July 26, 2022
De parte de Paco Salud
205 puntos de vista


DIEGO PEREZ NU脩EZ DESDE JEREZ A LA
CAMARA DE GAS DEL CASTILLO DE HARTHEIN

 Da cierto pudor introducirse en
la vida de un extra帽o, indagar en los recuerdos que otros tienen de 茅l. Es
entonces cuando te das cuenta de lo oscuro que es el pasado y lo precaria que
es la memoria. Cada recuerdo es una interpretaci贸n, una versi贸n de
un hecho pasado que queda lejano en el tiempo.

La misi贸n del narrador es hacer
compatible estos recuerdos con los documentos donde este nombre aparece en los
archivos. Introducirse en una vida es, pues, una extra帽a mezcla de recuerdos
cambiantes y de fr铆os datos.

La vida que nos disponemos a
esbozar es la de Diego P茅rez N煤帽ez, un jerezano que muri贸 en un
campo de concentraci贸n nazi. El infierno se llama Mauthausen, o el subcampo de
Gusen, o la c谩mara de gas de Hartheim donde muri贸 Diego. La
historia que vamos a contar se basa en el testimonio de Miguel Vega 脕lvarez, un
anarquista de Jerez que m谩s de 60 a帽os despu茅s de haberlo conocido, habl贸 de
Diego y tambi茅n se apoya en los recuerdos de varios familiares, de los hijos de
las personas que lo trataron.

 Diego P茅rez N煤帽ez naci贸 el 17 de
junio de 1919 en la calle Zarza y en los a帽os de la Segunda Rep煤blica vivi贸 en
la calle Lecheras n煤mero 2. Diego era anarquista, pertenec铆a a las Juventudes
Libertarias. Siempre estuvo a la sombra de su hermano mayor Jos茅, que tuvo una
posici贸n de liderazgo dentro de los j贸venes anarquistas porque en 1936 fue el
encargado de echar a andar el Ateneo Libertario de nuestra ciudad, un proyecto
que ven铆an pensando desde hac铆a varios a帽os. Aunque ya hab铆a una biblioteca en
la Casa del Pueblo, los j贸venes anarquistas jerezanos se empe帽aron en hacer un
Ateneo; all铆 se ense帽ar铆a a leer y escribir, se comentar铆an los textos cl谩sicos
del anarquismo, a la vez que se organizar铆an actividades culturales.

Sabemos que Jos茅 se puso en contacto
con el ateneo que ya funcionaba en Sanl煤car y que a partir de los estatutos de
esta sede, se hicieron los de la sede de Jerez. Tanto Jos茅 P茅rez N煤帽ez
como Miguel Vega
 firmaron en los estatutos de fundaci贸n del ateneo que
se depositaron en el Gobierno Civil en C谩diz. Sin embargo, este ateneo no lleg贸
a funcionar por la eclosi贸n de la guerra. Tambi茅n sabemos que el d铆a del golpe
por la ma帽ana Jos茅 se desplaz贸 al Puerto de Santa Mar铆a para solicitar a la CNT
armas para poder hacer frente a los golpistas en Jerez, pero no consigui贸
ninguna. Diego tambi茅n era muy activo pol铆ticamente, pero dos
a帽os m谩s joven que su hermano, siempre iba a la zaga de 茅ste. Sabemos que su
novia era Carmen D铆az Calvo; este 煤ltimo dato es relevante porque tanto Carmen
como cuatro de sus hermanos fueron asesinados en la represi贸n que tuvo lugar a
los pocos meses de que triunfara el golpe en Jerez.

 El mismo d铆a del golpe Jos茅 se
esconde y de su historia ya poco sabemos, aunque s铆 de la de Diego. Unos a帽os
antes, la madre de ambos hab铆a muerto y en el lecho de muerte le hab铆a
pedido a su prima Pepa que cuidara de sus hijos. As铆 que, cuando
Diego est谩 escondido, la 煤nica que sabe d贸nde est谩 es la t铆a Pepa porque le
lleva comida todos los d铆as. Vienen buscando a los hermanos, se llevan a un
hermano peque帽o, lo torturan hasta deformarle los dedos de una mano y le dejan
cicatrices en la cara. Se llevan al padre, una noche tras otra, las palizas se
van acumulando; una noche la paliza ha sido m谩s fuerte

y muere dos d铆as despu茅s. Se llevan a
la t铆a Pepa y la retienen. Diego se entera y se entrega para que la suelten, no
soporta que le ocurra esto a la que 茅l considera como su segunda madre.

 Tuvo mucha suerte porque uno
de los guardias civiles era su primo hermano 
por parte de padre y le
dijo que se fuera corriendo, que all铆 lo matar铆an. Es entonces cuando empieza
una huida que le llevar铆a primero a M谩laga, despu茅s a la guerra civil y,
finalmente, a Francia. La t铆a Pepa siempre recordar谩 a Diego, seguir谩 hablando
de 茅l, de lo cari帽oso que era鈥ientras, la historia de Jos茅 se oscurece. No
sabemos qu茅 hizo en la Guerra Civil, seguramente participar铆a en el
ej茅rcito republicano. Pronto caer铆a en manos del ej茅rcito franquista. Sus sobrinas
recuerdan que pas贸 por un campo de trabajo en Alicante donde estuvo tres a帽os
trabajando para 鈥渞edimir pena鈥. Al volver a Jerez era un hombre roto.
Posiblemente se帽alado por sus actividades pol铆ticas anteriores no consegu铆a
trabajo. 脡l era alba帽il y nadie lo contrataba, por lo que tuvo que ir hasta
Rota para trabajar algunos jornales. Parece que iba a buscar caracoles para
conseguir algunos ingresos que le permitieran lidiar con la miseria.

 Cada vez beb铆a m谩s y cuando
beb铆a empezaba a gritar y a hablar de lo que no se pod铆a decir de ninguna
manera en aquel Jerez. Con los a帽os se fue a trabajar a Barcelona, a la SEAT.
Volv铆a de vez en cuando a Jerez y nunca habl贸 de sus experiencias en la guerra
y en el campo de trabajo. La hija de la t铆a Pepa recuerda que escrib铆a un
diario, l谩stima que no se haya conservado, pues podr铆amos saber algo m谩s de la
historia de este hombre.

 Sin noticias de Diego durante la
guerra, sabemos que mand贸 una carta a la t铆a Pepa desde los campos de
concentraci贸n de Francia, carta que no se conserva y en la que dec铆a que estaba
bien. Tambi茅n sabemos que fue recluido en un stalag (campo de
tr谩nsito despu茅s de ser apresados por el ej茅rcito alem谩n) en Kassel. Los nazis
empezaron a enviar a Mauthausen a estos prisioneros y el 13 de agosto de 1940
Diego lleg贸 en el tercer transporte de republicanos al campo. De los 91
republicanos que forman parte de su convoy morir铆an en el campo 76.

 La categor铆a de estos deportados
fue la de 鈥渆migrante鈥. Diego P茅rez N煤帽ez entr贸 en el campo con
la profesi贸n de fontanero con el n煤mero 3772. Probablemente, 茅l dir铆a que su
profesi贸n era la de hojalatero pero el escribiente espa帽ol que rellenaba la
ficha de ingreso le dir铆a que era mejor que pusiera que era fontanero porque
as铆 le dar铆an mejores trabajos.

 Al escribiente le dio la 煤ltima
direcci贸n que tuvo en Jerez, la casa de otra t铆a, la t铆a Conchi en la calle
Mart铆n Fern谩ndez. Los primeros contingentes de republicanos espa帽oles
participaron en la construcci贸n del campo central, as铆 que es muy probable que
este jerezano trabajara como fontanero en la construcci贸n de la fortaleza de
Mauthausen. La vida en este campo de concentraci贸n era dur铆sima, los que
trabajaban en la cantera ten铆an unas condiciones insoportables.

 La escalera de 186 escalones por
donde sub铆an las piedras a la espalda era donde se dejaban la vida estos
prisioneros. El 24 de enero de 1941 Diego fue trasladado a Gusen con el
n煤mero 9555
. Fue el primer traslado de presos espa帽oles de Mauthausen al
subcampo de Gusen. Aunque los primeros seleccionados fueron los m谩s enfermos y
los heridos, las autoridades del campo dieron la posibilidad de ir tambi茅n a
voluntarios. No sabemos si Diego fue trasladado all铆 para la construcci贸n de
parte del subcampo o si fue voluntario pensando que no pod铆a haber nada peor
que Mauthausen. En cualquier caso se equivoc贸. Las condiciones de Gusen eran
peores que las del campo central, la mortalidad a煤n m谩s alta, las condiciones
de trabajo m谩s duras, peor comida y peores condiciones sanitarias.

 Gusen fue el infierno de los
republicanos espa帽oles. De los 7.532 espa帽oles que llegaron a Mauthausen, 5.266
fueron trasladados a Gusen y, de estos 煤ltimos murieron 3.959; o dicho de otra
forma, solo sobrevivi贸 una cuarta parte. La esperanza de vida era menor que en
Mauthausen, en Gusen no llegaba a 3 meses. Y es que la cantera de Gusen era
mucho peor que la de Mauthausen. All铆 se fue encontrando con tres jerezanos
m谩s: el tambi茅n anarquista El Panaderito, amigo suyo desde los
tiempos de Jerez, Salvador Linares y Manuel Carrasco, a los que posiblemente
conocer铆a porque viv铆an escasamente a dos calles de la suya en el barrio de San
Miguel.

 Coincidieron varios meses, quiz谩
se juntaran en los descansos para hablar del barrio y de los amigos comunes,
para recordar a los que sab铆an que hab铆an sido fusilados; puede que para hablar
de sus sue帽os pol铆ticos y de c贸mo todo se hab铆a te帽ido de amargura; o quiz谩
para hablar solo de la poca comida que les daban y de lo duro que era el
trabajo.

 Diego P茅rez N煤帽ez aguant贸 muchos
meses, casi un a帽o, en Gusen. Su trabajo de fontanero le ayud贸 a no tener que
trabajar en los kommandos m谩s duros. No sabemos si enferm贸 de las m煤ltiples
enfermedades que azotaban a los prisioneros, lo que s铆 es seguro es que el 5 de
diciembre de 1941 fue trasladado al castillo de Hartheim, que
administrativamente pertenec铆a al KL Dachau (otro campo de concentraci贸n cerca
de Munich) y que despu茅s pasar铆a a formar parte del KL Mauthausen.
El castillo de Hartheim ten铆a un largo historial, era uno de los 6 centros que
formaron parte del programa secreto de eutanasia impulsado por el propio Hitler
y que operaba con c谩maras de gas. En la guerra este programa se adapt贸 para
eliminar a los enfermos de los campos de concentraci贸n. En Hartheim murieron
30.000 presos de los campos, de los cuales 449 eran espa帽oles. Diego muri贸 el
18 de diciembre de 1941 en la c谩mara de gas del castillo de Hartheim. Se
desped铆a de la vida con 22 a帽os.

 Un d铆a en los a帽os 50 dos
hombres enchaquetados llaman a la puerta de la casa de la t铆a Pepa. Le dicen
que Diego ha muerto y empiezan a hacerles preguntas. El marido de la t铆a Pepa
les responde que no saben nada de Diego. En torno a estos a帽os se empieza a
notificar por carta a las familias que sus hijos han muerto en un campo de
concentraci贸n nazi. Del hecho de que con Diego siguieran otro procedimiento
podemos deducir que este caso ten铆a una significaci贸n pol铆tica especial por la
implicaci贸n anarquista de los dos hermanos. En esos a帽os Jos茅 emigra a
Barcelona, viene a Jerez cuando puede. Quienes lo trataron saben
que jam谩s habl贸 de su pasado ni del de su hermano.

 Este relato est谩 elaborado a
partir de retazos y fragmentos del pasado. Y este pasado est谩 hecho del
silencio y del miedo de unas familias destrozadas que no pudieron hacer el
duelo o recordar a sus muertos. La memoria sirve para sacar estas historias del
olvido, pero tambi茅n para vencer al miedo. Y as铆 aparecen vidas rotas,
destrozadas por tanto dolor y sufrimiento. Es misi贸n del presente romper con
esa capa de silencio que impuso el franquismo, sacar de lo oscuro del tiempo
estas historias y homenajear a estas personas. En Jerez desde hace unos d铆as
tenemos un placa en su barrio donde aparece el nombre de Diego P茅rez
N煤帽ez, es de justicia.

 Bartolome Benitez Reyes

 Fuente: https://www.lavozdelsur.es/desde-jerez-a-la-camara-de-gas-del-castillo-de-hartheim-la-historia-de-diego-perez-nunez/




Fuente: Pacosalud.blogspot.com