June 24, 2021
De parte de Fundacion Aurora Intermitente
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Hace a帽os, alguien decidi贸 que el desastre de Annual deb铆a conmemorarse el 22 de julio. Por ello, en este a帽o 2021, se conmemorar谩 el Primer Centenario de aquella batalla de la guerra contra el Rif. Sospechamos que Madrid querr谩 olvidar tan luctuosa efem茅ride pero, visto el capricho cong茅nito de la Casa Real, no estamos seguros de que el monarca resista a la tentaci贸n de abrigarse con el Pend贸n Nacional 鈥搗er el pen煤ltimo p谩rrafo de estas notas. En cuanto a Marruecos, deber铆a celebrar el Centenario de su victoria frente a una potencia colonialista e imperialista pero resulta que la victoria de Annual fue m茅rito exclusivo de los rife帽os 鈥揂mazigh, bereberes-, un pueblo ind铆gena que nunca ha gustado a la corona alauita por su plurisecular rebeld铆a -Rabat le demuestra su repugnancia mediante bombardeos ocasionales y represi贸n cr贸nica.
Sobre Annual se han vertido oc茅anos de tinta casi nunca neutrales. Pero los han vertido los esbani煤li (espa帽oles) y no los amazigh, que bastante tienen con escapar de la susodicha represi贸n. Dejando constancia de esta infinita carencia, conviene adelantar que no vamos a zambullirnos en la victoria amazigh en Annual. Item m谩s, porque est谩n en multitud de sites intern茅ticos, tampoco vamos a reproducir las fotos de las cabezas de moros ensartadas en las bayonetas de la Legi贸n ni las igualmente famosas de los cad谩veres de los espa帽oles abandonados meses y meses en Annual 鈥搕odas ellas ser谩n aludidas a lo largo de los p谩rrafos siguientes. Adem谩s, para compensar esta nuestra pol铆tica gr谩fica, s铆 que mostramos una foto censurada sistem谩ticamente hasta hace pocos a帽os:

Como es de obligado cumplimiento, hemos consultado el Expediente Picasso. Documentos relacionados con la informaci贸n instruida por el se帽or general de divisi贸n D. Juan Picasso sobre las Responsabilidades de la actuaci贸n espa帽ola en Marruecos durante julio de mil novecientos veintiuno. Pero no en su completitud de 2.000 folios, sino en el Resumen que hizo el mismo Picasso, concretamente en la edici贸n de M茅xico 1976 prologada por el exiliado anarquista Diego Abad de Santill谩n (pp. VII-XIX, pocas p谩ginas pero que nos ofrecen un panorama internacional y general de aquel Annual tantas veces manoseado y censurado.

Abad de Santill谩n es consciente de que todo el Informe Picasso fue redactado en condiciones leoninas pues no pod铆a mencionar a la cumbre militar ni precisar ninguna corruptela. M谩s a煤n, escribe Abad que 鈥淓l expediente Picasso se imprimi贸 en Madrid, aunque no se incluyeron en 茅l muchos documentos comprometedores para el monarca; se hizo un tiraje restringido y desapareci贸 muy pronto鈥 驴Qu茅 busc谩bamos en Marruecos en 1859-1860 sino un ducado para Leopoldo O鈥橠onnell, favorito de Isabel II, o un marquesado para Juan Prim, jefe de los voluntariosos catalanes? 驴Qu茅 ten铆amos qu茅 hacer en Turquia, o en Cochinchina? 驴Para qu茅 la re-anexi贸n de Santo Domingo? 驴Qu茅 ten铆amos qu茅 pintar en 1861 en M茅xico, junto con los franceses y los ingleses?鈥.

Abad tiene esta opini贸n de Abdelkrim: 鈥渃a铆d de los Beniurraguel, un caudillo prestigioso entre las c谩bilas, con gran capacidad de organizaci贸n鈥. Y resume una de las causas principales de la victoria amazigh en que 鈥渁costumbrado el soldado a la protecci贸n de las fuerzas ind铆genas, al faltarle su apoyo, desafectas y volviendo sus tiros contra 茅l, se sinti贸 desamparado y abdicase de su moral, que no la ayudaron a levantar ciertamente ni las circunstancia ni el escaso ascendiente de la oficialidad鈥 Desde el a帽o 19 los soldados espa帽oles asist铆an a las operaciones en calidad de espectadores, y aun, seg煤n sus noticias, ya ocurr铆a antes lo propio. Con ello, el moro enemigo ten铆a triste idea de las tropas espa帽olas, que no osaban medirse con 茅l; las fuerzas ind铆genas auxiliares, el propio desfavorable concepto de los que se limitaban a ver c贸mo se combat铆a, y los soldados nuestros, la idea de que Regulares y Polic铆a no eran la fuerza escogida e invencible; nada de particular tiene, pues, que en el momento en que estas fuerzas ind铆genas sufrieran quebranto, las dem谩s tuvieran ya la moral perdida.鈥 Nuestro resumen del resumen: leer las 5.930 palabras de Abad, es suficiente para saber m谩s de Annual que leyendo el rimero de libros que inficionan el mercado cultural.

La 鈥榡usticia militar鈥 y la creaci贸n de H茅roes Nacionales

Picasso es obligado a constre帽irse a la enumeraci贸n de los infinitos ejemplos de improvisaci贸n, imprudencia, desidia, prepotencia, chuler铆a, cobard铆a e incapacidad del ej茅rcito espa帽ol pero nunca puede ir al meollo de esas lacras y menos de su criminalidad. Por ello, no haremos un an谩lisis de su Informe sino que nos limitaremos a reproducir un aspecto banal, una an茅cdota sin grandes posibilidades anal铆ticas: el general jur铆dico relata la historieta 鈥揼rotesca pero significativa- de la 鈥榟aza帽a鈥 de un cabo que, ef铆meramente, lleg贸 a ser un h茅roe nacional:

Escribe Picasso que, consumada en Annual la aplastante victoria amazigh, al cabo Arenzana le propusieron los moros por tres veces la entrega del fort铆n y del armamento, a lo que se neg贸鈥. Pero concert贸 con 鈥渆llos que les dar铆a agua a cambio de traerles alimento y prisioneros que estuviesen en su poder鈥 En esta disposici贸n continuaron hasta que se les concluy贸 la gasolina, y como no pod铆an dar ya agua determinando esta falta al cabo Arenzana a ir disfrazado de moro al campamento de Tistutin a proveerse de algunos v铆veres, restituy茅ndose al fort铆n sin tropiezo. Decididos a evacuar 茅ste, lo abandonaron marchando hacia la zona francesa鈥

Por la ma帽ana fueron sorprend1dos por dos moros, dando muerte a los dos enemigos y prosiguiendo su camino hasta que, al llegar al pie de la avanzadilla francesa de Montagne, fueron cercados por un grupo de ind铆genas armados, que los despojaron de todo, incluso de la rapa, y despu茅s los dejaron internarse, sin que de la posici贸n francesa se hiciera nada por socorrerlos鈥 Llamado a declaraci贸n el teniente coronel BT, hace cumplidos elogios de este individuo por su cultura, buen esp铆ritu, amor a la profesi贸n y constante celo en el servicio鈥 dicho cabo, es acreedor al m谩s justo elogio鈥 (Picasso, 188-189)

Por su parte, Juan Pando (ver infra, op.cit.) dedica un ac谩pite a este caso: La falsa epopeya de los defensores del Pozo n煤mero 2鈥 Arenzana, tras haber soportado 鈥渙tro ataque鈥 del enemigo: 鈥淎l hacer dicha descubierta cont茅 cuarenta y tres [43] cad谩veres moros en ropas menores casi todos, pero sin armamento.鈥 El agua que defend铆an aquellos nueve hombres era imprescindible para los rife帽os y sus ganados. Surgi贸 as铆 la necesidad de pactar una tan singular como efectiva paz local. Pero, 鈥減or su mano鈥, mat贸 a uno de ellos, y 鈥渁provechando un descuido hizo igual con el otro, mat谩ndole con un martillo鈥.

La verdad no tardar铆a en descubrirse pero eso ocurri贸 despu茅s de la publicaci贸n del Informe Picasso. En enero de 1922, cuando Arenzana est谩 a punto de ser condecorado con la Laureada, dice Pando que 鈥渓a conciencia (sic) se levanta en el interior de Arenzana鈥 y le obliga a redactar de su pu帽o y letra un escrito en el que, libre y espont谩neamente (驴) confiesa que minti贸. El fiscal, con la nueva declaraci贸n del cabo, reconstruy贸 la verdad militar que, sobra decirlo, no suele coincidir con la verdad a secas: 鈥淨ue el 28 de agosto (de 1921) al verse solos y abandonados, viendo era imposible la defensa, decidieron arreglarse lo mejor posible con el enemigo鈥, quedando dentro del pozo los rife帽os y los espa帽oles prisioneros de 茅stos, 鈥渉abiendo tenido que entregar el armamento al jefe Hamm煤, seg煤n confesi贸n del mismo Arenzana鈥. El lamentable hecho ser铆a silenciado por las instituciones militares, pues el pa铆s perd铆a en Arenzana a un h茅roe del pueblo.鈥

Glosa: si hemos transcrito dos versiones de esta an茅cdota es porque casos como el de Arenzana hubo a millares. S贸lo 茅ste sali贸 a la luz. Comparado con el hecho nudo de Annual, la fantas铆a del cabo es una banal mentirijilla plagada de exageraciones. Pero, en especial, es un ejemplo m谩s del caos militar, con una oficialidad m谩s interesada en la burocracia del trapicheo y de las medallas que en los asuntos propiamente b茅licos. Aunque no se narre expl铆citamente 鈥搉i en Picasso ni en Pando-, sobre este caso sobrevuela la m谩s estricta, investigada y codiciada de las condecoraciones militares 鈥搇a Laureada-. Y, lo que hoy nos preocupa: Arenzana constituye la en茅sima constataci贸n de que esa burocracia se especializa en el control de la tropa pero, cuando se adue帽a de las covachuelas cuarteleras, pierde el oremus y crea la aberrante figura del Soldado Desconocido. Si el 煤nico fin de la oficina del cuartel y de los tribunales militares es contar, medir y pesar minuciosamente a la carne de ca帽贸n, 驴c贸mo se atreven a erigir monumentos al soldado an贸nimo?, 驴porque es el primer paso para eludir la responsabilidad de su tarea contable?, 驴porque subraya que no vale nada la vida de la plebe?

El ej茅rcito ex Invencible

Para ir a la ra铆z de la f谩bula Arenzana, Pando se duele del 鈥渓amentable estado de un Ej茅rcito en alpargatas, semidesnudos en armas y analfabeto en t谩cticas鈥, en el que ha cundido la desidia, la indisciplina y la corrupci贸n; un Ej茅rcito con una desorbitada inflaci贸n de oficiales (ratio, 1 oficial cada 40 soldados) que obligaba a gastar la mayor parte del presupuesto en pagar sueldos, obviando, de paso, las escandalosas mermas que en los efectivos produc铆an el paludismo y las enfermedades cut谩neas en una paup茅rrima masa analfabeta en un 70%.

Y todo ello en un escenario de sequ铆a y miseria puesto que 鈥渆l Rif es pobre鈥. Tanto, que sus desesperadas gentes 鈥渓legan en su miseria a buscar los excrementos de las caballer铆as (de las columnas espa帽olas) para cribar los peque帽os granos de cebada que en ellos pueda haber鈥. Pero su miliciano 鈥揺l pueblo amazigh- es duro de roer: 鈥淐on un fusil en sus manos pod铆an acechar, durante dos o tres d铆as, aliment谩ndose de frutos secos o cecina (carne salada), esperando a que pasara bajo la mira de su arma el intruso o el enemigo jurado. Con sus pesados Remington 鈥攍os fusiles que Espa帽a llev贸 a la guerra de Melilla de 1893鈥, pod铆an acertar en la cabeza de un hombre a doscientos metros y alcanzarle en alguna parte del cuerpo a distancias de hasta ochocientos metros, calculando, con rara habilidad, la ca铆da del proyectil (un metro o m谩s) y la deriva del viento. Del arma que les hizo c茅lebres, el Remington 鈥攃alibre de 11 mm, cuya munici贸n provocaba espantosas heridas鈥 ven铆a el sonido, caracter铆stico de los grandes fusiles: pa-cumm. Del mismo se deriv贸 el onomatop茅yico paco (tirador emboscado) o pacazo (impacto sufrido por la v铆ctima)鈥

Cuando el ej茅rcito espa帽ol huye de Annual, 鈥淥leadas de mujeres rife帽as, de los aduares pr贸ximos, sublevadas por viejos agravios y afanosas de r谩pidos desquites, acuden al bestial tumulto. Con cuchillos, con palos y hasta con sus manos, rematar谩n a los heridos, lapid谩ndolos, o se mofar谩n de 茅stos, vej谩ndoles, y dej谩ndoles marchar en alg煤n excepcional caso, como le suceder谩 al capit谩n Sabat茅, 鈥榤altratado por mujeres moras, que le desnudaron y despojaron de su ropa y alhajas鈥欌. Adem谩s de este capit谩n, los 鈥渃asos excepcionales鈥 son tantos que mejor olvidamos eso de 鈥榚xcepcional鈥.

La deserci贸n en masa es tal que 鈥渓os heridos arrojados de las artolas (aguaderas) para huir con las caballer铆as de 茅stas鈥. Pero Pando siempre intenta lo imposible: la absoluci贸n para la oficialidad: 鈥淎lgunos mandos no querr谩n admitir esa degradaci贸n, y se plantar谩n, viriles, ante ella. Ser谩n asesinados por sus propios hombres, convertidos en fieras鈥濃 驴Qui茅nes eran m谩s 鈥榝ieras鈥?, 驴los mandos o, como Pando retrata a rengl贸n seguido 鈥渦nos millares de hombres despavoridos, embrutecidos por el cansancio y el miedo鈥? 鈥搚 por la oficialidad, a帽adir铆amos.

(cf. Juan Pando.1999. Historia secreta de Annual; Temas de Hoy, Madrid, 423 p谩gs) Pando aporta muchos datos de gran utilidad pero, por desgracia metodol贸gica o, m谩s probablemente, por opci贸n ideol贸gica -dejando aparte los archivos y la hemeroteca-, su bibliograf铆a es muy deficiente. Cita mucho a S.G. Payne, un joseantoniano vergonzante, pero, como bien escribe S. Sueiro Seoane, ignora a otros historiadores de mayor enjundia como C. Seco Serrano, C.P. Boyd, S.E. Fleming, C.R. Pennell y M.R. de Madariaga. Fiarse de Payne es un pecado may煤sculo porque anuncia una inflaci贸n de tendencioso subjetivismo. Por lo tanto, esta obra no es secreta sino espiritualmente personal. En otras palabras, citamos a Pando porque su libro es el m谩s le铆do sobre Annual y porque est谩 disponible en pdf en internet.

Marichalar, ministro de la Guerra

Por puro sentido com煤n, fue obvio que la 煤ltima responsabilidad del Desastre de Annual reca铆a en el conde de Xauen y alto comisario en Marruecos, el general Berenguer. 驴La 煤ltima? No, porque encima de ese bigotudo estaba un ministro de Guerra cuya desaparici贸n del imaginario colectivo s贸lo es explicable porque la presencia cortesana de su estirpe se prolonga hasta nuestros d铆as, exactamente hasta que uno de sus descendientes emparenta con la Casa Real 鈥揷aso del atildado Marichalar casado y divorciado con la infanta popularmente apodada la Marichal谩.

Luis Marichalar y Monreal (1873-1945), Vizconde de Eza, fue ministro de Guerra -y de Fomento- durante el reinado de Alfonso XIII. Public贸 un libro (Mi responsabilidad en el desastre de Melilla como Ministro de la Guerra. Gr谩ficas Reunidas, Madrid. 1923. 521 p.) en el que, huelga a帽adirlo, no admite ninguna responsabilidad y eso que ya se le hab铆a declarado exento de toda culpa pol铆tica. Otro de los libros que firm贸 nos parece de mayor actualidad porque es una declaraci贸n de lo que hoy llamar铆amos neo-liberalismo a ultranza (Requisitos indispensables para la difusi贸n de la propiedad privada: su aplicaci贸n en Espa帽a, Imp. Hel茅nica. Madrid. 1924. 21 cm. 107 p.)

Fue miembro fundador de Acci贸n Cat贸lica Espa帽ola. Y, el eje de su pol铆tica marroquina, consisti贸 en promover 鈥渆l voluntariado鈥. 驴Disparato uso de ese noble t茅rmino?, 驴qui茅n querr铆a ir voluntario a la guerra del Rif? Pues lo que Marichalar entend铆a por voluntariado fue, nada menos, que la creaci贸n del Tercio de Extranjeros, es decir, la muy mentada Legi贸n. Oficialmente, la Legi贸n ten铆a como objetivo ahorrar las vidas de los soldados del reemplazo en aquella impopular guerra 鈥揺videntemente, s贸lo consigui贸 aumentarlas. Y tambi茅n fue Eza-Marichalar quien design贸 como jefe de la Legi贸n al teniente coronel Mill谩n-Astray. En cuanto al ins贸lito voluntariado, Eza-Marichalar lo solvent贸 pagando 700 ptas. por una prima de enganche 鈥渁 cinco a帽os鈥, o de 300 ptas. 鈥減or una sola vez鈥.
Asimismo, Marichalar es culpable de no haber reformado a las fuerzas armadas espa帽olas. Ni siquiera acometi贸 su maquillaje; al contrario, como buen cortesano, consolid贸 su endogamia, su chauvinismo y su monarquismo. Algunos datos:

En Alemania e Italia, la relaci贸n oficial-soldado era de 1:20 y, en Francia, 1:23. En Espa帽a, 1:4.
En 1919, los guardias de la escolta real del Cuerpo de Alabarderos recib铆an 6.000 ptas./a帽o mientras que los sargentos del Ej茅rcito, cobraban cuatro veces menos, 1.500ptas/a帽o.
El presupuesto de 1919-1920 destinaba 740.000 pesetas 隆a sacos terreros!
El presupuesto de 1920-21, destinaba al ministerio de la Guerra 627 millones (metr贸poli, 480 m.; Marruecos, 147). En 1921, con doce millones de pesetas se pod铆an comprar 500 morteros de 81 mm (1.500 ptas. c/u); 500 ametralladoras (6.600 c/u) y 120 tanques franceses (65.000 c/u) Los dineros estaban aprobados en los Presupuestos pero desaparecieron y, l贸gicamente, las estupendas armas extranjeras nunca llegaron.

En la contabilidad oficial, el avituallamiento de cada fort铆n costaba 36 pesetas, pero el coste real era de 19,85 pesetas. Antes de morir en Annual, el general Silvestre propuso a Madrid utilizar las 鈥122.000 pesetas que, procedentes de los zocos (Aduanas) est谩n depositadas en el Banco de Espa帽a鈥. Ni le contestaron. Pero, mientras tanto, el capit谩n Jord谩n 鈥揼ran latifundista- acumulaba dividendos: 1.055.000 pesetas en comisiones de muerte, logradas a base del hambre de la tropa, el estado ruinoso de sus armas y la extenuaci贸n de sus caballer铆as. Y, en Melilla, proliferaban 鈥渆sos individuos (capitanes) que ten铆an seiscientas pesetas de sueldo, y gastaban doce mil y hasta catorce mil pesetas mensuales con sus queridas; que se met铆an el dinero del rancho en el bolsillo鈥. Item m谩s, Melilla dispon铆a 鈥渃erca de medio mill贸n de pesetas al a帽o鈥 en fondos reservados.

Los prisioneros

El 21.julio.1921, v铆spera de Annual, Alfonso XIII (36 a帽os), se encuentra en Burgos para asistir a unos actos de gran espectacularidad: el traslado, en solemne procesi贸n, de los restos del Cid Campeador, desde el ayuntamiento hasta el mausoleo construido bajo el crucero de la catedral. As铆 se hab铆a decidido conmemorar el VII centenario de la consagraci贸n del gran templo g贸tico.

Dos a帽os despu茅s, el rey perpetra una de sus m谩s asquerosas frases, t铆picas por dem谩s de los Borbones: 鈥淧arece resultar muy cara la carne de gallina鈥, declara Alfonso XIII cuando recibe la noticia de la liberaci贸n de los soldados a cambio de un rescate de cuatro millones de pesetas.

En efecto, el 27.enero.1923, son liberados en Axdir (patria chica de Abdelkrim), los 326 espa帽oles sobrevivientes a una cautividad de 18 meses. Uno dellos escribe: 鈥淐uando entregan el rescate: 隆Ya est谩n compradas las gallinas! Todos ten铆amos noticia de la imprudente y desgraciada frase: lo hab铆amos le铆do en la prensa. Por mi parte, perdono la ofensa, pero me entristeci贸 tanto al recibirla que pequ茅 de pensamiento y soberbia.鈥 (cf. Eduardo P茅rez Ortiz. 1923. 18 meses de cautiverio. De Annual a Monte Arruit. Una edici贸n reciente, ISBN 13:9788493695095)

El t贸pico del vil metal nos ha recordado que, al principio de este trabajo, prometimos que tocar铆amos el tema de 鈥渓as famosas fotos [aqu铆, no copiadas] de los cad谩veres de los espa帽oles abandonados meses y meses en Annual鈥. En realidad, esos cad谩veres estuvieron a la intemperie cinco a帽os hasta que, el 26.V.1926, la columna Pozas 鈥渞econquist贸鈥 Annual. L茅ase, en cinco a帽os el Alto Mando no se preocup贸 por recuperar esos restos. Peor a煤n, 驴se preocup贸 pero no tuvo dinero? Retrocedamos en el tiempo: tras una batalla que precedi贸 a Annual, los cuerpos de los ca铆dos espa帽oles en Abarr谩n permanecieron insepultos porque los milicianos amazigh exigieron 鈥渃uatro mil pesetas por cad谩ver鈥. El glorioso ej茅rcito, 驴pag贸 o no pag贸? No lo sabemos pero es plausible sospechar que, en el caso de los cad谩veres de Annual, pudo suceder algo semejante, fuera lo que fuere. En tal caso, podemos imaginar que los milicianos amazigh intentaron vender esos cuerpos por un precio no sabemos si superior o inferior a las 4.000 ptas. de Abarr谩n. Esa f煤nebre transacci贸n no se efectu贸 o se llev贸 a cabo s贸lo parcialmente.

M谩s cuestiones inc贸modas: d铆cese que en Annual pelearon 鈥揳 su manera-, 193 oficiales y mandos. D铆cese que murieron 79, ergo se salv贸 la mayor铆a (114). Parte dellos fue hecha prisionera (cf. supra) pero la pregunta crucial es: 驴cu谩ntos desertaron y/o se salvaron huyendo ignominiosamente a Melilla? Es probable que nunca lo sepamos por un sencillo impedimento, porque deserci贸n es palabra tab煤. A veces, se la alude pero siempre si son soldados, nunca si son oficiales. En el primer caso, la deserci贸n se maquilla hablando de huida y p谩nico -equivalentes en la jerga moderna a histeria colectiva. El segundo caso, repetimos, simplemente no existe.

Leamos una obra reciente publicada por una fuente tan objetiva como es el espa帽ol Ministerio de Defensa: 鈥淟as tropas espa帽ola hab铆an mostrado escasa tendencia a coger prisioneros y a respetar heridos, a partir de entonces la guerra adquiri贸 tintes cada vez m谩s sombr铆os. La pr谩ctica de cortar cabezas del enemigo se generaliz贸 entre las tropas de choque [la Legi贸n y otras, cfr. supra, primeros p谩rrafos] Fue otra cuesti贸n debatida en el parlamento. Cierva se defendi贸 tachando las acusaciones al respecto de 鈥渕era leyenda鈥, 鈥渓eyen卢das todas, falsedades鈥, pero, al margen de declaraciones, existen fotograf铆as irrefu卢tables鈥, que, como reconoci贸 llanamente m谩s tarde otro ministro de la Guerra, el Gobierno 鈥渉a tratado de impedir que se publicaran鈥, sin 茅xito鈥 El poblado fue raziado [de razzia], una pr谩ctica sistem谩tica, en la que se distingu铆an el Tercio, los Regulares y la Polic铆a, secundados con entusiasmo por las harcas ami卢gas que desde el principio prestaron su colaboraci贸n. M谩s tarde, se les cambiar铆a el nombre: 鈥測a no se dir谩 m谩s 鈥渉arca amiga鈥, porque con el nombre de harca ha de entenderse toda tropa formada por gentes de las cabilas rebeldes. Las adictas se llamar谩n idala, que en 谩rabe significa guardia rural鈥.

Parece relativamente objetivo, 驴no? Pero no echemos las campanas al vuelo antes de leer lo que ese mismo libro 鈥榦ficial鈥 escribe sobre la desbandada de Annual y el trato que recibieron los soldaditos prisioneros: 鈥淓l resultado fue una matanza desenfrenada. Cientos de hombres perecieron en ella, cazados como perros, muchos de ellos torturados. A algunos, les salv贸 la codicia de sus perseguidores; a otros, la bondad de los mismos. Tambi茅n hubo quien debi贸 la vida a su coraje y a su ingenio, como aquel soldado que, para esconderse, 鈥渟e puso encima tres cad谩veres. En la ma帽ana siguiente, las moras le dieron con piedras en la cabeza para ver si estaba muerto鈥. Capturado, a los dos meses se fug贸, como muchos compa帽eros que llegaron a Melilla cargados de historias de crueldad, de avaricia y de caridad.鈥 (cf. Julio Albi de la Cuesta. 2016. En torno a Annual. Ministerio de Defensa. ISBN: 978-84-9091-143-3)
Albi apenas lo menciona pero a nosotros nos preocupa: en 2012, el rey Juan Carlos condecor贸 al Regimiento de Alc谩ntara con 鈥渓a m谩xima recompensa que puede obtener una unidad militar: la Laureada Colectiva鈥. Concedida porque, 鈥渃on su valor y su entrega generosa protegieron la retirada de las tropas espa帽olas durante el desastre de Annual.鈥 No s贸lo nosotros recordamos Annual; el monarca tambi茅n vive de su gloria (驴) 鈥搎ueremos decir, que repite el sempiterno sostenella y no enmendalla. Y no digamos la corropla de artistas cortesanos, encabezados por el dibujante de colorines Ferrer-Dalmau, que hacen su agosto pintando batallitas patri贸ticas.

Y a煤n nos preocupa mucho m谩s que buena parte de los milicos involucrados en Annual , Rif y Marruecos sigan hoy atrincherados en sus canonj铆as, empresariales o militares. Dejando aparte, por obvios, a los Franco, Mola, Primo de Rivera y Sanjurjo, la n贸mina de milicos africanistas cuya herencia cl谩nica es ubicua en la actualidad resulta espeluznante: 脕lvarez del Manzano (nefasto ex alcalde de Madrid), Aznar, Beigbeder, Cabanillas, Cervera, D谩vila, Fanjul, Garc铆a Margallo, Jordana, Kindel谩n, Mart铆nez Anido, Merry del Val, S谩enz de Buruaga, Saliquet, Varela, Weyler鈥 A los que deber铆amos a帽adir la lista de clanes de la inexistente 鈥榮ociedad civil鈥 como los del entonces obispo y luego cardenal Eijo y Garay (alg煤n sobrino tendr谩), Romanones, Urquijo de Oriol, etc. Dicho en oro: por Espa帽a no pasa el tiempo; un siglo despu茅s, sigue aherrojada por los herederos directos de los culpables de Annual.

Antonio P茅rez, 22 junio 2021




Fuente: Aurorafundacion.org