January 19, 2022
De parte de Nodo50
219 puntos de vista

Pr贸logo.

Tal d铆a como hoy de hace tres a帽os, deten铆an a mi hijo y a otros cinco j贸venes m谩s.

Las familias ya hemos expuesto el caso desde diversas perspectivas. Hemos recibido multitud de apoyos, incluido en el medio en el que escribo. Eso nos permite seguir adelante, de lo contrario, sin vuestro apoyo, caer铆amos en un vac铆o muy dif铆cil de explicar. Que nos apoyen no evitar谩 que nuestros hijos acaben en la c谩rcel, pero nos permite so帽ar en un mundo en el que los hijos de otras no vayan a la c谩rcel por defender sus ideas. Un mundo en el que no valga todo para criminalizar la protesta. Cuando nos apoyan las personas de a pie, cuando ves que empatizan con tu lucha y sufren a cada palo que nos dan en este proceso, cuando nos contagiamos los ojos llorosos en Bruselas, en los recitales, en el congreso, ellas y ellos saben qui茅nes son, para qu茅 nombrarlos. Y la disposici贸n a que nuestras palabras se puedan leer, tambi茅n es importante. Lo 煤nico que cala en otros diarios 鈥 que no se ponen en contacto ni con los condenados ni con las familias – y en algunas 鈥済randes鈥 familias de Espa帽a 鈥 que directamente no nos quieren en Espa帽a por rojos -, es que fueron all铆 a manifestarse y no necesitan nada m谩s para privarles siete a帽os de libertad. Por desgracia, este argumento es el que pesa o leemos entre l铆neas en las decisiones judiciales.

Intentar茅 relatar el d铆a a d铆a de un padre que vive pendiente de que no se lleven preso a su hijo. Lo har茅 en primera persona. Para que entiendan que detr谩s de cada injusticia hay una familia que lo vive as铆, en primera persona鈥 del plural porque nos afecta a todas. Intentar茅 explicar como se vive esperando que el Estado, el que debe garantizar la libertad y la justicia para mi hijo, entre a patadas en mi est贸mago y rapte, por el tiempo que les plazca, a mi 煤nico hijo. Ya os lo adelanto, se vive mal, con ansiol铆ticos y visitas al psic贸logo.

D铆a 1.

El 17 de enero de 2019, recib铆 una llamada de la madre de Javitxu. Yo vivo en Madrid y hab铆a visto en la prensa local que, tras la manifestaci贸n contra el fascismo organizada con motivo de la visita de VOX a Zaragoza, se hab铆an realizado altercados y posteriores detenciones. Ya pens茅 entonces, 鈥渜u茅 oportuno punto de vista de la noticia鈥. He estado en lucha toda mi vida, siempre he cre铆do que es la 煤nica manera de frenar los desprop贸sitos de un sistema que hace sufrir al m谩s pobre. As铆 lo viv铆 de ni帽o, en un pa铆s lleno de paro, donde los caciques segu铆an haci茅ndose m谩s ricos, y como eso no les bastaba, terminaban despreciando a los m谩s pobres y perpetuando el estigma de 鈥渆l que no trabaja es porque no quiere鈥. Eso dec铆a mi padre despu茅s de ser un parado de larga duraci贸n y despu茅s de ver c贸mo su familia pasaba fr铆o y viv铆a de la generosidad de otros. Eso lo dec铆a porque ya ten铆a un trabajo, de camionero, deslom谩ndose y trucando el disco del tac贸grafo para dar m谩s beneficios a la empresa, pero que no le permit铆a dormir. Un trabajo que adelant贸 su muerte por infarto. Yo me jur茅 que luchar铆a contra ese odio que nos tienen. S铆, los ni帽atos ricos nos odian. Representamos esa humanidad que les falta y tanto profesan en las iglesias con sus limosnas. Representamos que ellos son ratas enjoyadas para disimular la podredumbre que llevan encima. Y eso es VOX, el partido de los ricos que viste a las ratas de Armani. Los ni帽atos que no han trabajado en la vida, dici茅ndole al pueblo, a las currelas, como otros ya le dijeron a mi padre en tiempos de la dictadura, que ellos tienen la soluci贸n. Alzar una bandera por encima de la humanidad. El 鈥淭odo por la patria鈥 es una cantinela para los pobres. Ellos, de apellidos compuestos, de ascendencias for谩neas, de inversiones en el extranjero, de explotaci贸n del ciudadano medio espa帽ol y de dep贸sitos en para铆sos fiscales, te jalean 鈥減or la patria鈥. Cada obrero que les vot贸, es un silencio m谩s que se han asegurado, un ser d贸cil m谩s que se ganan para su causa – el silencio y la docilidad suponen adiestramiento. Por eso, un pobre como mi padre, un d铆a lamenta su mala suerte y al d铆a siguiente sigue el cat谩logo de sinsentidos que repite el obrero que se siente agradecido por tener un trabajo. Cre铆 necesario este antecedente, para que entiendan por lo que lucho, por lo que eduqu茅 a mi hijo. Por lo que su madre y yo educamos a nuestro hijo. Ambos creemos que el mundo tiene que dirigirlo la justicia social. Y este pre谩mbulo lo encuadro en la 煤ltima visita que me hizo mi hijo, hace unas semanas. Pas贸 unos d铆as conmigo, en Madrid. Le gust贸 mucho Vallekas. Cuando lleg贸 la hora, me desped铆 de 茅l, poni茅ndome de puntillas 鈥 es muy alto 鈥 y le bes茅. 脡l me envolvi贸 en sus brazos. Le dije. 鈥淭odo saldr谩 bien, hijo.鈥 Me contest贸. 鈥淓so espero鈥 si no hubierais educado a un hijo con conciencia鈥︹ Sonre铆a. Es lo que hacemos cada vez que sale el tema, intentamos quitarle el hierro candente que tiene, y nos miramos y nos queremos con los ojos y sonre铆mos. Que no se os olvide sonre铆r. Ellos no ganan esa partida. Ellos no nos ganar谩n jam谩s en el amor a nuestros hijos conscientes. Todas las instancias de la democracia, las tienen salpicadas con su odio, pero nuestros ojos no鈥 隆qu茅 se jodan, mis ojos no les pertenecen!

Ese d铆a, el d铆a uno, el primero de este diario, mi hijo estaba en lucha, gritando y rebel谩ndose contra un mensaje de odio de los herederos de la dictadura franquista. Y yo no lo sab铆a. S贸lo le铆a el relato interesado del Heraldo de Arag贸n, peri贸dico que calla ante los casos de abusos de la iglesia, pero cuyos periodistas afilan sus palabras ante cualquier ordenanza que, la c煤pula de dios en la tierra, ordena. Si dicen 鈥溌 por ellos!鈥, pues a por ellos que van.

Pasaban las nueve de la noche cuando recib铆 la llamada. Pili, la madre de Javitxu, me avisaba de que hab铆an visto como le deten铆an y se lo llevaban esposado. 驴Esposado? 驴Mi hijo? No. Y no es la defensa a ultranza de unos padres que no van a ver m谩s all谩 porque ese individuo es su hijo. Cualquiera que le escuche hablar, sepa de sus acciones y aficiones, s贸lo con sentarse a su lado en el tranv铆a y acompase la respiraci贸n a la suya, sabe que es una bella persona. Un joven comprometido con el amor y la paz, con la justicia y con la lucha en favor de la inclusi贸n social. Vale, igual lo de la respiraci贸n acompasada en el tranv铆a es un exceso metaf贸rico, y acepto que ah铆 se me acuse de 鈥減adre鈥. Y es que lo soy. Pero tambi茅n soy hombre en una sociedad machista, blanco occidental en una sociedad racista y xen贸foba, y estoy orgullosos de que mi hijo conozca sus privilegios y ayude a encontrar soluciones a los que no los tienen. No vale con escudarse en tus miserias para atacar la de los dem谩s. Ni con la c贸modo equidistancia de ver el problema y no hacer nada para cambiarlo. Mi hijo es antifascista igual que su padre, porque creemos en la defensa de los que est谩n siendo desfavorecidos y en empujar a los que no nos dejan tener puesta la calefacci贸n cuando estamos a -3潞. Es as铆 como se consiguen cambiar las cosas, y no culpando de todo al que menos tiene, al que est谩 por debajo, al que le puedes gritar porque tu autoridad es un exiguo privilegio que se resume en una bandera y una nacionalidad marcada en tu DNI.

Por todo esto, cuando mi hijo fue detenido me indign茅 con todo el mundo. 驴Mi hijo? No. Sent铆 una gran confusi贸n, un torrente de sangre viajaba a gran velocidad por mi cuerpo y me termin贸 golpeando la cabeza 鈥 y empec茅 a llamar a distintas comisar铆as de Zaragoza por si pod铆an decirme d贸nde estaban. Ten铆a miedo. Un miedo fundado. Seg煤n segu铆a leyendo noticias, sacando el sesgo de dios del Heraldo Negro de Arag贸n y el sesgo de la docilidad de El Peri贸dico de lo Que Sea, les estaban sentenciando ya. 鈥溌ncha es Castilla!鈥, la manifestaci贸n es contra el partido de los ricos. 鈥溌 por ellos!鈥.

Mi hijo estaba preso. Mi hijo estaba incomunicado. No se le permiti贸 el derecho a su llamada 煤nica. Bueno, hizo una, pero no pudo comunicarse y no se le dej贸 hacer m谩s llamadas. A m铆 hijo se le intimid贸 en dependencias policiales. A mi hijo, unos ni帽atos con porra, pistola y placa, todo ello patrocinado por el Estado espa帽ol, se le acus贸 sin pruebas, rellenaron un atestado horas despu茅s de los hechos por los que se les acusa y en el juicio entraron en grandes contradicciones. S贸lo con esto, en otro pa铆s mi hijo estar铆a absuelto, y la polic铆a investigada. Claro, en otros pa铆ses no hubo una dictadura militar durante cuarenta a帽os y en otros pa铆ses sus polic铆as y jueces responden ante la opini贸n p煤blica y organismos de control鈥. pero el tema de los jueces est谩 enmarcado en otro d铆a de este diario.

El d铆a 1 termin贸 cuando a la ma帽ana siguiente lo soltaron. No dorm铆. Ni yo, ni su madre, ni su abuela, ni su t铆o, ni los amigos y amigas, nos tuvieron en vilo. Cuando me llam贸, hablamos. Con preocupaci贸n. Me cont贸 que los polic铆as paseaban sus porras por las puertas del calabozo y les apagaban las luces y gritaban de puertas afuera. 鈥溌縏e han tocado?鈥 Le pregunt茅. 鈥淣o, pap谩, eso no.鈥 鈥溌縃as hecho algo de lo que te acusan?鈥 鈥淣o, s贸lo fui a la manifestaci贸n. La polic铆a se volvi贸 como loca y empez贸 a gritarnos que nos fu茅ramos de all铆鈥 y nos 铆bamos de all铆. Si 茅ramos cuatro gatos鈥 pero entonces empezaron a pegar鈥 pegaban muy fuerte a todo el mundo y nadie estaba haciendo nada malo鈥︹ Y aqu铆 lo dejo. Porque se me desborda el pensamiento y entonces s贸lo escribir铆a con rabia, y como soy de izquierdas, cualquier cosa que dijera valdr铆a para que me condenaran. Siendo mi inquina de otra guisa podr铆a mandar balas, o querer matar a 28 millones de espa帽oles o sabotear charlas en el congreso. As铆 que no dir茅 lo que pienso de esos polic铆as que custodiaron a mi hijo y que est谩n muy lejos de representar el cometido por el tienen ese privilegio. Es f谩cil intimidar a unos chavales en comisar铆a. Supongo que es m谩s dif铆cil responder ante los que tienen m谩s poder, digo, tener la valent铆a de saberse contra un poder mayor y tener que hacer tu trabajo. Silencio y docilidad. 鈥淟os esclavos de la casa鈥, que dec铆a Malcolm X. Yo les llamo, mayordomos.

Ese d铆a 17 de enero, de hace tres a帽os, cometieron la injusticia m谩s grande del mundo. Despu茅s seguir铆a la sinraz贸n hasta la condena que tenemos hoy. Desde esa noche, duermo y vivo como si tuviera miedo a un monstruo invisible, a un raptor que, en cualquier momento, puede llevarse a mi hijo porque se lo permiten, no las fuerzas oscuras, las otras, las que me juraron que estaban para protegerme. Quieren meter en la c谩rcel a los valientes que quieren un mundo mejor, porque ellos son los cobardes d贸ciles silenciosos que necesita como c贸mplice necesario un sistema fascista.

Fin del d铆a uno de 鈥淒iario de un padre antifascista鈥.




Fuente: Arainfo.org