February 22, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
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La guerrillera Zinarin (Selma Do臒an) escribi贸 su diario en forma de cartas a su amiga y compa帽era Melsa. Para leer la primera parte, click aqu铆.

11 de febrero de 1997

Aqu铆 est谩 el batall贸n de 脟iyaye Sipi (una regi贸n del Kurdist谩n) y aqu铆 est谩 la unidad de mujeres鈥 Despu茅s de 26 horas de marcha con nieve, fr铆o y viento hemos llegado a nuestro lugar. Llevo m谩s de cuatro a帽os en el Partido y casi un a帽o y medio en la guerrilla. Pero es evidente que no he vivido realmente hasta ahora. Veo que reci茅n ahora estoy dando un paso hacia la guerrilla y que reci茅n ahora comprendo sus bellezas, que est谩n 铆ntimamente ligadas a las dificultades. La guerrilla de lujo ha terminado. Es valioso vivir la verdadera vida guerrillera.

Ayer, en el camino, fuimos a las aldeas y vimos gente con caras amables y miradas asustadas, que obviamente eran pobres y ten铆an la espalda doblada. Estaban claramente llenos de miedo. Se sent铆an obligados a alabarnos y a denunciar al KDP (Partido Democr谩tico de Kurdist谩n): era lo primero que hac铆an al vernos. Como si lo hubieran aprendido de memoria.

La realidad de nuestro pueblo es muy extra帽a. 驴Cu谩ntas razones encontramos para no ser nosotros mismos, y cu谩nto nos obligan a hacerlo? Esta gente nos quiere y en circunstancias normales ser铆amos su 煤nico l铆der a petici贸n suya. Pero debido a la presi贸n interna y externa todo lo relacionado con ellos se volvi贸 muy artificial. Tenemos dudas sobre si debemos creer en su amor o no. Nos dieron algunos d谩tiles y pan, y nos los comimos por el camino. Ese fue uno de los mejores momentos con los guerrilleros. Uno de los momentos en los que entiendo para qu茅 vivo, d贸nde y c贸mo.

Caminamos un poco. Frente a nosotros hab铆a un bosque de gruesos robles del que o铆mos animados cantos. Era la primera vez que o铆a esos cantos en las monta帽as. Pensaba que un lugar de tanta belleza s贸lo exist铆a en las pinturas. Cuanto m谩s nos acerc谩bamos, m谩s fuertes eran las voces. Una veintena de ni帽os de diferentes edades se agarraban de la mano y bailaban Halay. Es un d铆a de fiesta. Cuando nos vieron, se animaron a煤n m谩s y todos juntos cantaron: 鈥淟e sivaro, hey lele, hey lolo鈥.

Despu茅s nos recibieron calurosamente y nos felicitaron por la fiesta. Uno de ellos nos ofreci贸 cigarrillos y la verdad es que quise aceptar. Fue un momento en el que me hubiera gustado fumar un cigarrillo, pero no lo acept茅. Un ni帽o de entre cuatro y cinco a帽os con unos ojos enormes me observaba con gran inter茅s. Le pregunt茅 su nombre, pero otro con ojos brillantes me dijo 鈥淪e llama Hejar鈥. Le regal茅 a Hejar una peque帽a foto del presidente. Estaba contento y avergonzado. Los ni帽os hab铆an atado un gran columpio a uno de los robles y me invitaron a columpiarme. Estaba atrapado entre el ni帽o que llevaba dentro y el adulto que deb铆a ser. Tras unos segundos de indecisi贸n, calm茅 al ni帽o que llevaba dentro y que quer铆a columpiarse, di prioridad a la edad adulta y me desped铆 de los ni帽os. Durante una hora m谩s se pudo seguir oyendo c贸mo se mec铆a y cantaba. Me arrepent铆 mil veces de no haberme mecido鈥

Luego nos unimos al batall贸n. Nuestra vida, la forma en que vivimos, la zona en la que vivimos y algunos de los acontecimientos aqu铆 no son muy agradables, compa帽era, al menos a menudo no lo son. Los m茅todos en esta lucha, que llamamos lucha de clases, cambian la vida de tal manera que no la reconoces. La duplicidad, los chismes y las personalidades intrigantes se forman y se convierten en el m茅todo, en lugar del cultivo de la cultura partidista, o al menos eso es lo que se intenta. Ya el primer d铆a de mi llegada, incluso cuando me enviaron por primera vez, algunas cosas me preocupaban. Cuando el presidente me nombr贸 responsable de YAJK en esta regi贸n, me dijo que tambi茅n deb铆a ser activa en las dem谩s zonas y no limitarme. A pesar de saberlo, me expulsaron del consejo de administraci贸n general y s贸lo me pusieron al frente de un grupo en Ciyaye Sipi, que en realidad es un departamento pero est谩 organizado como una compa帽铆a. Incluso se negaron a admitirme en las asambleas regionales por razones de simulaci贸n. En realidad, la compa帽铆a femenina est谩 formada por mujeres que no hab铆an sido desplegadas en unidades de guerra antes, un total de 30 amigas. Eso no es un problema para m铆, de hecho es un mejor punto de partida. Pero creo que puedo transmitir mis tres a帽os de formaci贸n y las grandes asambleas del partido a las que he asistido a un c铆rculo m谩s amplio, y eso es tambi茅n lo que esperan el partido y el presidente. 驴C贸mo me explico esto? Hay que tratar de entenderlo pol铆ticamente. As铆 es la lucha de clases. Hay razones para que esto sea as铆. Tengo que aclararlo m谩s y quiz谩s te escriba con la raz贸n m谩s adelante.

Dos d铆as despu茅s de mi llegada aqu铆, me vi en la necesidad de intervenir en algunos aspectos de la vida general; eso fue s贸lo una cosa. Pero durante mi ausencia, molest贸 mucho al comandante a cargo del batall贸n. Decisiones con las que hab铆a estado t谩citamente de acuerdo durante la reuni贸n, luego, al transmitirlas a sus amigos varones, las present贸 como si hubiera estado en contra de ellas y que yo hab铆a dejado que el comandante de un batall贸n se desbocara. Me qued茅 asombrada, pero tambi茅n me dirig铆 a 茅l al respecto. Le dije indirectamente que su comportamiento era enga帽oso; 茅l lo entendi贸. Por la ma帽ana su comportamiento hab铆a cambiado.

Tenemos un amigo interesante aqu铆, se llama Bedir: 鈥溌縌u茅 cuestiones espec铆ficas deben tener las mujeres que mantienen un secreto a los hombres y tratan de resolver entre ellas?鈥. Este curioso amigo me observa de forma extra帽a. Probablemente quiere saber qu茅 ser谩 de m铆. Tambi茅n es muy cuidadoso con el YAJK y tiene serios temores. Incluso antes de comenzar el trabajo, me advirti贸 con urgencia, casi amenazante: 鈥淭en cuidado鈥. Probablemente tendr茅 alg煤n problema con este amigo comandante.

Es un mal presentimiento, lo s茅, y tambi茅n s茅 que hay que superarlo, de lo contrario acabar谩 mal. Pero me siento extra帽a en este lugar. Mi coraz贸n quiere ser un p谩jaro y volar a Zagros. A Xanxurke y a veces sobre las monta帽as m谩s poderosas hasta Dersim y Munzur. Mi coraz贸n llora como un hu茅rfano, mi amor.

Un saludo de tu parte

Que la primavera llegue en las alas de los p谩jaros

En la cima de lo sangriento

Y la heroica lucha

Que la roja sangre derramada

Germine una rosa

Que entonces se llame 鈥渆speranza鈥.

Bajo la noche oscura

el sol debe huir a la tierra

orde帽ar la esperanza de las ubres

para darla a las ra铆ces

17 de febrero de 1997

Si te contara ahora la confusi贸n de mis sentimientos, mi querida amiga, no podr铆as reconocer la ira, ni la desesperanza, ni la tristeza, ni el odio, ni el anhelo, ni nada m谩s. Porque todos los sentimientos se funden en el odio en un solo sentimiento. Perseverancia, venganza y resoluci贸n. 隆S铆! No tengo fuerzas para contar mis sentimientos, pero puedo contar mis propias observaciones. C贸mo el hombre y la mujer esclavizada, que es su disfraz, son cada vez m谩s feos. C贸mo se vuelven repugnantes. Me dan asco. Si supieras el asco que me dan estos hombres asquerosos, toscos y vac铆os. Mi odio hacia las mujeres colaboradoras que son la 煤nica raz贸n de ser de estos hombres es a煤n m谩s fuerte.

Hoy estaban como si hubieran ganado una victoria. Cuando nuestro amigo Metin recibi贸 la noticia de que los informes de trabajo ser铆an separados por compa帽铆as, nos llam贸 y dijo que los informes deb铆an ser entregados individualmente. Por supuesto, no vi su planteamiento alejado de la actitud masculina general, de los planteamientos patriarcales. Pero hay que decir que nuestros queridos amigos aprovecharon muy bien esta oportunidad. Luego, en la radio, le dijeron a su amigo Metin que yo creaba diferencias entre hombres y mujeres en el grupo y que, por lo tanto, imped铆a la unidad. A los ojos de las mujeres lo negar铆a todo, yo misma negar铆a el trabajo que tengo delante y, en opini贸n de otros amigos comandantes, intervendr铆a inmediatamente sin escuchar a los dem谩s y utilizar铆a m茅todos equivocados al hacerlo. Despu茅s, por supuesto, recit贸 todos los dichos cl谩sicos conocidos. No habr铆a diferencia entre el hombre y la mujer. No habr铆a demasiadas peculiaridades, s贸lo la ubicaci贸n del lugar ser铆a espec铆fica, pero la vida ser铆a la misma. Por lo tanto, los informes sobre el trabajo no deber铆an darse por separado, sino juntos, y as铆 sucesivamente. Nuestros amigos varones se mostraron despu茅s con un humor ganador. Nuestra amiga colaboradora observ贸 las reacciones con mucha atenci贸n; ella tambi茅n asumi贸 que hab铆a ganado el primer asalto, y todos pensaron que yo reaccionar铆a emocionalmente con fuerza. Pero reprim铆 mi ira y actu茅 de forma muy controlada. No quiero que me consideren una mujer d茅bil, porque no lo soy. Tengo problemas con la elecci贸n y la aplicaci贸n de los m茅todos, pero he aceptado esta lucha. No voy a capitular; mi estimado presidente me da fuerzas. No me importa lo que me digan, s茅 que mi presidente estar谩 conmigo en mi lucha por la libertad mientras invierta en ella. Estoy convencida de que al final ganar谩 la mujer que se libere. Este acontecimiento ha alimentado a煤n m谩s mi pasi贸n. Lo har茅, incluso si me hago una mordida, mis esfuerzos estar谩n dirigidos a ser un aliento libre para todas las mujeres, sin quejarse y sin llorar. Nadie, ni un hombre asqueroso ni una mujer esclavizada y colaboradora, lograr谩 detenerme.

20 de febrero de 1997

Esta fase me est谩 causando dificultades, y me causar谩 a煤n m谩s dificultades. Pero no dejar茅 que me hunda. Los asquerosos e insatisfechos complejos del hombre, el atraso y la esclavitud de la mujer por un lado, y mis enso帽aciones por otro, mi insuficiente concentraci贸n y la superficialidad en el desarrollo de los sentimientos y pensamientos me causar谩n muchas dificultades. No sucumbir茅 ante el hombre, la mujer o yo misma. Aunque estoy muy deprimida e inquieta por dentro, siento que mis problemas de larga duraci贸n se dirigen hacia la luz, hacia la salida, y que habr谩 una explosi贸n. O bien aceptar茅 mi propio atraso o el de los dem谩s, lo que significar铆a un fracaso ante la historia, ante el presidente y todos mis compa帽eros, ante todos los valores y bellezas compartidos. O saldr茅 muy fortalecida de esta situaci贸n. Me doy cuenta de que estoy abordando la construcci贸n del partido con pensamientos agudos. Siento la necesidad de una revoluci贸n y de una nueva vida, y estoy convencida de que este es el camino para llegar a ser un partido. Me averg眉enzo de la pereza de mis pensamientos y sentimientos. Por primera vez se consolida la idea de ganar y construir el partido.

Condeno mis sentimientos fugaces en el horizonte del levantamiento. Porque veo que mis fluctuaciones de sentimientos son muy ego铆stas, que se comen mis sentimientos, mi mente, mis pensamientos, mi creatividad y mi tiempo como un monstruo (鈥) S铆, me rebel茅 contra mis sentimientos y sue帽os fugaces. Me doy cuenta de que para vencer al mundo exterior, primero debo vencerme a m铆 misma. La ira sobre m铆 misma, la ira contra todo lo que nos contradice, me lleva a m铆 misma (鈥) Siento la luz despu茅s de la fase dolorosa. Melsa, una persona no puede vivir sin luz. La oscuridad me hace querer buscar la luz como una loca hasta la muerte. Morir茅 o abrazar茅 la 煤nica luz, la revoluci贸n, Melsa.

FUENTE: Komun Academy / Rojava Azadi Madrid / Edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org