September 13, 2021
De parte de SAS Madrid
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Se trata de la mutación E484K, que hasta ahora sólo se había detectado en las variantes beta y gamma.

РTambi̩n conocida como Erik, permite al virus esquivar mejor los anticuerpos generados por la vacuna.

– Ha sido detectada al secuenciar los casos de un pequeño brote en una aldea de Lombardía: todos, en personas vacunadas.

Lombardía. Otra vez. Esta región del norte de Italia fue protagonista del comienzo de la pandemia. Fue la primera entrada en Europa del SARS-CoV-2 procedente de Wuhan (China), en febrero y marzo de 2020. El nuevo virus hizo estragos entre la población, convirtió la región en la primera “zona cero” de la covid en Europa y, desde entonces, el nuevo coronavirus dejó de ser “un problema de China”. Comenzaba una pandemia que aún sigue abierta, año y medio después.

Hace relativamente poco volvimos a mirar a Lombardía, para saber algo más sobre la duración de la inmunidad de los infectados. Un estudio confirmó que dura, al menos, un año. Porque entre los miles de personas que pasaron la covid allí, al comienzo de la pandemia, apenas se contabilizaron nuevas infecciones. “Las reinfecciones son raras”, concluyeron en mayo los investigadores.

Ahora, la evolución de la pandemia nos lleva de nuevo a Lombardía porque científicos italianos han detectado allí algo preocupante: secuencias de la variante delta con una mutación que, de momento, sólo se había observado en las variantes beta y gamma. Nos referimos a la E484K, también conocida como “Erik”, una mutación que facilita al virus escapar de los anticuerpos generados por la vacuna.

Sus hallazgos se publican en un estudio del que dan cuenta los CDC estadounidenses. En él explican que se trata de “un brote causado por el sublinaje Delta B.1.617.2 que alberga la mutación E484K en Italia durante el período comprendido entre el 11 y el 29 de julio de 2021” Y advierten: “Esta mutación parece afectar la respuesta inmune y la eficacia de la vacuna; vigilar su aparición es urgente”.

Sin rastro de Erik en delta… hasta ahora 

Delta cuenta con varias mutaciones que le generan ventaja sobre todas las demás, por lo que se ha impuesto a todas las demás variantes y sigue siendo la dominante. Acumula mutaciones en zonas clave de la proteína S (la de la espícula), la que utiliza el virus para unirse a nuestras células e infectarlas. Lo explica muy bien esta simulación en vídeo, elaborada hace unos meses por la revista Nature.

La mayoría de las mutaciones de delta ya eran conocidas, pero a ellas ha sumado otras nuevas. Y entre todas ellas no estaba ni Erik (E484K) ni Nelly (N501Y), las más estudiadas hasta ahora. Nelly está en las variantes alfa, beta y gamma. Erik, como ya hemos dicho, en beta y gamma.   

Las mutaciones presentes en delta le otorgan ventaja, sobre todo, en cuanto a capacidad de transmisión. Hacen que esta variante sea mucho más transmisible que las demás, de ahí que se haya extendido tan rápido por todo el planeta. Incluso entre vacunados, aunque en mucha menor medida que entre no vacunados.

Pero delta no había mejorado la capacidad del virus para esquivar a los anticuerpos. Al menos, no hasta ahora. La sorpresa vino al secuenciar los casos de covid detectados en Lombardía: “La secuenciación del genoma completo confirmó que era B.1.617.2 (delta) y que albergaba E484K”, advierten los científicos.

Explican los autores del estudio que delta “consta hasta la fecha de 5 sublinajes diferentes (B.1.617.2, AY.1, AY.2, AY.3 y AY.3.1), que comparten T478K y L452R como las principales mutaciones preocupantes dentro de la proteína de la espícula (S)”. El que se ha impuesto en todo el mundo es el B1617.2. Y “ninguno de los 5 sublinajes se ha caracterizado hasta la fecha por la aparición de E484K, que causa resistencia a los anticuerpos monoclonales y reduce la eficacia de la vacuna”. Aunque confiesan que esto era algo “ampliamente esperado”.

Los casos de Lombardía: todos vacunados 

El primer caso de delta con Erik es el de un hombre de 41 años de una pequeña aldea al norte de Lombardía, vacunado, que el 11 de julio comenzó a tener síntomas de covid. El 14 de julio dio positivo en las pruebas de detección del virus, pero no tuvo que ser hospitalizado y se recuperó sin problema.

Días después, el 17 de julio, empezó con síntomas su madre, de 80 años, también vacunada. Dio positivo también poco después. Al igual que otro hombre y otra mujer con los que el primer infectado había jugado a las cartas, también vacunados y también mayores: 77 y 83. Ninguno de ellos tuvo que ser hospitalizado.

A finales de julio dio positivo por covid otra mujer de la misma aldea, de 81 años, también vacunada y sin parentesco con ellos. Esta paciente sí tuvo que ser ingresada. Al secuenciar todas las muestras genéticas, todas eran B.1.617.2 pero albergaban la mutación E484K.

Erik es una peligrosa mutación que fue detectada, por primera vez, en la variante beta (la que surgió en Sudáfrica). Después, se detectó también en la variante gamma, la originada en Brasil. Su principal cometido es hacer que el virus escape mejor a las defensas del organismo, es decir, facilita la reinfección.

¿Qué puede suponer esta mutación en delta?

El virólogo de la UAM José Antonio López Guerrero explica que “Erik proporciona cierto escape a la neutralización por anticuerpos. Le podría proporcionar algo más de ventaja a esta variante, pero la ventaja que tiene ahora el virus, ya con delta, es tan óptima que difícilmente será reemplazada”.

Asegura además que “la recombinación de mutaciones de las variantes que están ya circulando es algo que vamos a ver y a lo que tenemos que acostumbrarnos. Todo se va optimizando. El virus sigue evolucionando”.

Los científicos que han publicado los casos de Lombardía tampoco se atreven a aventurar nada más allá. Sólo advierten de que “la mutación E484K representa un evento evolutivo crítico que conduce al escape inmunológico, aunque sus consecuencias sobre la aptitud viral no están claras. Debe mantenerse la vigilancia mediante la secuenciación genética”.

Enlace relacionado NiusDiario.es 12/09/2021.




Fuente: Sasmadrid.org