July 3, 2021
De parte de El Topo
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La falta de educaci贸n afectivo sexual de calidad en los centros educativos, los silencios en las familias y la invisibilidad en la sociedad, perpet煤an que las personas creen un imaginario colectivo de c贸mo son las relaciones sexuales a trav茅s del 煤nico medio que han tenido para ello: la industria del porno.

驴C贸mo influye la pornograf铆a en la construcci贸n y el desarrollo de las sexualidades de las personas j贸venes? 驴Qu茅 expectativas crea? 驴Qu茅 impacto tiene en sus relaciones interpersonales?

La pornograf铆a est谩 construida sobre dos grandes pilares: el patriarcado y el capitalismo. Hoy en d铆a, la industria del porno es una de las m谩s rentables econ贸micamente a escala mundial. Multitud de contenidos gratuitos y disponibles 24 horas a los que acceden, a cada instante, millones de personas por medio de la red. Pero la pornograf铆a no la encontramos 煤nica y exclusivamente cuando queremos acceder a ella, sino que cualquier sitio web puede contenerla en forma de banners o enlaces enga帽osos.

Seg煤n el 煤ltimo informe de PornHub, en 2019 tuvieron 42 billones de visitas. Este consumo tambi茅n est谩 diferenciado en t茅rminos de g茅nero: 68% de hombres frente a un 32% de mujeres. Las edades promedio oscilan entre los 18-34 a帽os (Pornhubinsights, 2019). Pero ya sabemos que para acceder no hay por qu茅 tener mayor铆a de edad, basta con hacer clic. Seg煤n el 煤ltimo estudio de Save the Children, el 53,8% han accedido al porno antes de los 13 a帽os. Las personas j贸venes acaban accediendo a la pornograf铆a antes que a sus propias vivencias sexuales. Si bien es cierto que internet se ha convertido en el medio por excelencia de la pornograf铆a, no podemos olvidar que esta industria nos ha llegado de formas diferentes durante a帽os, desde revistas a retransmisiones televisivas, y no por ello menos cargadas de machismo.

La finalidad del visionado del porno es diversa: masturbatoria, por curiosidad y para aprender. Es en este 煤ltimo caso en el que podemos observar que el porno est谩 funcionando como uno de los
principales agentes educadores sexuales, donde encontrar las respuestas de las innumerables dudas que nadie responde. De esta forma hemos convertido al porno en una escuela (隆pero vaya escuela!).

La industria de la pornograf铆a ofrece una visi贸n completamente distorsionada de la sexualidad humana; establece 芦la norma禄, lo deseable y las expectativas sexuales. Por ello, es necesario desmontar los mitos y creencias err贸neas que transmite el porno mainstream (mayoritario, dominante).

CREENCIAS ERR脫NEAS M脕S COMUNES

TAMA脩O DEL PENE

Los penes que salen en la pornograf铆a son penes seleccionados y miden alrededor de 15-20cm. Los penes est谩ndar miden entre 12-17 cm.

NO HAY VELLO CORPORAL

Las personas tenemos pelo en nuestro cuerpo, ya sea en mayor o menor proporci贸n. Quitarnos el vello es tanto capitalista como patriarcal, ya que es una necesidad impuesta construida en torno a la falacia de mejora de la salud. Lo cierto es que el vello corporal (en concreto el p煤bico) tiene una funci贸n protectora y favorece nuestra salud sexual.

VULVAS DIVERSAS

Las vulvas que aparecen son todas parecidas estableciendo una idea 煤nica anat贸mica. En realidad, hay muchos tipos de vulvas que se diferencian en formas, tama帽os y colores (隆y hasta sabores!).

DURACI脫N

En el porno, aparecen manteniendo relaciones sexuales durante horas (sobre todo felaciones y penetraci贸n). Lo que ocurre detr谩s de las pantallas es el consumo de f谩rmacos para 芦aguantar m谩s禄 y los cortes de secuencia para evitar que el pene eyacule antes de lo establecido en guion.

EXCITACI脫N

En el porno la fase de excitaci贸n es inmediata. Es en esta fase donde ocurren los mal llamados preliminares. En el sexo no hay preliminares, todo son pr谩cticas sexuales que favorecen a la excitaci贸n otorgando placer y pudiendo, o no, llegar a un cl铆max (el orgasmo). El porno mal ense帽a que la fase de excitaci贸n es un medio r谩pido para llegar a lo que 芦verdaderamente importa禄.

FALOCENTRISMO

El porno contribuye al protagonismo del pene en las relaciones sexuales, visibilizando pr谩cticas como las felaciones y la penetraci贸n. Construye un imaginario de pr谩cticas centradas en la estimulaci贸n de este miembro y favoreciendo a lo ya conocido como 芦brecha org谩smica禄.

LESBIANISMO

El lesbianismo en el porno mainstream es un recurso utilizado desde la mirada masculina. El uso de la imagen de dos mujeres realizando pr谩cticas sexuales est谩 constituida por y para el deseo masculino, alejando la verdadera visi贸n de las relaciones sexuales entre mujeres. La erotizaci贸n del lesbianismo contribuye no solo a la invisibilizaci贸n de esta orientaci贸n sexual, sino que se le priva de legitimidad.

SQUIRTING

Otra de las cosas erotizadas en el porno es el squirting (chorro expulsado por la uretra de la vulva). Antes de su erotizaci贸n, las mujeres o personas con vulva que consegu铆an hacer squirt se avergonzaban del suceso y les reprim铆a en sus pr谩cticas y placeres. Ahora, esta erotizaci贸n ha hecho que estas se obsesionen por conseguirlo, creando frustraciones y malestares con sus pr谩cticas sexuales.

GENITALIDAD

En el porno, las relaciones sexuales est谩n muy centradas en los genitales. Esto hace que construyamos un ideario sexual centrado en la estimulaci贸n genital, obviando el resto de nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo est谩 cargado de puntos y zonas er贸genas listas para ser descubiertas desde la exploraci贸n y la autoobservaci贸n. La importancia de dibujar nuestro propio esquema o mapa corporal ayudar谩 a tener relaciones mucho m谩s satisfactorias en solitario o con nuestras parejas sexuales.

LENGUAJE SEXISTA

El lenguaje vejatorio hacia las mujeres en el porno es, por desgracia, bastante usual y no hace otra cosa que denotar el sexismo y machismo que existe no solo en la industria del porno, sino en toda la sociedad. Es importante saber que este tipo de lenguaje puede ser excitante para algunas personas, ya que est谩 erotizado, pero debe existir siempre un acuerdo en utilizarlo durante las relaciones sexuales, ya que si no puede resultar ofensivo para alguna de las partes. De ah铆 la importancia del consentimiento.

Por supuesto, esto no es una criminalizaci贸n del porno. El porno mainstream se ha convertido en la mala escuela sobre sexualidad, pero todo lo que se construye puede deconstruirse en alg煤n momento.

Obviamente hay diversos tipos de pornograf铆a, como puede ser el cine de Erika Lust, denominado porno feminista, pero se trata de material de pago al que no accede usualmente la poblaci贸n y mucho menos la juventud. Adem谩s, el porno feminista no se trata solo de representar pr谩cticas sexuales menos convencionales, cuerpo no normativos y diversos, sino que tambi茅n es necesario que existan acuerdos y cuidados con las actrices que van a realizar las escenas. Se trata de contratos laborales que respeten los derechos de las trabajadoras, de seguridad sanitaria y que legitime la dignidad de estas mujeres.

Otra de las corrientes alternativas al porno mainstream es la denominada posporno: creaciones sexualmente expl铆citas cuyo objetivo no es masturbatorio sino par贸dico o cr铆tico. El colectivo Girls Who Like Porno, que integraban 脕gueda Ba帽贸n y Mar铆a Llopis, fue precursor en Espa帽a de esta corriente cr铆tica. Los cuerpos que la industria del porno excluye o denigra se convierten en creadores y protagonistas de propuestas artivistas. El posporno es una visi贸n compleja del sexo que incluye un an谩lisis del origen de nuestro deseo y una confrontaci贸n directa con el origen de nuestras fantas铆as sexuales. Se centra en cuestionar la industria pornogr谩fica y la representaci贸n que se hace en los medios de la sexualidad: simple, repetitiva y limitadora; protagonizada por cuerpos j贸venes con una belleza can贸nica que fingen sentir placer.

As铆 pues, mientras en el porno mainstream nos encontramos con violencia simb贸lica, falocentrismo, heterocentrismo y la 煤nica visibilidad de cuerpos hegem贸nicos, en la alternativa pospornogr谩fica se habla de sexualidades, en plural, y de placer disidente. Como dijo la investigadora Laura Milano: 芦Ya no hablamos de la sexualidad, hablamos de sexualidades禄.

La educaci贸n afectivo-sexual sigue siendo una carencia y una necesidad, algo que incomoda al sistema que bebe de la ignorancia. En conclusi贸n, podemos afirmar que existen m煤ltiples maneras de hacer pornograf铆a con diferentes fines (masturbatorio, disidente, pol铆tico, art铆stico鈥), lo que debemos tener claro es que el porno, sea cual sea, nunca deber谩 sustituir a la educaci贸n afectivo sexual.

Por

Marian Barrera

Pedagoga y sex贸loga experta en G茅nero e Igualdad




Fuente: Eltopo.org