March 4, 2022
De parte de Lobo Suelto
2,630 puntos de vista

En el a帽o 2015 tuve la suerte (gracias a Dami谩n Huergo y Celina Capello) de laburar en el programa bonaerense de acompa帽amiento a las escuelas en la aplicaci贸n de la ESI. Los relatos de violencias eran a la vez estremecedores y 芦normales禄. Recuerdo que muchos encuentros empez谩bamos con la pregunta de qu茅 im谩genes record谩bamos haber visto en nuestra infancia sobre lxs cavern铆colas; siempre aparec铆a la t铆pica del chab贸n barbudo con un garrote en la mano y arrastrando con la otra una mina de los pelos por el piso. De ah铆 a una piba que apareci贸 ayer, hoy, violada y asesinada y envuelta en una bolsa de basura en un zanj贸n, hay una historia de violencia y sometimiento reproducida de generaci贸n en generaci贸n, con matices, variedades, etc, pero sin detenerse desde la prehistoria hasta nosotrxs. Y ese violador asesino, dec铆amos, no es un loco exc茅ntrico: ejerce, exacerbadas, l贸gicas que traman la racionalidad media de nuestra sociedad; como ejemplo, us谩bamos una propaganda televisiva de Fernet Branca, donde en una fiesta de disfraces un grupo de amigos se confabulaba pactando con qu茅 mujer se quedar铆a cada uno (芦vos vas con la diablita, vos con Cleopatra鈥β), y, otra, del Alto Palermo, cuya l铆nea central era que 芦las mujeres somos as铆, mujeriegas禄, lo que significaba b谩sicamente fr铆volas, competitivas, envidiosas, etc茅tera.

Desde los cavern铆colas hasta el presente; desde los femicidas hasta los publicistas y tambi茅n lxs consumidorxs鈥

Estos seis, siete a帽os, han sido densos hist贸ricamente; ya no est谩n esas propagandas: el marketing, discurso y tecnolog铆a que lee lo real con alta eficacia, indica que los lugares comunes se han desplazado. O al menos han sido sacudidos. 驴Siempre se desplazan las posiciones despu茅s de un terremoto? Supongo que s铆. No s茅: y hablo desde el no saber. Y querer saber. Querer entender; en cierto punto, como querer mirarse la espalda, ver de qu茅 estamos hechos. 芦Yo jam谩s hice ninguna de esas cosas espantosas禄, pensaba -o no es que 芦pensaba禄 propiamente, sino que la idea aparec铆a en mi mente. M谩s como reacci贸n autom谩tica de la qu铆mica mental que otra cosa, como efecto del miedo: miedo de lo que acaso haya sido, de lo que acaso haya hecho, sea, haga; miedo de las consecuencias, etc. Pero, de todas maneras, creo que despejar 芦las peores cosas禄 es 煤til para pensar carozos del asunto -el asunto de la violencia masculina contra las mujeres鈥 y no s贸lo contra las mujeres-. Yo que nunca viol茅, yo que nunca abus茅, yo que nunca agred铆, bla, bla, bla: 驴nada comparto con la mentalidad (o la psique o鈥.) del violador? 驴Nada pero nada nadita? Entonces record茅 un lugar com煤n; otro (y van鈥). Una posici贸n, un afecto, una pasi贸n, que era com煤n (驴es com煤n, es igual, o algo le aconteci贸?) a aquella forma de desear: forma de desear sufriente, donde a uno, var贸n, le dol铆a lo buena que estaba esa mina. 鈥淨u茅 buena que est谩 la hija de puta鈥, 鈥渦f, no puede ser, qu茅 buena est谩, me hace mal鈥. 驴C贸mo entender un deseo que a la vez, en su desear, odia? Esto pod铆a incluso tener sus versiones m谩s tirando a lo鈥 驴rom谩ntico?, 驴sensible?, no, no: no vamos a llamar rom谩ntico o sensible a la asunci贸n de que la belleza o atractivo del otro, de la otra, nos oprime -pero hay una tradici贸n del var贸n desgraciado y no solo por la no correspondencia, sino por la suprema belleza de la mujer. Como sea, tambi茅n recuerdo, y muy bien, encontrar natural expresiones como 鈥渦f, qu茅 buena est谩, la hago mierda鈥, e incluso 鈥渆st谩 terrible, la mato鈥. El deseo como violencia; y, ok, entiendo que el deseo pueda tener alguna forma de violencia. Habr铆a que esclarecer filos贸ficamente qu茅 entendemos por violencia (驴toda intervenci贸n que desplaza cosas de su inercia dada?, eso es muy distinto a una definici贸n asentada en la aplicaci贸n de una fuerza sobre alguien contra su voluntad). El sexo, incluso, suele tener mucho de ejercicio de un movimiento fuerte contra el cuerpo del o la otra (鈥渃ontra鈥 anat贸mica, f铆sicamente, no existencialmente, como un beso es labios contra labios, etc.), movimientos fuertes que insisten, pum, pum, como queriendo por acumulaci贸n de intentos encontrar o alcanzar algo que no est谩, que no es, el cuerpo del o la otra, pero s铆. Una b煤squeda mutua, violenta y placentera, de algo que se forma entre. Puede ser amor. Lo que no entiendo es c贸mo puede ser odio, c贸mo puede ser bronca, c贸mo puede ser rabia. 鈥淨u茅 buena que est谩 la hija de puta, me hace mal鈥: un desprecio por la persona deseada, o mejor, no un desprecio, sino una rabia, un resentimiento, 驴un qu茅? En este punto (en 驴aquel punto?), donde la mujer que te moviliza, que te gusta, que te atrae, que te despierta deseo, en ese mismo movimiento te da bronca, encuentro una forma libidinal en la que s铆 me eduqu茅, si nos educamos con mis c贸nfrades, y que imagino que comparte tambi茅n el violador, como si -acaso- el violador, en ese acto al menos, fuera solo eso, o ante todo eso, ese odio al desear. Quiz谩 el violador tenga m谩s un odio deseante que un deseo odiante. Hay diferencias de grado, cuantitativas, que se convierten en diferencias cualitativas, sin ser en rigor m谩s que diversas proporciones. 驴De d贸nde viene una forma de desear as铆, con odio hacia aquello -hacia aquella- que deseamos? 驴No se desea lo que te expande, no gusta aquello que hace bien, lo que alegra? 驴En qu茅 constituci贸n subjetiva el deseo es tambi茅n un odio? 驴Es esto el deseo como herida, el flechazo doliente? 驴Es herencia de la sacralizaci贸n de la virgen, lo bueno como lo deserotizado, lo que nos apasiona como poder mal茅volo? 驴C贸mo es que lo que te gusta te hace mal por gustarte (y por tanto le ten茅s una bronca da帽ina y potencialmente asesina)? Seguro que esto ha sido versado, que se visit贸 mil veces desde diversas teor铆as, que hay mil ejemplos de obras de arte que lo ejemplifican, y me gustar铆a mucho enterarme de lo que les sabies proponen para entenderlo, pero tambi茅n lo que somos capaces de pensar lxs comunxs -los lugares comunes pueden revisitarse mil veces, pero nunca darse por obvios.




Fuente: Lobosuelto.com