November 6, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Ben Norton

Los gobiernos occidentales de la alianza militar de la OTAN est谩n desarrollando t谩cticas de “guerra cognitiva”, utilizando las supuestas amenazas de China y Rusia para justificar la libraci贸n de una “batalla por tu cerebro” en el “dominio humano”, para “hacer de todos un arma.”

La OTAN est谩 desarrollando nuevas formas de guerra para librar una “batalla por el cerebro”, como dice la alianza militar.

El c谩rtel militar de la OTAN, liderado por Estados Unidos, ha ensayado nuevos modos de guerra h铆brida contra sus autodeclarados adversarios, como la guerra econ贸mica, la ciberguerra, la guerra de la informaci贸n y la guerra psicol贸gica.

Ahora, la OTAN est谩 desarrollando un tipo de combate totalmente nuevo que ha denominado guerra cognitiva. Descrito como el “armamento de las ciencias del cerebro”, el nuevo m茅todo implica “hackear al individuo” explotando “las vulnerabilidades del cerebro humano” para implementar una “ingenier铆a social” m谩s sofisticada.

Hasta hace poco, la OTAN hab铆a dividido la guerra en cinco 谩mbitos operativos diferentes: aire, tierra, mar, espacio y ciberespacio. Pero con su desarrollo de estrategias de guerra cognitiva, la alianza militar est谩 discutiendo un nuevo y sexto nivel: el “dominio humano”.

Un estudio patrocinado por la OTAN en 2020 sobre esta nueva forma de guerra explicaba claramente: “Mientras que las acciones llevadas a cabo en los cinco dominios se ejecutan para tener un efecto en el dominio humano, el objetivo de la guerra cognitiva es convertir a todo el mundo en un arma”.

“El cerebro ser谩 el campo de batalla del siglo XXI”, subrayaba el informe. “Los seres humanos son el dominio disputado” y “los futuros conflictos probablemente se producir谩n entre las personas primero digitalmente y despu茅s f铆sicamente en la proximidad de los centros de poder pol铆tico y econ贸mico”.

Aunque el estudio respaldado por la OTAN insisti贸 en que gran parte de sus investigaciones sobre la guerra cognitiva est谩n dise帽adas con fines defensivos, tambi茅n admiti贸 que la alianza militar est谩 desarrollando t谩cticas ofensivas, afirmando que “el ser humano es muy a menudo la principal vulnerabilidad y debe ser reconocido para proteger el capital humano de la OTAN, pero tambi茅n para poder beneficiarse de las vulnerabilidades de nuestros adversarios”.

En una revelaci贸n escalofriante, el informe dec铆a expl铆citamente que “el objetivo de la Guerra Cognitiva es da帽ar a las sociedades y no s贸lo a los militares”.

Con poblaciones civiles enteras en el punto de mira de la OTAN, el informe hac铆a hincapi茅 en que los militares occidentales deben colaborar m谩s estrechamente con el mundo acad茅mico para armar las ciencias sociales y humanas y ayudar a la alianza a desarrollar sus capacidades de guerra cognitiva.

El estudio describ铆a este fen贸meno como “la militarizaci贸n de la ciencia del cerebro”. Pero parece claro que el desarrollo de la guerra cognitiva por parte de la OTAN conducir谩 a una militarizaci贸n de todos los aspectos de la sociedad y la psicolog铆a humanas, desde las relaciones sociales m谩s 铆ntimas hasta la propia mente.

Esta militarizaci贸n global de la sociedad se refleja en el tono paranoico del informe patrocinado por la OTAN, que advierte de “una quinta columna incrustada, en la que todo el mundo, sin saberlo, se comporta seg煤n los planes de uno de nuestros competidores”. El estudio deja claro que esos “competidores” que supuestamente explotan la conciencia de los disidentes occidentales son China y Rusia.

En otras palabras, este documento muestra que las figuras del c谩rtel militar de la OTAN ven cada vez m谩s a su propia poblaci贸n dom茅stica como una amenaza, temiendo que los civiles sean potenciales c茅lulas durmientes chinas o rusas, ruines “quintas columnas” que desaf铆an la estabilidad de las “democracias liberales occidentales”.

El desarrollo por parte de la OTAN de nuevas formas de guerra h铆brida se produce en un momento en el que las campa帽as militares de los Estados miembros se dirigen a la poblaci贸n nacional a un nivel sin precedentes.

El Ottawa Times inform贸 este mes de septiembre de que el Mando de Operaciones Conjuntas del ej茅rcito canadiense aprovech贸 la pandemia de Covid-19 para librar una guerra de informaci贸n contra su propia poblaci贸n nacional, probando t谩cticas de propaganda sobre los civiles canadienses.

Los informes internos de la OTAN sugieren que esta revelaci贸n no es m谩s que un rasgu帽o en la superficie de una ola de nuevas t茅cnicas de guerra no convencional que los militares occidentales est谩n empleando en todo el mundo.

Canad谩 acoge el “Desaf铆o de Innovaci贸n de la OTAN” sobre guerra cognitiva

Dos veces al a帽o, la OTAN celebra un “evento tipo pitch” que denomina “Desaf铆o de Innovaci贸n”. Estas campa帽as -una en primavera y otra en oto帽o, en las que se alternan los Estados miembros- invitan a empresas privadas, organizaciones e investigadores a ayudar a desarrollar nuevas t谩cticas y tecnolog铆as para la alianza militar.

Los retos tipo tanque de tiburones reflejan la influencia predominante de la ideolog铆a neoliberal dentro de la OTAN, ya que los participantes movilizan el libre mercado, las asociaciones p煤blico-privadas y la promesa de premios en met谩lico para hacer avanzar la agenda del complejo militar-industrial.

El Desaf铆o de Innovaci贸n de Oto帽o 2021 de la OTAN est谩 auspiciado por Canad谩, y se titula “La amenaza invisible: Herramientas para contrarrestar la guerra cognitiva”.

“La guerra cognitiva busca cambiar no s贸lo lo que la gente piensa, sino tambi茅n c贸mo act煤a”, escribi贸 el gobierno canadiense en su declaraci贸n oficial sobre el desaf铆o. “Los ataques contra el dominio cognitivo implican la integraci贸n de capacidades cibern茅ticas, de informaci贸n/desinformaci贸n, psicol贸gicas y de ingenier铆a social”.

El comunicado de Ottawa prosigue: “La guerra cognitiva posiciona la mente como un espacio de batalla y un dominio disputado. Su objetivo es sembrar la disonancia, instigar narrativas conflictivas, polarizar la opini贸n y radicalizar los grupos. La guerra cognitiva puede motivar a las personas para que act煤en de forma que puedan perturbar o fragmentar una sociedad por lo dem谩s cohesionada.”

Militares canadienses respaldados por la OTAN debaten sobre la guerra cognitiva en una mesa redonda

Un grupo de defensa llamado Asociaci贸n de la OTAN de Canad谩 se ha movilizado para apoyar este Desaf铆o de Innovaci贸n, colaborando estrechamente con los contratistas militares para atraer al sector privado a fin de que invierta en nuevas investigaciones en nombre de la OTAN, y de sus propios resultados.

Aunque la Asociaci贸n de la OTAN de Canad谩 (NAOC) es t茅cnicamente una ONG independiente, su misi贸n es promover la OTAN, y la organizaci贸n se jacta en su sitio web: “La NAOC tiene fuertes v铆nculos con el Gobierno de Canad谩, incluyendo Global Affairs Canada y el Departamento de Defensa Nacional”.

Como parte de sus esfuerzos para promover el Desaf铆o de Innovaci贸n de la OTAN de Canad谩, la NAOC celebr贸 el 5 de octubre una mesa redonda sobre la guerra cognitiva.

El investigador que redact贸 el estudio definitivo sobre la guerra cognitiva patrocinado por la OTAN en 2020, Fran莽ois du Cluzel, particip贸 en el acto, junto con oficiales militares canadienses respaldados por la OTAN.

El panel fue supervisado por Robert Baines, presidente de la Asociaci贸n de la OTAN de Canad谩. La moderaci贸n corri贸 a cargo de Garrick Ngai, un ejecutivo de marketing en la industria armament铆stica que trabaja como asesor del Departamento de Defensa Nacional de Canad谩 y vicepresidente y director de la NAOC.

Baines abri贸 el acto se帽alando que los participantes debatir铆an sobre “la guerra cognitiva y el nuevo dominio de la competencia, en el que actores estatales y no estatales pretenden influir en lo que la gente piensa y en c贸mo act煤a”.

El presidente de la NAOC tambi茅n se帽al贸 con satisfacci贸n las lucrativas “oportunidades para las empresas canadienses” que promet铆a este Desaf铆o de Innovaci贸n de la OTAN.

Un investigador de la OTAN describe la guerra cognitiva como una “forma de da帽ar el cerebro

El panel del 5 de octubre comenz贸 con Fran莽ois du Cluzel, un ex militar franc茅s que en 2013 ayud贸 a crear el Centro de Innovaci贸n de la OTAN (iHub), que desde entonces dirige desde su base en Norfolk, Virginia.

Aunque el iHub insiste en su sitio web, por razones legales, en que las “opiniones expresadas en esta plataforma no constituyen puntos de vista de la OTAN ni de ninguna otra organizaci贸n”, la organizaci贸n est谩 patrocinada por el Mando Aliado de Transformaci贸n (ACT), descrito como “uno de los dos Mandos Estrat茅gicos a la cabeza de la estructura de mando militar de la OTAN”.

El Centro de Innovaci贸n, por tanto, act煤a como una especie de centro de investigaci贸n o grupo de reflexi贸n interno de la OTAN. Su investigaci贸n no es necesariamente una pol铆tica oficial de la OTAN, pero est谩 directamente apoyada y supervisada por la Alianza.

En 2020, el Comandante Supremo Aliado de Transformaci贸n (SACT) de la OTAN encarg贸 a Du Cluzel, en calidad de director del iHub, la realizaci贸n de un estudio de seis meses de duraci贸n sobre la guerra cognitiva.

Du Cluzel resumi贸 su investigaci贸n en el panel de este mes de octubre. Inici贸 su intervenci贸n se帽alando que la guerra cognitiva “es ahora mismo uno de los temas m谩s candentes para la OTAN”, y “se ha convertido en un t茅rmino recurrente en la terminolog铆a militar en los 煤ltimos a帽os”.

Aunque en franc茅s, Du Cluzel destac贸 que la estrategia de guerra cognitiva “est谩 siendo desarrollada actualmente por mi mando aqu铆 en Norfolk, Estados Unidos”.

El director del Centro de Innovaci贸n de la OTAN habl贸 con una presentaci贸n de PowerPoint, y abri贸 con una diapositiva provocativa que describ铆a la guerra cognitiva como “una batalla por el cerebro”.

“La guerra cognitiva es un nuevo concepto que comienza en la esfera de la informaci贸n, es decir, una especie de guerra h铆brida”, dijo du Cluzel.

“Comienza con la hiperconectividad. Todo el mundo tiene un tel茅fono m贸vil”, continu贸. “Comienza con la informaci贸n, porque la informaci贸n es, si se me permite decirlo, el combustible de la guerra cognitiva. Pero va mucho m谩s all谩 de la mera informaci贸n, que es una operaci贸n aislada: la guerra de la informaci贸n es una operaci贸n aislada”.

La guerra cognitiva se solapa con las corporaciones de Big Tech y la vigilancia masiva, porque “se trata de aprovechar los grandes datos”, explic贸 du Cluzel. “Producimos datos all谩 donde vamos. Cada minuto, cada segundo que pasamos, nos conectamos. Y es extremadamente f谩cil aprovechar esos datos para conocerte mejor y utilizar ese conocimiento para cambiar tu forma de pensar”.

Naturalmente, el investigador de la OTAN afirm贸 que los “adversarios” extranjeros son los supuestos agresores que emplean la guerra cognitiva. Pero al mismo tiempo, dej贸 claro que la alianza militar occidental est谩 desarrollando sus propias t谩cticas.

Du Cluzel defini贸 la guerra cognitiva como el “arte de utilizar tecnolog铆as para alterar la cognici贸n de los objetivos humanos”.

Esas tecnolog铆as, se帽al贸, incorporan los campos de la NBIC: nanotecnolog铆a, biotecnolog铆a, tecnolog铆a de la informaci贸n y ciencia cognitiva. Todo junto, “forma una especie de c贸ctel muy peligroso que puede manipular a煤n m谩s el cerebro”, dijo.

Du Cluzel continu贸 explicando que el nuevo y ex贸tico m茅todo de ataque “va mucho m谩s all谩” de la guerra de informaci贸n o de las operaciones psicol贸gicas (psyops).

“La guerra cognitiva no es s贸lo una lucha contra lo que pensamos, sino m谩s bien una lucha contra la forma de pensar, si podemos cambiar la forma de pensar de la gente”, dijo. “Es mucho m谩s poderosa y va m谩s all谩 de la [guerra] de la informaci贸n y las operaciones psicol贸gicas”.

De Cluzel continu贸: “Es crucial entender que se trata de un juego sobre nuestra cognici贸n, sobre la forma en que nuestro cerebro procesa la informaci贸n y la convierte en conocimiento, m谩s que un juego 煤nicamente sobre la informaci贸n o sobre aspectos psicol贸gicos de nuestro cerebro. No es s贸lo una acci贸n contra lo que pensamos, sino tambi茅n una acci贸n contra la forma en que pensamos, la forma en que procesamos la informaci贸n y la convertimos en conocimiento.”

“En otras palabras, la guerra cognitiva no es s贸lo otra palabra, otro nombre para la guerra de la informaci贸n. Es una guerra contra nuestro procesador individual, nuestro cerebro”.

El investigador de la OTAN subray贸 que “esto es extremadamente importante para nosotros en el ej茅rcito”, porque “tiene el potencial, al desarrollar nuevas armas y formas de da帽ar el cerebro, tiene el potencial de involucrar a la neurociencia y la tecnolog铆a en muchos, muchos enfoques diferentes para influir en la ecolog铆a humana… porque todos ustedes saben que es muy f谩cil convertir una tecnolog铆a civil en una militar”.

La guerra cognitiva de la OTAN

En cuanto a qui茅nes podr铆an ser los objetivos de la guerra cognitiva, du Cluzel revel贸 que cualquiera y todos est谩n sobre la mesa.

“La guerra cognitiva tiene un alcance universal, que va desde el individuo hasta los estados y las organizaciones multinacionales”, dijo. “Su campo de acci贸n es global y pretende hacerse con el control del ser humano, tanto civil como militar”.

Y el sector privado tiene un inter茅s financiero en el avance de la investigaci贸n sobre la guerra cognitiva, se帽al贸: “Las enormes inversiones mundiales realizadas en neurociencias sugieren que el 谩mbito cognitivo ser谩 probablemente uno de los campos de batalla del futuro”.

El desarrollo de la guerra cognitiva transforma totalmente el conflicto militar tal y como lo conocemos, dijo du Cluzel, a帽adiendo “una tercera gran dimensi贸n de combate al campo de batalla moderno: a la dimensi贸n f铆sica e informativa se a帽ade ahora una dimensi贸n cognitiva”.

Esto “crea un nuevo espacio de competici贸n m谩s all谩 de lo que se denomina los cinco dominios de operaciones – o dominios terrestre, mar铆timo, a茅reo, cibern茅tico y espacial. La guerra en el 谩mbito cognitivo moviliza una gama m谩s amplia de espacios de batalla de lo que pueden hacer 煤nicamente las dimensiones f铆sicas y de informaci贸n”.

En resumen, los propios seres humanos son el nuevo dominio disputado en esta nueva modalidad de guerra h铆brida, junto con la tierra, el mar, el aire, el ciberespacio y el espacio exterior.

El estudio de la OTAN sobre la guerra cognitiva advierte de la existencia de una “quinta columna integrada”

El estudio que dirigi贸 el director del Centro de Innovaci贸n de la OTAN, Fran莽ois du Cluzel, entre junio y noviembre de 2020, fue patrocinado por el Mando Aliado de Transformaci贸n del c谩rtel militar, y se public贸 como un informe de 45 p谩ginas en enero de 2021 (PDF).

El escalofriante documento muestra c贸mo la guerra contempor谩nea ha alcanzado una especie de etapa dist贸pica, antes s贸lo imaginable en la ciencia ficci贸n.

“La naturaleza de la guerra ha cambiado”, subraya el informe. “La mayor铆a de los conflictos actuales se mantienen por debajo del umbral de la definici贸n tradicionalmente aceptada de guerra, pero han surgido nuevas formas de guerra como la Guerra Cognitiva (GC), mientras que la mente humana se considera ahora como un nuevo dominio de la guerra”.

Para la OTAN, la investigaci贸n sobre la guerra cognitiva no es s贸lo defensiva, sino tambi茅n muy ofensiva.

“Desarrollar capacidades para da帽ar las habilidades cognitivas de los oponentes ser谩 una necesidad”, dec铆a claramente el informe de du Cluzel. “En otras palabras, la OTAN tendr谩 que conseguir la capacidad de salvaguardar su proceso de toma de decisiones y perturbar el del adversario”.

Y cualquiera podr铆a ser un objetivo de estas operaciones de guerra cognitiva: “Cualquier usuario de las modernas tecnolog铆as de la informaci贸n es un objetivo potencial. Se dirige a todo el capital humano de una naci贸n”, a帽ad铆a ominosamente el informe.

“Adem谩s de la posible ejecuci贸n de una guerra cognitiva como complemento de un conflicto militar, tambi茅n puede llevarse a cabo en solitario, sin ning煤n v铆nculo con un compromiso de las fuerzas armadas”, prosegu铆a el estudio. “Adem谩s, la guerra cognitiva es potencialmente interminable, ya que no puede haber ning煤n tratado de paz ni rendici贸n para este tipo de conflicto”.

Al igual que este nuevo modo de batalla no tiene fronteras geogr谩ficas, tampoco tiene l铆mite de tiempo: “Este campo de batalla es global a trav茅s de Internet. Sin principio ni fin, esta conquista no conoce descanso, puntuada por las notificaciones de nuestros tel茅fonos inteligentes, en cualquier lugar, 24 horas al d铆a, 7 d铆as a la semana”.

El estudio patrocinado por la OTAN se帽alaba que “algunas naciones de la OTAN ya han reconocido que las t茅cnicas y tecnolog铆as neurocient铆ficas tienen un gran potencial para su uso operativo en diversas empresas de seguridad, defensa e inteligencia”.

Hablaba de avances en “m茅todos y tecnolog铆as neurocient铆ficas” (neuroS/T), y dec铆a “usos de los hallazgos y productos de la investigaci贸n para facilitar directamente la actuaci贸n de los combatientes, la integraci贸n de interfaces hombre-m谩quina para optimizar las capacidades de combate de los veh铆culos semiaut贸nomos (por ejemplo, los drones), y el desarrollo de armas biol贸gicas y qu铆micas (es decir, neuroarmas)”.

El Pent谩gono se encuentra entre las principales instituciones que est谩n impulsando esta novedosa investigaci贸n, como destaca el informe: “Aunque varias naciones han perseguido y persiguen actualmente la investigaci贸n y el desarrollo neurocient铆fico con fines militares, quiz谩s los esfuerzos m谩s proactivos en este sentido han sido realizados por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos; siendo la investigaci贸n y el desarrollo m谩s notables y de r谩pida maduraci贸n los realizados por la Agencia de Proyectos de Investigaci贸n Avanzada de Defensa (DARPA) y la Actividad de Proyectos de Investigaci贸n Avanzada de Inteligencia (IARPA)”.

Los usos militares de la investigaci贸n neuroS/T, indicaba el estudio, incluyen la recopilaci贸n de informaci贸n, el entrenamiento, “la optimizaci贸n del rendimiento y la resistencia del personal de combate y de apoyo militar” y, por supuesto, “el armamento directo de la neurociencia y la neurotecnolog铆a”.

Este armamento de la neuroS/T puede ser y ser谩 fatal, se帽al贸 claramente el estudio patrocinado por la OTAN. La investigaci贸n puede “utilizarse para mitigar la agresividad y fomentar las cogniciones y emociones de afiliaci贸n o pasividad; inducir morbilidad, discapacidad o sufrimiento; y “neutralizar” a posibles oponentes o incurrir en la mortalidad”, es decir, para mutilar y matar a las personas.

El informe citaba al general de divisi贸n estadounidense Robert H. Scales, que resum铆a la nueva filosof铆a de combate de la OTAN: “La victoria se definir谩 m谩s en t茅rminos de capturar el terreno psicocultural que el geogr谩fico”.

Y mientras la OTAN desarrolla t谩cticas de guerra cognitiva para “capturar lo psicocultural”, tambi茅n est谩 armando cada vez m谩s varios campos cient铆ficos.

El estudio hablaba del “crisol de las ciencias de los datos y las ciencias humanas”, y destacaba que “la combinaci贸n de las Ciencias Sociales y la Ingenier铆a de Sistemas ser谩 clave para ayudar a los analistas militares a mejorar la producci贸n de inteligencia”.

“Si el poder cin茅tico no puede derrotar al enemigo”, dec铆a, “la psicolog铆a y las ciencias sociales y del comportamiento relacionadas pueden llenar el vac铆o”.

“Aprovechar las ciencias sociales ser谩 fundamental para el desarrollo del Plan de Operaciones en el 脕mbito Humano”, continuaba el informe. “Apoyar谩 las operaciones de combate proporcionando posibles cursos de acci贸n para todo el Entorno Humano circundante, incluidas las fuerzas enemigas, pero tambi茅n determinando elementos humanos clave como el centro de gravedad cognitivo, el comportamiento deseado como estado final”.

Todas las disciplinas acad茅micas estar谩n implicadas en la guerra cognitiva, no s贸lo las ciencias duras. “Dentro de las fuerzas armadas, los conocimientos sobre antropolog铆a, etnograf铆a, historia y psicolog铆a, entre otras 谩reas, ser谩n m谩s necesarios que nunca para cooperar con los militares”, afirma el estudio patrocinado por la OTAN.

El informe se acerca a su conclusi贸n con una cita inquietante: “Los avances actuales en nanotecnolog铆a, biotecnolog铆a, tecnolog铆a de la informaci贸n y ciencia cognitiva (NBIC), impulsados por la marcha aparentemente imparable de una troika triunfante formada por la Inteligencia Artificial, el Big Data y la “adicci贸n digital” civilizatoria han creado una perspectiva mucho m谩s ominosa: una quinta columna incrustada, en la que todo el mundo, sin saberlo, se comporta seg煤n los planes de uno de nuestros competidores.”

“El concepto moderno de la guerra no tiene que ver con las armas, sino con la influencia”, planteaba. “La victoria a largo plazo seguir谩 dependiendo 煤nicamente de la capacidad de influir, afectar, cambiar o impactar en el 谩mbito cognitivo”.

El estudio patrocinado por la OTAN se cerraba con un p谩rrafo final que deja claro sin lugar a dudas que el objetivo 煤ltimo de la alianza militar occidental no es s贸lo el control f铆sico del planeta, sino tambi茅n el control de la mente de las personas:

“La guerra cognitiva puede ser el elemento que falta para pasar de la victoria militar en el campo de batalla al 茅xito pol铆tico duradero. El dominio humano bien podr铆a ser el dominio decisivo, en el que las operaciones multidominio logran el efecto del comandante. Los cinco primeros dominios pueden dar victorias t谩cticas y operativas; s贸lo el dominio humano puede lograr la victoria final y plena”.

Un oficial de operaciones especiales canadiense destaca la importancia de la guerra cognitiva

Cuando Fran莽ois du Cluzel, el investigador de la OTAN que realiz贸 el estudio sobre la guerra cognitiva, concluy贸 su intervenci贸n en el panel del 5 de octubre de la Asociaci贸n Canadiense de la OTAN, le sigui贸 Andy Bonvie, oficial al mando del Centro de Adiestramiento de Operaciones Especiales de Canad谩.

Con m谩s de 30 a帽os de experiencia en las Fuerzas Armadas canadienses, Bonvie habl贸 de c贸mo los ej茅rcitos occidentales est谩n haciendo uso de las investigaciones de du Cluzel y otros, e incorporando novedosas t茅cnicas de guerra cognitiva a sus actividades de combate.

“La guerra cognitiva es un nuevo tipo de guerra h铆brida para nosotros”, dijo Bonvie. “Y significa que tenemos que mirar los umbrales tradicionales de conflicto y c贸mo las cosas que se est谩n haciendo est谩n realmente por debajo de esos umbrales de conflicto, los ataques cognitivos, y las formas no cin茅ticas y las amenazas no combativas para nosotros. Tenemos que entender mejor estos ataques y ajustar sus acciones y nuestra formaci贸n en consecuencia para poder operar en estos entornos diferentes.”

Aunque describi贸 las acciones de la OTAN como “defensivas”, alegando que los “adversarios” estaban utilizando la guerra cognitiva contra ellos, Bonvie no fue ambiguo sobre el hecho de que los militares occidentales est谩n desarrollando estas t茅cnicas ellos mismos, para mantener una “ventaja t谩ctica”.

“No podemos perder la ventaja t谩ctica para nuestras tropas que estamos colocando adelante, ya que abarca no s贸lo t谩cticamente, sino estrat茅gicamente”, dijo. “Algunas de esas diferentes capacidades que tenemos y de las que disfrutamos, de repente, podr铆an pivotar para ser utilizadas contra nosotros. As铆 que tenemos que entender mejor la rapidez con la que nuestros adversarios se adaptan a las cosas, y luego ser capaces de predecir hacia d贸nde van en el futuro, para ayudarnos a ser y mantener la ventaja t谩ctica para nuestras tropas en el futuro.”

La “guerra cognitiva es la forma m谩s avanzada de manipulaci贸n vista hasta la fecha

Marie-Pierre Raymond, teniente coronel canadiense retirado que actualmente ejerce de “cient铆fico de la defensa y gestor de la cartera de innovaci贸n” del Programa de Innovaci贸n para la Excelencia y la Seguridad de la Defensa de las Fuerzas Armadas canadienses, tambi茅n se uni贸 al panel del 5 de octubre.

“Ya han pasado los d铆as en que la guerra se libraba para adquirir m谩s terreno”, dijo Raymond. “Ahora el nuevo objetivo es cambiar las ideolog铆as de los adversarios, lo que convierte al cerebro en el centro de gravedad de lo humano. Y hace del humano el dominio disputado, y la mente se convierte en el campo de batalla”.

“Cuando hablamos de amenazas h铆bridas, la guerra cognitiva es la forma de manipulaci贸n m谩s avanzada que se ha visto hasta la fecha”, a帽adi贸, se帽alando que su objetivo es influir en la toma de decisiones de los individuos e “influir en un grupo de un grupo de individuos en su comportamiento, con el objetivo de obtener una ventaja t谩ctica o estrat茅gica”.

Raymond se帽al贸 que la guerra cognitiva tambi茅n se solapa en gran medida con la inteligencia artificial, el big data y las redes sociales, y refleja “la r谩pida evoluci贸n de las neurociencias como herramienta de guerra”.

Raymond est谩 ayudando a supervisar el Desaf铆o de Innovaci贸n de Oto帽o 2021 de la OTAN en nombre del Departamento de Defensa Nacional de Canad谩, que deleg贸 las responsabilidades de gesti贸n al Programa de Innovaci贸n para la Excelencia y la Seguridad de la Defensa (IDEaS) del ej茅rcito, donde ella trabaja.

En una jerga muy t茅cnica, Raymond indic贸 que el programa de guerra cognitiva no es 煤nicamente defensivo, sino tambi茅n ofensivo: “Este reto pide una soluci贸n que apoye el incipiente dominio humano de la OTAN y ponga en marcha el desarrollo de un ecosistema de cognici贸n dentro de la alianza, y que apoye el desarrollo de nuevas aplicaciones, nuevos sistemas, nuevas herramientas y conceptos que conduzcan a acciones concretas en el dominio cognitivo”.

Subray贸 que esto “requerir谩 una cooperaci贸n sostenida entre aliados, innovadores e investigadores para que nuestras tropas puedan luchar y ganar en el 谩mbito cognitivo. Esto es lo que esperamos que surja de esta convocatoria a innovadores e investigadores”.

Para inspirar el inter茅s de las empresas en el Desaf铆o de Innovaci贸n de la OTAN, Raymond incit贸: “Los solicitantes recibir谩n exposici贸n nacional e internacional y premios en met谩lico para la mejor soluci贸n”. Luego a帽adi贸 de forma tentadora: “Esto tambi茅n podr铆a beneficiar a los solicitantes al proporcionarles potencialmente acceso a un mercado de 30 naciones”.

Un militar canadiense pide a las empresas que inviertan en la investigaci贸n de la guerra cognitiva de la OTAN

La otra instituci贸n que gestiona el Desaf铆o de Innovaci贸n de la OTAN de oto帽o de 2021 en nombre del Departamento de Defensa Nacional de Canad谩 es el Mando de las Fuerzas de Operaciones Especiales (CANSOFCOM).

Un militar canadiense que trabaja en el CANSOFCOM, Shekhar Gothi, fue el 煤ltimo panelista en el evento del 5 de octubre de la Asociaci贸n de la OTAN de Canad谩. Gothi trabaja como “oficial de innovaci贸n” del CANSOFCOM para el sur de Ontario.

Concluy贸 el evento haciendo un llamamiento a la inversi贸n empresarial en la investigaci贸n sobre guerra cognitiva de la OTAN.

El Desaf铆o de Innovaci贸n bianual forma “parte del ritmo de batalla de la OTAN”, declar贸 Gothi con entusiasmo.

Se帽al贸 que, en la primavera de 2021, Portugal celebr贸 un Desaf铆o de Innovaci贸n de la OTAN centrado en la guerra en el espacio exterior.

En la primavera de 2020, los Pa铆ses Bajos organizaron un Desaf铆o de Innovaci贸n de la OTAN centrado en Covid-19.

Gothi asegur贸 a los inversores empresariales que la OTAN har谩 todo lo posible por defender sus resultados: “Puedo asegurar a todos que el desaf铆o de innovaci贸n de la OTAN indica que todos los innovadores mantendr谩n el control total de su propiedad intelectual. As铆 que la OTAN no tomar谩 el control de eso. Tampoco lo har谩 Canad谩. Los innovadores mantendr谩n el control sobre su propiedad intelectual”.

El comentario fue una conclusi贸n apropiada para el panel, afirmando que la OTAN y sus aliados en el complejo militar-industrial no s贸lo buscan dominar el mundo y los seres humanos que lo habitan con inquietantes t茅cnicas de guerra cognitiva, sino tambi茅n asegurar que las corporaciones y sus accionistas contin煤en benefici谩ndose de estos esfuerzos imperiales.

Ben Norton es periodista, escritor y cineasta. Es editor adjunto de The Grayzone y productor del podcast Moderate Rebels, que presenta junto con el editor Max Blumenthal. Su sitio web es BenNorton.com y tuitea en @BenjaminNorton.

Traducci贸n realizada con la versi贸n gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator revisada por Tortuga.

Fuente: https://thegrayzone.com/2021/10/08/…




Fuente: Grupotortuga.com