November 16, 2022
De parte de Nodo50
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Las cumbres del clima comparten dos importantes caracter铆sticas con la desobediencia civil no violenta: ambas son tan imprescindibles como insuficientes. Tambi茅n son inc贸modas, pero en eso gana, y por mucha diferencia, la desobediencia.

Lo que s铆 es una notable diferencia entre ambas es el caso que hacen a la ciencia: las cumbres del clima trabajan sobre la evidencia cient铆fica del cambio clim谩tico y sus impactos, sin avanzar apenas en las recomendaciones cient铆ficas. Sin embargo, s贸lo quienes participan en los actos de desobediencia civil parecen tomarse realmente en serio las advertencias de los cient铆ficos y cient铆ficas de todo el mundo.

Los gobiernos siguen subvencionando los combustibles f贸siles

La modesta ambici贸n de los acuerdos clim谩ticos que a帽o tras a帽o se alcanzan en las cumbres del clima revela la complejidad de lograr acuerdos globales y, especialmente, que los representantes de cada pa铆s tienen otras prioridades a la hora de negociar su compromiso de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

No s贸lo las emisiones aumentan, cuando deber铆an disminuir, sino que los gobiernos no dejan de subsidiar todos los combustibles f贸siles, incluyendo el m谩s sucio, el carb贸n, que en 2022 ha protagonizado un terrible renacimiento.

La inquietud global por la inacci贸n clim谩tica de los gobiernos crece y se manifiesta.

El objetivo del activismo se ha alcanzado: incomodar

Tras el par贸n forzoso de la covid-19, y ante la escasa atenci贸n pol铆tica a la crisis clim谩tica, han aumentado las manifestaciones ciudadanas, agrupando numerosos colectivos, algunas coordinadas a nivel global.

Ante la cumbre n煤mero 27 del clima (Conferencia de las Partes o COP), numerosos ciudadanos, incluyendo activistas, cient铆ficos y te贸logos han participado en actos de desobediencia que han logrado uno de sus objetivos: incomodar.

Hay m谩s dudas y mucha pol茅mica sobre si han conseguido otro de sus objetivos: que se hable de la emergencia clim谩tica y el rotundo incumplimiento del Acuerdo de Par铆s.

Muchas de estas acciones han llamado la atenci贸n internacional sin provocar ning煤n da帽o. Entre ellas, tirar sopa de tomate al cristal que protege un cuadro famoso de Van Gogh o de Goya, lanzar una tarta a una figura de cera de Carlos III o pegarse a coches deportivos. Hemos escuchado voces airadas y muchas quejas. Incluso se argumenta que estas acciones podr铆an generar el efecto contrario del que buscan.

驴Qui茅n se queja de las protestas?

Antes de seguir analizando la pol茅mica, unas preguntas: 驴Qui茅n se queja de estas acciones? 驴Acaso se quejan los ciudadanos de Sierra Leona, o los 煤ltimos habitantes que quedan de las islas Tuvalu y tantas otras engullidas por la subida del nivel del mar? 驴Hay entre los que escriben airadas columnas o pronuncian enfadados discursos alg煤n migrante clim谩tico o alguien que ha perdido su casa en un incendio de sexta generaci贸n? 驴Le ha parecido mal alguna de estas acciones a los familiares de esos 5 000 espa帽oles que perdieron la vida como consecuencia de las olas de calor del verano de 2022? Estas voces proceden principalmente de miembros afortunados de una sociedad adormecida a quienes sienta mal que les despierten de la siesta.

La inacci贸n clim谩tica genera nuevos activismos

Las voces molestas por una desobediencia inc贸moda no reparan en el hecho de que quienes recurren a la desobediencia civil no violenta no son solo j贸venes rebeldes antisistema. Estos actos que acaparan titulares, se planean con sumo detalle para no generar da帽os irreparables a las obras, y cuentan con la asesor铆a de abogados y juristas voluntarios para que la acci贸n se aleje lo menos posible de los marcos legales de cada pa铆s. En estos actos tambi茅n participan cient铆ficos y otros segmentos muy variados de la sociedad.

Cient铆ficos y te贸logos, juntos en la desobediencia clim谩tica

Cient铆ficos de m谩s de 40 pa铆ses, agrupados en movimientos como Scientist Rebellion (Rebeli贸n Cient铆fica) hemos decidido no dejar solos a los millones de activistas de todo el mundo que se apoyan en la ciencia para forzar un cambio profundo en nuestro sistema socioecon贸mico, un cambio que permita atajar el cambio clim谩tico. Te贸logos, y representantes de colectivos cristianos recurren tambi茅n a la desobediencia civil no violenta para detener el calentamiento global.

Muchos cristianos se manifiestan por el clima, inspirados por la enc铆clica Laudatio Si del papa Francisco, un documento basado en la evidencia cient铆fica y que exhorta a proteger el planeta en el que vivimos.

El n煤mero de movimientos de protesta se ha triplicado desde 2006

En los 煤ltimos a帽os se ha producido un crecimiento espectacular de los movimientos sociales que manifiestan su disconformidad mediante movilizaciones p煤blicas y actos de desobediencia civil, desde Black Lives Matter y Fridays for Future hasta las protestas masivas de los agricultores indios. El n煤mero de movimientos de protesta se triplic贸 entre 2006 y 2020.

Los datos revelan que estos nuevos activistas son muy eficientes. El trabajo de Extinction Rebellion (XR) en UK evit贸 13 toneladas de di贸xido de carbono por cada libra que gast贸 en promoci贸n; por cada d贸lar gastado por Sunrise Movement, se evitaron aproximadamente cinco toneladas de di贸xido de carbono.

La relaci贸n coste-eficacia de XR y del Movimiento Sunrise es mejor que la de una de las organizaciones ben茅ficas clim谩ticas mejor valoradas a nivel mundial, Clean Air Task Force, por factores de 12 y 6 veces respectivamente.

El apoyo de corporaciones y fortunas con problemas de conciencia

Incluso los movimientos de protesta con escasa financiaci贸n han tenido un impacto catalizador en la consecuci贸n de cambios positivos a gran escala. As铆, el apoyo a los movimientos de protesta j贸venes y emergentes podr铆a ser una de las cosas m谩s impactantes en las que pueden participar los fil谩ntropos, y muchos de nosotros. De hecho, los herederos y beneficiarios de dos grandes fortunas petroleras estadounidenses apoyan a grupos que luchan por bloquear proyectos de combustibles f贸siles. Sienten una obligaci贸n moral.

Equation Campaign, fundada en 2020 brinda apoyo econ贸mico y defensa jur铆dica a las personas que viven cerca de oleoductos y refiner铆as, y que est谩n tratando de detener el aumento de los combustibles f贸siles mediante m茅todos que incluyen la desobediencia civil. Estos objetivos se comparten con el Fondo para la Emergencia Clim谩tica, fundado en 2019 en California. Ambas cuentan con respaldo econ贸mico de descendientes Getty Oil y de la familia Rockefeller que fund贸 Standard Oil en 1870. Save Old Growth y Just Stop Oil son otros grupos muy eficientes en la lucha clim谩tica que cuentan con apoyos econ贸micos de fortunas creadas a partir del negocio del petr贸leo.

La angustiosa necesidad de la desobediencia

Merece la pena no olvidar que Mary Richardson y sus compa帽eras incomodaron a la sociedad brit谩nica de hace un siglo, y el sufragio se hizo realmente universal. Hasta entonces solo ten铆a derecho a voto la mitad de la poblaci贸n. Si eras mujer, no votabas. Mary apu帽al贸 el cuadro de la Venus del Espejo, arriesg贸 su integridad f铆sica y su libertad y logr贸 junto con el resto de las sufragistas cambiar las cosas.

La desobediencia no busca hacer amigos. El cambio clim谩tico es un problema grave que nos afecta a todos y que trae consigo una terrible injusticia: aquellos pa铆ses y aquellas partes de la sociedad que m谩s sufren las consecuencias son precisamente quienes menos han influido o influyen en el calentamiento de la atm贸sfera.

La cruel paradoja de los pa铆ses que menos emiten

Pakistan, que ha contribuido con menos de un 1% a la emisi贸n de gases de efecto invernadero tiene un tercio de su pa铆s bajo el agua tras sufrir las avalanchas hist贸ricas de unos glaciares que se funden a marchas forzadas, generando una tremenda cascada de impactos que evidencian una dram谩tica injusticia clim谩tica. Todos estamos haciendo esfuerzos para reducir emisiones, mientras un 1% de los que viajan en avi贸n (quienes viajan en jets particulares o en primera clase) son responsables del 50% de las emisiones del sector aeron谩utico.

Para abordar la crisis clim谩tica se realizan anualmente unas grandes, costosas y muy parad贸jicas cumbres del clima, en las que l铆deres pol铆ticos y grandes empresarios viajan precisamente en jets privados. La n煤mero 21, que se celebr贸 en Par铆s en 2015, fue especialmente importante porque en ella se estableci贸 que no deb铆amos rebasar una temperatura superior a 1,5 C de calentamiento sobre la era preindustrial en el conocido Acuerdo de Par铆s.

El problema con el Acuerdo de Par铆s de la COP 21 es que en lo 煤nico que nos hemos puesto realmente de acuerdo es en incumplirlo. Las emisiones que ten铆an que ir bajando no paran de subir, aumentando lo que se conoce como 鈥brecha de emisiones鈥, la dolorosa y peligrosa distancia entre donde deber铆amos estar y donde estamos en t茅rminos de emisiones de gases de efecto invernadero.

Por este c煤mulo de circunstancias y resultados las cumbres del clima son a todas luces insuficientes. Tambi茅n por todo esto la desobediencia civil es angustiosamente imprescindible. Perdonen las molestias.

Fernando Valladares 鈥 The Conversation




Fuente: Contrainformacion.es