December 1, 2021
De parte de Lobo Suelto
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Hay que perder para ganar, se afirma a veces con sabidur铆a. Nahuel Krauss examina esta idea y la lleva a un plano diferente y superior: hay que perder para existir. Fuera ya de la l贸gica del c谩lculo y la competencia, el elogio de la p茅rdida se mueve aqu铆 en un terreno donde su ant贸nimo se desvanece. La existencia, ya lo dec铆a el viejo Sileno, est谩 lejos de ser un premio.

La lecci贸n puede enunciarse de otro modo: para salir de la vida mort铆fera (la muerte en vida) es necesario atravesar su reverso, la muerte vital, transformaci贸n y proceso. Esta muerte trae consigo una peculiar resurrecci贸n, aquella de la existencia. 鈥淪e puede vivir sin existir鈥, insiste Krauss. Asumir la muerte significa aqu铆, en primer lugar, reconocer la deuda simb贸lica con el pasado, apropiarse de la cualidad vital y procesual del tiempo y sobre todo arrancarle a ese devenir necesariamente inconsciente una particular conciencia. La segunda p茅rdida es aqu铆 la conciencia de la p茅rdida, que es tambi茅n la conciencia de lo que se ha perdido. No hay p茅rdida si no se sabe que se pierde y qu茅 se pierde. No es extra帽o entonces que la figura protag贸nica de este libro sea la del melanc贸lico. Pero un melanc贸lico que no responde sin m谩s a la c茅lebre caracterizaci贸n de 鈥淒uelo y melancol铆a鈥 de Freud, sino que aparece m谩s bien como cifra de la neurosis en general. El melanc贸lico es aquel que no logra asumir la muerte, llevar a cabo la p茅rdida y existir. Krauss se refiere a una 鈥渕elancol铆a en sentido ampliado鈥 como punto irreductible de todas las neurosis. La melancol铆a retoma aqu铆 la antigua tradici贸n medieval de la acedia, como tedio, vac铆o de la existencia. En el an谩lisis se expresa en el tono mon贸tono, la queja que, por supuesto, esconde la agresi贸n. Del melanc贸lico como genio inspirado 鈥搕al como lo pens贸 la tradici贸n aristot茅lica鈥 no queda nada. No hay aqu铆 lugar para ning煤n romanticismo.

El melanc贸lico, entonces, es aquel que no acepta sus deudas: con el pasado, pero tambi茅n, y sobre todo, con la mentira. Su 鈥減erversi贸n de la verdad鈥, afirma Krauss, 鈥渆squiva lo que esta le debe a la mentira鈥. Si el melanc贸lico sostiene la verdad del sinsentido a secas, literalmente, quien atraviesa la p茅rdida reencuentra la verdad en la ilusi贸n, en la fantas铆a, en el decir alusivo del humor. En una inversi贸n del relativismo rancio, no se trata aqu铆 de la verdad como ficci贸n sino m谩s bien de la ficci贸n como verdad. Solo desde all铆 puede el sujeto integrarse al discurso y construir lazos, porque el lazo depende de 鈥渓a l贸gica de los semblantes鈥 (que el melanc贸lico, como un alegorista mortificador, desmiembra). 脷nicamente en la esfera de la mentira, entonces, es posible el amor. Quien no logra desconocer la verdad literal del melanc贸lico est谩 condenado al aislamiento 鈥搎ue lejos est谩 de la noble y reparadora soledad.

La cuesti贸n de la apariencia atraviesa tambi茅n la pol铆tica: se trata del relato que no por mentiroso resulta menos vinculante con el deseo, el sentido, e incluso lo sagrado. En 鈥淧rofanar lo pol铆tico鈥 Krauss sostiene que lo pol铆tico es en el mundo contempor谩neo el reducto del sentido, aquello 鈥搎uiz谩s lo 煤nico鈥 por lo cual a煤n se expone el cuerpo a la incomodidad (de una espera larga y fr铆a frente al congreso, por ejemplo). Frente al tedio obsceno y melanc贸lico, lo pol铆tico representa el deseo, la fantas铆a capaz de enlazar el sujeto a un discurso. Se lo profana no solo cuando se disuelve el sentido desde el cinismo, sino sobre todo cuando se lo falsea desde el fundamentalismo. La creencia forma parte de la esfera er贸tica de la vida, en cambio 鈥渆l fan谩tico no cree en nada鈥. Sus actos se basan en la sumisi贸n 鈥渁l padre del orden鈥, imposible de ser apropiado, es decir, asumido desde un deseo propio. No hay pol铆tica si no se aprende a reconocer la deuda y heredar. La transmisi贸n aut茅ntica debe lidiar con la orfandad, con el vac铆o en que necesariamente se produce la reapropiaci贸n del pasado: porque no hay, en definitiva, padre alguno. La cura consiste en atravesar esa doble experiencia de orfandad y filiaci贸n. Quien acata no recibe. El sujeto contempor谩neo afronta en ese camino una dificultad particular: la ausencia de ritos. El rito no solo brinda referencias para la filiaci贸n, sino que, como advirti贸 Ren茅 Girard, canaliza una violencia que de otro modo se desboca.

P茅rdida, muerte, erotismo, alteridad, pol铆tica, sacralidad: nombres con los que este libro delimita un modo de habitar no solo el psicoan谩lisis. Hay en esos nombres una misma directriz: la de la apuesta, la del salto que se ejecuta sin garant铆as. Vivir peligrosamente, exig铆a Nietzsche. Krauss nos recuerda que hay un instante en el cual de deja de llorar. Ese instante indica la apertura a lo nuevo implicada en toda apuesta, la cura como despertar de la inercia inherente a la neurosis (Walter Benjamin hab铆a fantaseado con un 鈥減sicoan谩lisis del despertar鈥 que acompa帽ara al an谩lisis on铆rico). Este libro desmiente el mito del psicoan谩lisis como discurso sobre el pasado e invita al lector a un acto de entrega y de coraje, porque lo 煤nico que puede en realidad desearse es perder, cambiar, transitar el letal vac铆o que tiene en germen la novedad.




Fuente: Lobosuelto.com