March 14, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
1,017 puntos de vista

V铆ctor Velasco
Director en Siria del Consejo Dan茅s para los Refugiados

Siria era hasta 2011 un pa铆s pr贸spero y con un alto nivel cultural, donde chi铆es, sunn铆es, drusos, cristianos y alauitas conviv铆an y se respetaban. Hasta all铆 viajaban ocho millones de turistas cada a帽o, un destino so帽ado para los estudiantes de la lengua 谩rabe, con un patrimonio cultural inenarrable. En Siria nacieron cinco papas, su territorio alberga la tumba de Juan Bautista, la cueva en la que Ca铆n mat贸 a Abel o los restos de Saladino. Era la 煤nica naci贸n 谩rabe con una Constituci贸n laica, donde las mujeres ten铆an el mismo derecho que los hombres al acceso a la educaci贸n y la salud. Era lo que muchos llamaban la 鈥楽uiza de Oriente Medio鈥, con un PIB que situaba a su econom铆a en el puesto 68 en el ranking de los 196 pa铆ses que lo publican. Desde esa fecha, no solo ha ca铆do en picado su patrimonio y su econom铆a, sino que su gente sufre condiciones dur铆simas, est谩 agotada y al borde del abismo, sin todav铆a entender por qu茅. No comprendo c贸mo los sirios pueden a煤n hacer gala de una hospitalidad inaudita y del buen trato que dispensan al extranjero. Cada d铆a, en Damasco, siento bochorno por el inmerecido trato que les hemos dado.

Este 15 de marzo se cumplen diez a帽os del inicio de la guerra en Siria, un conflicto alimentado desde varios 谩ngulos del mapa geopol铆tico mundial, que arranc贸 con las manifestaciones de un pueblo que, contagiado por la 鈥榩rimavera 谩rabe鈥 en pa铆ses vecinos, se echa a la calle para pedir libertad. Aquellos acontecimientos arrancaron al inicio reacciones inmediatas y poco reflexionadas por parte de varios estados y del propio Gobierno sirio. La consecuencia es que la poblaci贸n se vio en el centro de un conflicto absurdo donde se han estado defendiendo, a punta de bombardeos, los intereses de otros; y dejando atr谩s, de lado o simplemente anulando, cualquier posibilidad del cambio pol铆tico, social y econ贸mico que reclamaba la sociedad.

La guerra siria ha causado una de las crisis humanitarias m谩s prolongadas y complejas del mundo, sin visos realistas de llegar a una soluci贸n pac铆fica negociada. Su larga duraci贸n se ha traducido en efectos nefastos para la gente, no solo por el n煤mero de muertos, casi cuatrocientos mil, a los que se suman m谩s de seis millones de desplazados internos y otros cinco millones y medio de refugiados en otros pa铆ses, sino que ha dejado a m谩s del 70% de los sirios en la pobreza extrema. Los altos precios de las materias primas, la inflaci贸n y la ausencia casi total de oportunidades han agravado a煤n m谩s una situaci贸n en la que hay una falta clara de acceso a los alimentos por sus altos precios y porque adem谩s escasean. Esto significa que 6,5 millones de sirios sufren inseguridad alimentaria y otros 2,5 millones corren riesgo de padecerla.

La guerra siria ha causado una de las crisis humanitarias m谩s prolongadas y complejas del mundo, sin visos realistas de llegar a una soluci贸n pac铆fica negociada.

Este contexto arrastra a soluciones desesperadas para “salir adelante” como el trabajo infantil, los matrimonios precoces, la venta de activos productivos y deudas asfixiantes, que dejan a la poblaci贸n sin esperanza y en un estado de desesperaci贸n permanente: “Al menos uno de cada 30 sirios padecer谩 alg煤n tipo de afecci贸n mental grave”, seg煤n la Organizaci贸n Mundial de la Salud. El desplazamiento forzado, los da帽os en las infraestructuras a causa de la guerra (viviendas, escuelas, hospitales, carreteras, plantas el茅ctricas, etc), la escasez de combustible y pan, la contaminaci贸n causada por restos de explosivos, las sanciones econ贸micas y otras muchas razones han dejado a m谩s de 11 millones de personas a expensas de la ayuda humanitaria a d铆a de hoy. Si se suman hechos recientes, como la COVID-19, la crisis econ贸mica, el aumento disparatado de los precios de los alimentos y la enorme inflaci贸n, nos encontramos con un 80% de la poblaci贸n por debajo del umbral de pobreza.

Esta es la foto a vista de helic贸ptero diez a帽os despu茅s del inicio de la guerra, datos que relatan una realidad as茅ptica e impersonal. Pero si hacemos zoom y entramos hoy a cualquier hogar, se le encoge el coraz贸n al m谩s curtido en presenciar situaciones l铆mite. Llevo veintid贸s a帽os trabajando en el sector de la ayuda humanitaria, en ONG y en la ONU, con experiencia en m谩s de veinte pa铆ses, y me cuesta contener la impotencia, me cuesta no apretar los labios ante la pasividad y negligencia de las partes que m谩s me ata帽en, la Uni贸n Europea, a la que pertenezco como ciudadano espa帽ol, por su poca acci贸n pol铆tica encaminada a una soluci贸n negociada.

El sirio es desde el inicio un conflicto pol铆tico, lo que se llama una guerra de 鈥榩roxy鈥, es decir, aquella en la que la rivalidad entre potencias o actores externos se convierte en un conflicto interno con distintos bandos o actores pero en otro pa铆s: 鈥榥uestra guerra, pero en tierra de otros鈥. En palabras sencillas, nuestras afrentas pol铆ticas de sal贸n se saldan en un campo de batalla ajeno, en el que los muertos, los desplazados, los refugiados, las viudas, los hu茅rfanos, los lisiados, los hambrientos y los encarcelados los ponen otros. Por poner algunos ejemplos, nada m谩s llegar al poder la primera respuesta militar de Biden en EEUU ha sido bombardear territorio sirio; si se celebran elecciones en Israel sufrimos sus ataques a茅reos (hablo en primera persona porque esos bombardeos me despiertan por las noches); si a Erdog谩n le va mal en las elecciones municipales en Estambul, los turcos invaden Siria (ocurri贸 en 2019); y as铆 muchos m谩s casos.

Las sanciones son otra arma pol铆tica y econ贸mica y, aunque nos aseguran que no afectan a la poblaci贸n civil, debo explicar que en el caso particular de la organizaci贸n que dirijo en Siria, 茅stas han provocado que nuestra operaci贸n humanitaria se haya reducido a un 30% porque los bancos se niegan a enviar el dinero destinado a los proyectos. Esta circunstancia conden贸 a m谩s de 250.000 personas a quedarse sin asistencia en 2020, pese a que la legislaci贸n estadounidense y europea contempla que la ayuda humanitaria est谩 exenta de las sanciones.

No voy a negar que algunos estados han querido hacer esfuerzos leves, t铆midos e incapaces todav铆a de darle la vuelta a la situaci贸n.

En dos semanas se celebrar谩 la Conferencias de Bruselas, evento que se ha convertido a lo largo de los a帽os en una oportunidad para reafirmar el apoyo continuo de la comunidad internacional a la ONU para encontrar una soluci贸n pol铆tica negociada al conflicto sirio, de acuerdo con la Resoluci贸n 2254 del Consejo de Seguridad, tambi茅n para buscar m谩s apoyo financiero que ayude a satisfacer las necesidades de los sirios y sus comunidades de acogida, y para continuar y profundizar el di谩logo con la sociedad civil.

Con las sanciones, que se escudan en castigar al r茅gimen sirio, la comunidad internacional est谩 generando un sufrimiento atroz y desmedido en la poblaci贸n siria; y, as铆, desde la brevedad de este art铆culo, le pido que ponga en marcha verdaderas medidas pol铆ticas para que el pueblo sirio pueda decidir su futuro, que se abran v铆as de consenso y democr谩ticas encaminadas a definir una agenda social, pol铆tica y econ贸mica. Una poblaci贸n hambrienta y denostada tras diez a帽os de guerra lo que pide es pan. Si permitimos que sus necesidades b谩sicas est茅n cubiertas lo que pedir谩 no ser谩 otra cosa que la preciada libertad, que es como empez贸 todo. Espero que no repitamos el error de nuevo. Mientras tanto los sirios siguen pregunt谩ndose si nadie les va a defender de esta incomprensible calamidad.

P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com