June 18, 2021
De parte de Indymedia Argentina
253 puntos de vista


D√≠a de la Ciencia Digna 

Mario Hernandez

 

La Facultad de Ciencias Médicas de Rosario homenajeó al Dr. Andrés Carrasco tras su fallecimiento y propuso el Día de la Ciencia Digna.

La ciencia no es neutral ni objetiva. La ciencia siempre tiene ideolog√≠a y un sentido pol√≠tico. La ciencia puede aportar a la liberaci√≥n o al sometimiento. La ciencia puede ser aliada de las corporaciones o estar al servicio del pueblo. Son algunas de las definiciones de la Declaraci√≥n Latinoamericana por una Ciencia Digna, un espacio que re√ļne a medio centenar de cient√≠ficos de cinco pa√≠ses, cr√≠ticos al modelo transg√©nico y al extractivismo. El borrador del escrito fue redactado por Andr√©s Carrasco, el embri√≥logo molecular que confirm√≥ en 2009 los efectos devastadores del agroqu√≠mico glifosato y que falleci√≥ en mayo de 2014. Parte de su legado es la conformaci√≥n de una red de acad√©micos cr√≠ticos al modelo de ciencia oficial que est√° al servicio de multinacionales.
La Facultad de Ciencias M√©dicas de Rosario, el 16 de junio de 2014, design√≥ esa fecha como el D√≠a de la Ciencia Digna, en homenaje a Andr√©s Carrasco por el d√≠a de su nacimiento, a conmemorarse todos los a√Īos.
En la oportunidad, Alicia Massarini, doctora en ciencias biol√≥gicas, investigadora del Conicet y compa√Īera de Carrasco, ley√≥ una carta. ‚ÄúQuiero destacar de Andr√©s su apego incondicional a los principios √©ticos que inspiraron su actividad como cient√≠fico y al mismo tiempo como ciudadano, como ser pol√≠tico. Y en relaci√≥n con ello una decisi√≥n crucial: elegir entre las normas de legitimaci√≥n del saber cient√≠fico que impone la academia y las normas √©ticas que deber√≠an orientar la responsabilidad social de los cient√≠ficos. Andr√©s opt√≥ sin dudarlo por su compromiso con la sociedad‚ÄĚ.
Detall√≥ que, por esa elecci√≥n de vida, pas√≥ a ser blanco de agresiones y aprietes de abogados y matones de las empresas pero, sobre todo, de una incesante campa√Īa de desprestigio sin precedentes en la historia de la ciencia nacional, que no ces√≥ ni cuando los resultados de sus investigaciones fueron publicados en una prestigiosa revista cient√≠fica internacional. ‚ÄúAunque nos llene de indignaci√≥n este comportamiento de funcionarios, cient√≠ficos y tecn√≥cratas funcionales al modelo hegem√≥nico, no debe asombrarnos. La desobediencia de Andr√©s desnudaba el lado oscuro y devastador de un modelo de producci√≥n agropecuaria basado en una tecno-ciencia instrumental, mercantil e irresponsable que se presentaba como virtuosa y progresiva‚ÄĚ, denunci√≥.
Reivindic√≥ que el saber cient√≠fico no es neutral y destac√≥ que Carrasco mostraba que hab√≠a dos maneras de hacer ciencia: una ‚Äúpueblo c√©ntrica‚ÄĚ inspirada en las necesidades sociales m√°s acuciantes y otra ‚Äúempresa c√©ntrica‚ÄĚ, funcional a la l√≥gica del sistema, proveedora de insumos tecno-cient√≠ficos y de un discurso legitimador que se reclamaba como universal y objetivo. ‚ÄúAndr√©s interpel√≥ la l√≥gica de la comunidad cient√≠fica‚ÄĚ, afirm√≥.
Hizo especial hincapi√© en que Carrasco no ubicaba su investigaci√≥n como una verdad absoluta, sino como una contribuci√≥n que cobraba sentido junto a otros saberes, los de los pueblos que desde hace a√Īos padecen, resisten y saben que los agrot√≥xicos enferman y matan. ‚ÄúAndr√©s supo que esta era una lucha fundamental en Latinoam√©rica y no dud√≥ en poner todo su empe√Īo y energ√≠a en estrechar lazos, intercambiar experiencias y ofrecer todo su saber al servicio de las causas de los movimientos sociales‚ÄĚ, detall√≥ Massarini. Y asegur√≥ que Carrasco reinstal√≥ el debate iniciado en Latinoam√©rica por Oscar Varsavsky, Am√≠lcar Herrera y Jorge S√°bato respecto a la no neutralidad de la ciencia y que reclamaban la necesidad de apostar a un proyecto propio, acorde a las necesidades y prioridades de los pueblos.
Con un nudo en la garganta, Massarini ley√≥ las √ļltimas palabras: ‚ÄúMaestro, m√©dico, cient√≠fico, militante de la vida, compa√Īero. Andr√©s, √≠ntegro, √ļnico, indispensable. Andr√©s, siempre presente en nuestras luchas, siempre en nuestros sue√Īos‚ÄĚ.
Carlos Vicente, de la organización internacional GRAIN, presentó un escrito de Andrés Carrasco, puntapié para el lanzamiento de la Red de Científicos Comprometidos. Un texto largo, por momentos con explicaciones técnicas que detalla por qué los transgénicos han demostrado su fracaso y confirmado sus perjuicios a la salud y el ambiente. También, el texto contiene aportes que no se disfraza de falsa neutralidad ni sin ideología (como suele argumentar buena parte del establishment científico):
-‚ÄúEl modelo de agro-negocios y el control territorial: la apropiaci√≥n por despojo de tierras y territorios debe ser vista en el marco de un dise√Īo geopol√≠tico extendido a lo largo y ancho de Am√©rica Latina y que forma parte de un proyecto de dominaci√≥n y control de la producci√≥n de alimentos mediante la diseminaci√≥n legal e ilegal, de semillas gen√©ticamente modificadas o transg√©nicas. Derogando as√≠ la soberan√≠a alimentaria de nuestros pueblos‚ÄĚ.
-‚ÄúEl modelo extractivista, es una pieza fundamental del modelo neocolonial de apropiaci√≥n por despojo. Es imposible entenderlo sino a trav√©s de un fuerte protagonismo de una tecnolog√≠a ama√Īada y con fundamentos cient√≠ficos fr√°giles en concepci√≥n‚ÄĚ.
-‚ÄúExiste una ciencia cada vez m√°s dependiente de los poderes hegem√≥nicos, violando el derecho a una ciencia aut√≥noma para beneficio directo de la sociedad‚ÄĚ.
-‚ÄúLos cultivos transg√©nicos son veh√≠culos dise√Īados no para alimentar al mundo, sino para la apropiaci√≥n sistem√°tica e instrumental de la naturaleza y, sin duda, un instrumento estrat√©gico de control territorial, pol√≠tico y cultural, de una nueva etapa neocolonial‚ÄĚ.
-‚ÄúLos pueblos latinoamericanos tienen el derecho irrenunciable a desarrollar una ciencia transparente, aut√≥noma y que sirva a sus intereses‚ÄĚ.
-(Empresas y gobiernos) ‚ÄúViolan procesos biol√≥gicos con procedimientos rudimentarios, peligrosos y de consecuencias inciertas que mezclan material gen√©tico de las plantas con el de distintas especies (vegetales y animales)‚ÄĚ.
-‚ÄúEl c√≠rculo se cierra al ocultar el condicionamiento y cooptaci√≥n de instituciones como las universidades p√ļblicas y el sistema cient√≠fico por las fuerzas econ√≥micas y pol√≠ticas que operan en la sociedad. Logran as√≠ el m√©rito de ser la parte dominada de la hegemon√≠a dominante‚ÄĚ.
-‚ÄúLa manipulaci√≥n gen√©tica es solo una tecnolog√≠a y afirmamos que hoy no tiene una base cient√≠fica s√≥lida por lo que constituye un peligro para el equilibrio natural y la diversidad biol√≥gica y, por lo tanto, para el proceso evolutivo cuando √©sta se aplica en la naturaleza‚ÄĚ.
-‚ÄúHay grandes negocios y un enorme relato legitimador que los cient√≠ficos honestos no podr√°n evitar interpelar, aunque las empresas transnacionales compren todas las editoriales de revistas cient√≠ficas o bloqueen las publicaciones y voces que interpelan el sentido de la ciencia neoliberal-productivista. La ciencia, su sentido del para qu√©, para qui√©n y hacia d√≥nde, est√°n en crisis y nosotros en la Patria Grande no podemos fingir demencia si queremos sobrevivir soberanamente‚ÄĚ.
-‚ÄúAnte el peligro de esta embestida neocolonial es urgente el debate sobre la autonom√≠a en los pa√≠ses perif√©ricos ante la prepotencia de las corporaciones y sus gobiernos en Am√©rica Latina‚ÄĚ.
El texto, escrito por Andr√©s Carrasco semanas antes de su fallecimiento, esboza conclusiones que tambi√©n son llamados a la acci√≥n: ‚ÄúLa activaci√≥n del principio precautorio ambiental, biol√≥gico y alimentario debe ser inmediata. Debido a la debilidad y la falacia de los argumentos de los defensores (de los transg√©nicos), es urgente la prohibici√≥n absoluta de todo organismo gen√©ticamente modificado (OGM) en el territorio latinoamericano‚ÄĚ y, por otro lado, remarca la ‚Äúnecesidad urgente de establecer una red de cient√≠ficos con concepciones respetuosas de la complejidad y con capacidad de interpelar a las empresas y las comunidades cient√≠ficas que sostienen y promueven los OGM‚ÄĚ.
El sue√Īo de Andr√©s Carrasco, la Uni√≥n de Cient√≠ficos Comprometidos con la Sociedad de Am√©rica Latina, comenzaba a andar. A los pocos d√≠as, ya hab√≠a m√°s de 50 reconocidos y respetados acad√©micos de Argentina, M√©xico, Ecuador, Costa Rica y Brasil.

 

 

Reproducimos la √ļltima entrevista que le hici√©ramos en ‚ÄúMetr√≥polis‚ÄĚ, que se emite por FM La Boca (90.1) de Buenos Aires los martes de 21:00 a 22:00, del cual fuera columnista 

 

 

Las estrategias tecnol√≥gicas que promet√≠an las grandes empresas semilleras han fracasado 

 

Mario Hernandez (MH): Estamos escuchando a Mar√≠a Jos√© Cantilo interpretando ‚ÄúDepredadores‚ÄĚ, tema con el cual recibimos al Dr. Andr√©s Carrasco con quien la √ļltima vez que nos comunicamos reci√©n comenzaba la lucha de Malvinas Argentinas, el bloqueo a la planta de Monsanto, que hasta ese momento no hab√≠a tenido mucha repercusi√≥n pero luego tom√≥ una trascendencia muy importante.

Quisiera que nos aclarara algunas cuestiones cient√≠ficas. Estuve viendo que en esta planta que intenta instalar Monsanto quieren producir una semilla de ma√≠z llamada ‚ÄúIntacta‚ÄĚ, aprobada por el gobierno, que es una semilla MON89034, una versi√≥n mejorada del MON810 que sintetiza tres venenos diferentes para matar orugas, mariposas y vaquitas de San Antonio.

Andr√©s Carrasco (AC): Tiene tres insecticidas m√°s un herbicida.

MH: Resistente al glifosato y al glufosinato.

AC: Tiene cinco modificaciones gen√©ticas.

MH: Quisiera que me explicara en qu√© consiste esta semilla.

AC: Es la nueva generaci√≥n de semillas. Uno deber√≠a advertir a la audiencia que las grandes empresas semilleras cuando salieron al mercado hace 15 o 20 a√Īos con este tipo de tecnolog√≠a, este tipo de estrategia tecnol√≥gica para producir insecticidas dentro de las semillas o porotos, dec√≠an que esa estrategia iba a ser superada por otras y que en los pr√≥ximos 10 o 15 a√Īos a m√°s tardar, no iban a utilizar ning√ļn tipo de qu√≠micos.

Está visto que esas estrategias que prometían producir alimentos en forma intensiva, con monocultivo, no fueron exitosas. Entonces, lo que Ud. tiene hoy es una profundización de aquella vieja estrategia de usar químicos o sustancias tóxicas en el campo. A mi modo de ver, implica un fracaso de las estrategias empresariales que pensaron que eso lo iban a poder superar y cuando el ruido se hiciera muy, muy grande iban a salir con una novedad que iba a calmar los ánimos, pero no han sido exitosos. Por eso, Ud. ve que hoy en vez de tener un gen contra insectos tiene tres. Uno no le alcanza. Tampoco le alcanza con el glifosato solo, por lo tanto, tiene que agregar glufosinato. Seguramente en el futuro aparecerá el glifosato combinado con el LicanB o con 4D, lo cual nos dice de la profundización de la estrategia tecnológica de usos químicos para producir semillas.

Aprovecho para aclararle que las semillas no se producen en la planta de Córdoba sino en San Luis o alguna otra región más al suroeste. La planta de Monsanto, que parece está parada, que no va a ser fácil seguir construyéndola aunque la empresa haya dicho que van a hacer otro informe ambiental, porque el primero fue rechazado, ahí van a procesar y manipular la semilla, la van a tratar, van a usar otros químicos.

MH: Podr√≠amos decir que la van a ‚Äúcurar‚ÄĚ.

AC: As√≠ es, le pondr√°n nuevos qu√≠micos y la van a embolsar para venderla.

MH: ¬ŅLa van a curar con insecticidas?

AC: Algunos plaguicidas y hongofungicidas tienen que usar porque si no una semilla puede ser atacada por alg√ļn bicho.

MH: Le√≠, aunque confieso que soy bastante ignorante sobre el tema, que van a curarlas con dos insecticidas de Bayer: Pancho y Gaucho.

AC: Puede ser, no s√© los detalles.

MH: Se trata de dos agrot√≥xicos prohibidos en Europa y se van a utilizar 108.000 litros de Pancho.

AC: Es muy probable.

Lo importante es que la planta de Monsanto en Malvinas Argentinas est√° congelada[1] 

 

 

MH: ¬ŅQu√© significan estas cifras?

AC: Que todav√≠a siguen dependiendo de agregar nuevos qu√≠micos para mantener el modelo productivo y que evidentemente a futuro eso no va a disminuir o ser sustituido por otra cosa, por lo tanto, para cultivar esas semillas van a usar m√°s qu√≠micos o m√°s modificaciones gen√©ticas cuando tengan que procesarlas en los 160 silos que hay, porque son semillas para 3.500.000 de hect√°reas, es una producci√≥n formidable.

Pero lo importante es que la planta está congelada, no han podido avanzar, lo cual supone otra reflexión porque el problema ahora lo tiene Monsanto. Ellos necesitan esa planta para su negocio.

MH: Tengo entendido que iba a ser la mayor planta de Monsanto en el mundo.

AC: Ellos necesitan procesar semillas para fraccionar y vender a los agricultores argentinos y de otras partes del continente, para lo cual necesitan una planta de ese tama√Īo. Si la gente se resiste y no la pueden construir tienen un problema de estrategia empresarial. ¬ŅD√≥nde la van a hacer? Estar√°n pensando en irse a otro pa√≠s, no s√©, tampoco importa demasiado, importa que no pudieron progresar en base a la resistencia de las Madres de Ituzaing√≥ y de Malvinas Argentinas.

MH: Quiero volver sobre la cifra de 108.000 litros de Pancho y 112.000 litros de otro insecticida que se llama Nativo. ¬ŅQu√© hacen con los desechos l√≠quidos?

AC: Eso nunca lo aclararon. En un Impacto Ambiental tienen que decir qu√© hacen con los desechos despu√©s de usar esas sustancias y no es f√°cil trajinar con ellos, cuesta caro y seguramente pensaron que podr√≠an engatusar f√°cilmente a la gente pero √©sta se plant√≥. No conozco los procedimientos pero s√© que no es f√°cil.

Por alguna razón el Impacto Ambiental que presentaron muestra su impunidad, su desprecio por la gente, porque seguramente hicieron una cosa que no sirve para nada, pero también su omnipotencia, su soberbia, porque dijeron los arreglamos con esto, pero no pudieron. La Secretaría de Medio Ambiente de Córdoba lo rechazó. Ahora tendrán que hacer otro, pero es más difícil porque van a tener que hacerlo en serio, a menos que tengan fuerza para cambiar leyes provinciales que los eximan de los requerimientos de las normativas actuales.

El sistema de evaluaci√≥n es una trampa que el Conicet sabe jugar muy bien 

 

 

MH: Cu√°ndo un cient√≠fico denuncia este tipo de situaciones, ¬Ņqu√© pasa?

AC: Uno se liga palos por todos lados. En general los productores, asociaciones como la Asociaci√≥n Argentina de Productores de Siembra Directa (Aapresid), con Gast√≥n Fern√°ndez Palma a la cabeza, quien dice que es m√©dico, gente como Trucco, que son importantes jugadores en este negocio, Huergo de Clar√≠n se enojan y usan toda la munici√≥n que tienen. La principal es la descalificaci√≥n y el ninguneo. Como tienen muchos medios en general lo hacen en ausencia y no hay debate, es sumamente arbitraria.

En definitiva los empresarios est√°n defendiendo sus intereses econ√≥micos y tienen enredados, empastados en el sometimiento a ese modelo a cient√≠ficos. No solo cient√≠ficos sueltos sino, en la misma direcci√≥n y con mayor grado de gravedad, pedazos grandes del INTA, de las Universidades de Santa Fe y Rosario y del Conicet, que es un fiel subordinado y obsecuente jugador a favor de darle la raz√≥n a estos intereses, por lo tanto, no quiere tener cient√≠ficos que est√©n diciendo cosas que no le cierran con sus alineamientos.

Hay distintas formas de tirarles munici√≥n, pero el Conicet tiene una muy pesada que tiene que ver con lo laboral porque uno es miembro de la carrera de investigador y cumple con una serie de requisitos, es evaluado peri√≥dicamente, le pagan un sueldo para compensar esa dedicaci√≥n, radicado en el sistema de evaluaciones ya sea por promociones, becarios, subsidios, etc., que les permite ejercer discriminaciones sin ning√ļn empacho. Por ejemplo, le pueden poner a uno que est√° en contra de los transg√©nicos y viene hablando hace a√Īos y tiene cosas hechas al respecto, como evaluador a alguien que trabaja con transg√©nicos y los desarrolla y que p√ļblicamente se ha expresado en un polo diferente. Eso no deber√≠a existir en el sistema de evaluaci√≥n. Es una trampa que el Conicet sabe jugar muy bien.

En el proceso de evaluar a una persona ya sea para darle un becario, un subsidio, promoverlo, es donde ellos juegan y emiten dictámenes y decisiones que pretenden ser disciplinadoras. Negando un becario, una promoción, más allá de los méritos que uno tenga, ellos juegan con ese sistema de evaluación, no al servicio de la ciencia sino del juego político de la institución.

Hay muchos cient√≠ficos que trabajan con Huergo, Trucco, etc. y tienen organizaciones, fundaciones y plata como, por ejemplo, la de Grobocopatel, aunque por detr√°s tambi√©n deben estar las transnacionales. Hay una imbricaci√≥n profunda en los lugares de investigaci√≥n como en Santa Fe y Rosario donde a los institutos privados no se los puede separar de los oficiales porque est√°n involucrados cient√≠ficos del Conicet, no vaya a creer que contra su voluntad. Si miramos la totalidad de la masa de investigadores en el pa√≠s, los que est√°n en este juego es una peque√Īa porci√≥n, pero son muy poderosos porque en general son prestigiosos y sino el mismo Conicet les construye el prestigio a√Īo a a√Īo para que su palabra sea legitimadora.

Hay todo un mecanismo que la industria transnacional y los productores argentinos han explorado con picard√≠a y ellos necesitan para seguir adelante con estos negocios y modelos productivos que cient√≠ficos supuestamente no sospechados de estar mezclados con ning√ļn inter√©s, los legitimen a trav√©s de su expresi√≥n p√ļblica. Hay unos cuantos y cada vez va a haber m√°s porque el proceso de legitimaci√≥n tambi√©n est√° desafiado por el discurso contrario, entonces ah√≠ se va a establecer un debate que va a durar un tiempo hasta que alguno encuentre la manera de saldarlo. No es dif√≠cil hacerlo, el problema es que ellos no debaten, enuncian y dicen ‚Äėel que no est√° con los transg√©nicos est√° entorpeciendo la ciencia‚Äô y eso es una barbaridad, pero como hay mucho cholulismo en los sectores medios argentinos, las palabras de algunas personas est√°n sobrevaluadas, se hacen sentir.

También es un espacio de ida y vuelta. Uno prevé que en el futuro las instituciones tendrán que dar mayor grado de precisión acerca de qué están apoyando, qué es lo que están facilitando, qué están subvencionando. Yo creo que tarde o temprano esto se termina, tardará más o menos, pero se termina, porque es una construcción muy virtual.

Hoy, uno ya está convencido que la tecnología transgénica, más allá de los efectos tóxicos de los agroquímicos, es una tecnología sumamente rudimentaria, que tiene muchos problemas de sustentabilidad biológica, desafíos por solucionar y que no lo van a poder hacer porque no tienen en cuenta determinadas y más modernas hipótesis de cómo funcionan los organismos vivos. Entonces, es una tecnología, no es ciencia.

Si un científico que trabaja en el laboratorio y hace demostraciones científicas dice a un diario que criticar a los transgénicos es una actitud anticientífica está negándose a sí mismo porque uno podría esperar ese tipo de afirmaciones de alguien que no sepa. Es un juego que tiene un alto contenido político.

MH: Se me termin√≥ el programa pero me qued√© con algunas preguntas y Ud. con algunas respuestas cuando estaba por hablar del componente pol√≠tico, por eso lo invito a continuar esta charla el martes que viene.

AC: No hay problema.

Creo que nunca nos terminamos de ir del neoliberalismo de los 90 

Mario Hernandez (MH): Una cortina musical un poco m√°s prolongada de lo habitual porque est√°bamos tratando de comunicarnos con el Dr. Andr√©s Carrasco para completar la entrevista del martes pasado porque no nos alcanz√≥ el tiempo y al Dr. Carrasco le quedaron pendientes respuestas y a m√≠ preguntas. Cuando cortamos la comunicaci√≥n la semana anterior se iba a referir a c√≥mo la pol√≠tica influye sobre la investigaci√≥n cient√≠fica. Por mi parte, como ya se lo he comentado, me estoy desasnando en una tem√°tica sobre la que conozco bastante poco, aunque la difusi√≥n de estos temas me ha valido recibir el premio ‚ÄúLan√≠n de Oro‚ÄĚ a Mejor Programa Ecol√≥gico por ‚ÄúFe de erratas‚ÄĚ en 2012 que se emite en FM La Boca (90.1) los mi√©rcoles de 9:00 a 10:00.

D√≠as pasados, recordando lo que comentaba en nuestra charla anterior, el martes 15, el fil√≥sofo Santiago Kovadloff adul√≥ sin eufemismos la gesti√≥n del ministro de Ciencia y T√©cnica, Lino Bara√Īao, en el programa televisivo de Alfredo Leuco ‚ÄúLe doy la palabra‚ÄĚ. Yo coment√©, confieso que con cierta brutalidad, que Bara√Īao sostiene que se puede tomar un vaso de Round Up y no pasa nada. Con esta introducci√≥n podr√≠amos continuar desarrollando los aspectos pol√≠ticos que influyen en la investigaci√≥n cient√≠fica.

Andr√©s Carrasco (AC): As√≠ es, podr√≠amos empezar por el ejemplo que usted trae. Leuco es un periodista no-oficialista, m√°s bien todo lo contrario, un cr√≠tico y Kovadloff, quien escribe para el empresariado, tambi√©n. Tiene textos muy neoliberales. D√≠as atr√°s se dio a conocer una declaraci√≥n de un grupo empresarial que pide volver al neoliberalismo de los 90. Aunque yo creo que nunca nos fuimos, hay grupos empresarios que desean que la pol√≠tica gubernamental sea mucho m√°s transparente. Le est√°n pidiendo al gobierno que profundice sus rasgos neoliberales y los haga claros.

En ese contexto aparece el elogio de Kovadloff a Lino Bara√Īao que puede estar en un gobierno supuestamente progresista como el actual[2] pero tambi√©n en otro neoliberal extremo. Esto sirve para reflexionar, ¬Ņser√° que esta pol√≠tica es realmente progresista? ¬ŅLa pol√≠tica de Ciencia y T√©cnica (CyT) es progresista? Yo empezar√≠a por ponerlo en duda, primero por el ejemplo que usted me sirve en bandeja y despu√©s podr√≠amos empezar a analizar aspectos de su pol√≠tica y ver c√≥mo el Ministerio de CyT acordona todas sus instituciones y las pone para que sirvan de soporte al sector privado, en particular al agronegocio, la megaminer√≠a contaminante y eventuales negocios que siempre traen dudas porque, en general, mediante la transferencia de tecnolog√≠a ponen a los investigadores en situaci√≥n de generar conocimiento para las grandes transnacionales.

Se lo digo claramente, de hecho el √ļltimo anuncio que se hizo ayer de otorgar una exenci√≥n impositiva a los biodiesel o el de Mar Azul que involucra a la industria pesquera. Como ya terminaron la pol√≠tica de instalar el modelo extractivista en la tierra, ahora van a estudiar el Mar Argentino. Esto no se hace para favorecer a la naci√≥n sino a los grandes negocios. Le pueden poner el color que quieran, pero cuando una pol√≠tica como la tecnol√≥gica est√° atada a los intereses de las grandes empresas deber√≠a ser puesta en debate.

Argentina no ha sabido nacionalizar el financiamiento cient√≠fico 

Hay otros aspectos que anuda el Ministerio de CyT que son menos p√ļblicos, por ejemplo, que no se haya desembarazado de los pr√©stamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para sostener la investigaci√≥n en Argentina. Todos nosotros estamos atados a conseguir financiamiento que viene del BID para poder seguir manteniendo la infraestructura en equipos. Argentina no ha sabido nacionalizar el financiamiento cient√≠fico. O los procesos de asociar nuestra ciencia a monstruos como Alemania a trav√©s del Instituto Max Planck o cosas m√°s grandes como el Laboratorio de Biolog√≠a Molecular. Son proyectos de asociaci√≥n, intercambio, formaci√≥n de recursos humanos que tambi√©n tienen aspectos pol√≠ticos que habr√≠a que discutir porque pueden crear una especie de abrazadera a la decisi√≥n pol√≠tica argentina acerca de c√≥mo conducir sus decisiones pol√≠ticas, qu√© tipo de proyectos y a qui√©n van dirigidos.

Cuando el estado nacional anunci√≥ con bombos y platillos en el 2007 que iba a hacer una sociedad con el Max Planck, edificio de por medio que, por supuesto, lo pagamos todos nosotros, significaba atarnos a las pol√≠ticas del Max Planck que no solo es un instituto de investigaci√≥n, sino aplicada a la industria. Ellos est√°n orgullosos en Alemania, naci√≥ para eso, adem√°s a los alemanes les viene bien pero, ¬Ņpor qu√© tenemos que trabajar nosotros para la industria alemana? Me consta que fue hecho para patentar, para transferir tecnolog√≠a.

MH: Quisiera profundizar esto porque se habla mucho de las empresas, por ejemplo, lo hicimos en nuestra charla anterior sobre Monsanto, pero resulta que han aparecido en distintos Parlamentos de Am√©rica del Sur en 2012, 2013, una cantidad de proyectos de Leyes de Semilla, todos muy parecidos. ¬ŅTiene algo que ver con esto el Ministerio de Agricultura de EE UU?

AC: Yo empezar√≠a por casa. ¬ŅPor qu√© el Ministerio de Agricultura argentino promueve esa tendencia? Lo mismo pasa en Ecuador, en Brasil, en M√©xico, todas las leyes de semillas conducen a formar un marco normativo legal que favorece y cuida los intereses de las empresas, no solo de ganar dinero, vendiendo y cobrando regal√≠as, sino de apropiarse de las semillas, es decir, ellos son los propietarios de las semillas y nosotros usamos las que ellos nos venden. Estamos atados a eso porque en realidad lo que hacen es proteger la propiedad de las empresas que desarrollan esas semillas. Habr√≠a que poner en debate si eso conduce a la soberan√≠a o a un grado de dependencia. Lo llamativo, que usted marca muy bien, es que muchos pa√≠ses latinoamericanos tengan proyectos de ley, en algunos casos peores que el argentino, en la misma direcci√≥n: instalar las semillas transg√©nicas como insumo para la producci√≥n de alimentos para exportar alimentos-mercanc√≠a y asegurar la propiedad de esas semillas, que no haya disputas.

En Argentina hay una situación muy particular porque las patentes no corren en las semillas, por lo menos por ahora. El gobierno le prometió a Monsanto sacar una ley que se parezca a las otras que dice usted.

Yo no puedo dejar de pensar que en realidad los que están conduciendo este tipo de actividades productivas no son los ministerios de Agricultura sino los intereses de las grandes empresas. Obviamente, la Secretaría de Agricultura de EE UU con sus organismos de control, participa de todo esto puesto que Monsanto y otras empresas son americanas. No sería una sorpresa que sus intereses sean defendidos en cada país por los embajadores estadounidenses. De esto hay una larga historia en América Latina.

Eso no me llama la atenci√≥n, el asunto es preguntarse por qu√© los ministerios de Agricultura de nuestros pa√≠ses son obedientes a los intereses de las empresas aunque les impongan a los productores que van a usar semillas por las cuales van a tener que pagar patentes y no las van a poder utilizar de un a√Īo para el otro, el uso propio como lo llaman en el campo, si no pagan esas regal√≠as que las empresas les van a cobrar al productor aunque no les compre las semillas y las produzca √©l para usarlas en la cosecha siguiente.

Adem√°s, aparece la figura de la patente que hasta ahora no se hab√≠a aplicado. Ser√≠a como si alguien recibe a un hambriento y le regala la comida uno, dos, tres, cuatro d√≠as al mes y despu√©s se la empieza a cobrar. Nos acostumbramos durante 20 a√Īos a usar semillas que les permitieron entrar tambi√©n en Bolivia, Paraguay, Brasil, Uruguay, pero las pr√≥ximas deber√≠an tener ese nuevo marco. Deber√≠amos discutir si eso conduce a mayor soberan√≠a o a mayor dependencia.

 

Esta batalla nunca tiene fin 

 

MH: Otro de los temas pol√≠ticos fue cuando hac√≠a referencia a la lucha que se libr√≥ en C√≥rdoba contra Monsanto y all√≠ ahora hay en debate una nueva Ley de Ambiente.

AC: Esa es la carta que debe haber sacado Monsanto a las autoridades para modificar la ley actual y poder instalarse. Evidentemente, con la ley bastante deficiente que tienen hoy d√≠a no es suficiente para que Monsanto pueda instalarse en C√≥rdoba. Esa es una t√©cnica que viene de los 90: desarmar los marcos normativos que impiden o ponen corralitos a las grandes empresas. Esa ha sido la tarea del neoliberalismo en los 90 para que suceda la presi√≥n de las grandes empresas extractivistas como pasa hoy en Am√©rica Latina, tanto con el petr√≥leo como minerales de todo tipo, alimentos, etc. Cuando Menem destru√≠a la Junta Nacional de Granos ten√≠a un objetivo. Si hoy la tuvi√©ramos funcionando como en aquel momento tendr√≠amos herramientas desde el Estado que har√≠an dif√≠cil el desbloqueo. Hoy hablaba con un especialista que reconoc√≠a que habr√≠a que crear una Junta de Granos, pero no es f√°cil hacerlo en medio de un estado de conflicto. Estas construcciones necesitan un apoyo pol√≠tico muy serio para que el rebote de una medida as√≠ no le haga un agujero debajo de la l√≠nea de flotaci√≥n del propio barco. Cuando se fund√≥ la Junta Nacional de Granos en la √©poca del primer peronismo hab√≠a mayor acumulaci√≥n pol√≠tica en el gobierno. No obstante, parecer√≠a ser que ahora es el momento para recuperar esa instituci√≥n que fue desmontada.

Como no es suficiente tienen que ir agregando otras medidas de desmonte de instituciones regulatorias. Ahora hay que cambiar la Ley de Semilla que es mala pero suficientemente restrictiva como para que a las empresas no les convenga, necesitan una m√°s flexible.

Esto tambi√©n nos ense√Īa otra cosa: esta batalla nunca tiene fin porque hoy van a querer cambiar la ley en algunos aspectos y si lo logran dentro de algunos a√Īos, por alguna situaci√≥n nueva, esa misma ley les va a dificultar un nuevo desarrollo productivo y van a pretender cambiarla nuevamente y la van a escribir ellos para que nadie les meta una coma de m√°s.

Eso es p√©rdida de autonom√≠a porque siguen desmontando y, cuando doblegan a las instituciones para que hagan determinadas cosas, tambi√©n est√°n haciendo lo mismo. Cuando habl√°bamos de los investigadores vinculados a estos desarrollos tecnol√≥gicos crean un estado de condicionamiento. ¬ŅC√≥mo se vuelve de eso? Es como desmontar una ley, porque si uno meti√≥ una quinta columna de un sistema de producci√≥n cient√≠fica, despu√©s c√≥mo la saca y adem√°s con esta noticia que la oposici√≥n, que supuestamente quiere ganar las elecciones en 2015, est√° alabando a Lino Bara√Īao[3], lo cual es una p√©sima noticia, porque quiere decir que est√° haciendo ‚Äúbien‚ÄĚ las cosas y se juega a perdurar, lo cual va a ser catastr√≥fico porque si ahora es malo, en manos de esta otra tendencia se va a desatar. Hay que recordar que el ministro es un hombre de izquierda y progresista. As√≠ lo declar√≥ toda su vida, que viene de la izquierda socialista. Parece un chiste de mal gusto.

MH: Lo entendimos perfectamente. Le agradezco mucho haber podido completar la entrevista del martes pasado.

AC: Cuando quiera o necesite ac√° me encuentra. Un abrazo.

[1] En 2012, Monsanto anunci√≥ la construcci√≥n de la mayor planta de semillas de ma√≠z transg√©nico de Am√©rica Latina, que iba a funcionar en Malvinas Argentinas. Sin embargo, la resistencia de la comunidad, liderada por la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida, logr√≥ frenar este proyecto.

[2] Se refiere al segundo mandato de Cristina Kirchner (2011-15).

[3] Fue Ministro de Ciencia, Tecnolog√≠a e Innovaci√≥n Productiva de la Naci√≥n Argentina entre 2007 y 2018, en las dos administraciones de Cristina Kirchner y en la de Mauricio Macri.




Fuente: Argentina.indymedia.org