January 27, 2021
De parte de SAS Madrid
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El decreto de nueva normalidad aprobado en junio del año pasado contempla explícitamente fomentar el teletrabajo para prevenir los contagios. Así, aunque muchas empresas hayan optado por mandar a sus trabajadores a casa (con las externalidades que eso conlleva, claro) otras todavía se resisten.

También la administración, que tiene a una gran cantidad de su trabajadores en oficinas presenciales. Hace un día conocimos el caso de Miriam González, una chica que compartió en Twitter su caso: dio positivo en COVID-19, su empresa le obligó a teletrabajar y cuando se negó porque el médico le había dado la baja, su jefe decidió despedirla. Lo cierto es que no son pocos los fraudes en el mundo laboral derivados del COVID-19. Hemos hablado en ‘Hora 25’ con Miriam González, con María José Landáburu una abogada laboralista y secretaria general de la Unión de Autónomos (UATAE) y Mercedes Díaz, portavoz de la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo. 

El caso de Miriam

R Yo empecé hace una semana y media a trabajar. Firmé el contrato por tres meses. Cuando el médico me mandó la baja por COVID, mi jefe me dijo que tenía que teletrabajar. Cuando me negué porque no podía trabajar, me despidieron porque supuestamente no había pasado el periodo de prueba. 

R De momento mis padres no tienen síntomas. Llevo desde el domingo aislada en mi habitación. Cuando abro la puerta estoy con mascarilla, me lavo las manos y uso un único baño. Hay que tener paciencia. 

Derechos y obligaciones

María José Landáburu, abogada laboralista, señala que es ilegal pedir a alguien que trabaje estando de baja. Cuando esto ocurre “se produce la suspensión del contrato y ni pueden ni deben”, aunque señala que pese a ser ilegal se hace y mucho. “Algunas empresas tienen la tentación de pedirles a sus trabajadores que lo hagan y como estamos en crisis muchos aceptan y esto es un fraude”, señala Landáburu. En el caso de Miriam, que estaba en periodo de pruebas, también es ilegal, pero según la abogada “va a ser muy difícil demostrarlo”. 

“Yo le aconsejo a Miriam que lo pelee porque no tiene nada que perder (…) Es probable que esto haya pasado con otras personas e igual pueden apoyarla en el proceso, desde luego también buscar el apoyo sindical”, explica Landáburu. 

“No se puede despedir a una persona por estar enferma, la situación de trabajo ha quedado suspendida es tan obvio como el agua clara”, sentencia la abogada. Lo cierto es que el caso de Miriam es el de una persona joven, que quizá puede permitirse perder el trabajo, pero si ocurre con familias con hijos a cargo el caso es más complicado. 

Incluso en cuarentena y aún sin síntomas que puedan impedir el correcto desarrollo del trabajo, el contratado tiene derecho a estar de baja porque al fin y al cabo tiene una enfermedad. 

Fraude por ERTE

Mercedes Martínez, portavoz de la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo señala que ahora hay más fraudes que nunca a cuenta de los ERTE. Entre otros motivos porque el trabajador cumple toda la jornada pese a que el ERTE precisamente la ha reducido en un tanto por ciento. “Con esto de los ERTE se ha eliminado el control del tiempo”, dice. Por otra parte, apunta a que es muy difícil controlar los fraudes por teletrabajo tanto a nivel legal como técnico porque no deja de ser la casa particular de alguien.

Enlace relacionado CadenaSer.com (26/01/2021).




Fuente: Sasmadrid.org