January 28, 2023
De parte de SAS Madrid
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Privatizar el acceso a bienes y servicios fundamentales atenta contra la libertad y la ciudadan铆a acaba pagando m谩s.

En los discursos de Thatcher se puede encontrar de manera condensada el n煤cleo ideol贸gico de la econom铆a neoliberal expresada a trav茅s de una noci贸n de individuo y de libertad. Si, como ella misma afirm贸, la econom铆a era el m茅todo y el objetivo era cambiar el alma, entonces la pol铆tica fue la forma. En uno de sus discursos ubica el debate entre cu谩nta cantidad de tu dinero deber铆a ser gastada por el Estado y cu谩nta deber铆as quedarte para gastar en tu familia, de lo que se deduce que la libertad es el individuo pudiendo gastar su dinero en lo que mejor considere en lugar de que se lo gaste el Estado en cosas que no le interesan.

Visto as铆, los impuestos representan la creencia de que los pol铆ticos saben mejor que los individuos en qu茅 gastar su dinero, lo cual conlleva una relaci贸n inversamente proporcional entre la presencia del Estado y la libertad: cuando el Estado hace todo por ti, pronto te quitar谩 todo; entonces no tendr谩s base para la libertad personal, la libertad pol铆tica o la libertad econ贸mica. Solo as铆 puede entenderse que la privatizaci贸n de lo p煤blico sea concebida como una forma de devolverle el poder al pueblo.

No me quiero entretener en criticar la falsa dicotom铆a entre Estado y mercado, o en explicar, como hizo Hobbes, por qu茅 la propiedad solo es posible bajo la existencia del Estado, ni en c贸mo la contrarrevoluci贸n de Thatcher fue una operaci贸n pol铆tica de asalto al Estado y no en contra del Estado. No es el objetivo de este art铆culo. En lo que me quiero detener es en la articulaci贸n pol铆tica que se da entre libertad, privatizar y dinero en el bolsillo, para oponerle otra donde la libertad, desprivatizar y dinero en el bolsillo van de la mano. S铆, lo primero que tenemos que hacer es dejar de oponer los impuestos a tener dinero en el bolsillo, tal y como suele expresarse en el discurso dominante y que muchas veces se compra desde posiciones contrarias.

La hip贸tesis es la siguiente: privatizar el acceso a bienes y servicios fundamentales atenta contra la libertad y la ciudadan铆a acaba pagando m谩s. Y, al contrario, desprivatizar su acceso ampl铆a el margen de libertad y al individuo le sale m谩s barato. Para ilustrarlo usaremos un ejemplo concreto, la amoxicilina o el ventol铆n. El primero es el antibi贸tico b谩sico para casi todo cuando los beb茅s se ponen enfermos y el segundo es un inhalador para el asma. En Espa帽a, el primero no supera los 2 euros el bote, mientras que en EE. UU. cuesta alrededor de 13 euros. El ventol铆n cuesta en Espa帽a unos 2,5 euros, mientras que en los EE. UU. puede llegar a costar unos 75 euros. 驴En qu茅 modelo uno es m谩s libre y le sale m谩s barato para su bolsillo? 驴En aquel donde el servicio est谩 privatizado o en el que se facilita el acceso?

Desprivatizar, dinero en el bolsillo y libertad es algo que se observa claramente en otras cuestiones como el dentista, el psic贸logo, la nutricionista, la oftalmolog铆a, o el fisioterapeuta: cuando se ofrece una alternativa p煤blica, el sistema privado deja de monopolizar el acceso a un bien b谩sico y a sus precios. Al existir la opci贸n de servicio p煤blico de calidad, el individuo puede elegir si prefiere o no irse al servicio privado, algo a tener en cuenta a la hora de establecer los precios. La vivienda es otro ejemplo que muestra c贸mo privatizar su acceso puede reducir la libertad del individuo y agujerear su bolsillo. Ah铆 donde se alcanzan m谩s cuotas de desprivatizaci贸n del parque de vivienda, m谩s f谩cil, seguro y accesible resulta.

La democracia descansa, en 煤ltima instancia, sobre la desprivatizaci贸n del acceso a un tiempo libre y seguro. Solo as铆 pueden entenderse las vacaciones pagadas, la jubilaci贸n, los permisos de maternidad, las bajas por enfermedad y tantos otros ejemplos. Dado que vivimos en una sociedad mediada por el trabajo y sus productos a trav茅s del dinero, otro paso m谩s en la misma senda de la desprivatizaci贸n del tiempo pasa por garantizar el acceso al ingreso monetario al margen de la realizaci贸n de un trabajo o, mejor dicho, obtener un ingreso de forma independiente a la venta o no de la capacidad de trabajo en el mercado.

El tiempo liberado de la necesidad de verse sometido a un tercero, al trabajo en la modernidad, es lo que puede explicar, y hace posible, no solo el bienestar sino tambi茅n la extensi贸n de una esfera p煤blica vertebrada en torno a la televisi贸n, el cine, la prensa, la radio y, hoy en d铆a, las redes sociales e internet. Sin un tiempo liberado para el ocio nada de esto ser铆a pensable, tampoco el turismo o la industria editorial.

La paradoja reside en que desprivatizar el tiempo -la colonizaci贸n del tiempo de ocio sobre el tiempo de trabajo- produce una dial茅ctica que impulsa el desarrollo de la sociedad capitalista, pero tambi茅n muestra sus propios l铆mites. La misma materia, el tiempo liberado, es a la vez lo que cuestiona el dominio impersonal del capitalismo y lo que hace posible su despliegue en nuevas 谩reas de la vida, convertidas en oportunidades de negocio. Sin embargo, la paradoja dial茅ctica no debe llevarnos al absurdo de creer que liberar tiempo del tiempo de trabajo es contraproducente en t茅rminos de emancipaci贸n, y que por lo tanto ser铆a mejor petrificar una suerte de esencia de las relaciones sociales: para el trabajador era tan malo no solo el desarrollo de la producci贸n capitalista sino tambi茅n la falta de ese desarrollo. (Marx).

La liberaci贸n del tiempo fuerza y obliga al capital a tener que buscar nuevas formas de gobernar a la poblaci贸n y de expandir sus relaciones, toda vez que ya no puede seguir operando y funcionando de la misma manera en la que ven铆a haci茅ndolo. Y a la inversa, al expandirse y desplegarse y al ir aumentando la productividad, el capitalismo complica su propia reproducci贸n a futuro. Se generan as铆 las condiciones que pueden tornar obsoleta a la riqueza capitalista como fundamento del orden social al crear, a pesar suyo, m谩s tiempo potencialmente libre y as铆, volver libre el tiempo de todos para el propio desarrollo de los mismos. (Marx). Es un camino de ida y de vuelta: liberar tiempo es un motor del desarrollo capitalista y, al mismo tiempo, el desarrollo capitalista tiende, sin pretenderlo, a liberar tiempo. El problema reside en el mantenimiento de una riqueza basada en el tiempo de trabajo humano cuando el conflicto y su propia din谩mica lo vuelve cada vez m谩s innecesario.

Antes de la modernidad existieron la mercanc铆a, el dinero y las medidas temporales con las que comprender y medir lo que se produce, pero solo en la modernidad el trabajo, sus productos y el dinero se convierten en la mediaci贸n de toda la sociedad. El concepto de trabajo es una noci贸n moderna, pues la ficci贸n donde muchas actividades distintas son concebidas por igual como una sola cosa, como trabajo, es ya de por s铆 un elemento netamente moderno. La modernidad capitalista es la sociedad que se convierte en una sociedad de trabajadores.

A fin de cuentas, es el propio capitalismo impulsado por la lucha de clases, por el conflicto sobre el tiempo, lo que hace posible pensar una forma de riqueza basada en el tiempo libre y no ya sobre un enorme c煤mulo de mercanc铆as producidas por el tiempo de trabajo humano. Esto no significa que no haya que hacer nada, solo significa que se modifica lo que sustenta y explica la riqueza en la sociedad. Mientras tanto, y para ir dando pasos en la transformaci贸n de la noci贸n de riqueza, vamos desprivatizando el tiempo bajo la riqueza capitalista.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 28/01/2023.




Fuente: Sasmadrid.org