July 22, 2022
De parte de Portal Libertario OACA
199 puntos de vista

Lo que dice Gonzalo Berger (GB)

GB dice que

1. Ofrece una nueva perspectiva en el estudio de las Milicias Antifascistas en Cataluña durante la Guerra civil.

2. Toda la historiografía anterior a GB da un relato de medias verdades o absolutas falsedades sobre el tema de las Milicias Antifascistas.

3. GB responde a las grandes cuestiones sobre el tema, que la inopia de los precedentes investigadores nunca ha planteado. Esas cuestiones son:

A. A qué poder político responden las Milicias.

B. Quién financia la guerra y las Milicias Populares

C. Es clave saber quién pagaba el sueldo de los milicianos, para entender quién dirigía la guerra.

D. Qué milicias (y cuántas) fueron financiadas desde Cataluña.

E. Qué participación tuvieron los militares y las mujeres

F. Va a estudiar la evolución política de los frentes de Mallorca, Aragón y Madrid

G. Va a estudiar la transformación de esas Milicias, desde octubre de 1936, en el Ejército Popular de Cataluña.

H. La gran cuestión, sin embargo, es esta: Profundizar en la historia de los voluntarios del Ejército de Cataluña.

Mercado y poshistoria

La historia es la explicación e interpretación racional y objetiva de los hechos del pasado, fundamentada en una documentación pertinente, rigurosamente seleccionada y examinada.

La historia idealista, que retuerce y modifica los hechos acecidos para subordinarlos a una ideología del presente, interpretados irracional y sesgadamente, no merece el nombre de historia, sino el de mangoneo torticero de marketing.

En esta época de posverdad y absoluto señorío de la manipulación mediática, la poshistoria que impregna a la casta académica de historiadores está desplazando a la ciencia histórica, materialista y rigurosa, al desván de los trastos pretendidamente inútiles.

Al sistema no le interesa una historia racional, objetiva, rigurosa y materialista, fundamentada en una documentación severamente evaluada, porque esa historia suele ser subversiva y cuestiona un presente de opresión y sumisión. La verdad es revolucionaria.

La poshistoria tiene como fundamento y objetivo la satisfacción de la propia ideología del historiador (o del mercado que abastece), de la esencia y presencia de determinados valores, imaginarios y quiméricos, y, sobre todo, la reafirmación de una ideología compartida, la satisfacción de las necesidades míticas y fundacionales, ya sean reales o imaginarias, de la secta, el grupo, el partido, la nación o el Estado a que pertenece o se subordina el historiador orgánico.

El libro de Gonzalo Berger se inserta como un formidable combatiente en ese frente de la seudociencia de la poshistoria, predominante en el mundo universitario. El motor de la investigación histórica no radica en el conocimiento riguroso del pasado, sino en la satisfacción de las necesidades de la propia identidad y del grupo o facción que demanda esa historia. Prevalece la ley de la oferta y la demanda. La poshistoria es un mecanismo del mercado que atiende la satisfacción mercantil de la demanda de ese mercado editorial. Luego, todo se disfraza como superación de la vieja historiografía, sin demostrarlo, o sin siquiera señalar qué autores y en qué y cómo. Se trata solamente del desprestigio de los historiadores que han tratado antes, racional y científicamente, el tema desde perspectivas distintas.

Berger esconde y sustituye la cuestión de clase y de la lucha de clases durante la Guerra civil en Cataluña por la cuestión nacional. Las Milicias Antifascistas dejan de ser la organización de los voluntarios obreros y anarquistas que se enfrentan al fascismo y combaten decididamente por la revolución social, para convertirse en el ejército de una Cataluña, dirigida por la Generalidad, sin más objetivo que la independencia de España.

No estamos elaborando una caricatura de las posiciones de Berger, sino una exposición fidedigna de su ridículo relato y de sus conclusiones. Según GB, ¡las Milicias Antifascistas fueron el embrión del Ejército de Cataluña para independizarse de España! Recordemos que la poshistoria atiende a la demanda del mercado PRESENTE, más allá del rigor, de la documentación y de la historiografía. La ucronía suele ser su pecado habitual. Las entrevistas en prensa afín y TV3% su promoción mercantil.

Por otra parte, GB «olvida» el contexto de lucha entre sectores revolucionarios y reformistas que había en la retaguardia. De manera que episodios como la Expedición a Mallorca, la marcha de las columnas anarquistas sobre Zaragoza o la simple creación del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña quedan falseados, pues no están adecuadamente planteadas las luchas y motivaciones políticas existentes.

***

Esta reseña pretende una valoración del trabajo de GB, desde el sentido común y la racionalidad, desde los archivos y la selección de una documentación pertinente, con el objetivo de situar la pirámide de la historia sobre su base.

Premisas y conclusiones de la investigación de Berger o la pirámide invertida

Berger parte de estas premisas:

1. Se limita cronológicamente al periodo que transcurre del 19 de julio al 31 de diciembre (de 1936).

2. Se limita geográficamente a Cataluña.

3. No consulta las fuentes orales, disponibles en Ca L´Ardiaca. Desconfía de la objetividad de la prensa de la época ¡y no la usa!

4. Desprecia las aportaciones anteriores de otros investigadores del tema, sin razonarlo ni explicarlo. ¡Hace tabla rasa del pasado!

Berger no explica en ningún momento las razones de tales delimitaciones cronológicas, historiográficas o geográficas. Algunas son tan irracionales que ni el propio Berger las cumple, como, por ejemplo, la limitación cronológica. ¿Por qué ese 31 de diciembre? Tal limitación tiene graves consecuencias que invalidan cualquier estudio riguroso sobre las Milicias Antifascistas. Sin dar noticia e interpretación del Pleno de Columnas Confederales, reunido del 5 al 8 de febrero de 1937, no se puede entender la historia y evolución de las Milicias Antifascistas. Es imposible.

Situar un 31 de diciembre de 1936 como límite significativo de algo o de nada, carece de todo fundamento en el estudio de la Guerra civil. El 31 de diciembre solo fue un fin de año y nada más. ¿Por qué Berger lo sitúa como límite cronológico de su estudio? No lo explica, aunque la razón no parece otra que limitar el volumen de documentación a manejar, sin importarle la racionalidad de tal delimitación cronológica. Quedan fuera de estudio la disolución real de las columnas anarquistas y las importantísimas y significativas Jornadas de mayo de 1937. Pero tal estudio supera probablemente las capacidades de Berger, aunque al hacerlo está invalidando cualquier valía a su trabajo sobre las Milicias Antifascistas.

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Falsedades de la investigación de Berger o la pirámide sobre su base

Berger realiza estas falsificaciones:

1. El gobierno de la Generalidad dirige y manda a un subordinado CCMA.

Es falso. Basta recordar la entrevista de Companys con los líderes de la insurrección del 19 y 20 de julio, en la que éste reconoce el papel decisivo de los anarquistas y ofrece sus servicios de ayuda y asesoramiento “para que le expriman como a un limón”. Berger no cita nunca esa entrevista, ni para comentarla ni para negarla. La ignora porque no le conviene su existencia.

2. Companys decreta la formación del CCMA.

Companys decretó la formación de unas Milicias Ciudadanas que jamás pasaron del papel mojado del decreto a su plasmación real. Fue García Oliver quien elaboró el escrito fundacional de formación y normas de un Comité (Central) de Milicias Antifascistas (CCMA), que impuso al resto de fuerzas antifascistas y al gobierno de la Generalidad, mediante un Bando. El propio Berger titula su libro Milicias Antifascistas y no Milicias Ciudadanas.

Que Berger ignore tal hecho es muy grave, y tal ignorancia desacredita su trabajo de investigación. Repetimos: el Comité de Milicias Ciudadanas decretado por Companys no se aplicó nunca a la realidad, porque Companys no tenía poder para ejecutarlo. Fue García Oliver quien redactó un Bando con la constitución de un CCMA y quien tuvo la fuerza de que los demás lo aceptasen. El cargo de secretario de ese CCMA lo desempeñaba García Oliver, pese a que Companys había nombrado a otra persona. Berger ignora algo que no puede ignorar quien escribe, o pretende escribir, una historia de las Milicias Antifascistas.

3. Es cierto que Companys formó un gobierno Casanovas a finales de julio de 1936, pero GB NO explica que ese gobierno fue disuelto una semana después a causa del ultimátum de Juan García Oliver. Ese ultimátum de García Oliver aCompanysera  explícito y muy claro, amenazaba con la disolución por García Oliver de la propia institución de la Generalidad. ESA ERA LA RELACIÓN DE FUERZAS EXISTENTES EN JULIO DE 1936. Negarlo es falsificar la realidad histórica. Ignorarlo adrede es imposible, si se quiere entender lo que estaba sucediendo.

Berger dice, no sabemos si por inopia o por manipulación, que Companys formó un gobierno que dirigió la guerra. Ni se entera que ese gobierno Casanovas fue disuelto una semana después, porque a García Oliver no le gustó la presencia de consellers del PSUC.

Y García Oliver tenía el poder de oponer su veto. Y Companys se sometió al veto de García Oliver, porque de otro modo la CNT hubiera disuelto al gobierno de la Generalidad y a la propia institución de la Generalidad, porque podía hacerlo. ESA ERA LA RELACIÓN DE FUERZAS EXISTENTE EN JULIO 1936.

4. Dice GB que Cataluña formó un Ejército catalán (entre julio y diciembre de 1936). Tal afirmación es un disparate y una falsificación grosera y sin ningún rigor. Pero es el núcleo de las conclusiones de la tesis doctoral de GB. Tal tesis solo debería haberse mantenido durante la media hora que duró su defensa ante el tribunal que la juzgaba. Alguien debería haberse opuesto a una macana de tal calibre.

Las únicas fuerzas que pensaban en la formación de un ejército catalán eran las Milícies Pirinenques, que no estaban precisamente a disposición de Companys, sino más bien dispuestas al complot contra el gobierno de la Generalidad y al asesinato de Companys. Véase el artículo de Antonio Gascón en la web de SER HISTÓRICO: https://serhistorico.net/2019/11/09/el-complot-de-estat-catala-contra-companys-antonio-gascon-ricao/

5. Según GB, ese ejército catalán tenía el objetivo de obtener la independencia catalana del Estado español. Ese es un disparate montado sobre el disparate anterior de la existencia de un ejército catalán. Berger, por el contrario, no dice ni una palabra del fracasado complot independentista de noviembre de 1936. ¿Cómo es posible tal ignorancia, descuido o aberración?

Podríamos decir mucho más y mejor, pero no merece la pena perder más tiempo en destripar semejante bodrio, fundamentado en una metodología errónea y arbitraria en sus investigaciones de archivo.

Conclusiones:

No malgastes tu dinero en la librería y, si te interesa la temática de las Milicias Antifascistas, ahí tienes dos excelente trabajos:

MARTÍNEZ CATALÁN, Roberto: Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti. Rasmia Ediciones, 2019.

DURGAN, Andy: Voluntarios por la Revolución. La milicia internacional del POUM en la Guerra Civil española. Laertes, 2022

Balance. Cuadernos de historia.

Barcelona, julio de 2022.

NOTA:

Sería necesaria una crítica de la absurda metodología acumulativa, sin una selección crítica sobre  su validez y repetición o de algún criterio valorativo, totalmente ausente en la investigación documental de Berger en la explotación de sus fuentes

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Fuente: Portaloaca.com