November 15, 2020
De parte de Indymedia Argentina
1,790 puntos de vista

A contramano de lo que se sosten铆a al comienzo de la gesti贸n gubernamental, que no se acudir铆a a deuda en divisas, esta semana la emisi贸n de deuda dolarizada volvi贸 a ser noticia, en un marco de aceleraci贸n en la suba de los precios (inflaci贸n) y deterioro de los ingresos populares, sean salarios, jubilaciones o beneficios sociales. M谩s a煤n cuando se anuncian cambios en la f贸rmula de actualizaci贸n de los ingresos previsionales, que m谩s all谩 de los futuros ajustes, el ingreso por jubilaci贸n m铆nima (m谩s del 50 % de beneficiarios) est谩 en un tercio de la canasta necesaria. No hay actualizaci贸n que satisfaga la demanda de jubiladas y jubilados si no se parte de satisfacer la canasta b谩sica del adulto mayor.

Familia cartoneando en Mendoza. Foto: Alf Ponce Mercado.

Veamos la informaci贸n en concreto. Lo primero fue el canje de una deuda en pesos por 43.038 millones de pesos con vencimientos en diciembre, enero y febrero pr贸ximos, por bonos de 500 millones de d贸lares (md) con vencimiento en 2030 y otros por 250 md que vencen en 2035. Unos 750 md en total, con elevada tasa de inter茅s, que sirvi贸 para que grandes fondos de inversi贸n externos con tenencia de bonos en pesos y que presionaban en la suba del tipo de cambio (especulaci贸n cambiaria) dejaran de presionar y se resguardaran en una deuda en moneda extranjera.

La explicaci贸n fue tirar la pelota hacia adelante, pero claro, no ya en moneda nacional. Existe una l贸gica de caja, que posterga compromisos hacia adelante. Un tiempo que llegar谩 y ser谩 problema de otros gobiernos y otras generaciones. Por eso es preocupante, como horizonte futuro y expectativa de ajuste y condicionante perpetuo.

Otro dato es la inflaci贸n de octubre, con 3,8%, pero m谩s grave a煤n la suba de alimentos de 4,8% y de vestimenta y calzado del 6,2%. El principal gasto de la poblaci贸n con ingresos deprimidos pasa por la alimentaci贸n, lo que supone una transferencia de ingresos de la mayor铆a empobrecida a quienes manejan la cadena de valor alimentaria en la Argentina, sea en la producci贸n o en la circulaci贸n.

Interesa destacar, adem谩s que se fren贸 la tendencia decreciente de la inflaci贸n anualizada, que del 53,8% a diciembre del 2019 hab铆a registrado un 36,6% en septiembre 2020; y ahora en octubre asciende a 37,2%. La preocupaci贸n se proyecta sobre el acontecer en los dos 煤ltimos meses del a帽o y la proyecci贸n de arrastre sobre el 2021.

Son referencias a datos en el mismo momento que el FMI visita al pa铆s en misi贸n oficial por la re-negociaci贸n de la deuda asumida en 2018 por el gobierno Macri, de la cual se desembolsaron unos 45.000 md, con una estimaci贸n de incremento por intereses ca铆dos que podr铆an ascender a unos 5.000 md derivados de la postergaci贸n de los vencimientos, los que ca铆an de manera importante entre 2021 y 2022.

La expectativa gubernamental es cerrar el 2020 con el Presupuesto 2021 aprobado en el Congreso y la negociaci贸n con el FMI concluida, transformando el Stand By del 2018 en un pr茅stamo de Facilidades Extendidas, cuyos pagos se procesen luego del 2025. Incluso, si fuera posible, se especula con ingreso de nuevos desembolsos. Ese pr茅stamo debiera ser aprobado por el Congreso, atado a un Plan plurianual, con precisi贸n en metas fiscales, monetarias y financieras con perspectivas de lograr el equilibrio fiscal hacia el 2025.

Si ahora se propone reducir a un -4,5% de d茅ficit fiscal en el Presupuesto del 2021, la intenci贸n es lograr el equilibrio hacia el 2025. Un horizonte de ajuste, que podr谩 ser v铆a disminuci贸n del gasto p煤blico, lo m谩s probable, o por incremento de la recaudaci贸n.

Junto al ajuste hay que se帽alar que se incluir谩n las propuestas de reaccionarias reformas laborales y previsionales como compromisos estructurales en el nuevo acuerdo. Obviamente constituyen amenazas a derechos sociales, sindicales, previsionales y laborales hist贸ricamente consagrados.

Jornada de ollas populares en CABA. Foto: Agencia T茅lam.

La suba de precios no afloja

Es com煤n escuchar decir 鈥渜ue impresionante como suben los precios鈥. Lo sostiene cualquiera que vaya al mercado para el abastecimiento cotidiano, especialmente en alimentos y aquellos bienes y servicios que hacen a la cotidianeidad. Ocurre esta suba de precios al mismo tiempo que se habilitan m谩s actividades econ贸micas por flexibilizaci贸n de las restricciones derivadas de la pandemia del coronavirus.

Resulta curioso el levantamiento de las restricciones cuando se verifica un crecimiento de los fallecimientos por mill贸n de habitantes, un tema que preocupa seriamente a la regi贸n latinoamericana, ya que, entre los 10 pa铆ses de mayor tasa de mortalidad, siete son de la regi贸n: Per煤, Chile, Argentina, Brasil, Bolivia, M茅xico y Ecuador. Lo curioso es EEUU en onceno lugar y si extendemos a los 15 pa铆ses de mayor letalidad, tambi茅n figuran Panam谩 y Colombia.

El dato es que Argentina habr铆a pasado en estos d铆as el pico de contagios y por eso la flexibilizaci贸n en las restricciones que impactan en la econom铆a, y claro, la situaci贸n genera movimiento al alza de precios. Los argumentos son tanto preventivos (por lo que pueda suceder a futuro) como defensivo (la suba de las divisas en los 煤ltimos d铆as). Es cierto que la pol铆tica monetaria y financiera del gobierno promovi贸 una reducci贸n sustancial del tipo de cambio (de 195 a 149 pesos por d贸lar), aun cuando en el cierre de la semana volvieron las subas de las cotizaciones (172 pesos por d贸lar), con incertidumbre de su evoluci贸n en el corto plazo.

Si bien el precio de la divisa es un precio m谩s en la econom铆a, no hay duda que interviene en la l贸gica de quienes pueden elevar los precios. No es el caso de quienes viven de ingresos fijos (la mayor铆a de la poblaci贸n), que corren por detr谩s de los precios, que como en su momento se dec铆a: 鈥渓os salarios suben por la escalera y los precios por el ascensor鈥. Ni siquiera los trabajadores bajo convenio colectivo le ganan a la inflaci贸n, mucho menos los que est谩n afuera de cualquier discusi贸n paritaria, entre ellos y en peor situaci贸n los irregularizados por impunidad empresarial, o aquellos que viven de ingresos ocasionales o de beneficios sociales a valores no actualizados. El tema es m谩s grave cuando unos 8 millones de personas se informan que no habr谩 cuarto Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) por insuficiencia de fondos p煤blicos.

Preocupa la inflaci贸n desde hace a帽os en el pa铆s. Argentina es uno de los pa铆ses que registra valores muy elevados respecto de lo que sucede en la regi贸n y en el mundo, salvo Venezuela. La comparaci贸n no es ociosa y remite a problemas en la disputa por la apropiaci贸n del excedente generado o del potencial. El pa铆s arrastra de manera especial y espec铆fica la disputa por el excedente econ贸mico (expresado como inflaci贸n) desde que existen registros estad铆sticos, y se asocia a un tiempo hist贸rico de discusi贸n por la distribuci贸n del ingreso hacia mediados del siglo XX. De ese tiempo proviene el conocido 鈥渇ifty-fifty鈥 en la distribuci贸n del ingreso entre el capital y el trabajo. Un tema que se agudiz贸 a comienzos de los a帽os setenta y se respondiera con la violencia del terrorismo estatal para contener la demanda de los ingresos populares.

La pol铆tica antiinflacionaria fue parte sustancial de los objetivos explicitados por la pol铆tica econ贸mica de la dictadura genocida en 1976, que, aunque no fue logrado, si constituy贸 una base pol铆tica para el disciplinamiento de la sociedad y especialmente del movimiento sindical y popular. La suba de precios escalar铆a una y otra vez en distintos momentos de la historia reciente en la Argentina, constituy茅ndose en un aspecto estructural del orden econ贸mico y pol铆tico, con variados diagn贸sticos y propuestas sobre c贸mo resolverlo. Sin dudas que existen problemas te贸ricos para abordar, que no son f谩ciles para explicitar, pero que necesitan ser abordados en profundidad.

Un par茅ntesis te贸rico y pol铆tico

La respuesta fue explicada te贸ricamente desde el monetarismo de la Escuela de Chicago, la que se inspiraba en las concepciones de Milton y Rose Friedman, tal como sucedi贸 en Chile de 1973 con los 鈥淐hicago boys鈥. La misma argumentaci贸n justificar谩 las pol铆ticas antinflacionarias en Gran Breta帽a y en EEUU a comienzos de los a帽os 80 del siglo pasado. Los monetaristas ven铆an a replicar la ineficiencia de los keynesianos en el control de la inflaci贸n, que se hab铆a desatado en los 60/70, con la novedad de la estanflaci贸n, combinando la novedosa asociaci贸n entre estancamiento e inflaci贸n.

Milton Friedman reunido con el genocida Augusto Pinochet en Chile, 1975.

En rigor, el debate entre monetaristas y keynesianos proviene desde mediados de los a帽os 50 del siglo XX. Vale mencionar que Keynes escribi贸 para responder a la crisis de 1930, m谩s preocupado por el desempleo y la recesi贸n. La inflaci贸n no era un problema de discusi贸n en ese tiempo, es m谩s, la demanda para superar la recesi贸n se asoci贸 al crecimiento del gasto militar generado en la segunda Guerra Mundial, un gasto que EEUU se encargar谩 de no reducir hasta el presente. Keynes muri贸 en 1946 y la inflaci贸n emerge como gran problema luego de la posguerra y m谩s precisamente a fines de los 60 e inicios de los 70.

No se trata de justificar al economista brit谩nico que cambi贸 el paradigma de la pol铆tica econ贸mica luego de la crisis del 30 e incluso en la posguerra, pero si se帽alar que las respuestas te贸ricas o pol铆ticas deben juzgarse en su tiempo hist贸rico. M谩s all谩 de Keynes, ni el keynesianismo que le sucedi贸, ni el monetarismo en sus manifestaciones concretas resolvieron el tema inflacionario, por lo menos en la Argentina. Cuando los monetaristas parec铆an acercarse al control inflacionario en el pa铆s, caso del 2001, con larga estabilidad de precios luego de la convertibilidad desde 1991, la revuelta popular los volvi贸 a la realidad.

Resulta interesante escuchar ahora a Domingo Cavallo, uno de los padres de la convertibilidad y el ministro por excelencia de los a帽os del ajuste y la reestructuraci贸n regresiva en los 90, con Menem y De la R煤a, cuando sostiene: 鈥渟i quieren salir adelante, Alberto Fern谩ndez tiene que buscar la forma de transformarse en una especia de Menem, es decir, tener liderazgo y controlar las fuerzas que lo han apoyado鈥.[1] El ex funcionario de la Dictadura genocida y de los nefastos 90 confirma que la inflaci贸n se contiene desde el disciplinamiento pol铆tico, con la subordinaci贸n al 鈥渕ercado鈥, al 鈥渓ibre mercado鈥 dirigido por los concentrados capitales que dominan. Es una coincidencia absoluta con los economistas ultra liberales que colonizan los medios de comunicaci贸n en el pa铆s.

Convengamos que mientras se subestime la ley del valor, que est谩 detr谩s de los precios y de cualquier fundamento del orden capitalista, no hay posibilidad de control inflacionario, salvo la capacidad disciplinaria de los que dominan. El interrogante es si es posible contener a la ley del valor, algo que est谩 en los debates marxistas que sostuvo el Che Guevara en los a帽os sesenta en Cuba, en pol茅mica con destacados intelectuales locales y extranjeros. Es un tema pendiente. Recordemos que el valor contiene en su seno la puja distributiva entre salarios y ganancias, como conflicto esencial en la disputa de la renta nacional.

El control inflacionario en el mundo, suscitado a comienzos de los 80, solo se puede explicar por el triunfo pol铆tico del capitalismo (pol铆ticas neoliberales), con medidas de disciplinamiento al interior de los pa铆ses, especialmente en Gran Breta帽a[2] y en EEUU, pero m谩s en general con el proceso de la debacle del 鈥渟ocialismo real鈥 iniciado en Polonia de 1980 y concluido con la ca铆da del muro de Berl铆n en 1989 y la desarticulaci贸n de la URSS y el campo socialista en 1991.

La excepcionalidad local

Argentina es un caso especial, asociado a la subsistencia de mecanismos de organizaci贸n y defensa de los derechos individuales y colectivos, sociales y sindicales de trabajadoras y trabajadores, lo que explica, que aun con desprestigio, la CGT puede todav铆a concentrar reclamos sindicales ante la pol铆tica oficial de ajuste. Puede leerse en ese sentido una cr贸nica que recoge un texto emitido desde la CGT con la preocupaci贸n de la Central sindical ante las medidas del gobierno 鈥渜ue exteriorizar铆an restricciones presupuestarias en relaci贸n a los programas sociales, ayudas econ贸micas a los sectores productivos afectados por la crisis sanitaria y el apoyo al sostenimiento de los ingresos laborales鈥.[3] La cr贸nica period铆stica continua con el texto de la CGT, que ante la continuidad de la pandemia se afirma que 鈥渘o es posible desarmar el andamiaje socio-econ贸mico construido con tanto esfuerzo, y hay que garantizar que el cambio de f贸rmula de actualizaci贸n jubilatoria no perjudique a los beneficiarios previsionales鈥.

Caravana del Frente Sindical para el Modelo Nacional el pasado 17 de octubre. Foto: Fernando Ruffa.

La organizaci贸n sindical y social en la Argentina es un freno a cualquier estrategia de dominaci贸n y constituye un obst谩culo a la pretensi贸n de acelerar la regresiva distribuci贸n del ingreso, a favor de la ganancia y en contra de los ingresos populares. Por eso, la reforma laboral y previsional, son reformas estructurales demandadas por el poder econ贸mico desde hace tiempo, y sin cambiar la legislaci贸n, los logros se imponen desde la realidad recurrente de debilitar la capacidad de resistencia defensiva del movimiento popular.

No es menor la campa帽a ideol贸gica de desprestigio sobre las organizaciones sindicales, avalada por la propia conducta de las principales y tradicionales referencias gremiales, por lo que las b煤squedas de nuevos modelos sindicales estimulan intentos de reorganizaci贸n del movimiento obrero y popular. Son intentos que, si fructifican, pueden permitan hacer visible una estrategia alternativa de las trabajadoras y trabajadores contra la ofensiva del capital. En definitiva, es una lucha por la apropiaci贸n del excedente econ贸mico, donde el poder econ贸mico no termina de desarmar el poder defensivo de organizaciones populares y estas no terminan de definir una reconfiguraci贸n que incluya una estrategia alternativa de poder. Una estrategia que vuelque el fiel de la balanza para una salida a la crisis inflacionaria a favor de las y los creadores de valor en contra y m谩s all谩 del r茅gimen del capital.

Buenos Aires, 15 de noviembre de 2020

[1] El Cronista, s谩bado 14/11/2200, en: https://www.cronista.com/economiapolitica/Cavallo-planteo-su-solucion-a-la-crisis-del-dolar-Alberto-Fernandez-tiene-que-ser-como-Menem-20201114-0010.html
[2] Margaret Thatcher incluy贸 como estrategia de disciplina interna la guerra de la Malvinas durante 1982. Victoria que la Dictadura argentina le entreg贸 en bandeja para ganar en popularidad y disciplinar a la clase obrera inglesa.
[3] P谩gina12, mi茅rcoles 11/11/2020. 鈥淢alhumor y una lista de reclamos de la CGT al gobierno nacional鈥, en: https://www.pagina12.com.ar/305069-malhumor-y-una-lista-de-reclamos-de-la-cgt-al-gobierno-nacio




Fuente: Argentina.indymedia.org