September 21, 2021
De parte de Lobo Suelto
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Poco tiempo atr谩s, hablando de la ca铆da de Kabul, se me ocurri贸 escribir en un rapto de ret贸rica que Estados Unidos estaba acabado, porque no tiene presidente, ya que Biden, si alguna vez lo fue, ha sido aniquilado por la gesti贸n de la retirada de Afganist谩n. Porque ya no es un solo pueblo sino dos y est谩n en guerra entre s铆. Porque sus aliados les est谩n abandonando r谩pidamente, porque China est谩 ganando la batalla diplom谩tica y tambi茅n la econ贸mica.  

Si bien todo esto es cierto, he olvidado algo que no es secundario: Estados Unidos es tambi茅n un complejo tecno-militar que goza de un poder destructivo capaz de devastar el planeta y eliminar a la humanidad no una sino varias veces. Y que adem谩s ya tiene la capacidad de llevar a cabo la evacuaci贸n de una peque帽a minor铆a de seres humanos del planeta tierra, para ir a qui茅n sabe d贸nde.

La derrota en Afganist谩n marca el punto de inflexi贸n en un proceso de desintegraci贸n de Occidente cuyas se帽ales se han ido manifestando durante las dos 煤ltimas d茅cadas.

Utilizo aqu铆 el t茅rmino Occidente para referirme a una entidad geopol铆tica que corresponde al mundo cultural judeocristiano (y que por lo tanto incluye a la propia Rusia).  

Quiz谩s el capitalismo sea eterno (hip贸tesis que verificar铆amos si tuvi茅ramos tiempo, pero no creo que lo tengamos). Occidente no. Y lamentablemente el complejo tecno-militar que Occidente tiene a su disposici贸n, y que sigue alimentando a pesar de su m谩s que excesiva capacidad de matar, no responde a ninguna l贸gica pol铆tica, sino que es un automatismo que responde a la l贸gica de la disuasi贸n que alguna vez tuvo un car谩cter bipolar y sim茅trico, mientras que tras el colapso de la URSS ha adquirido un car谩cter multipolar, asim茅trico y, por tanto, interminable. 

Por otra parte, el complejo tecno-militar es tambi茅n una potencia econ贸mica en s铆 misma que para reproducirse necesita producir guerra.  

Es por eso que este colapso de Occidente no es algo que deba alegrarnos, o al menos no tanto: el desmoronamiento de Occidente no ser谩 un proceso (casi) pac铆fico como lo fue el derrumbe del Imperio Sovi茅tico entre 1989 y 1991.

Antes de colapsar, Occidente podr铆a destruir el mundo no porque lo quiera o lo decida su cerebro pol铆tico afectado por una necrosis evidente, sino por su mismo automatismo

Italia, a pesar del art铆culo 11 de su Constituci贸n, y a pesar de ser una potencia militar de segundo nivel, tiene solo 15 aviones contraincendios, mientras que tiene 716 aviones de combate. 驴Para qu茅 los queremos? 驴Por qu茅 Italia est谩 invirtiendo una gran cantidad de recursos en un avi贸n de combate llamado Tempest, junto con Alemania e Inglaterra?  

Eso, 驴por qu茅?  

Hoy, despu茅s de haber sufrido la en茅sima derrota en una guerra convencional, ser铆a ingenuo suponer que Occidente (la OTAN, Estados Unidos y Europa) renunciar谩 a la guerra.    

Por lo tanto, Occidente en poco tiempo se ver谩 implicado en una guerra no convencional. 

El capitalismo ya no es capaz de garantizar la reproducci贸n de la humanidad. La expansi贸n ha alcanzado su punto m谩ximo y ahora la valorizaci贸n capitalista se logra esencialmente a trav茅s de la extracci贸n de recursos f铆sicos y nerviosos que ya se encuentran al borde del agotamiento, y mediante la destrucci贸n del entorno f铆sico planetario y el cerebro colectivo. Llegados a este punto, se abren dos posibles caminos: el de la disoluci贸n del capitalismo y el establecimiento progresivo de comunidades escindidas aut贸nomas, igualitarias y austeras. O la guerra. O m谩s probablemente ambos caminos al mismo tiempo.  

Lo que s铆 es cierto, sin embargo, es la incapacidad de Occidente para aceptar cu谩l es hoy su destino manifiesto: decadencia, disoluci贸n, desaparici贸n.

Supremacismo nazi-liberal  

El colapso de Occidente es inherente a algunos procesos que en la actualidad podemos reconocer a simple vista: el primero es la creciente infertilidad de las sociedades del norte del mundo (en 50 a帽os la fertilidad de los varones se ha reducido en un 52%). Si se debe, como sostiene Sarah Swan en su muy reciente libro Count Down, a la propagaci贸n de los micropl谩sticos en la cadena alimentaria y a los trastornos hormonales causados por dichos micropl谩sticos, o si se debe a la decisi贸n m谩s o menos consciente de las mujeres de no traer al mundo a v铆ctimas de este incendio global que se propaga a toda velocidad, no es lo importante.  

El segundo es el surgimiento de potencias capitalistas antioccidentales (China) que por razones inscritas en la formaci贸n psicocognitiva se adaptan m谩s f谩cilmente a la din谩mica del enjambre siempre en conflicto con el individualismo occidental. (Con relaci贸n a esto, v茅ase el libro de Yuk Hui publicado recientemente en italiano por Nero edizioni con el t铆tulo Cosmotecnica).  

El tercer proceso es la crisis mental, el autodesprecio y el impulso suicida de la poblaci贸n blanca, incapaz de hacer frente a la gran migraci贸n que es consecuencia de la colonizaci贸n en una era de globalizaci贸n, y que en sucesivas oleadas va minando el orden global. (Quiz谩s valdr铆a la pena releer y actualizar algunas de las consideraciones de Mao Tse Tung y Lin Piao sobre las periferias que rodean y estrangulan el centro).  

La poblaci贸n europea es incapaz de afrontar la migraci贸n porque defiende con u帽as y dientes el privilegio blanco, y se niega a reconocer la necesidad de la devoluci贸n de los recursos sustra铆dos y la necesitad de acoger a migrantes sin condiciones. Es evidente que estas dos condiciones, restituci贸n y acogida, no son compatibles con el mantenimiento del privilegio colonial que, lejos de reducirse, se ha ido fortaleciendo constantemente.  

La izquierda europea siempre se ha negado a admitir el car谩cter radical de este gran fen贸meno migratorio, ha minimizado su fuerza devastadora, e inclusive ha llegado a abrazar las posiciones de la derecha, como en el caso de la pol铆tica adoptada con Libia por el ministro italiano Minniti o de la cobard铆a del PD (Partido democr谩tico) sobre la cuesti贸n del ius soli.

Occidente se resiste, por tanto, a su inevitable declive, y esta resistencia se manifiesta en el fortalecimiento de los movimientos neorreaccionarios, la respuesta identitaria de los pueblos dominantes que identificamos con Occidente.  

Achille Mbembe define esta agresiva defensa del privilegio blanco con la expresi贸n 芦eurocentrismo tard铆o禄.  

芦Es evidente que en la actualidad el ultranacionalismo y las ideolog铆as de supremac铆a racial est谩n experimentando un renacimiento global. Esta renovaci贸n va acompa帽ada del surgimiento de una extrema derecha radical, xen贸foba y abiertamente racista, que est谩 en el poder en muchas instituciones democr谩ticas occidentales y cuya influencia tambi茅n se puede reconocer en las diversas capas de la misma tecnoestructura. 

En un contexto marcado por la segregaci贸n de la memoria y su privatizaci贸n, as铆 como por los discursos sobre la inconmensurabilidad e incomparabilidad del sufrimiento, el concepto 茅tico del pr贸jimo como otro yo ha perdido todo fundamento. 

La idea de una semejanza humana esencial ha sido reemplazada por la noci贸n de diferencia, concebida como anatema y prohibici贸n鈥 Conceptos como lo humano, la raza humana, el g茅nero humano o la humanidad ya no significan casi nada, incluso si las pandemias contempor谩neas y las consecuencias de la combusti贸n en curso del planeta contin煤an otorg谩ndoles peso e importancia.  

En Occidente, as铆 como tambi茅n en otras partes del mundo, estamos siendo testigos del surgimiento de nuevas formas de racismo que podr铆amos definir como parox铆sticas. La naturaleza del racismo parox铆stico es que, de manera metab贸lica, puede infiltrarse en el funcionamiento del poder, la tecnolog铆a, la cultura, el lenguaje e incluso el aire que respiramos. El doble giro del racismo hacia una variedad tecno-algor铆tmica y eco-atmosf茅rica lo est谩 convirtiendo en un arma cada vez m谩s letal, un virus.  

Esta forma de racismo se denomina viral porque va de la mano de la exacerbaci贸n de los miedos, incluido y sobre todo el miedo a la extinci贸n, que parece haberse convertido en uno de los motores que impulsan la supremac铆a blanca en el mundo禄.  

Notas de Achille Mbembe sobre el eurocentrismo tard铆o  

En lugar de eurocentrismo tard铆o, prefiero llamar al actual movimiento reaccionario con la expresi贸n: 芦supremacismo nazi-liberal禄, porque el privilegio colonial es el punto de contacto entre el darwinismo social liberal y las pol铆ticas de exterminio de Hitler: la selecci贸n natural.

Misi贸n cumplida  

Tengo curiosidad por ver c贸mo conmemorar谩n el vig茅simo aniversario del ataque islamista a las torres de Manhattan, pero tal vez no hagan nada, y lo dejen pasar como si nada. Quiz谩s no leeremos en los peri贸dicos frases del tipo 芦todos somos americanos禄 como el d铆a en que Bush le declar贸 la guerra a Afganist谩n, porque Estados Unidos ha perdido. La derrota en Vietnam fue un drama nacional, la derrota en Afganist谩n ni siquiera roza la conciencia americana porque el pueblo estadounidense es incapaz de ver el fracaso debido a la epidemia de demencia senil que lo carcome.  

Pero si la derrota en Vietnam no fue terminal, la derrota en Afganist谩n s铆 lo es. Si bien sigue siendo la mayor potencia militar de todos los tiempos, Estados Unidos ya no posee algo esencial: a s铆 mismo. Los Estados Unidos de Am茅rica ya no existen. Hay al menos dos pa铆ses, en feroz lucha entre s铆. As铆, mientras el fuego arrasa un 谩rea cada vez m谩s grande del territorio y se acerca a las megal贸polis, mientras los tiroteos psic贸ticos ya son algo cotidiano, el pa铆s ya no tiene un gobierno que gobierne y ya nunca m谩s volver谩 a tenerlo.  

La victoria de Osama bin Laden es ahora definitiva, y comparadas con esta, las victorias de todos los grandes l铆deres de la historia pierden todo su valor, porque bin Laden ha derrotado a las dos mayores potencias de todos los tiempos: la URSS y los Estados Unidos. Todos sabemos lo que le sucedi贸 a la Uni贸n Sovi茅tica despu茅s de la derrota en Afganist谩n. Ahora estamos esperando lo que suceder谩 con Estados Unidos y es l贸gico suponer que los efectos sean igualmente irreversibles. La sociedad estadounidense est谩 irremediablemente dividida, camino de un proceso de desintegraci贸n social, cultural y ps铆quica. La guerra civil no es pol铆tica, sino cotidiana, molecular y omnipresente.  

Entonces, 驴podemos tener la esperanza de que el colapso del poder estadounidense devuelva la humanidad a los humanos? Me temo que no porque este colapso llega tarde: Estados Unidos ya ha cumplido en gran medida su misi贸n, que no consisti贸 en establecer el reino de la democracia, como nos contaban, sino en destruir a la humanidad.  

John Sullivan acu帽贸 la expresi贸n Manifest Destiny, para definir la misi贸n civilizadora de los idealistas estadounidenses (驴pero acaso no fueron acalorados idealistas tambi茅n los l铆deres de las SS, los propagadores de la alegr铆a de pertenecer a la raza superior alemana?). Su misi贸n era traer al mundo la libertad o, siendo m谩s realistas, transformar la vida humana en mera articulaci贸n del dominio absoluto del capital.

Las etapas de este proceso: acumulaci贸n primitiva basada en la esclavitud y en el genocidio. Constante intensificaci贸n de la productividad de los explotados a trav茅s de la deshumanizaci贸n sistem谩tica de las relaciones sociales.

Esta misi贸n se ha cumplido. 

Mientras que algunas grandes empresas (Big Pharma, Amazon, el poder financiero mundial) est谩n obteniendo en la actualidad ganancias sin precedentes, aumentando sus beneficios d铆a a d铆a, la psicosis se apodera de la mente colectiva, la depresi贸n se expande, las armas de guerra de venta libre matan a unos cuantos desafortunados todos los d铆as, los salarios son cada vez m谩s bajos, las condiciones de trabajo son cada vez m谩s precarias y, mientras tanto, los bosques est谩n ardiendo y las ciudades son trampas sin esperanza. El prop贸sito de las guerras impulsadas por Estados Unidos no era ganar. Era destruir las condiciones de vida y convertir a los vivos en espectros dementes como los que ahora deambulan por las metr贸polis del mundo.  

En 1992 se celebr贸 en R铆o de Janeiro la primera cumbre sobre el cambio clim谩tico. En esa ocasi贸n, el presidente estadounidense, George Bush padre, declar贸 que 芦el nivel de vida de los americanos no es negociable禄. 

El nivel de vida de los estadounidenses consiste en consumir cuatro veces m谩s energ铆a que la media de los habitantes del planeta. Consiste en una bulimia psicop谩tica que produce obesidad y agresividad adquisitiva. 

Consiste en consumir carne en cantidades demenciales. Etc茅tera.  

El consumismo y la publicidad comercial fueron quiz谩s la contribuci贸n m谩s decisiva del pueblo exterminador a la destrucci贸n de las condiciones de habitabilidad del medio ambiente planetario.  

El exterminio de lo humano es intr铆nseco al car谩cter neohumano del protestantismo puritano del que naci贸 la idea del Manifest Destiny

El enjambre chino  

En el siglo XXI, el destino manifiesto de Estados Unidos se ha convertido en la anulaci贸n de la impureza existente, la plena realizaci贸n del proyecto de digitalizaci贸n integral y conexi贸n de lo biol贸gico dentro del flujo neohumano. 

Ahora ese proyecto de automatizaci贸n integral se est谩 cumpliendo y sin embargo debido a una broma inesperada (el destino es c铆nico y tramposo), no ser谩n los occidentales quienes puedan disfrutarlo (por decirlo de alguna manera). Con toda probabilidad, ser谩 un pueblo que es al mismo tiempo m谩s paciente y menos individualista, de hecho, un pueblo que funciona como un organismo cognitivo unificado, y que no tiene en su vocabulario la palabra m谩s enga帽osa de todas, la palabra 芦libertad禄.  

Occidente es el 谩mbito en el que se estableci贸 la m谩quina global del capital, y esto es inescindible del cambio en la naturaleza de la t茅cnica. 

En la historia precapitalista, la t茅cnica se desarroll贸 como una modalidad estructurada y funcional del objeto manejado por el hombre. Pero en el curso de la evoluci贸n moderna del modo de producci贸n capitalista, la t茅cnica se transforma en un marco operativo dentro del cual el hombre se ve obligado a actuar y del que no se le permite salir.

A partir de Heidegger, el pensador chino Yuk Hui indica en la palabra Gestell la piedra angular de la transformaci贸n de la t茅cnica en factor de mutaci贸n de la humanidad en Aut贸mata cognitivo. La t茅cnica establece Gestalt dentro de las cuales la acci贸n humana est谩 cada vez m谩s preordenada, hasta el punto de funcionar como un enjambre. 

La mutaci贸n tecnol贸gica que ha tenido su laboratorio en California y su territorio de experimentaci贸n en Occidente ha logrado establecer el modelo 芦neo humano禄, el hombre formateado, compatible, conectado, el modelo de enjambre en el que los movimientos de los individuos son impulsados ??por un cerebro 煤nico, del que dependen los cerebros individuales.  

Pero la experimentaci贸n del aut贸mata en Occidente est谩 funcionando s贸lo parcialmente, por razones que est谩n ligadas a las peculiaridades culturales y ps铆quicas del proceso de individuaci贸n en el 谩mbito occidental: la base cognitiva com煤n, ligada al aprendizaje del lenguaje, es endeble y la resistencia al modelo-enjambre es muy alta.  

Parece funcionar mucho mejor en el 谩mbito de las lenguas ideogr谩ficas, en primer lugar en China, donde el proceso de individuaci贸n tiene caracter铆sticas diferentes, porque la base cognitiva com煤n es doble: el aprendizaje del lenguaje hablado y la transcripci贸n ideogr谩fica.  

La mente china se integra m谩s f谩cilmente gracias a las diferentes caracter铆sticas del proceso de individuaci贸n (adquisici贸n del lenguaje, doble moldeado neural y f谩cil adhesi贸n al modelo de enjambre).

驴Qu茅 gan谩is con todo esto?  

Sangihe es una de las innumerables islas del archipi茅lago de Indonesia. Hace tiempo la isla fue el hogar de un peque帽o p谩jaro azul. Tiempo despu茅s parec铆a que hab铆a desaparecido, pero no era as铆; recientemente se ha descubierto que el gorri贸n azul aun revolotea por los bosques. Pero no se trata solo del gorri贸n, tambi茅n hay algunas decenas de miles de personas que viven en la isla. Pescadores, recolectores, artesanos, profesores, estudiantes. 

Hace alg煤n tiempo una empresa canadiense obtuvo una concesi贸n para explotar la mitad del subsuelo porque poco tiempo antes se hab铆a descubierto que all铆 hab铆a oro. Hasta hace poco, una ley estatal de Indonesia prohib铆a la extracci贸n en el subsuelo de las islas, pero el a帽o pasado la presi贸n internacional llev贸 a la abolici贸n de esa ley. Se puede excavar. Se puede extraer, y la empresa canadiense propietaria de los derechos de explotaci贸n est谩 reclamando que se hagan valer sus derechos. 

Esto que la BBC documenta en un video que pod茅is encontrar clicando aqu铆 [insertar el link] no es una historia para nada original. Ha sido as铆 durante unos cientos de a帽os: los depredadores blancos llegan a un lugar cualquiera del planeta, descubren que pueden extraer un mineral que tiene valor para la econom铆a blanca (tal vez un mineral in煤til como el oro, cargado de inmenso significado religioso, hasta el punto de poder considerarlo como el t贸tem de la creencia supersticiosa conocida como 芦econom铆a禄). Los depredadores blancos destruyen todo, someten a los humanos que habitan el territorio a agotadores ritmos de trabajo, y a cambio les dan un salario, un autom贸vil, una casa con todos los accesorios indispensables para las ratoneras en las que los blancos est谩n acostumbrados a vivir. A estas alturas ya lo han destruido casi todo, y ahora el mundo ha comenzado a arder, y sin duda alguna arder谩, hasta que la raza humana desaparezca, salvo quiz谩s unos pocos ejemplares que lograr谩n escapar a bordo de peque帽as naves espaciales en las que pasar谩n el resto de sus tristes d铆as como ratas en jaulas voladoras en el vac铆o. Sin embargo, algunas islas del planeta tierra a煤n no han sido totalmente capturadas por los exterminadores, porque son demasiado remotas. Sangihe, por ejemplo.

A la pregunta: 鈥溌縬u茅 ganar茅is con la realizaci贸n de vuestro proyecto?鈥 (talar los bosques, perforar la tierra, extraer el mineral que la superstici贸n econ贸mica considera valioso) el calvo y pac铆fico representante de la minera responde ri茅ndose: 鈥淢illones y millones de d贸lares. Cuando alcancemos la plena capacidad operativa, planeamos extraer miles de onzas al mes en unos pocos a帽os禄.  

Y habr谩 trabajo para cinco mil personas. Cinco mil personas podr谩n dejar de pescar, construir objetos 煤tiles para la comunidad, estudiar, y as铆 por fin podr谩n recorrer unos cientos de metros bajo tierra ocho horas al d铆a a cambio de un salario que les permita tener un auto, reemplazar su casa con una ratonera y as铆 sucesivamente. 

La lectura de esta historia me impresion贸 porque todo lo que hay que saber sobre la modernidad queda resumido aqu铆 en los cuatro minutos y medio que dura el v铆deo. La destrucci贸n de la vida, el placer, la belleza, el cari帽o, la alegr铆a, el amanecer, el atardecer, la comida, el aliento, a cambio de un salario, de un autom贸vil, y de un c谩ncer de pulm贸n, es decir, de la econom铆a.  

Despu茅s de cinco siglos, todav铆a hay lugares en los que no se ha impuesto el tratamiento occidental. Los bosques se est谩n quemando, los r铆os se desbordan, las guerras se multiplican, se extiende la depresi贸n, pero en alg煤n lugar a煤n no ha llegado el progreso. Llev茅moslo all铆 a toda prisa, antes de que se termine el espect谩culo.

Ya s贸lo es cuesti贸n de a帽os. La extinci贸n ya no es una perspectiva lejana, sino un tema que concierne a la generaci贸n actual, la que ni siquiera puede ir a la escuela porque hay un virus misterioso. Antes de ser devorados por el apocalipsis que se est谩 extendiendo r谩pidamente, no debemos olvidar arrastrar tambi茅n a los pobres habitantes de Sangihe, que a煤n no han disfrutado de los frutos del progreso occidental. 

Que tiene su vanguardia, su s铆mbolo, en los Estados Unidos de Am茅rica.  




Fuente: Lobosuelto.com