January 7, 2021
De parte de La Peste
157 puntos de vista

El transfeminismo se desarroll贸 a partir de una cr铆tica a los movimientos feministas radicales y dominantes. El movimiento feminista tiene una historia de jerarqu铆as internas. Hay muchos ejemplos de mujeres de color, mujeres de la clase trabajadora, lesbianas y otras que se pronuncian en contra de la tendencia del movimiento dominado por mujeres ricas y blancas, para silenciarlas y pasar por alto sus necesidades. Pero en general, en lugar de reconocer los problemas planteados por estas voces marginadas, el movimiento feminista dominante ha priorizado la lucha por los derechos principalmente en inter茅s de las mujeres blancas ricas. Si bien el medio feminista en su conjunto no ha resuelto estas tendencias jer谩rquicas, varios grupos han continuado hablando sobre su propia marginaci贸n, en particular, las mujeres transg茅nero. El proceso de desarrollar una comprensi贸n m谩s amplia de los sistemas de opresi贸n y c贸mo interact煤an ha hecho avanzar el feminismo y es clave para construir sobre la teor铆a del feminismo anarquista. Pero primero, podr铆amos echar un vistazo r谩pido al desarrollo del feminismo, particularmente durante lo que a menudo se conoce como su 鈥淪egunda Ola鈥.

En general, las narrativas hist贸ricas del feminismo que sugieren que podr铆amos ver el feminismo en 鈥渙las鈥 apuntan a la Segunda Ola como un per铆odo turbulento con muchas visiones en competencia. Usar茅 esa perspectiva aqu铆, aunque tambi茅n me doy cuenta de que la narrativa es problem谩tica de varias maneras, particularmente su sesgo occidental y estadounidense, y quiero reconocer eso. [1] Soy de Estados Unidos, que es el contexto en el que me organizo y vivo. Esta narrativa en particular es 煤til aqu铆 para se帽alar algunas tendencias m谩s amplias dentro del feminismo, particularmente de donde soy, aunque, nuevamente, quiero reconocer que este proceso, aunque descriptivo, involucra algunos de los tipos de exclusiones que estoy criticando en este cap铆tulo.

Tambi茅n quiero reconocer que esta es una historia para extraer algunas divisiones necesarias e importantes, pero cualquier categorizaci贸n puede ser problem谩tica (驴y c贸mo podr铆a un transfeminismo no reconocer y atender este problema?). Ha habido teor铆as del feminismo liberal, radical, marxista y socialista que NO se ajustan a esta narrativa en particular. Sin embargo, quiero enfatizar que lo encuentro 煤til para describir pasados 鈥嬧媦 presentes te贸ricos con el fin de trazar un futuro feminista y anarquista radicalmente diferente.

Desde finales de los 60 hasta principios de los 80, comenzaron a surgir nuevas formas de feminismo. Muchas feministas parec铆an gravitar hacia cuatro teor铆as en competencia con explicaciones muy diferentes para la opresi贸n de las mujeres y sus teor铆as ten铆an consecuencias para las pr谩cticas feministas de inclusi贸n y exclusi贸n.

Como sus predecesoras hist贸ricas de la 鈥淧rimera Ola鈥 que se preocuparon principalmente por los derechos de voto, las feministas liberales no vieron la necesidad de una ruptura revolucionaria con la sociedad existente. M谩s bien, su enfoque estaba en romper el 鈥渢echo de cristal鈥, logrando que m谩s mujeres ocuparan posiciones de poder pol铆tico y econ贸mico. Las feministas liberales asumieron que los arreglos institucionales existentes no eran fundamentalmente problem谩ticos. Su tarea era velar por la igualdad de las mujeres acomodadas bajo el capitalismo.

Otra teor铆a, a veces referida como feminismo radical, defend铆a el abandono de la 鈥渋zquierda masculina鈥, ya que se la consideraba desesperadamente reduccionista. De hecho, muchas mujeres que salen de los movimientos por los derechos civiles y contra la guerra se quejaron del sexismo generalizado dentro de los movimientos porque fueron relegadas a tareas de secretar铆a y experimentaron la presi贸n sexual de los l铆deres masculinos, as铆 como una alienaci贸n generalizada de la pol铆tica de izquierda. Seg煤n muchas feministas radicales de la 茅poca, esto se debi贸 a la primac铆a del sistema de patriarcado, o la dominaci贸n sistem谩tica e institucionalizada de los hombres sobre las mujeres. Para estas feministas, la batalla contra el patriarcado era la lucha principal para crear una sociedad libre, ya que el g茅nero era nuestra jerarqu铆a m谩s arraigada y antigua. [2] Esto hizo que una 鈥渉ermandad鈥 claramente definida fuera importante para su pol铆tica.

Las feministas marxistas, por otro lado, tend铆an a ubicar la opresi贸n de las mujeres dentro de la esfera econ贸mica. La lucha contra el capitalismo fue vista como la batalla 鈥減rimaria鈥, ya que 鈥渓a historia de todas las sociedades existentes hasta ahora es la historia de las luchas de clases鈥. Adem谩s, las feministas marxistas tend铆an a creer que la 鈥渂ase鈥 econ贸mica de la sociedad ten铆a un efecto determinante sobre sus 鈥渟uperestructuras鈥 culturales. Por lo tanto, la 煤nica forma de lograr la igualdad entre mujeres y hombres ser铆a aplastar el capitalismo, ya que nuevos arreglos econ贸micos igualitarios dar铆an lugar a nuevas superestructuras igualitarias. Tal era el car谩cter determinante de la base econ贸mica. Este argumento fue trazado de manera bastante elocuente por el compa帽ero de Marx, Engels. [3]

De las conversaciones entre el feminismo marxista y el feminismo radical surgi贸 otro enfoque llamado 鈥渢eor铆a de sistemas duales鈥. [4] Producto de lo que lleg贸 a denominarse feminismo socialista, la teor铆a de los sistemas duales argument贸 que las feministas necesitaban desarrollar 鈥渦na explicaci贸n te贸rica que d茅 tanto peso al sistema de patriarcado como al sistema del capitalismo鈥. [5] Si bien este enfoque ayud贸 mucho a resolver algunos de los argumentos sobre qu茅 lucha deber铆a ser 鈥減rimaria鈥 (es decir, la lucha contra el capitalismo o la lucha contra el patriarcado), a煤n dejaba mucho que desear. Por ejemplo, las feministas negras argumentaron que esta perspectiva dejaba de lado un an谩lisis estructural de la raza. [6] Adem谩s, 驴d贸nde estaba la opresi贸n basada en la sexualidad, la capacidad, la edad, etc. en este an谩lisis? 驴Fueron todas estas cosas reducibles al patriarcado capitalista? Y lo que es m谩s importante, para este cap铆tulo, 驴d贸nde estaban las experiencias de las personas trans, en particular las mujeres trans? Ante esta carencia hist贸rica, el feminismo requer铆a un feminismo espec铆ficamente trans.

El transfeminismo se basa en el trabajo que surgi贸 del movimiento feminista multirracial y, en particular, el trabajo de las feministas negras. Con frecuencia, cuando se enfrenta a acusaciones de racismo, clasismo u homofobia, el movimiento de mujeres descarta estos temas como divisivos o 鈥渟ecundarios鈥 (como se explica en la narrativa anterior). Las voces m谩s prominentes promovieron (y a煤n promueven) la idea de una 鈥渆xperiencia femenina universal鈥 homog茅nea que, al estar basada en la similitud entre las mujeres, te贸ricamente promueve un sentido de hermandad. En realidad, significa podar la definici贸n de 鈥渕ujer鈥 y tratar de encajar a todas las mujeres en un molde que refleje la demograf铆a dominante del movimiento de mujeres: blanca, acomodada, heterosexual y sin discapacidades. Esta 鈥渧igilancia鈥 de la identidad, consciente o no, refuerza los sistemas de opresi贸n y explotaci贸n. Cuando las mujeres que no encajan en este molde lo han desafiado, con frecuencia se las ha acusado de ser divisivas y desleales a la hermandad. La jerarqu铆a de la feminidad creada por el movimiento de mujeres refleja, de muchas maneras, la cultura dominante del racismo, el capitalismo y la heteronormatividad. [7]

Reflejando esta historia, la organizaci贸n feminista convencional con frecuencia intenta encontrar el terreno com煤n compartido por las mujeres y, por lo tanto, se enfoca en lo que los miembros m谩s vocales deciden que son 鈥減roblemas de mujeres鈥, como si la experiencia femenina existiera en un vac铆o fuera de otras formas de opresi贸n y explotaci贸n. Sin embargo, utilizando un enfoque interseccional para analizar y organizar en torno a la opresi贸n, como lo defienden el feminismo multirracial y el transfeminismo, podemos discutir estas diferencias en lugar de descartarlas. [8] El movimiento feminista multirracial desarroll贸 este enfoque, que sostiene que no se puede abordar la posici贸n de la mujer sin abordar tambi茅n su clase, raza, sexualidad, capacidad y todos los dem谩s aspectos de su identidad y experiencias. Las fuerzas de opresi贸n y explotaci贸n no existen por separado. Est谩n 铆ntimamente relacionados y se refuerzan entre s铆, por lo que tratar de abordarlas individualmente (es decir, 鈥渟exismo鈥 divorciado del racismo, capitalismo, etc.) no conduce a una comprensi贸n clara del sistema patriarcal. Esto est谩 de acuerdo con la visi贸n anarquista de que debemos combatir todas las formas de jerarqu铆a, opresi贸n y explotaci贸n simult谩neamente; abolir el capitalismo y el Estado no asegura que la supremac铆a blanca y el patriarcado desaparezcan de alguna manera m谩gicamente. [9]

Vinculado a este supuesto de una 鈥渆xperiencia femenina universal鈥 est谩 la idea de que si una mujer se rodea de aquellas que encarnan a esa mujer 鈥渦niversal鈥, entonces est谩 a salvo del patriarcado y la opresi贸n. El concepto de 鈥渆spacios seguros para mujeres鈥 (ser solo mujeres) se remonta al primer movimiento feminista l茅sbico, que estaba compuesto en gran parte por mujeres blancas que eran m谩s pudientes y priorizaban abordar el sexismo sobre otras formas de opresi贸n. Esta noci贸n de que un espacio solo para mujeres es intr铆nsecamente seguro no solo descarta la violencia 铆ntima que puede ocurrir entre mujeres, sino que tambi茅n ignora o desprioriza los otros tipos de violencia que las mujeres pueden experimentar: racismo, pobreza, encarcelamiento y otras formas de violencia. brutalidad estatal, econ贸mica y social. [10]

Escrito a partir del trabajo de, e influenciado por, pioneras transfeministas como Sandy Stone, Sylvia Riviera y sus Street Transvestite Action Revolutionaries (STAR), el Manifiesto Transfeminista afirma: 鈥淓l transfeminismo cree que construimos nuestras propias identidades de g茅nero basadas en lo que se siente genuino, c贸modo y sincero con nosotros mientras vivimos y nos relacionamos con los dem谩s dentro de una restricci贸n social y cultural determinada 鈥. [11] La noci贸n de que el g茅nero es una construcci贸n social es un concepto clave en el transfeminismo, y tambi茅n es esencial (sin juego de palabras) para un enfoque anarquista del feminismo. El transfeminismo tambi茅n critica la idea de una 鈥渆xperiencia femenina universal鈥 y argumenta en contra de la visi贸n biol贸gicamente esencialista de que el g茅nero de uno se define por los genitales de uno. Otros feminismos han abrazado el argumento esencialista, viendo la idea de la 鈥渦nidad de las mujeres鈥 como construida a partir de una igualdad, una especie de 鈥渇eminidad鈥 central. Esta definici贸n de mujer generalmente depende de lo que hay entre las piernas de una persona. Sin embargo, 驴qu茅 hay espec铆ficamente en la definici贸n de mujer intr铆nseca a dos cromosomas X? Si se define como estar en posesi贸n de un 煤tero, 驴significa eso que las mujeres que se han sometido a histerectom铆as son de alguna manera menos mujeres? Reducir el g茅nero a la biolog铆a relega la definici贸n de 鈥渕ujer鈥 al papel de engendradora. Eso parece bastante contrario al feminismo. Los roles de g茅nero han estado bajo escrutinio durante mucho tiempo en comunidades radicales. La idea de que las mujeres nacen para ser madres, son m谩s sensibles y pac铆ficas, est谩n predispuestas a usar el color rosa, y todos los dem谩s estereotipos son socialmente construidos, no biol贸gicos. Si el rol de g茅nero (represivo) no define lo que es una mujer, y si un m茅dico que marca una 鈥淔鈥 en un certificado de nacimiento tampoco define el g茅nero, [12] el siguiente paso l贸gico es reconocer que el g茅nero solo puede ser definido por el individuo, por ellos mismos, o tal vez necesitemos tantos g茅neros como personas, o incluso m谩s, que el g茅nero deber铆a ser abolido. Si bien estas ideas pueden causar p谩nico en algunos, eso no las hace menos leg铆timas con respecto a las identidades o experiencias de las personas, o el tipo de proyectos pol铆ticos dif铆ciles que podamos tener por delante. Tratar de simplificar cuestiones complejas, o luchar para mantener el control sobre c贸mo se nos ense帽贸 el g茅nero, no nos ayuda a comprender el patriarcado y c贸mo funciona. En cambio, hace un flaco favor a los feminismos revolucionarios.

Habiendo encontrado una falta de comprensi贸n de los problemas trans en c铆rculos radicales, creo que es importante se帽alar que no todas las personas transg茅nero eligen hacer la transici贸n f铆sica y que le corresponde a cada quien la decisi贸n de hacerla o no. La decisi贸n es muy personal y generalmente irrelevante para las concepciones te贸ricas de g茅nero. Hay muchas razones para cambiar f铆sicamente el cuerpo, desde cortarse el pelo hasta tomar hormonas. Una raz贸n podr铆a ser la de sentirse m谩s a gusto en un mundo con definiciones estrictas de hombre y mujer. Otra es mirarse en el espejo y ver por fuera (el entendimiento popular) el g茅nero que uno siente por dentro. Seguramente, para algunos, es la creencia de que el g茅nero se define por la construcci贸n f铆sica de los genitales. Sin embargo, con demasiada frecuencia, los radicales que no est谩n familiarizados con la pol铆tica y las ideas trans reaccionan fuertemente a las elecciones de los individuos con respecto a sus cuerpos, perdiendo el punto por completo. Pero en lugar de basarse en la especulaci贸n sobre las motivaciones de las decisiones personales de las personas trans (como si no fueran vastas y variadas), es m谩s productivo se帽alar el desaf铆o a la idea de que la biolog铆a es el destino. [13] Seguramente todo el mundo se beneficiar铆a de romper el sistema binario de g茅nero y deconstruir los roles de g茅nero; ese es el trabajo de los revolucionarios, sin preocuparse por lo que otras personas 鈥渄eber铆an鈥 o 鈥渘o deber铆an鈥 hacer con sus cuerpos.

Hasta ahora, la teor铆a de g茅nero y feminista que incluye experiencias trans existe casi exclusivamente en la academia. Hay muy pocos intelectuales de clase trabajadora en el campo, y el lenguaje acad茅mico utilizado no es particularmente accesible para la persona promedio. [14] Esto es lamentable, ya que los temas que aborda el transfeminismo afectan a todas las personas. El capitalismo, el racismo, el Estado, el patriarcado y el campo m茅dico median la forma en que todos experimentan el g茅nero. Hay una cantidad significativa de coerci贸n empleada por estas instituciones para vigilar las experiencias humanas, que se aplica a todos, trans y no trans (algunos prefieren el t茅rmino 鈥渃is鈥) por igual. El capitalismo y el Estado juegan un papel muy directo en las experiencias de las personas trans. El acceso a hormonas y cirug铆a, si se desea, cuesta una cantidad significativa de dinero, y las personas a menudo se ven obligadas a atravesar obst谩culos burocr谩ticos para adquirirlas. Las personas trans tienen una probabilidad desproporcionada de ser pobres. Sin embargo, dentro de las comunidades radicales queer y transfeministas, si bien puede haber discusiones de clase, generalmente se enmarcan en torno a la identidad, defendiendo una pol铆tica 鈥渁nticlasista鈥, pero no necesariamente anticapitalista. [15]

Los conceptos propuestos por el transfeminismo nos ayudan a comprender el g茅nero, pero es necesario que la teor铆a salga de la academia y desarrolle la praxis entre la clase trabajadora y los movimientos sociales en general. Esto no quiere decir que no haya ejemplos de organizaci贸n transfeminista, sino m谩s bien que debe haber una incorporaci贸n de principios transfeministas en movimientos de base amplia. Incluso los movimientos de gays y lesbianas tienen un historial de dejar atr谩s a las personas trans; por ejemplo, la lucha por la Ley de No Discriminaci贸n en el Empleo, que no protege la identidad de g茅nero. Nuevamente vimos una jerarqu铆a de importancia; el movimiento principal de gays y lesbianas a menudo se compromete (deshaci茅ndose en realidad de las personas trans), en lugar de emplear una estrategia inclusiva para la liberaci贸n. Con frecuencia existe una sensaci贸n de 鈥渆scasez de liberaci贸n鈥 dentro de los movimientos sociales reformistas, la sensaci贸n de que las posibilidades de libertad son tan limitadas que debemos luchar contra otros grupos marginados por una parte del pastel. Esto se opone directamente al concepto de interseccionalidad, ya que a menudo requiere que las personas traicionen un aspecto de su identidad para priorizar pol铆ticamente otro. 驴C贸mo se puede esperar que una persona participe en una lucha contra la opresi贸n de g茅nero si ignora o contribuye a su opresi贸n racial? 驴D贸nde termina un aspecto de su identidad y experiencias y comienza otro?

El anarquismo ofrece una sociedad posible en la que la liberaci贸n es todo menos escasa. Proporciona un marco te贸rico que exige el fin de todas las jerarqu铆as y, como sugiere Martha Ackelsberg, 鈥渙frece una perspectiva sobre la naturaleza y el proceso de transformaci贸n social revolucionaria (por ejemplo, la insistencia en que los medios deben ser consistentes con los fines y que en la econom铆a los problemas son cr铆ticos, pero no la 煤nica fuente de relaciones jer谩rquicas de poder) que pueden ser extremadamente valiosos para la emancipaci贸n de las mujeres鈥. [16]

Los anarquistas deben desarrollar una teor铆a de la clase trabajadora que incluya una conciencia de la diversidad de la clase trabajadora. El movimiento anarquista puede beneficiarse del desarrollo de un enfoque anarquista y de clase trabajadora de las cuestiones de g茅nero que incorpore las lecciones del transfeminismo y la interseccionalidad. No se trata tanto de pedir a las anarquistas que se vuelvan activas en el movimiento transfeminista como de que las anarquistas tomen una p谩gina de Mujeres Libres e integren los principios del (trans) feminismo en nuestra organizaci贸n dentro de la clase trabajadora y los movimientos sociales. Continuar desarrollando la teor铆a anarquista contempor谩nea del g茅nero arraigada en la clase trabajadora requiere una comprensi贸n real e integrada del transfeminismo.

J. Rogue

Art铆culo titulado originalmente 鈥淒e-essentializing Anarchist Feminism: Lessons from the Transfeminist Movement鈥, aparecido en el libro Queering Anarchism.

Traducci贸n original de T铆a Akwa

Fuente: https://www.portaloaca.com


Referencias

[1] V茅ase, por ejemplo, Aili Mari Tripp, 鈥 The Evolution of Transnational Feminisms: Consensus, Conflict, and New Dynamics 鈥, en Global Feminism: Transnational Women鈥檚 Activism, Organizing, and Human Rights, ed. Myra Marx y Aili Mari Tripp (New York City: New York University Press, 2006), 51鈥75.

[2] V茅ase especialmente Shulamit Firestone, The Dialectic of Sex: The Case for Feminist Revolution (New York: Morrow, 1970).

[3] Friedrich Engels, The Origin of the Family Private Property and the State, http://www.marxists.org/archive/marx/works/1884/origin-family/ (consultado el 20 de marzo de 2012).

[4] V茅ase, por ejemplo, Heidi Hartmann, 鈥淭he Unhappy Marriage of Marxism and Feminism: Towards a More Progressive Union鈥, en Women and Revolution, ed. Lydia Sargent (Boston, MA: South End Press, 1981); e Iris Young, 鈥淢谩s all谩 del matrimonio infeliz: una cr铆tica de la teor铆a de los sistemas duales鈥, en Women and Revolution, ed. Lydia Sargent (Boston, MA: South End Press, 1981).

[5] Iris Young, 鈥 Beyond the Unhappy Marriage 鈥, p谩g. 44.

[6] V茅ase Gloria Joseph, 鈥淭he Incompatible Menage 脿 Trois : Marxism, Feminism, and Racism鈥, en Women and Revolution, ed. Lydia Sargent (Boston, MA: South End Press, 1981).

[7] Ib铆d.

[8] Para un an谩lisis anarquista de la interseccionalidad , ver J. Rogue y Deric Shannon, 鈥淩efusing to Wait: Anarchism and Intersectionality 鈥, http://theanarchistlibrary.org/HTML/Deric_Shannon_and_J._Rogue__Refusing_to_Wait__Anarchism_and_Intersectionality.html (consultado el 23 de marzo de 2012) .

[9] Ib铆d.

[10] V茅anse especialmente los debates en torno al Festival de M煤sica de Mujeres de Michigan sobre este tema.

[11] Emi Koyama, 鈥淭he Transfeminist Manifesto鈥, http://eminism.org/readings/pdf-rdg/tfmanifesto.pdf (consultado el 24 de marzo de 2012).

[12] A la luz del movimiento intersexual, es posible que tambi茅n necesitemos analizar la construcci贸n social del sexo biol贸gico.

[13] V茅ase Kate Bornstein, My Gender Workbook (Nueva York, NY y Londres: Routledge , 1998).

[14] Para algunos ejemplos notables, vea el trabajo de Mattilda Bernstein Sycamore, Lesli Feinberg y Riki Ann Wilchins, entre muchos otros.

[15] Aunque esto ciertamente no es una tendencia monol铆tica, ya que muchos queers revoltosos de hecho quieren el fin del capitalismo y lo exigen expl铆citamente.

[16] V茅ase 鈥淟essons from the Free Women of Spain鈥: Geert Dhondt entrevista a Martha Ackelsberg en Upping the Ante.


Aproximaci贸n a: 驴qu茅 es ser anarquista y feminista?

Voltairine de Cleyre: Esclavitud sexual (1890)

Ochy Curiel: Descolonizando el feminismo. Una perspectiva desde Am茅rica Latina y el Caribe

Primeros materiales para una teor铆a de la jovencita

驴Ideolog铆a de g茅nero?

Wolfi Landstreicher: M谩s all谩 del feminismo, m谩s all谩 del g茅nero

El Manifiesto del Anarquismo Relacional

Cuidados mutuos y crisis civilizatoria: una lectura desde Abya Yala

鈥溌緾贸mo hacernos un cuerpo?鈥 Entrevista con Suely Rolnik




Fuente: Lapeste.org