúSoy un derviche. Mi padre tambi√©n era un derviche. Cuando yo era peque√Īo, sub√≠amos al techo y toc√°bamos la pandereta bajo el cielo estrellado. Sol√≠amos pasear por los pueblos con nuestros caballos para jugar y cantar‚ÄĚ. Nurullah nunca acept√≥ dinero a cambio de sus presentaciones en sus primeros a√Īos: ‚ÄúLos aldeanos escuchaban nuestra m√ļsica y nos regalaban trigo o aceite. As√≠ nos gan√°bamos el pan. Sol√≠amos decir: nuestro est√≥mago est√° lleno hoy, Dios sabe lo que ser√° ma√Īana. No ten√≠amos electricidad, ni televisi√≥n, ni casa, ni propiedad. Todav√≠a no tengo una propiedad. Somos gente pobre. Toda la riqueza que poseo en este mundo est√° en mi pandereta‚ÄĚ.

Las mujeres jóvenes se convierten en Dengbêjs

Entre muchos otros cursos de instrumentos y clases de teor√≠a musical que se imparten, la Academia Dengb√™j de Mesopotamia Music Academy (Akademiya Dengb√™j) ofrece una educaci√≥n para el canto dengb√™j durante dos a√Īos a un grupo de estudiantes de edades comprendidas entre los 13 y los 30 a√Īos. Eyl√ľl NazlńĪer (16) es la estudiante de dengb√™j m√°s joven del curso. Ella explica su inter√©s: ‚ÄúEl dengb√™j est√° en el centro de nuestra cultura, de la que nunca deseo separarme. Me gustar√≠a que los amigos j√≥venes como yo, especialmente las mujeres j√≥venes, no rompieran sus lazos con su cultura. Los amigos de mi edad no est√°n tan apegados a la cultura kurda. Ya no escuchan a los dengb√™js, de lo que soy cr√≠tico. Si no mantenemos viva nuestra cultura, ¬Ņqui√©n lo har√°?‚ÄĚ.

Seg√ļn NazlńĪer, la idea de que el dengb√™j solo puede ser realizado por hombres debe ser desafiada por mujeres, ‚Äúque son asertivas y desean cantar dengb√™ji. He escuchado a mujeres cantar dengb√™ji, pero nunca he visto una. Por eso me gustar√≠a cantar dengb√™ji y mostrar que las mujeres tambi√©n pueden cantar dengb√™ji, para que las mujeres puedan ser m√°s visibles en este campo. Las mujeres deben y pueden hacer esto en todos los aspectos de la vida‚ÄĚ.

‚ÄúLos primeros dengb√™js fueron nuestras abuelas‚ÄĚ

‚ÄúCuando te conoces a ti mismo, llegas a conocer el dengb√™j, tu cultura y tu historia. Aprender dengb√™j no es solo una educaci√≥n musical, sino una responsabilidad. Siento que si dejamos esto, esta cultura podr√≠a extinguirse‚ÄĚ, afirm√≥ Evin D√ľlek, flautista de 26 a√Īos y actualmente estudiante de maestr√≠a en M√ļsica y por convertirse en Dengb√™j. ‚ÄúHay un v√≠nculo fuerte. Dengb√™js son los espejos de nuestra historia; una parte integral de la cultura y la historia kurdas. Esto viene de adentro, de nuestras ra√≠ces. Los Dengb√™js dicen: ‚ÄėEsc√ļchame, m√≠rame, anal√≠zame‚Äô. La obra completa dengb√™j de Ňěakiro es en realidad historia. ¬ŅC√≥mo se aprende la historia kurda? Una de las respuestas son los dengb√™js de Ňěakiro. Cuando lo escuch√©, me enter√© de lo que le pas√≥ antes a nuestra gente, por qu√© caminos pasamos‚ÄĚ, relat√≥ D√ľlek.

Al criticar la forma de pensar que implica que todos los Dengb√™js deber√≠an ser hombres, D√ľlek se√Īal√≥: ‚ÄúTenemos a AyŇüe Ňěan, Fatma ńįsa y as√≠ sucesivamente. Hemos aprendido de estas mujeres dengb√™js. Antes de eso, siempre pens√© que solo los varones pod√≠an cantar dengb√™ji. Esto hizo que nos faltara confianza en nosotros mismos. Nos hizo pensar que solo los hombres pueden hacer eso. Sin embargo, los tiempos han cambiado. Estamos tratando de cambiar la percepci√≥n de que las mujeres no pueden realizar dengb√™ji. Las mujeres pueden, por supuesto, cantar dengb√™ji. De hecho, las mujeres fueron las primeras en cantar dengb√™ji, como canciones de cuna y eleg√≠as‚ÄĚ.

FUENTE: Eyl√ľl Deniz YaŇüar / Medya News / Traducci√≥n y edici√≥n: Kurdist√°n Am√©rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org