September 15, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
300 puntos de vista

En abril de 2019, el general Jalifa Haftar, gobernante del este de Libia y jefe del Ej茅rcito Nacional Libio (ENL), lanz贸 una ofensiva sorpresa contra el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) en Tr铆poli. Las fuerzas de Haftar representaban una importante amenaza y, en respuesta, el GNA solicit贸 el apoyo militar de Turqu铆a. Pero en lugar de enviar tropas turcas a Libia, los servicios de inteligencia turcos comenzaron a reclutar en las filas de los combatientes de la oposici贸n siria.

Ahmed luch贸 anteriormente en Siria con la milicia rebelde al-Hamzat, y a principios de 2020 se encontraba en un vuelo hacia la capital libia asediada. La milicia al-Hamzat de Ahmed era uno de los ocho grupos armados respaldados por Turqu铆a, contratados para enviar mercenarios a Libia. En Siria, record贸, los combatientes rara vez se ve铆an obligados a entrar en combate. En el contexto sirio, si las condiciones en una escaramuza se volv铆an desfavorables, muchos simplemente retroced铆an y luchaban m谩s tarde. Sin embargo, al llegar a Libia, Ahmed descubri贸 que esto ya no era as铆. Al ver la l铆nea del frente en el sur de Tr铆poli, pidi贸 volver a casa. Pero su oficial al mando le respondi贸: 鈥淰enir a Libia fue tu elecci贸n, volver no lo es鈥.

Junto con sus compa帽eros de reclutamiento, Ahmed se traslad贸 a rega帽adientes a una villa vac铆a cercana a la l铆nea del frente. El primer desembolso de su salario ser铆a en tres meses, a su regreso a Siria. La desesperaci贸n se apoder贸 de 茅l. Sin embargo, Ahmed no tard贸 en comprender c贸mo funcionaban las cosas. 鈥淯n tendero nos introdujo en el mercado negro鈥, dijo, 鈥渄onde pod铆amos vender nuestras balas y armas para pagar la comida鈥. Dos meses despu茅s, Ahmed volvi贸 a casa con la pelvis destrozada y recibi贸 una cuarta parte de los 10.000 d贸lares que le deb铆an. 鈥淐uando me quej茅, me dijeron que esto es lo que tenemos para ti. Si no le gusta, presente una queja鈥, relat贸 Ahmed.

La experiencia de Ahmed no fue 煤nica. M谩s bien, la insensible b煤squeda de beneficios ha definido el programa de mercenarios de Turqu铆a. La corrupci贸n es end茅mica en el proceso, y los altos niveles de soborno -que tocan el reclutamiento, la base y el retorno- empoderan a los actores armados en el noroeste de Siria, prueba de c贸mo las intervenciones extranjeras pueden sostener las econom铆as de guerra.

Seif Abu Bakr es el l铆der de al-Hamzat, que se form贸 en 2013 como una divisi贸n del Ej茅rcito Sirio Libre. Abu Bakr es conocido por su tenacidad y crueldad, y su al-Hamzat ha recibido entrenamiento y equipamiento directamente de Estados Unidos y el Reino Unido. Este apoyo se dio primero para contrarrestar el r茅gimen de Bashar al-Assad, y luego para luchar contra el Estado Isl谩mico de Irak y Siria (ISIS). En 2016, Turqu铆a utiliz贸 a al-Hamzat en sus operaciones militares contra las Fuerzas Democr谩ticas Sirias (FDS) dirigidas por los kurdos. A帽os de estrecha colaboraci贸n con Ankara dieron sus frutos cuando la inteligencia turca (MIT) seleccion贸 a la milicia de Abu Bakr para reclutar mercenarios para Libia. Ahora, con Siria convirti茅ndose r谩pidamente en un conflicto congelado, el programa de mercenarios de Turqu铆a ha ayudado a Abu Bakr y a otros comandantes a mantener los flujos de ingresos y el poder a los que se han acostumbrado con la sangrienta guerra civil.

En noviembre de 2019, el GNA y Turqu铆a firmaron un generoso memorando de entendimiento sobre las fronteras mar铆timas, que provoc贸 las protestas inmediatas de Chipre, Grecia y Egipto. En pocos meses, Ankara aument贸 su apoyo al GNA; el ej茅rcito turco tom贸 efectivamente el control de las operaciones, enviando sistemas de defensa a茅rea, drones y miles de mercenarios sirios.

De vuelta a Siria, los oficiales turcos no pusieron restricciones al n煤mero de reclutas para el frente libio -la afluencia de sirios proporcionar铆a m谩s tiempo para entrenar a los combatientes libios y liberar铆a al personal del GNA para las operaciones ofensivas- y los comandantes sirios se aprovecharon r谩pidamente. Cuantos m谩s hombres enviaran los comandantes a Libia, m谩s podr铆an sacar de la cima.

Abo Saied, un reclutador de una de las milicias respaldadas por Turqu铆a, dijo que no le sorprendi贸 escuchar las quejas de Ahmed sobre su salario. 鈥淟os comandantes siguen confiscando los salarios鈥, confirm贸. Pero cuando los combates en Libia estaban en su apogeo, Saied ten铆a sus propios problemas. 鈥淭en铆amos que enviar todos los combatientes que pod铆amos reclutar. Los turcos ped铆an 2.000 hombres; nuestro batall贸n s贸lo tiene 500 efectivos. As铆 que empezamos a enviar a chicos con cero experiencia militar鈥.

Las hojas de c谩lculo de reclutamiento proporcionadas por Saied mostraban que al menos tres combatientes enviados a Libia ten铆an menos de dieciocho a帽os. El env铆o de cualquier persona disponible se convirti贸 en la norma. Las milicias barrieron las c谩rceles y dieron a los hombres kurdos detenidos la opci贸n de luchar o permanecer encerrados. 鈥淢uchos kurdos鈥, se帽al贸 Saied, 鈥渁ceptaron la oferta a rega帽adientes鈥.

En marzo de 2020, las fuerzas del GNA, con el respaldo de Turqu铆a, comenzaron a expulsar al LNA de Haftar de los suburbios del sur de Tr铆poli. Ocho meses m谩s tarde, las Naciones Unidas negociaron un alto el fuego. Para entonces, otro frente comenz贸 a calentarse para un aliado clave de Turqu铆a. El 27 de septiembre de 2020, Azerbaiy谩n lanz贸 ataques a茅reos y terrestres en Nagorno-Karabaj, reavivando el conflicto entre las fuerzas azerbaiyanas, armenias y locales de Karabaj.

Saied volvi贸 a reclutar para la guerra en el C谩ucaso, pero tuvo que cambiar de t谩ctica. Como en Libia, la inteligencia turca subcontrat贸 el reclutamiento a comandantes sirios. Pero esos d铆as de libertad sin restricciones y poca supervisi贸n hab铆an terminado. Ahora, seg煤n Saied, los turcos 鈥減restaban m谩s atenci贸n e insist铆an en que envi谩ramos combatientes experimentados鈥. El proceso de selecci贸n mejor贸. Seg煤n entend铆an los reclutadores, los turcos ve铆an a los azer铆es como 鈥渉ermanos鈥, y su apoyo a Azerbaiy谩n era ideol贸gico, a diferencia de su apoyo al GNA en Libia, que era 鈥渃ontractual y basado en intereses geopol铆ticos鈥.

Los reclutadores con los que hemos hablado sostienen que su contacto principal era con la inteligencia turca, mientras que la log铆stica se subcontrataba a 鈥渆mpresas desconocidas鈥. Es probable que esas empresas est茅n afiliadas a SADAT, la empresa militar privada (PMC) turca fundada por Adnan Tanr谋verdi, un ex general de brigada y confidente cercano del presidente turco Recep Tayyip Erdo臒an. En un informe de 2020, el Departamento de Defensa de Estados Unidos afirm贸 que SADAT 鈥渕antiene la supervisi贸n y el pago de los aproximadamente 5.000 combatientes sirios pro-GNA en Libia鈥. Sin embargo, en comparaci贸n con el ej茅rcito y la inteligencia turcos, la importancia de SADAT en el reclutamiento de mercenarios es dif铆cil de determinar. Aun as铆, es probable que la empresa se coordine, al menos en cierta medida, con los servicios de inteligencia turcos.

La corrupci贸n tambi茅n era end茅mica en el programa de mercenarios de Turqu铆a en Azerbaiy谩n. Hasan, un joven de veinticinco a帽os de Alepo, luch贸 en Nagorno-Karabaj durante cincuenta y cinco d铆as. 鈥淢e dijeron que mi salario iba a ser de 2.500 d贸lares al mes y que ser铆a un guardia de fronteras鈥, nos dijo. Parad贸jicamente, a pesar de que los servicios de inteligencia turcos exig铆an experiencia, los sirios enviados a Azerbaiy谩n eran simplemente carne de ca帽贸n. Hasan, que s贸lo recibi贸 un AK-47, comprendi贸 enseguida que estaba mal equipado. 鈥淟os objetivos de alta precisi贸n me daban mucho miedo. Nunca sent铆 el mismo miedo en Siria鈥. Tras ser abatido por un francotirador, Hasan regres贸 a su casa, donde s贸lo recibi贸 1.500 d贸lares. De nuevo, s贸lo una fracci贸n de lo que se le deb铆a.

Los sirios tambi茅n se encontraron mal equipados en Libia, pero por razones diferentes. 鈥淣os dieron viejas ametralladoras de casa鈥, record贸 un combatiente, 鈥渘o por falta de armas de mayor calidad, sino porque esas armas se hab铆an vendido en el mercado negro鈥. Al igual que en Azerbaiy谩n, los sirios enviados a Libia se encontraron con una guerra muy diferente. El LNA de Haftar -respaldado por los Emiratos 脕rabes Unidos, Egipto y Rusia- emple贸 sofisticados drones de vigilancia para trazar objetivos. En Siria, 鈥渘i el r茅gimen ni los rebeldes ten铆an la capacidad de apuntar con precisi贸n鈥.

Los mercenarios que recluta Saied son en su inmensa mayor铆a hombres j贸venes sin ingresos y con pocas perspectivas de empleo. Los entrevistados ve铆an los viajes a Libia o Azerbaiy谩n como una oportunidad de ahorrar dinero en efectivo durante unos meses, crear un peque帽o capital y comenzar un peque帽o negocio en su pa铆s. A muchos sirios que se alistaron para luchar en Libia y Azerbaiy谩n se les prometi贸, en caso de que murieran, que sus familiares recibir铆an una v铆a para obtener la ciudadan铆a turca.

No pas贸 mucho tiempo antes de que los comandantes sirios se beneficiaran tambi茅n de esos planes de ciudadan铆a. Seg煤n los combatientes, los comandantes comenzaron a ofrecer la ciudadan铆a turca al mejor postor. En lugar de proporcionar la ciudadan铆a a la familia de un combatiente fallecido, cualquiera que pudiera pagar el soborno adquir铆a documentos falsos. A medida que la estafa crec铆a, la inteligencia turca tuvo que cerrar el programa por completo.

Dado el cinismo y el af谩n de lucro que impregnaba el programa, pocos mercenarios se interesaban por el motivo por el que luchaban. Para motivarlos, los funcionarios turcos intentaron pintar la guerra civil siria como un conflicto global, o apelar a la religi贸n o al origen 茅tnico.

Pocas horas despu茅s de llegar a Azerbaiy谩n, los funcionarios mostraron a Hasan y a otros un v铆deo, supuestamente de un soldado armenio abriendo el vientre de una mujer musulmana azer铆 embarazada. Los combatientes sirios se molestaron. 鈥淕ritaron que estar铆an encantados de luchar por la justicia鈥. A otros les dijeron, falsamente, que Erev谩n hab铆a reclutado a kurdos de Siria para luchar en Nagorno-Karabaj. Sin embargo, seg煤n otro combatiente sirio, a la mayor铆a le daba igual.

En Libia, los oficiales turcos dijeron a los reclutas que estaban luchando contra el r茅gimen de Assad. Las PMC rusas, incluidas las denominadas colectivamente 鈥淕rupo Wagner鈥, hab铆an reclutado de hecho a sirios del territorio controlado por Damasco para luchar por el LNA. Sin embargo, a diferencia de sus hom贸logos turcos, los sirios que luchaban para el LNA informaron de que hab铆an recibido un entrenamiento ininterrumpido y un pago completo.

Aunque los combatientes sirios ya han abandonado Azerbaiy谩n, siguen teniendo su base en Libia, donde a menudo se aburren y son objeto de explotaci贸n. Mohammed lleva un a帽o en una base en Libia. 鈥淓l hach铆s鈥, seg煤n 茅l, 鈥渆s m谩s popular que el cristal porque es m谩s barato鈥. 鈥淭enemos demasiado tiempo libre鈥, dice. Los mercenarios rara vez salen de sus bases. Al principio, durante los combates, esto se deb铆a a que tem铆an ser secuestrados. Ahora, saben que su aislamiento es producto del odio de los libios. Mohammed dice que los libios los ven como v谩ndalos. Los mercenarios sirios tampoco son populares entre las milicias libias. Por ejemplo, a principios de agosto, dos mercenarios sirios apostados en los alrededores del aeropuerto de Mitiga, en Tr铆poli, murieron en un ataque an贸nimo.

FUENTE: John Lechner S. Asher / The National Interest / Traducci贸n: Rojava Azadi Madrid

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org