March 11, 2021
De parte de Oiradilos
188 puntos de vista


Fernando VII purg贸 a los liberales durante la d茅cada ominosa, traicionando la Constituci贸n de la Pepa y reinstaurando el absolutismo mon谩rquico; Isabel II se ech贸 en brazos de los autoritarios hasta que estall贸 la revoluci贸n al grito de 鈥渁bajo los Borbones, viva Espa帽a con honra鈥; Alfonso XIII compadre贸 con el militarismo africanista de Primo de Rivera, reduciendo la democracia a la nada en un primer episodio cuasifascista; y ahora, tras cuarenta a帽os de enga帽os y mentiras, sabemos que Juan Carlos I tambi茅n le ha salido rana al pueblo.

borbon monarquia felipeVI emerito rey

De una forma o de otra, bien por circunstancias hist贸ricas, bien por la fuerza de los genes malditos que empuja a una dinast铆a suicida a su propia destrucci贸n y a la ruina del pa铆s, la historia demuestra que cada nuevo experimento de restauraci贸n borb贸nica ha sido m谩s decepcionante que el anterior y ha terminado ahondando un poco m谩s en el fracaso secular de Espa帽a como sociedad y como naci贸n.

鈥淣o podemos seguir as铆鈥 鈥揹ice el catedr谩tico de Derecho Constitucional Javier P茅rez Royo鈥, 鈥渆l sexo y el dinero es lo 煤nico que le interesa al rey, lo t铆pico de los borbones鈥. Y no le falta raz贸n al veterano profesor. Tras el esc谩ndalo de las cuentas del rey em茅rito, las derechas y tambi茅n el PSOE (los dos pilares fundamentales del sistema sagastacanovino que perdura en este pa铆s por los siglos de los siglos) trabajan intensamente en un nuevo discurso para justificar el fracaso hist贸rico y sin paliativos de la monarqu铆a borb贸nica espa帽ola. Ya se est谩 construyendo y propagando el relato debidamente tuneado y adornado de que Juan Carlos es historia, agua pasada, una p谩gina negra e infausta que no debe empa帽ar el futuro de la instituci贸n encarnada en la figura de Felipe VI. El objetivo: seguir tirando unos a帽os m谩s con la monarqu铆a.

borbon monarquia felipeVI emerito rey

El cuento de hadas sobre reyes, princesas, palacios y unicornios, ese en el que caemos una y otra vez los espa帽oles como una maldici贸n b铆blica, empieza a funcionar de nuevo. La f谩bula consta de un pr贸logo en el que se nos dice que el viejo rey puede haber tenido un comportamiento deplorable e impropio, pero que su hijo, el joven rey, es otra cosa muy distinta. Seg煤n el relato oficial, Felipe es un hombre preparado, educado, culto y con idiomas que jam谩s meter谩 la mano en el cazo y que, esta vez s铆, guiar谩 al pa铆s por los senderos de la democracia, la paz y la prosperidad. Todo exactamente igual que en 1975, todo tal como sucedi贸 en la Primera Transici贸n (hoy estamos inmersos en la segunda), cuando tras la muerte de Franco subi贸 al trono un rubio pr铆ncipe de sonrisa c谩ndida llegado de alg煤n lugar de la fr铆a Europa para reinstaurar la dinast铆a. Y as铆 vamos los espa帽oles, tropezando una y otra vez en la misma piedra de la historia, trastabill谩ndonos de siglo en siglo y de 茅poca en 茅poca, enga帽谩ndonos a nosotros mismos con un problema secular que ha ca铆do sobre nuestras espaldas y las de nuestros hijos y nuestros nietos y que no sabemos resolver si no es con una carlistada o una guerra civil.

Cometemos los mismos errores de siempre, quiz谩 porque quienes nos gobiernan son los de siempre o los hijos de los de siempre extendiendo su linaje de oro a trav茅s de los tiempos. Nada cambia en este pa铆s, seguimos en el mismo punto kilom茅trico de la historia desde aquel fat铆dico d铆a de 1823 en que el pueblo exclam贸 鈥淰ivan las cadenas鈥, otorgando patente de corso a Fernando VII para que recobrara el poder absoluto del Antiguo R茅gimen con el auxilio de Francia y Los Cien Mil Hijos de San Luis. En aquel episodio fuimos nosotros mismos, el pueblo, los espa帽oles, los que borrachos de fanatismo abrazamos y besamos el manto real y nos lanzamos a la caza furtiva y sin compasi贸n de los liberales, muchos de los cuales terminaron huyendo o en el exilio.

Hoy somos otra generaci贸n muy distinta, hemos madurado como sociedad y sin duda hemos avanzado respecto a aquellos compatriotas 谩grafos y hambrientos de nuestro tr谩gico siglo XIX, pero la tesitura sigue siendo la misma: construir un pa铆s decente o mirar para otro lado permitiendo, consintiendo, tolerando el expolio a manos llenas, el fraude, el abuso de poder y las trapacer铆as de un rey em茅rito que jam谩s ser谩 juzgado por sus negocios ocultos. 鈥

Esquerra Republicana, Bildu, Junts, PDeCAT, la CUP, el Bloque Nacionalista Galego, M谩s Pa铆s, Comprom铆s y el PNV han registrado en el Congreso de los Diputados una nueva petici贸n para que la C谩mara Baja abra una comisi贸n de investigaci贸n sobre Juan Carlos I. Produce una tristeza inmensa que entre los promotores que piden luz y taqu铆grafos la mayor铆a sean fuerzas separatistas del Estado, mientras los dos grandes restauradores del bipartidismo, PP y PSOE, obstaculizan cualquier investigaci贸n para aclarar el esc谩ndalo que deja al pa铆s a la altura democr谩tica de un estado bananero.

La actitud de los populares, su negativa a abrir las ventanas de Zarzuela para que entre aire limpio, es perfectamente coherente: a fin de cuentas, ellos son los herederos de las 茅lites y c贸mplices hist贸ricos de esta monarqu铆a que se perpet煤a bajo sospecha. Pero lo del PSOE empieza a ser ciertamente enfermizo. Si lo hace por renuncia al ideal republicano y adopci贸n del sentimiento mon谩rquico se entiende (lleva haci茅ndolo m谩s de 40 a帽os), pero justificar su no a la comisi贸n de investigaci贸n por el bien y la estabilidad del pa铆s es un sarcasmo, una burla y un intento de tomar a los espa帽oles por ni帽os inmaduros incapaces de asumir la tr谩gica verdad, que no es otra que su rey era en realidad el gerente de una agencia de viajes para comisionistas. D茅jense ya de tonter铆as y de papanatismos con el monarca, se帽ores del PSOE. Expediente fiscal en toda regla, diligencias judiciales y aclaraci贸n de los hechos. En definitiva, m谩s democracia.

Fuente: Jos茅 Antequera (Diario 16)

Autor: fargov

Interesado en temas sociales y m谩s concretamente en la solidaridad, el apoyo mutuo, los derechos humanos y todo aquello que represente una mejora para la sociedad.




Fuente: Oiradilos.wordpress.com