December 28, 2020
De parte de Lecturas Anarquicas
947 puntos de vista

鈥淐omunidades鈥 se definen mejor en t茅rminos de relaciones de comida, nos preguntamos 驴qui茅n se come a qui茅n?鈥

Marston Bates

All谩, por donde quiera que voy escucho hablar de la 鈥渃omunidad鈥. Parece ser algo que todos necesitan, algo a lo que todo el mundo debe estar dispuesto a someterse. En las grandes ciudades es sencillo ignorar esos llamados a integrarse a la comunidad, pues para los defensores desarmados [1] de la comunidad es dif铆cil entrometerse directamente en la vida de las dem谩s personas. Ahora vivo en una zona rural. Tiene muchas ventajas, pero su poblaci贸n humana incluye muchos izquierdistas, activistas y optimistas, en definitiva, entrometidos para los cuales la comunidad es sagrada, una especie de deidad impersonal a la que estos creyentes quieren que todo el mundo conozca. Los comunitaristas locales definen lo que entienden por 鈥渃omunidad鈥 muy claramente con sus reproches hacia quienes no se ajustan a los est谩ndares de la comunidad y sus intentos por sumar gente que est茅 en contra de dichos elementos antisociales. De hecho, es una cuesti贸n de 鈥渜ui茅n se come a qui茅n鈥, gastando su tiempo en carcomer la reputaci贸n de aquellos que no encajan en sus c贸digos. La comunidad, como un ideal, est谩 en oposici贸n a la individualidad, ya que requiere de la contenci贸n de las individualidades en pos de una supuesta importancia mayor del todo/conjunto. Yo no reconozco tal importancia mayor del todo/conjunto, al cual deber铆a darle poder, por lo  que no me interesa la comunidad. 驴Quiere decir esto que deseo estar aislado? Bueno, a veces, yo valoro mi soledad. Pero a veces me gusta divertirme junto a los dem谩s. Simplemente no quiero entregarme a ning煤n 鈥渢odo/conjunto mayor鈥. Y  el t茅rmino 鈥渃omunidad鈥, como sus defensores lo utilizan, es solo un 鈥渢odo/conjunto mayor鈥 impuesto. Sus defensores lo usan para cumplir con los roles aceptados que t煤 y yo desempe帽amos, esto nos convierte en meros bits  electr贸nicos que viajan a trav茅s de la m谩quina social cibern茅tica, suprimiendo  las particularidades que nos hacen interesantes a ti y a mi, el uno para el otro.
Esto aumenta el aislamiento, ya que se vuelve cada vez m谩s dif铆cil para cualquier persona conocer a los dem谩s, excepto que nos comportemos  mediante conforme a esas funciones sociales. En realidad, la funci贸n que tengas no me interesa. Tus particularidades, esas propiedades 煤nicas a trav茅s de las cuales te creas a ti mismo, son la raz贸n por la que deseo conocerte,  para interactuar contigo, ya que las normas de la comunidad sirven para reprimir esas particularidades. As铆 las cosas, no quiero una comunidad. Deseo amigos, compa帽eros, camaradas, c贸mplices y amantes. En otras palabras,  deseo crear intencional, y apasionadamente, relaciones con individuos espec铆ficos, porque veo un potencial para el disfrute mutuo y el beneficio mutuo. Amistades, compa帽erismo, amantes, camarader铆a y complicidades  no son cosas a las que pertenezco, sino interacciones que voluntariamente creo con los dem谩s. Los or铆genes etimol贸gicos de algunas de estas palabras dejan esto claro.

鈥 Un amigo es alguien con quien se prefiere pasar tiempo, sin sentir amor por esa persona.

鈥 Un compa帽ero es alguien con quien se est谩 dispuesto a compartir la comida.

鈥 Un camarada es alguien con el que se desea compartir una habitaci贸n.

鈥 Un c贸mplice es alguien con el que se desea unir fuerzas para alg煤n prop贸sito.

鈥 Y un amante es alguien con quien se es capaz de disfrutar mutuamente y compartir placeres.[2]

En cada uno de estos casos, no hay un 鈥渢odo/conjunto鈥, no hay un poder superior que fuerce a cumplir unas obligaciones, simplemente dos o m谩s individuos que eligen entretejer sus particularidades 煤nicas con el fin de disfrutar mejor sus vidas o lograr un esfuerzo mutuamente beneficioso para ellos. La individualidad, la singularidad incomparable y absoluta de cada uno de los involucrados, proporciona la base para la reciprocidad de este tipo de relaciones 鈥搑elaciones que nunca son 鈥渕谩s importantes que la suma de sus partes鈥, sino m谩s bien aumentan la grandeza de cada uno de los individuos que participan en ella鈥.

Hay otras dos formas de relacionarme que puedo no desear o valorar tanto como las que acabo de describir, pero que a煤n as铆 prefiero antes que la tolerancia mutua y el consentimiento tan necesarios para la comunidad: la enemistad y el desprecio. Limitarme a tolerar a los dem谩s, es intolerable para m铆. Si tus proyectos, objetivos o deseos est谩n en conflicto con los m铆os, vamos a ser enemigos. Si t煤 no eres un enemigo digno, te despreciar茅. Hacerlo de otra manera 鈥揺n nombre de la comunidad o de 鈥渓levarse bien鈥濃搒er铆a un insulto  a tu individualidad y a tu singularidad, y reforzar铆a la mentira de la comunidad.

Apio Ludd

Publicado en el N掳 18 de la revista My Own. 6 de febrero de 2016.


1. Por supuesto, las fuerzas armadas de la comunidad, los  polic铆as, tienen la capacidad de imponer est谩ndares para la comunidad.

2. Por supuesto, existen 鈥渃amarader铆as鈥 impuestas, por ejemplo: el prisionero con un compa帽ero de celda o el recluta en el cuartel.




Fuente: Oscurodeseo.blackblogs.org