April 22, 2021
De parte de Nodo50
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Querido General de Ej茅rcito Ra煤l Castro Ruz, l铆der de la Revoluci贸n Cubana;

Queridos compa帽eros de la generaci贸n hist贸rica del proceso revolucionario y fundadores del Partido Comunista de Cuba;

Miembros del Bur贸 Pol铆tico y del Secretariado del Comit茅 Central del Partido Comunista de Cuba;

Miembros del Comit茅 Central del Partido Comunista de Cuba;

Delegadas y delegados;

Compa帽eras y compa帽eros:

El Octavo Congreso concluye y no dudo en calificarlo como hist贸rico. Es un hecho.

Al margen de nuestras emociones y sentimientos por la historia viva y el liderazgo invicto de los que hoy traspasan responsabilidades y obra a nuestra generaci贸n, hay una trascendencia imposible de soslayar:

La Generaci贸n del Centenario del Ap贸stol, guiada por Fidel y Ra煤l a lo largo de m谩s de seis intensas d茅cadas, puede declarar hoy, con dignidad y orgullo, que la Revoluci贸n Socialista que hicieron a solo 90 millas del poderoso imperio, est谩 viva, actuante y firme, en medio del vendaval que estremece a un mundo m谩s desigual e injusto, despu茅s del derrumbe del sistema socialista mundial.

Y esa generaci贸n puede decir mucho m谩s. Puede afirmar que la Revoluci贸n no termina con ella, porque logr贸 formar nuevas generaciones igualmente comprometidas con los ideales de justicia social que tanta sangre ha costado, de los mejores hijos de la naci贸n cubana.

Lo que recibimos hoy no son cargos y tareas. No es solo la conducci贸n de un pa铆s. Lo que tenemos delante, desafi谩ndonos continuamente, es una obra heroica, descomunal.

Es el osado alzamiento de C茅spedes, es la verg眉enza imbatible de Agramonte, es la digna intransigencia de Maceo, es la astucia impresionante de G贸mez, es el empuje libertario de los cimarrones, es la pasi贸n de los poetas de la guerra, es la fiereza de Mariana en la manigua y es la luz inspiradora de Mart铆.

Es la fundadora juventud de Mella, los versos tremendos de Villena, el antimperialismo radical de Guiteras, la entrega absoluta de la Generaci贸n del Centenario, Hayd茅e y Melba tras los barrotes, Vilma desafiando a los represores, Celia organizando la Comandancia de la Sierra, las madres cubanas enfrentando a la dictadura que asesinaba a sus hijos; el pelot贸n femenino de la Sierra, la fidelidad sin l铆mites de Camilo, el legado universal del Che, el liderazgo profundo y creador de Fidel, la Continuidad sostenida por Ra煤l.

Es la Gran Rebeli贸n, la clandestinidad, los frentes guerrilleros, la Contraofensiva estrat茅gica, la invasi贸n a Occidente, las batallas decisivas, la entrada triunfal a La Habana, la Reforma Agraria, la Alfabetizaci贸n, la lucha contra bandidos, las milicias, la Victoria de Gir贸n, la Crisis de Octubre, la colaboraci贸n internacionalista en 脕frica, Asia y Am茅rica Latina, la guerrilla del Che, hasta la sangre por Vietnam, por Angola, por Etiop铆a, por Nicaragua, las brigadas m茅dicas, Eli谩n Gonz谩lez, Los Cinco, la ELAM, la Operaci贸n Milagro, el ALBA, el contingente Henry Reeve, la Ciencia, la Medicina, la Cultura, el deporte de alto rendimiento, las Universidades, y la solidaridad humana refundada en esta tierra.

Lo que nos une es tanto, que la lista estar谩 siempre incompleta, pero puede dar idea del gran monumento que el pueblo cubano ha levantado en m谩s de 150 a帽os de lucha.

Esa historia se puede resumir en dos palabras: Pueblo y Unidad, que es decir Partido. Porque el Partido Comunista de Cuba, que nunca ha sido un partido electoral, no naci贸 de la fractura. Naci贸 de la Unidad de todas las fuerzas pol铆ticas con ideales profundamente humanistas que se hab铆an fogueado en la lucha por cambiar a un pa铆s desigual e injusto, dependiente de una potencia extranjera y bajo el yugo de una tiran铆a militar sangrienta.

Hoy decimos Somos Cuba, Cuba Viva y suena sencillo y f谩cil, pero qu茅 dif铆cil ha sido alcanzar y mantener la soberan铆a y la independencia, en medio del cerco m谩s feroz.

La generaci贸n hist贸rica, consciente de su rol en esa creaci贸n heroica que es cada d铆a de la Revoluci贸n Cubana frente a la multidimensional guerra permanente que le hace su m谩s cercano vecino, trabaj贸 siempre en la formaci贸n de las nuevas generaciones y ha facilitado el paulatino traspaso de las principales responsabilidades de direcci贸n.

Gracias a esa paciente labor de a帽os, hoy se verifica aqu铆 un hito en nuestra historia pol铆tica, que define al Octavo Congreso como el Congreso de la Continuidad. Y el principal abanderado de ese proceso ha sido el compa帽ero General de Ej茅rcito Ra煤l Castro Ruz (Aplausos).

Cuando asum铆 como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en el a帽o 2018, quise expresar en mi discurso los sentimientos de muchos de nosotros y reconocer su labor al frente de la Revoluci贸n y el Partido.

Con su proverbial modestia, me pidi贸 suprimir algunas de las palabras que sobre 茅l dese茅 exponer entonces. Hoy, abusando de la responsabilidad que asumo al frente del Partido y con m谩s conocimiento de causa, debido a nuestra entra帽able compenetraci贸n en el abordaje de los temas y tareas estrat茅gicas del pa铆s, al vivir en primera persona el modo en que ha conducido nuestra preparaci贸n, quiero decir, para hacer justicia hist贸rica, lo que en aquel momento escrib铆 y por disciplina call茅.

El compa帽ero Ra煤l, quien ha preparado, conducido, liderado este proceso de continuidad generacional con tenacidad, sin apego a cargos y responsabilidades, con elevado sentido del deber y del momento hist贸rico, con serenidad, madurez, confianza, firmeza revolucionaria, con altruismo y modestia, por m茅rito propio, por legitimidad y porque Cuba lo necesita, ser谩 consultado sobre las decisiones estrat茅gicas de mayor peso para el destino de la naci贸n (Aplausos). Estar谩 siempre presente, bien al tanto de todo, combatiendo con energ铆a, aportando ideas y prop贸sitos a la causa revolucionaria, a trav茅s de sus consejos, su orientaci贸n y su alerta ante cualquier error o deficiencia, presto a enfrentar al imperialismo como el primero con su fusil en la vanguardia del combate.

El General de Ej茅rcito continuar谩 presente porque es un referente para cualquier comunista y revolucionario cubano. Ra煤l, como cari帽osamente le llama nuestro pueblo, es el mejor disc铆pulo de Fidel, pero tambi茅n ha aportado innumerables valores a la 茅tica revolucionaria, a la labor partidista y al perfeccionamiento del gobierno.

La obra emprendida bajo su liderazgo al frente del pa铆s en la 煤ltima d茅cada es colosal. Su legado de resistencia ante las amenazas y agresiones y en la b煤squeda del perfeccionamiento de nuestra sociedad es paradigm谩tico.

Asumi贸 la direcci贸n del pa铆s en una dif铆cil coyuntura econ贸mica y social. En su dimensi贸n de estadista, forjando consenso ha encabezado, impulsado y estimulado profundos y necesarios cambios estructurales y conceptuales como parte del proceso de perfeccionamiento y actualizaci贸n del modelo econ贸mico y social cubano.

Ra煤l fue capaz de lograr la renegociaci贸n de una enorme deuda defendiendo con honestidad y respeto la palabra empe帽ada y el principio de que la naci贸n honrar铆a sus compromisos con los acreedores, lo cual fortaleci贸 la confianza hacia Cuba.

Con sabidur铆a condujo el debate que culmin贸 en una trascendental actualizaci贸n de la Ley Migratoria, impuls贸 transformaciones en el sector agropecuario, promovi贸 sin prejuicios la ampliaci贸n de las formas de gesti贸n del sector no estatal de la econom铆a, la aprobaci贸n de una nueva Ley de Inversi贸n Extranjera, la creaci贸n de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, la eliminaci贸n de trabas para el fortalecimiento de la empresa estatal cubana, las inversiones en el sector tur铆stico, el programa de informatizaci贸n de la sociedad y el mantenimiento y perfeccionamiento, hasta donde ha sido posible, de nuestras conquistas sociales.

Con paciencia e inteligencia, Ra煤l logr贸 la liberaci贸n de nuestros Cinco H茅roes, cumpli茅ndose as铆 la promesa de Fidel de que volver铆an.

Ha signado con su estilo una amplia y din谩mica actividad en las relaciones exteriores del pa铆s. Con firmeza, dignidad y temple dirigi贸 personalmente el proceso de conversaciones y negociaciones que tuvieron como fin el restablecimiento de las relaciones diplom谩ticas con los Estados Unidos.

Las indudables cualidades de Ra煤l como estadista, como defensor de la integraci贸n latinoamericana, distinguieron de manera especial el periodo de Cuba en la presidencia pro tempore de la CELAC. Su legado m谩s importante, la defensa de la unidad dentro de la diversidad, condujo a la declaraci贸n de la regi贸n como Zona de Paz y contribuy贸 de manera decisiva a las conversaciones para la paz en Colombia.

Ra煤l ha defendido como nadie los derechos de los pa铆ses caribe帽os y en particular los de Hait铆 en los foros internacionales. Con profundo orgullo, los cubanos escuchamos su voz emocionada y su discurso preciso en la Cumbre de Las Am茅ricas en Panam谩, donde record贸 la verdadera historia de Nuestra Am茅rica.

Estas realizaciones las condujo mientras enfrentaba la enfermedad y la muerte de su amada compa帽era de vida y de luchas, nuestra extraordinaria Vilma (Aplausos), con quien comparti贸 la pasi贸n por la Revoluci贸n y fund贸 una hermosa familia. Tambi茅n sufri贸 en ese periodo la enfermedad y el fallecimiento de su principal referente en la vida revolucionaria, adem谩s de su jefe y hermano, el compa帽ero Fidel, a quien ha sido leal hasta las 煤ltimas consecuencias (Aplausos).

Al dolor humano antepuso el valor revolucionario y el sentido del deber. Bes贸 la urna que guarda las cenizas de Vilma y salud贸 militarmente la piedra con el nombre de Fidel y dirigi贸 el pa铆s sin descanso, con acierto, con 铆mpetu, con devoci贸n. Sus aportes a la Revoluci贸n son trascendentes.

Ese Ra煤l que conocemos, admiramos, respetamos y queremos, debut贸 en la pol铆tica como el abanderado de un grupo de j贸venes universitarios que en abril de 1952 enterraron simb贸licamente la Constituci贸n del 40, humillada por el golpe de Estado del 10 de marzo; en enero de 1953 fue uno de los fundadores de la Marcha de las Antorchas y en marzo del mismo a帽o acudi贸 a la Conferencia Internacional sobre los Derechos de la Juventud y a la preparaci贸n del Cuarto Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. A su regreso, se convierti贸 en uno de los asaltantes al Moncada, donde se hizo Jefe en el combate; luego cumpli贸 prisi贸n en Isla de Pinos, particip贸 en la preparaci贸n de la lucha contra la tiran铆a de Batista durante el exilio en M茅xico, desembarc贸 en el Granma, se reencontr贸 con Fidel en Cinco Palmas, emprendi贸 la contienda en la Sierra Maestra; por m茅ritos y valor fue ascendido a Comandante y de ejemplar manera fund贸 el II Frente Oriental Frank Pa铆s.

Es tambi茅n el dirigente pol铆tico que ha promovido el debate para el perfeccionamiento de la labor partidista, exigiendo siempre un fuerte v铆nculo con el pueblo, con el o铆do pegado a la tierra. A 茅l debemos frases y decisiones determinantes en momentos cruciales para el pa铆s, como aquella advertencia de que los 鈥渇rijoles son tan importantes como los ca帽ones鈥 y el emblem谩tico 鈥淪铆 se puede鈥, que levant贸 los 谩nimos nacionales en el momento m谩s oscuro del Periodo Especial.

El jefe militar del II Frente Oriental que, en plena guerra de liberaci贸n, desarroll贸 experiencias organizativas y de gobierno en bien de la poblaci贸n, que ser铆an despu茅s multiplicadas en todo el pa铆s al triunfo revolucionario, dirigi贸 durante casi medio siglo el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cuyo aporte a la independencia de Angola, de Namibia y al fin del apartheid fueron decisivos. Al mismo tiempo, propici贸 que se alcanzaran resultados relevantes en la preparaci贸n del pa铆s para la defensa y en el desarrollo de la concepci贸n estrat茅gica de la Guerra de Todo el Pueblo. Bajo su mando, las Fuerzas Armadas Revolucionarias se convirtieron en el m谩s disciplinado y eficiente 贸rgano de la administraci贸n del Estado, se desarrollaron experiencias que posteriormente sirvieron al pa铆s, como el Perfeccionamiento Empresarial con valiosos conceptos de la administraci贸n, la sostenibilidad, la eficiencia y el control, del cual naci贸 el Sistema Empresarial de las FAR que ha alcanzado notables resultados que tributan a la econom铆a del pa铆s.

El Ra煤l guerrillero, en contacto y alianza permanente con la naturaleza, adquiri贸 una sensibilidad especial sobre los temas medioambientales, que m谩s tarde marcar铆an su empe帽o en impulsar el programa hidr谩ulico de trasvases y la Tarea Vida.

El Comandante en Jefe de la Revoluci贸n Cubana, quien puso en el pecho del General de Ej茅rcito las condecoraciones m谩s altas, dedic贸 a su labor como dirigente las palabras exactas durante la clausura del V Congreso del Partido. Hablando de su hermano de sangre y de ideas, Fidel dijo: 鈥淟a vida nos ha deparado muchas satisfacciones y muchas emociones, mucha suerte, y digo realmente que ha sido una suerte para nuestro Partido, nuestra Revoluci贸n y para m铆 que hayamos podido disponer de un compa帽ero como Ra煤l, de cuyos m茅ritos no tengo que hablar, de cuya experiencia, capacidad y aportes a la Revoluci贸n no es necesario hablar. Es conocido por su actividad infatigable, su trabajo constante y met贸dico en las fuerzas armadas, en el Partido. Es una suerte que tengamos eso鈥 (Aplausos). Esa suerte, descrita por Fidel, se llama Ra煤l Modesto Castro Ruz (Aplausos).

Compa帽eras y compa帽eros:

Este Congreso, con su amplio y cr铆tico debate, defendiendo la visi贸n integral de continuidad, ha aportado ideas, conceptos y directrices que trazan la gu铆a para avanzar resistiendo. Pero es imprescindible enfrentar ese desaf铆o con el mayor conocimiento posible del complejo contexto nacional e internacional, conscientes de que el mundo cambi贸 de un modo dram谩tico y hay demasiadas puertas cerradas para las naciones de menos recursos y muchas m谩s para quienes nos empe帽amos en ser soberanos.

La alta concentraci贸n, diversidad y complejidad de los medios de comunicaci贸n actuales, de las herramientas tecnol贸gicas que sustentan las redes digitales y de los recursos empleados en la generaci贸n de contenidos, permiten a grupos poderosos 鈥攆undamentalmente desde los pa铆ses altamente desarrollados鈥, convertir en patrones universales ideas, gustos, emociones y corrientes ideol贸gicas, muchas veces completamente ajenas al contexto que impactan. Para estos hechiceros de la comunicaci贸n, la verdad no solo es negociable sino peor a煤n: prescindible. A trav茅s de la diseminaci贸n de matrices mentirosas, manipulaciones e infamias de todo tipo, contribuyen a promover la inestabilidad pol铆tica en el intento de derrocar gobiernos, all铆 donde no se ha logrado quebrar la voluntad de una naci贸n libre e independiente.

Ning煤n pueblo est谩 a salvo de la mentira y de la calumnia en la era de la 鈥減osverdad鈥. Es una realidad que Cuba enfrenta todos los d铆as, mientras persiste en su voluntad de construir una sociedad m谩s justa, soberana y socialista, en paz con el resto del mundo y sin interferencias o tutelas extranjeras.

En el Informe Central se expusieron con franqueza varios de los desaf铆os espec铆ficos que enfrenta nuestro pa铆s, en particular los asociados a los intentos de dominaci贸n y hegemon铆a del imperialismo estadounidense y el brutal bloqueo, cuyo impacto extraterritorial nos golpea en casi todos los frentes y en los 煤ltimos cuatro a帽os escal贸 a niveles cualitativamente m谩s agresivos.

Nadie con un m铆nimo de honestidad y con datos econ贸micos que son de dominio p煤blico puede desconocer que ese cerco constituye el principal obst谩culo para el desarrollo de nuestro pa铆s y para avanzar en la b煤squeda de la prosperidad y el bienestar. Al ratificar esta verdad, no se intenta ocultar las insuficiencias de nuestra propia realidad, sobre lo que hemos abundado bastante. Se trata de responder a los que con cinismo difunden la idea de que el bloqueo no existe.

El bloqueo econ贸mico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba por m谩s de 60 a帽os, arreciado oportunista y vilmente en los periodos de mayor crisis de las 煤ltimas tres d茅cadas, para que el hambre y la miseria provoquen un estallido social que socave la legitimidad de la Revoluci贸n, es la m谩s larga afrenta sostenida en el tiempo, contra los derechos humanos de un pueblo y constituye, por sus efectos, un crimen de lesa humanidad.

Esta transgresi贸n hist贸rica permanecer谩 indeleble en la conciencia y el coraz贸n de las cubanas y cubanos que hemos sentido en carne propia el ensa帽amiento desproporcionado de un enemigo muchas veces superior, que no acepta la construcci贸n en sus narices de una alternativa de sociedad m谩s justa y equitativa, fundada en principios s贸lidos y en ideales de justicia social y solidaridad humana, con la independencia y la soberan铆a como br煤jula y sost茅n fundamental de nuestras decisiones.

Que nadie ose quitarle al bloqueo ni un adarme de culpa de nuestros principales problemas. Hacerlo ser铆a negar los inmerecidos poderes del imperio: su dominio casi absoluto de los mercados globales y las finanzas y la determinante influencia en la pol铆tica de otros gobiernos, algunos de los cuales, creyendo ser socios, act煤an como secuaces.

Hay que decirlo una y otra vez sin temor a repetirnos. Primero deben cansarse ellos de tan largo como in煤til crimen. Nuestro reclamo a que se le ponga fin es y ser谩 sin tregua, en lucha incesante mientras permanezca vigente esa pol铆tica despiadada y genocida. Sabemos que contamos con el apoyo de la comunidad internacional, ratificado en innumerables ocasiones, y de gran parte de los cubanos en el exterior.

Hasta el d铆a de hoy permanecen en vigor las 242 medidas de agresi贸n impulsadas por el gobierno de Donald Trump, a las que se suman las acciones resultantes de la reinclusi贸n de Cuba en la espuria y arbitraria lista del Departamento de Estado sobre pa铆ses que supuestamente patrocinan el terrorismo. Ning煤n funcionario estadounidense y ning煤n pol铆tico de ese u otro pa铆s puede afirmar sin faltar a la verdad que Cuba patrocina el terrorismo. Somos un pa铆s v铆ctima del terrorismo, organizado, financiado y ejecutado en la mayor铆a de los casos desde los Estados Unidos.

Contin煤an las campa帽as de subversi贸n e intoxicaci贸n ideol贸gica promovidas por agencias y entidades de los Estados Unidos, dirigidas a desprestigiar a Cuba, a calumniar la Revoluci贸n, a tratar de confundir al pueblo, a fomentar el des谩nimo, la desidia, la inconformidad, exacerbando las contradicciones internas. Est谩n concebidas para aprovecharse de la escasez material incuestionable, de las dificultades que enfrenta nuestra poblaci贸n, como consecuencia del efecto combinado de la crisis econ贸mica global, la pandemia de la COVID-19 y del reforzamiento del bloqueo econ贸mico.

Se dice que Cuba no es una prioridad para los Estados Unidos, y como naci贸n soberana no tendr铆a por qu茅 serlo. Valdr铆a la pena cuestionarse: 驴Por qu茅 existen entonces legislaciones espec铆ficas, como la Ley Torricelli o la Helms-Burton 鈥攑or solo mencionar dos ejemplos鈥, cuyo prop贸sito es agredir y tratar de controlar el destino de Cuba desde la coacci贸n a terceros que establezcan o pretendan establecer v铆nculos comerciales o de cooperaci贸n? 驴Por qu茅 los Estados Unidos dedican cientos de millones de d贸lares a tratar de subvertir el orden constitucional cubano? 驴Por qu茅 emplean tanto tiempo y recursos en tratar de socavar la conciencia nacional de las cubanas y los cubanos? 驴Qu茅 justifica una guerra econ贸mica cruel e incesante durante m谩s de 60 a帽os? 驴Por qu茅 pagan el precio del aislamiento internacional, evidenciado en las Naciones Unidas y en otros foros internacionales, al mantener una pol铆tica moral y legalmente insostenible?

Nuestra aspiraci贸n es a vivir en paz y relacionarnos con nuestro vecino del Norte como lo hacemos con el resto de la comunidad internacional, sobre bases de igualdad y respeto mutuos, sin injerencias de ninguna 铆ndole. Es la posici贸n del Partido y del Estado. Es la voluntad de nuestro pueblo.

Resulta llamativo que el Gobierno de Estados Unidos declare como prioridades de su pol铆tica exterior la lucha contra el cambio clim谩tico; el enfrentamiento a las amenazas de salud, como la pandemia de la COVID-19; la promoci贸n de los derechos humanos, y los temas migratorios. Es algo que contrasta con la conducta real de ese pa铆s y su trayectoria hist贸rica, tanto en pol铆tica interna como externa. Los ejemplos son conocidos.

Parad贸jicamente, estas cuatro cuestiones constituyen 谩reas en las que el inter茅s de ambos pueblos y el beneficio mutuo justificar铆an explorar las posibilidades de cooperaci贸n bilateral, si verdaderamente se busca soluci贸n a problemas tan complejos, con honestidad y 谩nimo de alcanzar resultados.

En estos tiempos de incertidumbre mundial, de enorme desaf铆o medioambiental, bajo el embate de una pandemia que ha reconfigurado el comportamiento del mundo y que agudiza la crisis global que se nos ven铆a encima, la labor partidista estar谩 centrada en la defensa de la Revoluci贸n. El Partido conduce la pol铆tica exterior de la Revoluci贸n Cubana, que descansa en la noci贸n de que un mundo mejor es posible y que para luchar por 茅l se requiere del concurso de muchos y de la movilizaci贸n de los pueblos.

Esa ha sido una gu铆a constante de nuestro desempe帽o internacional y la confirmamos en este Congreso.

Expresamos la voluntad de desarrollar relaciones de amistad y de cooperaci贸n con cualquier pa铆s del mundo, nos satisface practicar la solidaridad internacionalista aun en pa铆ses cuya ideolog铆a gubernamental no compartimos. Ratificamos la determinaci贸n de exponer las verdades con claridad, por mucho que molesten a algunos, de defender principios, de acompa帽ar las causas justas, de enfrentarnos a los atropellos, como nos enfrentamos a la agresi贸n extranjera, al colonialismo, al racismo y al apartheid.

Es la base de nuestra aspiraci贸n a la plena independencia de Nuestra Am茅rica y del empe帽o en ayudar a lograr una regi贸n econ贸mica y socialmente integrada, capaz de defender el compromiso de Am茅rica Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Es la pol铆tica exterior descrita en el Informe Central del Congreso y que ratificamos hoy.

Compa帽eras y compa帽eros:

Ha sido muy dif铆cil resistir y enfrentar la actual situaci贸n, que ralentiza nuestros pasos hacia la prosperidad deseada. No hemos dejado de atender las demandas y necesidades del pueblo, argumentando cada decisi贸n, convocando y emprendiendo procesos, con acciones y medidas complejas, pero lo cierto es que no siempre se ha logrado comprensi贸n y 茅xito.

Lo digo sin queja. En una Revoluci贸n aut茅ntica la victoria es el aprendizaje. No marchamos sobre una ruta probada. Estamos desafiados a innovar constantemente, cambiando todo lo que deba ser cambiado, sin renunciar a nuestros m谩s firmes principios. Sin apartarnos jam谩s del concepto Revoluci贸n que nos leg贸 el l铆der invicto de esta proeza, pero libres de ataduras r铆gidas y conscientes de los posibles equ铆vocos que entra帽a hacer camino al andar.

El General de Ej茅rcito citaba en el Informe Central las aportadoras experiencias de China y Vietnam, con progresos innegables en la econom铆a y el nivel de vida de sus poblaciones. Ambos procesos, que confirman las elevadas potencialidades de la planificaci贸n socialista, sufrieron m谩s de una correcci贸n en el camino, aunque el bloqueo a sus econom铆as dur贸 menos tiempo y ha sido menos agresivo.

El trabajo del Partido en las circunstancias actuales ha sido y seguir谩 siendo fundamental. No es posible imaginar este momento sin la labor de la vanguardia pol铆tica, pero nuestra organizaci贸n est谩 urgida de cambios en su estilo de trabajo, m谩s acordes con esta 茅poca y sus desaf铆os.

El Partido Comunista de Cuba continuar谩 en el reconocimiento y defensa de nuestras esencias: la independencia, la soberan铆a, la democracia socialista, la paz, la eficiencia econ贸mica, la seguridad y las conquistas de justicia social: 隆el Socialismo! A ellas sumamos la lucha por una prosperidad que abarque desde la alimentaci贸n hasta la recreaci贸n, que incluya el desarrollo cient铆fico, una riqueza espiritual superior, el bienestar, y que empodere el dise帽o de lo funcional y lo bello.

Vale la pena defender el socialismo porque es la respuesta a la necesidad de un mundo m谩s justo, equitativo, equilibrado e inclusivo; es la posibilidad real de dise帽ar con inteligencia y sensibilidad un espacio donde caben todos y no solo los que tienen los recursos. Apunta como ning煤n otro sistema a concretar el af谩n martiano de conquistar toda la justicia.

La fuerza principal para lograr tal prop贸sito es la unidad, todo lo que nos une: los sue帽os, las preocupaciones, pero tambi茅n las angustias ante peligros comunes. Defenderemos esa unidad, sin discriminar, sin dar espacio a prejuicios, dogmas o encasillamientos que dividen injustamente a las personas.

Un elemento indispensable para sostener esa unidad que se forja desde el Partido, es la ejemplaridad de la militancia, lo que exige de cada militante una actitud p煤blica que, desde la capacidad, la entrega, los resultados, despierte admiraci贸n y respeto en un pueblo con aguda percepci贸n, capaz de reconocer a distancia el falso compromiso y la doble moral.

La continuidad generacional es parte fundamental de esa unidad. Es preciso hablar y compartir realizaciones con nuestros j贸venes como las m谩s importantes personas que son; distinguirlos como gestores de las trasformaciones en marcha. En ellos est谩 la fuerza, la disposici贸n y decisi贸n, la sinceridad para cualquier emprendimiento o aporte revolucionario que la situaci贸n demande. En el cl铆max de la pandemia lo han demostrado con arrojo y responsabilidad.

Hoy le corresponde al Partido consolidar la autoridad ganada por los m茅ritos de la generaci贸n hist贸rica y preservar el liderazgo y la autoridad moral de nuestra organizaci贸n.

Para lograr esos objetivos, resulta indispensable fortalecer las din谩micas de funcionamiento del Partido y la proactividad de su militancia ante los problemas m谩s acuciantes que afronte la sociedad, bajo la premisa de que por el car谩cter de Partido 煤nico, el nuestro tendr谩 siempre el desaf铆o de ser cada vez m谩s democr谩tico, m谩s atractivo, m谩s cercano al pueblo en su conjunto y no solo en su entorno inmediato.

Aunque se ha debatido bastante el tema antes y durante el Congreso, quisiera apuntar algunos criterios sobre la necesidad de fortalecer la vida interna del Partido para tener m谩s vida externa, es decir, para funcionar realmente como una vanguardia con liderazgo, capaz de proyectarse en su 谩mbito con aut茅nticas preocupaciones por el funcionamiento de la sociedad, y con un poder de convocatoria y de movilizaci贸n que derrote cualquier plan de los enemigos de la naci贸n cubana que intente provocar un estallido social.

Hoy precisamos de modos m谩s consensuados y de una documentaci贸n mejor preparada para fomentar debates honestos y aportadores a lo interno de nuestros n煤cleos, y estimular el debate popular, propiciando encuentros peri贸dicos con estudiantes y con j贸venes de diferentes profesiones y oficios.

No son tiempos de boletines impresos o de espera de largos procesos de coordinaci贸n y an谩lisis para promover debates en nuestros n煤cleos. La din谩mica de este tiempo nos obliga a buscar v铆as m谩s 谩giles, breves y novedosas de comunicar orientaciones. En la era de Internet, que ya les permite a millones de cubanos llevar determinada percepci贸n del mundo en un celular, nuestros mensajes a la militancia no pueden seguir la lenta ruta de la vieja imprenta.

La principal premisa, tambi茅n legado del Comandante en Jefe, es no mentir jam谩s ni violar principios 茅ticos. En esos valores descansa la s贸lida autoridad del Partido, cuya militancia estar谩 convocada siempre a decir y evaluar la verdad por dura que sea o parezca. En ese principio hemos sido educados los cuadros de la Revoluci贸n. Y todos los militantes estamos convocados permanentemente a empu帽ar la verdad como primer arma de combate. Es la misi贸n de la vanguardia que integramos.

La verdad, clara y oportunamente expresada, es inseparable del deber permanente de ser y dar ejemplo. Nuestra capacidad de guiar depende de c贸mo lo asumimos. Un pueblo como el nuestro, que siempre llev贸 delante a los m谩s bravos de la tropa, solo aceptar谩 y reconocer谩 en la vanguardia a quienes seamos capaces de actuar como quienes nos formaron.

Lo m谩s revolucionario dentro de la Revoluci贸n es y debe ser siempre el Partido, as铆 como el Partido debe ser la fuerza que revoluciona a la Revoluci贸n (Aplausos).

Vemos y sentimos a nuestros intelectuales y artistas, a los educadores, a los m茅dicos, a los periodistas, a los cient铆ficos, a los creadores, a los deportistas, tambi茅n a los profesionales y t茅cnicos, estudiantes, obreros, trabajadores y campesinos, a los combatientes de las FAR y el MININT, que militan en el Partido y en su Juventud, como el motor que revoluciona a la Revoluci贸n de forma constante.

Y es nuestro deber como cuadros del Partido entender que esa fuerza pol铆tica no es monocrom谩tica, ni id茅ntica entre s铆, y mucho menos un谩nime al expresarse. Debemos ser capaces de apreciar la fuerza del bosque, de sus 谩rboles en fila y en cuadro apretado cuando la Revoluci贸n lo precise. La unidad tiene que prevalecer sin olvidar jam谩s que hay que ver el bosque y tambi茅n los 谩rboles. El colectivo y las individualidades no son lo mismo, aunque unidos se perciban as铆. Preservar la legitimidad necesaria para que el proyecto siga avanzando parte del conocimiento profundo de sus singularidades.

No podemos dejarnos vencer por el peso de las dificultades. Es necesario dar nueva vitalidad a la movilizaci贸n popular, cuyas iniciativas nos fortalecen.

La rutina ha minado muchos de nuestros procesos y hoy apremia sacudirse las inercias para promover la discusi贸n honesta y aportadora sobre temas de prioridad, definiendo acciones en cada lugar y con la participaci贸n de los cuadros en la vida de los n煤cleos.

Hacer del crecimiento de las filas del Partido un proceso que suscite inter茅s genuino, con repercusi贸n social, generar m茅todos de trabajo m谩s atractivos, desde la rendici贸n de cuentas del militante hasta las din谩micas cotidianas del trabajo pol铆tico en los municipios y las provincias.

En la medida en que abordemos con claridad y transparencia las batallas por elevar la calidad de vida de los cubanos y que sumemos a los j贸venes a participar con su natural entusiasmo en todas las tareas cruciales para el pa铆s, estaremos reactivando las esencias del Partido.

Es nuestra obligaci贸n ser abanderados de la pelea contra la corrupci贸n, los modos deshonestos de actuar, el abuso de poder, el favoritismo y la doble moral.

Que nuestro comportamiento en el trabajo, ante la sociedad, la familia y el c铆rculo de amistades sea coherente con los valores que defendemos.

La disciplina partidista, la direcci贸n colectiva, los estudios te贸ricos y la promoci贸n de eventos sobre la viabilidad del socialismo, las ideas del marxismo leninismo, las tradiciones del pensamiento cubano, en particular de Mart铆 y de Fidel, son temas de seguimiento impostergable en nuestras escuelas del Partido, junto con la necesaria formaci贸n te贸rica y de administraci贸n, con t茅cnicas de direcci贸n modernas y una amplia base cultural e hist贸rica.

Soy un convencido, de que debemos incorporar como pilares de nuestra labor, la informatizaci贸n de todos los procesos al interior de la organizaci贸n, el apoyo en la ciencia y la innovaci贸n para el abordaje y la soluci贸n de los temas m谩s complejos, as铆 como el desarrollo creativo de la comunicaci贸n social.

La labor partidista en la b煤squeda constante de alternativas emancipadoras, tambi茅n est谩 urgida de un ba帽o de ciencia y de tecnolog铆a, que deben ser partes de ese proceso.

El marxismo nos ha dejado un legado inestimable: la certeza de que la ciencia y la tecnolog铆a son parte indisoluble de los procesos sociales y que en la relaci贸n ciencia-tecnolog铆a-sociedad est谩n las claves del desarrollo perspectivo y prospectivo de cualquier proyecto. Es el camino para construir una econom铆a socialista basada en el conocimiento, una sociedad cada vez m谩s cimentada en el conocimiento. Un horizonte promisorio para las nuevas generaciones.

Hay muchas tareas por delante que precisan de una participaci贸n activa y proactiva de la militancia en funci贸n de movilizar las energ铆as del pa铆s hacia los objetivos del desarrollo, particularmente la seguridad y soberan铆a alimentaria, el desarrollo industrial y el problema energ茅tico. Pero tambi茅n, y en primer lugar, la preparaci贸n para la Defensa, el fortalecimiento del orden institucional y del Estado de Derecho socialista.

Continuaremos trabajando en las leyes derivadas de la nueva Constituci贸n y en el fortalecimiento de la democracia socialista, vinculada a la justicia y la equidad social; el ejercicio pleno de los derechos humanos; la representaci贸n efectiva y la participaci贸n de la sociedad en los procesos econ贸micos y sociales en curso, hacia un socialismo pr贸spero, democr谩tico y sostenible. Todo ello en un entorno cada vez m谩s libre de los lastres del burocratismo, del centralismo excesivo y de la ineficiencia.

El 茅xito de esos prop贸sitos depende de nuestra capacidad para dialogar con la poblaci贸n, entusiasmar e implicar a toda la ciudadan铆a y reconstruir valores que le den mayor sentido y trascendencia al compromiso social. Conscientes de que la democracia es m谩s socialista en la medida en que es m谩s participativa, nos corresponde estimular la participaci贸n popular, creando espacios y procedimientos para atender, evaluar y aplicar las demandas y propuestas que la hagan efectiva.

Esa imprescindible conexi贸n con las demandas y necesidades del pueblo a trav茅s de la participaci贸n, se enlaza con una de las tareas fundamentales de la labor partidista en estos tiempos: la comunicaci贸n social, insuficientemente entendida todav铆a, bajo el err贸neo criterio de que es un asunto secundario frente a las urgencias econ贸micas y pol铆ticas. Como si esas urgencias no fueran, en algunos casos, resultado de subestimar el peso espec铆fico de la comunicaci贸n social.

El espacio de la organizaci贸n de base y del resto de las estructuras partidistas, a lo interno y en su relaci贸n con las estructuras del Estado, Gobierno, organizaciones de masa y la sociedad civil, debe ser convocante, facilitador del intercambio y del debate revolucionario, despojado de formalismos, de imposiciones y de orientaciones superfluas. Revolucionario, porque brota de la inquietud de los comprometidos con que el proceso se perfeccione, se fortalezca, no se detenga ni anquilose.

Debemos lograr, entre militantes y no militantes comprometidos con el bienestar de Cuba, la b煤squeda de soluciones eficaces, que en la pr谩ctica cotidiana aporten, desde la base, el entendimiento cabal de nuestra realidad. Cada persona, cada colectivo, cada organizaci贸n de masa cuenta. La batalla es nuestra, es de todos y en ella debemos concentrar nuestros esfuerzos. Se trata de supervivencia, de dignidad, de decoro y de preservar las conquistas alcanzadas.

Compatriotas:

La Revoluci贸n ha dado sentido a t茅rminos que no debemos abandonar en nuestra voluntad de enfrentar y transformar el contexto: defendamos la prestancia, el prestigio, la dicha, la decencia, los derechos, la eficiencia, la calidad, la cultura del detalle, la belleza, la virtud, la honra, la dignidad y la verdad en todo lo que nos proponemos y hacemos.

Desde esa pr谩ctica partidista debemos proponernos avanzar en el ordenamiento, la recuperaci贸n, la ponderaci贸n y el fortalecimiento de los valores 茅ticos y morales que nos han tra铆do hasta aqu铆, golpeados indudablemente en las 煤ltimas d茅cadas por las adversidades y las sucesivas y dif铆ciles circunstancias.

Ante el injusto orden econ贸mico internacional impuesto por el quebrado y desacreditado neoliberalismo, Cuba mantiene una l铆nea de actuaci贸n que inspira admiraci贸n, asombro y todo tipo de sentimientos favorables entre aquellos que anhelan una realidad global mejor. Tambi茅n ese comportamiento acrecienta la frustraci贸n, el desespero y la impotencia del vecino del Norte y de sus ac贸litos, de los vendepatria y anexionistas, de los sumisos e indignos que se pliegan a los designios del imperio, todos ellos jurados enemigos que se empe帽an en construir los m谩s perversos planes para atacar a la Revoluci贸n, crear desconfianza y quebrar la unidad.

Apretando las clavijas del cerco econ贸mico se quiere construir la matriz de una Revoluci贸n r铆gida, detenida, lenta, que no tiene soluciones ni nada nuevo que ofrecer, incapaz de propiciar di谩logos y defender la participaci贸n, de dar felicidad. Tratan de robarnos temas, palabras y frases para paralizar voluntades y destruir sentimientos y paradigmas. El dinero corre a raudales para enterrar a la Revoluci贸n.

No somos una sociedad cerrada, ni este es un proceso revolucionario d茅bil, desfasado o anquilosado. A lo largo de 60 a帽os hemos afianzado un proyecto pol铆tico absolutamente novedoso y desafiante, en medio de presiones inimaginables. Y hemos crecido, avanzado y rectificado muchas veces en aras de perfeccionarlo.

En la batalla ideol贸gica debemos acudir a Fidel, quien nos ense帽贸 no solo que la cultura es lo primero que hay que salvar, sino que para salvarla tenemos que ser interlocutores constantes de nuestros intelectuales y artistas.

Tambi茅n nos ense帽贸 que este no ser铆a un di谩logo c贸modo para las partes involucradas, pero que s铆 ten铆a y tiene que ser un proceso permanente, donde el respeto y la voluntad de trabajar juntos queden genuinamente probados.

La Revoluci贸n no solo no le teme al pensamiento creador, sino que lo a煤pa, lo cultiva, abre campos para su crecimiento y desarrollo, lo reconoce y se nutre de sus aportes. Por eso cre贸 un sistema de ense帽anza y de promoci贸n que por todos estos a帽os, incluso en los m谩s dif铆ciles, ha servido de protecci贸n y de salvaguarda de lo m谩s valioso del patrimonio material e inmaterial de la obra de los creadores cubanos.

El aprendizaje en los campos de la pol铆tica y la ideolog铆a concierne a todas las fuerzas que participan en un proceso. Lo imperdonable no es haber cometido errores en los a帽os precedentes o ahora mismo, lo imperdonable ser铆a no corregirlos.

En ese sentido hemos sido coherentes, se ha rectificado y existe la voluntad de continuar haci茅ndolo, porque es consustancial al desarrollo en el terreno de las ideas como en el de la econom铆a y otros.

Una hermosa canci贸n, cantada a d煤o por Silvio Rodr铆guez y Santiago Feli煤 advierte: 鈥溌u谩nto se duda cada vez que la mentira gana!鈥 Los grandes medios y las redes sociales digitales funcionan como plataformas efectivas para la manipulaci贸n y la mentira sin l铆mites. Detr谩s de cada ser que duda o que comparte una noticia falsa, ellos se anotan una peque帽a y maligna victoria.

Ser铆a ingenuo pretender que los exponentes de determinados actos art铆sticos, pol铆ticos o de cualquier naturaleza ignoren o no les interese considerar los contextos. De oportunos a oportunistas, de liberales a ca贸ticos, de independentistas a neo anexionistas, de trascendentales a irresponsables, hay una fina y fr谩gil distancia.

Que ni siquiera admitan que se conspira con sa帽a desde la derecha m谩s radical para eliminar nuestra experiencia sin miramientos y que si perecemos como proyecto nunca m谩s tendremos la autodeterminaci贸n como opci贸n, termina por ser una irresponsabilidad criminal con su pa铆s y con su tiempo.

Ya no hablamos siquiera de la colonizaci贸n desde la cultura, hablamos de guerra desde la ultraderecha m谩s conservadora, hoy desesperada y sin cuartel, que apela a todo ansiosa por adelantarse a cualquier escenario de progreso, obsesionada con destruir todo proyecto de izquierda.

Son soci贸patas con tecnolog铆a digital siempre disponible, siempre a punto, en guerra abierta a la raz贸n y a los sentimientos. Atacan, no a un sistema pol铆tico solamente sino a las verdaderas urgencias del hombre, a lo que nos conecta como especie. Esa es la guerra m谩s peligrosa, pero tambi茅n la m谩s cobarde.

No podemos desconocer que los enemigos de la Revoluci贸n aplican los conceptos de Guerra No Convencional contra Cuba, una guerra en la que todo lo banal, vulgar, indecente y falso, vale, y, sin embargo, trata de colarse por el flanco de la sensibilidad, de la cultura y del pensamiento.

Los paladines de la libertad que trafican con valores que ni siquiera conocen, pretenden desmontar una Revoluci贸n que ha emancipado a millones.

Incitan descaradamente a la profanaci贸n de s铆mbolos y de los hechos y espacios m谩s sagrados de la historia patria, convocan a la desobediencia, al desacato, al desorden y la indisciplina p煤blica, acompa帽ando a estos llamamientos con la construcci贸n calumniosa de seudorealidades, empe帽ados en confundir, desalentar y promover sentimientos negativos.

La Revoluci贸n Cubana no ser谩 traicionada ni regalada a quienes pretenden vivir jugando con la suerte de la Patria (Aplausos). No vamos a permitir que los artivistas 鈥攃omo dicen ellos mismos, entre comillas鈥 del caos, de la vulgaridad, del desacato, mancillen la bandera e insulten a las autoridades. No ignoramos que buscan desesperadamente ser detenidos para cumplir el mandato de quienes les pagan, que no acaban de encontrar v铆ctimas cre铆bles para sus infames informes sobre Cuba.

Es bueno advertir al lumpen mercenario que lucra con el destino de todos, a los que piden 鈥渋nvasi贸n ya鈥, a los que continuamente ofenden de palabra y de hecho a quienes no descansan, 隆que la paciencia de este pueblo tiene l铆mites! (Aplausos prolongados.)

La virtud estar谩 en saber cerrar filas en la defensa de la patria que nos confiaron quienes nos han precedido y nos han tra铆do hasta el presente.

Ni en el peor de los escenarios un militante puede ser pasivo espectador de una provocaci贸n o dejar que una compa帽era o compa帽ero de fila se enfrente en solitario a los provocadores. 隆A la Revoluci贸n la defienden los revolucionarios! (Aplausos.) Y entre los revolucionarios, los comunistas vamos al frente (Aplausos). Jam谩s como 茅lite, sino en calidad de fuerza consciente y comprometida. Eso significa ser y actuar como vanguardia pol铆tica (Aplausos).

Hay que sentir orgullo por integrar las filas del Partido y entender la militancia como un acto de consagraci贸n a los ideales que la organizaci贸n defiende con pasi贸n, con alegr铆a, y con responsabilidad.

Es hora de comprender y emplear todos los recursos de la comunicaci贸n social, particularmente el trabajo en redes para tratar los temas que estremecen a la sociedad, para intercambiar y dar respuesta oportuna desde cualquier instituci贸n a la que acudan los ciudadanos, para favorecer la participaci贸n, la transparencia y la rendici贸n de cuentas, para mostrar los 谩nimos que mueven al pa铆s.

Debemos aprovechar todos los espacios de la comunicaci贸n para dar nuestra batalla como revolucionarios, haciendo sentir el peso de la historia, las razones y convicciones patri贸ticas, las claves del liderazgo colectivo. Tenemos el desaf铆o de contar con voz propia todo lo bueno que se ha hecho, as铆 como lo que puede y debe seguir haci茅ndose, mostrando nuestras luces y compromisos.

Vivimos en un pa铆s estructurado y organizado, donde se trabaja mucho para resistir el embate de una realidad hostil y asfixiante, pero que se empe帽a en seguir adelante hacia un mayor bienestar social. Esa verdad hay que hacerla sentir todos los d铆as mediante un goteo informativo, educativo, ilustrativo sobre cada proyecto, sobre cada escenario de resistencia y de construcci贸n para superar la adversidad.

Hag谩moslo sin altisonancias, ni alardes, ofreciendo contenidos desde la verdad y la virtud, desde la firmeza y la coherencia, desde la elegancia y la mesura, sin discursos que provoquen agobio y rechazo, con argumentos y sentimientos, desde la sensibilidad y la empat铆a. Con el lenguaje de los que resisten a diario desde esa dimensi贸n m谩s 铆ntima de la Patria que es el barrio, la peque帽a parcela de tierra, la comunidad, la f谩brica, la escuela, la obra, la familia y acortando la brecha entre los discursos institucionales y las demandas p煤blicas.

La Revoluci贸n es di谩logo verdadero que antepone la verdad y la 茅tica a la indecencia y la perversidad, que no negocia su existencia, no legitima a mercenarios y act煤a con seguridad y firmeza.

Abordemos con objetividad los avances en la lucha por la emancipaci贸n de la mujer, contra la violencia de g茅nero, el racismo y la discriminaci贸n, a favor del cuidado y protecci贸n del medio ambiente y los animales. Y reconozcamos que nos falta avanzar a煤n, para dar cada vez m谩s una respuesta m谩s justa a las inquietudes populares.

Ejerzamos una militancia partidista y revolucionaria que sea activa en el enfrentamiento a las conductas racistas, y discriminatorias y en defensa de los derechos de la mujer cubana.

Compa帽eras y compa帽eros:

Perm铆tanme ahora unas palabras sobre la crucial batalla econ贸mica, sin la cual todas las dem谩s pueden resultar in煤tiles.

El quinquenio que eval煤a este Congreso no exhibe buenos resultados econ贸micos. En ello tambi茅n influyen la ineficiencia e ineficacia en el desempe帽o de una parte significativa del sistema empresarial y del sector presupuestado, se presentan problemas estructurales que afectan su desenvolvimiento, y que no han logrado resolverse en el periodo el exceso de gastos que no resultan imprescindibles y la falta de control de los recursos materiales y financieros, as铆 como trabas innecesarias y el burocratismo, entre otros males que lastran nuestro desarrollo econ贸mico, cuya soluci贸n depende de nosotros.

No obstante haber transitado en este periodo por dificultades de diversa 铆ndole, la econom铆a ha demostrado capacidad de resistencia, posibilitando preservar las conquistas sociales, sin renunciar a los objetivos de desarrollo previstos, as铆 como al apoyo solidario a otros pueblos.

Cuba ha dado una lecci贸n magn铆fica de c贸mo la voluntad pol铆tica, la vocaci贸n humanista de la Revoluci贸n, la gesti贸n del Gobierno, las pol铆ticas p煤blicas que toman como centro al ser humano, los di谩logos entre los principales decisores y los cient铆ficos y la participaci贸n del pueblo pueden, con relativo 茅xito, enfrentar un complejo problema como el de la pandemia.

Un peque帽o pa铆s sin recursos, asediado y cruelmente bloqueado ha logrado indicadores que presentan un mejor comportamiento que los de muchos pa铆ses del mundo y de la regi贸n. Esta obra es sostenida por esa econom铆a que criticamos para perfeccionarla y hacerla m谩s eficiente, pero que aporta conquistas sociales inclusivas francamente relevantes.

El Partido ratifica que no nos conformamos con mantener las potenciales fuerzas con que cuenta el pa铆s a ras de la sobrevivencia. Por el contrario, aspiramos a resistir creativamente, sin renunciar a nuestros proyectos de desarrollo, perfeccion谩ndolos, actualizando sus conceptos, modernizando las formas de hacer y participar.

Debemos en el menor tiempo, con nuestros propios esfuerzos, reconociendo que el camino est谩 en nosotros mismos, Isla adentro, con la menor dependencia externa posible, resolver el desaf铆o de producir los alimentos que necesitamos, el mejor aprovechamiento y uso de las fuentes renovables de energ铆a, la utilizaci贸n sostenible y con calidad de las potencialidades tur铆sticas, la eficiencia en el proceso inversionista, la orientaci贸n de la producci贸n nacional a resolver las demandas del mercado interno, la elevaci贸n de la calidad de todos los servicios que se prestan a la poblaci贸n.

Hay conceptos b谩sicos en cualquier tipo de Econom铆a, que debemos entronizar definitivamente como el ahorro y la econom铆a circular. Se impone tambi茅n, desterrar la mentalidad importadora.

Para superar la crisis es preciso dinamizar el proceso de actualizaci贸n del modelo econ贸mico y social y la implementaci贸n de la Estrategia y del Plan Nacional de Desarrollo Econ贸mico y Social hasta 2030, combinando flexiblemente la relaci贸n entre la necesaria planificaci贸n, la descentralizaci贸n y la autonom铆a indispensable para el desarrollo territorial, con la participaci贸n de todos los actores econ贸micos, incluyendo la empresa estatal, las micro, peque帽as y medianas empresas y las cooperativas.

O sea, resistiremos, creativamente, a trav茅s del an谩lisis profundo y real de cada situaci贸n, convocando al conocimiento experto, propiciando la participaci贸n popular y la innovaci贸n. Por supuesto, sin renunciar a nuestros principios internacionalistas, de solidaridad y cooperaci贸n con la humanidad.

La Tarea Ordenamiento, no siempre bien comprendida, incluso por quienes tienen la responsabilidad de ejecutarla, demandar谩 en lo inmediato mucho trabajo pol铆tico, como el proceso de gran complejidad que es.

Se ha cuestionado bastante si era el momento para ponerla en pr谩ctica, en medio de los inesperados retos que nos impusieron la pandemia y el oportunista recrudecimiento del bloqueo. La respuesta es una sola: no pod铆amos seguir postergando esa transformaci贸n orientada a estimular el desarrollo y la participaci贸n articulada de todos los actores econ贸micos.

Es honesto reconocer que el Ordenamiento present贸 problemas de instrumentaci贸n, por insuficiente preparaci贸n de algunos directivos e inadecuada interpretaci贸n de las normas, pero existen incomprensiones derivadas del error de asociarlo a problemas que estaban presentes antes de su implementaci贸n. A ello se suman las insatisfacciones generadas por una argumentaci贸n no siempre oportuna y precisa y algunos reclamos inadmisibles, que se alejan de los principios de la Tarea.

Nuestra primera respuesta ha sido dar seguimiento y soluci贸n inmediata 鈥攕iempre que sea posible鈥 a los planteamientos cr铆ticos de la poblaci贸n, propiciando un importante ejercicio de participaci贸n ciudadana, que no puede desconocerse, en los ajustes, correcciones y cambios implementados. Tarifas, precios y las medidas m谩s recientes para favorecer y estimular la producci贸n y comercializaci贸n de alimentos responden a esa estrategia.

Una vez m谩s apelamos al necesario cambio de mentalidad que facilite estos prop贸sitos. Ya es hora de pasar del llamado a la transformaci贸n.

Venceremos en la medida en que el horizonte de cuanto hagamos siempre sea la mayor felicidad posible de las cubanas y los cubanos, defendida desde las esencias de nuestro socialismo.

La situaci贸n actual y los prop贸sitos derivados de nuestros debates definen un alt铆simo reto para los dirigentes cubanos. La sociedad y sus instituciones necesitan cuadros, con una profunda preparaci贸n 茅tica y profesional, que se distingan por cualidades como la inquietud revolucionaria, la sensibilidad por los problemas del pueblo, la disposici贸n para la entrega y la capacidad de enfrentar la adversidad con creatividad que inspire y motive la innovaci贸n.

En cualquier circunstancia, pero esencialmente en las m谩s dif铆ciles y retadoras, nuestros cuadros deben sobresalir por su dedicaci贸n a la tarea, su af谩n de superaci贸n, su modestia y la sensibilidad suficiente de ponerse en el lugar de los dem谩s, anteponiendo el nosotros al yo. Tienen la responsabilidad de dialogar sinceramente, de coraz贸n, y ser 谩giles incorporando esas percepciones a la toma de decisiones.

El Congreso aprob贸 una estrategia para la preparaci贸n de los cuadros que comprender谩 el abordaje cient铆fico de su selecci贸n, formaci贸n y promoci贸n, que tendr谩 en cuenta las etapas de tr谩nsito por diferentes responsabilidades.

Compatriotas:

El bloqueo y la pandemia se han unido en el 煤ltimo a帽o para poner en pausa nuestras proyecciones y sue帽os. Venimos braceando duramente contra las dificultades cotidianas y, aunque a veces podr铆a parecer que no lograremos salir a flote, en medio de la incertidumbre de pronto nos asalta y nos deslumbra nuestra propia capacidad de resistencia y de creaci贸n.

Que un pa铆s bloqueado hasta l铆mites perversos haya logrado sostener la vitalidad de sus principales servicios, atender a toda su poblaci贸n contagiada y sospechosa, habilitar en tiempo r茅cord m谩s de una veintena de laboratorios de biolog铆a molecular, dise帽ar y elaborar prototipos nacionales de ventiladores pulmonares y kits de diagn贸stico, y desarrollar cinco candidatos vacunales, plante谩ndose producir dosis suficientes para inmunizar a toda la poblaci贸n y aportar a otras naciones, adem谩s de brindar una meritoria y reconocida colaboraci贸n m茅dica a varios pueblos del orbe, es mucho m谩s que una luz al final del t煤nel. Es la prueba de que estamos del lado correcto de la historia y de que la obra revolucionaria y socialista tiene tantas potencialidades y alcance, que ni el mayor imperio de todos los tiempos ha podido derribarla.

A esa proeza indiscutible, nuestro pueblo le ha puesto un nombre: 隆Fidel Castro Ruz! (Aplausos.)

El Comandante en Jefe, bajo el precepto martiano de que gobernar es prever, en d铆as muy inciertos para Cuba, impuls贸 el desarrollo de la Biotecnolog铆a, la producci贸n de f谩rmacos y vacunas y la formaci贸n de m茅dicos para la naci贸n y el mundo. 脡l, que vio antes y vio m谩s lejos, hasta donde puede la humanidad impulsar sus sue帽os, es referencia continua, cuando ante los ojos asombrados de muchos Cuba emerge salv谩ndose y contribuyendo a salvar al mundo de su peor pandemia en siglos.

Cuando mujeres y hombres de batas blancas, integrantes de una brigada Henry Reeve descienden por las escalerillas de un avi贸n, llevando al frente la Bandera de la Estrella Solitaria, y se disponen a salvar vidas sin poner precio a su trabajo, las mentiras y las infamias contra Cuba comienzan a disolverse como hielo en el agua caliente y nuestra verdad se multiplica con la acci贸n salvadora.

Compatriotas de toda Cuba, militantes cotidianos de la Revoluci贸n:

Los miembros del Bur贸 Pol铆tico, del Secretariado y el Comit茅 Central del Partido Comunista de Cuba elegidos hoy asumen el extraordinario compromiso de dar continuidad a la Revoluci贸n Cubana (Aplausos).

Despu茅s de varios a帽os de trabajo y de entrega a las tareas del Partido, despedimos a varias compa帽eras y compa帽eros que en sus respectivas funciones son parte de todo lo que el pa铆s impuls贸 y conquist贸 bajo desafiantes condiciones en los 煤ltimos a帽os. Todos llevan consigo el mejor de los reconocimientos: haber trabajado en las m谩s altas instancias del Partido fundado y dirigido por Fidel, Ra煤l y otros compa帽eros de la hist贸rica Generaci贸n del Centenario, como los Comandantes de la Revoluci贸n Ramiro Vald茅s y Guillermo Garc铆a, quienes siguen d谩ndonos todos los d铆as lecciones de consagraci贸n y entrega a la obra com煤n (Aplausos).

Al Comandante del Ej茅rcito Rebelde, Jos茅 Ram贸n Machado Ventura (Aplausos), quien durante decenas de a帽os llev贸 sobre sus hombros las dif铆ciles tareas de la organizaci贸n, su funcionamiento y vida interna, el control de los recursos y la administraci贸n, nuestro permanente agradecimiento por su consagraci贸n y su ejemplo, por su disciplina y lealtad. Por las ense帽anzas, el apoyo y la confianza en los que transitamos, paso a paso, desde las organizaciones estudiantiles y juveniles de base hasta las tareas de direcci贸n. Su sencillez, su modestia y su compromiso nos acompa帽ar谩n siempre como lecciones de vida (Aplausos).

En cuanto al General de Ej茅rcito, el Congreso de la Continuidad quiere dejar constancia de nuestra enorme deuda con un hombre que jam谩s podr谩 separarse del Partido del que es fundador.

Resumir sus aportes a la Revoluci贸n, como hice al inicio, no es solo un deber de compa帽eros. Es un modo de mostrarnos a nosotros mismos cu谩les son las principales cualidades de un l铆der, de un aut茅ntico revolucionario, inconforme siempre con la obra que dirige y atento a los latidos sociales, sensible a cuanto sirve o perjudica al pueblo. Intransigente y firme cuando se trata de enfrentar al adversario y defender la obra. Sincero y afectuoso cuando estimula, reconoce, premia, incluso cuando sanciona a un compa帽ero de batallas.

La Continuidad se afirma en el ejemplo y entre las ense帽anzas de los aut茅nticos l铆deres que nos han precedido, resalta siempre el reconocimiento oportuno y sentido a quienes lo dan todo por el destino colectivo.

Compa帽ero General de Ej茅rcito, Ministro o sencillamente Ra煤l, como se le llama popularmente, en nombre de mis compa帽eras y compa帽eros y del pueblo cubano: 隆GRACIAS por el ejemplo, el empuje, la fuerza y la confianza! (Aplausos.) Gracias por estar y ayudarnos a creer en nosotros mismos.

Fue importante, muy importante, su apoyo y aliento durante estos a帽os de aprendizaje y formaci贸n que nos permiten asumir hoy responsabilidades en las que Usted y Fidel hicieron historia. El desaf铆o es tremendo, pero queda la tranquilidad de que la escuela est谩 cerca, que ustedes est谩n a nuestro lado (Aplausos).

Compa帽eras y compa帽eros:

Lo que sucede hoy nos coloca otra vez frente al hilo de la historia. Es 19 de abril, d铆a de la victoria de Gir贸n, aquella pelea primera contra los mercenarios del imperio que quisieron sorprender a la Revoluci贸n y fueron sorprendidos por ella. La declaraci贸n del car谩cter socialista de la Revoluci贸n en las v铆speras de aquellos combates, el valor y el genio de Fidel brillando en la organizaci贸n de la batalla para que durara menos de 72 horas y no alcanzaran a tomar una cabeza de playa y la imagen del l铆der sobre el tanque en marcha, siempre al frente de su tropa, han vuelto, con motivo de la fecha, para recordarnos qui茅nes somos, de d贸nde venimos y hacia d贸nde vamos (Aplausos).

El Partido Comunista de Cuba est谩 indisolublemente unido a ese s铆mbolo de resistencia y a la victoria que espera a los que pelean limpiamente por los derechos de sus pueblos y no reclaman m谩s que un puesto en la vanguardia.

Nuestra generaci贸n entiende la responsabilidad que asume al aceptar este reto y declara ante la generaci贸n hist贸rica su honra y orgullo por dar continuidad a la Revoluci贸n (Aplausos). Lo hacemos bajo el principio inmortalizado por Maceo: 鈥…Quien intente apropiarse de Cuba, recoger谩 el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha鈥.

Parafraseando a Camilo en sus conocidas palabras a Fidel al recibir el grado de Comandante del Ej茅rcito Rebelde en la Sierra Maestra, queremos decir a la generaci贸n hist贸rica, a nuestros compa帽eros de militancia partidista y a nuestro amado pueblo: 隆Gracias por darnos la oportunidad de servir a esta dign铆sima causa por la cual estaremos siempre dispuestos a dar la vida (鈥) M谩s f谩cil nos ser谩 dejar de respirar que dejar de ser fiel a su confianza! (Aplausos.)

隆Somos Cuba!

隆Cuba Viva!

隆Patria o Muerte!

隆Venceremos!

(Ovaci贸n)

(Versiones Taquigr谩ficas – Presidencia de la Rep煤blica)

Fuente: granma.cu




Fuente: Mundoobrero.es