November 19, 2021
De parte de Indymedia Argentina
301 puntos de vista


Podemos mantener vivo el objetivo de 1,5 grados, ese fue el compromiso de esa cumbre. Al cabo de 14 d√≠as de negociaciones el enfado entre los activistas del clima y los pa√≠ses del Sur es grande y justificado. ¬ŅAhora qu√© hacemos?


Por Marc Vandepitte. Traducido del neerlandés por Sven Magnus.

Los principales problemas y los resultados (que faltan)

1.5¬įC.

El texto final afirma expl√≠citamente que el objetivo debe ser limitar el aumento de la temperatura global a 1,5¬įC, no a 2¬įC. Todo esto est√° muy bien, pero solo se trata de la aspiraci√≥n, del objetivo. Con los actuales planes nacionales de todos los pa√≠ses juntos, nos dirigimos a un calentamiento catastr√≥fico de 2,4¬įC.

Revisión anual.

Hasta ahora hab√≠a una gran cumbre sobre el clima cada cinco a√Īos. A partir de ahora se celebrar√° anualmente. Ahora cada pa√≠s estar√° obligado a cotejar sus planes clim√°ticos con los objetivos y si es necesario, mejorarlos y hacerlos m√°s ambiciosos. Es algo bueno en s√≠ mismo. Sin embargo, los pa√≠ses pobres, que son mucho menos responsables de las emisiones hist√≥ricas y tienen muchos menos recursos, se ver√°n ahora sometidos a la misma presi√≥n que los pa√≠ses ricos.

‚ÄúCombustibles f√≥siles‚ÄĚ.

Parece incre√≠ble, pero desde la firma del Protocolo de Kioto en 1997 ni una sola cumbre se ha referido expl√≠citamente a la eliminaci√≥n de los combustibles f√≥siles. Ahora s√≠ se hizo. Tambi√©n hubo nuevas promesas y alianzas en la cumbre para eliminar progresivamente el uso de combustibles f√≥siles. Sin embargo, un vistazo a los detalles muestra que estas no aportar√°n (casi) ning√ļn cambio a corto plazo.

Para evitar una crisis clim√°tica la producci√≥n de petr√≥leo y gas deber√≠a reducirse inmediatamente y de forma constante en un 3% anual a partir de ahora. En cambio, la producci√≥n sigue aumentando a√Īo tras a√Īo (con la excepci√≥n del a√Īo COVID, 2020).

Subvenciones.

Se acord√≥ la eliminaci√≥n de las subvenciones a los combustibles f√≥siles. Cada a√Īo el sector sigue recibiendo nada menos que 5.9 billones de d√≥lares en subvenciones. Eso no debe reducirse ‚Äėgradualmente‚Äô, sino de forma inmediata y dr√°stica. Los 5.9 billones de d√≥lares superan con creces lo que se necesita para permitir una r√°pida transici√≥n energ√©tica verde.

Mantenerlo enterrado.

Seg√ļn la revista cient√≠fica Nature, para mantenerse por debajo de 1,5¬įC, el 89% de las reservas probadas de carb√≥n, el 58% de las de petr√≥leo y el 59% de las de gas deben permanecer en el subsuelo. Los grupos de presi√≥n del sector de los combustibles f√≥siles hicieron todo lo posible para evitar que se convirtiera en un acuerdo vinculante. Y lo lograron.

El carbón.

El carb√≥n es el gran culpable, pero muchos pa√≠ses del Sur son extremadamente dependientes de √©l. India, por ejemplo, depende del carb√≥n para el 70% de su energ√≠a y China casi el 60%. En parte bajo la influencia de estos pa√≠ses, el texto final se atenu√≥: La ‚Äúeliminaci√≥n gradual‚ÄĚ de la quema de carb√≥n se sustituy√≥ por la ‚Äúreducci√≥n gradual‚ÄĚ.

El director de la Agencia Internacional de la Energ√≠a (AIE) espera ‚Äúque las econom√≠as avanzadas tomen la delantera y se conviertan en un ejemplo para los pa√≠ses emergentes. Si no lo hacen, no deben esperar que los pa√≠ses emergentes lo hagan‚ÄĚ.

El metano.

M√°s de 100 pa√≠ses firmaron un acuerdo para reducir las emisiones de metano en 30% entre 2020 y 2030. Esa era la fruta madura de esta cumbre. Puede reducir la temperatura media mundial en aproximadamente 0,1¬įC para 2050. Tenemos que darnos cuenta de que no es m√°s que el calentamiento que hemos experimentado desde la COP21 de Par√≠s en 2015.

Justicia clim√°tica.

Seg√ļn el IAE, para lograr las emisiones cero se necesitan 4 billones de d√≥lares anuales de inversi√≥n hasta 2030. Alrededor del 70% de esa cantidad, es decir, 2,8 billones de d√≥lares, deber√≠a ir a parar a los pa√≠ses emergentes y en desarrollo. Es necesario para poder realizar all√≠ la transici√≥n energ√©tica, compensar los da√Īos causados por el calentamiento global y permitir a estos pa√≠ses adaptarse al cambio clim√°tico.

Los 100.000 millones anuales de ayuda prometidos en Copenhague en 2009 no es sino mera minucia de lo que se necesita y esta escasa promesa ni siquiera se est√° cumpliendo ahora. Esta cumbre no lleg√≥ m√°s all√° de un vago llamamiento a ‚Äúmovilizar la financiaci√≥n clim√°tica de todas las fuentes necesarias para alcanzar los objetivos del Acuerdo de Par√≠s, incluido un aumento significativo del apoyo a los pa√≠ses en desarrollo, hasta m√°s de 100.000 millones de d√≥lares al a√Īo‚ÄĚ. En ninguna parte se especifica c√≥mo se har√° o qu√© cantidad debe ser.

La deforestación.

Más de cien líderes mundiales se han comprometido a detener e invertir la deforestación para 2030. El problema de esta hermosa promesa es que no es obligatoria ni transparente. Tampoco hay un plan de financiación para ello y, además, la tala puede continuar mientras tanto.

Balance

Como es t√≠pico de este tipo de cumbres, es f√°cil agitar las promesas y los llamamientos de corteses. Lo que suele faltar -y esta cumbre no es una excepci√≥n- es un plan de acci√≥n a largo plazo y un compromiso concreto de los participantes. No existe ning√ļn tipo de obligaci√≥n.

La buena noticia es que se ha llegado a un consenso y hay acuerdos para volver a reunirse cada a√Īo. Otra buena noticia es que China y Estados Unidos, los dos mayores emisores, han acordado colaborar estrechamente a pesar del ambiente tan tenso que existe entre ellos. Esta cooperaci√≥n es un requisito importante para abordar cuestiones importantes en el futuro.

El gran ganador de esta cumbre es el sector fósil. Formaban la mayor delegación en esta cumbre del clima compuesta de más de 500 lobbistas. El sector puede dormir tranquilo: a pesar de las grandes promesas y alianzas, mantendrá su control sobre la economía mundial, al menos a corto plazo.

Los grandes perdedores son los países del Sur. Son los menos responsables del calentamiento global, pero son los que sufren más las consecuencias. También carecen de los recursos necesarios para llevar a cabo la necesaria transición energética. Sin embargo, la justicia climática fue una de las principales demandas de la gran mayoría de los países de los numerosos activistas del clima.

Los países del Norte no están dispuestos a asumir los costes de su histórica deuda climática, lo que los convierte en los principales culpables de la actual degeneración del clima. Sin una transferencia seria de fondos -mucho más de lo que están prometiendo ahora- nos dirigimos a una catástrofe climática.

Ciertamente, el resultado podr√≠a haber sido peor. Pero no podemos ignorar el hecho de que los jefes de gobierno acabaron fracasando. Lia Nicholson, negociadora principal de Antigua y Barbuda, y presidenta de la Alianza de Peque√Īos Estados Insulares, de 37 miembros, afirmo: ‚ÄúEstamos muy decepcionados y daremos a conocer nuestras quejas a su debido tiempo‚ÄĚ.

‚ÄúNuestra lucha est√° lejos de haber terminado. Tenemos que darnos cuenta de que es una batalla que no podemos perder‚ÄĚ, dijo Selwin Hart, Subsecretario General de la ONU para el Cambio Clim√°tico. Por su parte, el Secretario General de la ONU, Guterres, reitera la urgencia: ‚ÄúNuestro fr√°gil planeta pende de un hilo. (‚Ķ) Es hora de entrar en modo de emergencia. De lo contrario, nuestra posibilidad de limitar las emisiones a cero, ser√° cero‚ÄĚ.

Greta Thunberg est√° totalmente de acuerdo con esta urgencia. Junto con varios j√≥venes activistas del clima de todo el mundo solicit√≥ a Guterres que declarara una ‚Äėemergencia clim√°tica‚Äô.

La verdadera batalla no se libra en esa cumbre, sino fuera de ella. Esa batalla a√ļn no ha comenzado. Nos toca a nosotros construir un equilibrio de poder diferente y obligar a los l√≠deres del gobierno y a la √©lite econ√≥mica a tomar un rumbo diferente. Un rumbo que no asegura los beneficios de los grandes grupos de capital, sino los del planeta. Un rumbo que evite que la factura la pagaremos nosotros, la gente com√ļn o los pa√≠ses del Sur

Todos tendremos que buscar formas de lucha que garanticen la supervivencia de nuestro planeta de forma justa.


Fuente: https://www.dewereldmorgen.be/artikel/2021/11/15/frustratie-en-woede-na-de-klimaattop-in-glasgow-kunnen-we-de-race-tegen-de-tijd-nog-winnen/ / https://rebelion.org/podemos-ganar-todavia-la-carrera-contra-el-tiempo/




Fuente: Argentina.indymedia.org