October 25, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
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鈥淗e dado instrucciones al Ministerio de Exteriores de declarar, cuanto antes, persona non grata a estos diez embajadores鈥. Rotundo, claro: al presidente de Turqu铆a, Recep Tayyip Erdogan, no le temblaba el micr贸fono cuando anunci贸, durante una ceremonia de una inauguraci贸n de f谩brica, el en茅simo 贸rdago de Turqu铆a contra el mundo.

Era un golpe inesperado. Por la simple dimensi贸n de la medida: no se sabe cu谩ndo fue la 煤ltima vez que un pa铆s expulsara a diez embajadores a la vez. Si es que ha ocurrido alguna vez en la historia diplom谩tica de la humanidad. Por eso mismo, algunos periodistas renunciamos a hacer noticia del primer anuncio de Erdogan, el jueves 21 de octubre, cuando dijo, literalmente: 鈥淪e lo dije a nuestro ministro de Exteriores: no nos podemos permitir el lujo de agasajar a esa gente en nuestro pa铆s. 驴Dar a Turqu铆a una lecci贸n as铆 est谩 dentro de vuestras competencias?鈥. Cre铆amos que convertir esta frase en un titular como 鈥淓rdogan anuncia la expulsi贸n de diez embajadores鈥 era un periodismo demasiado interpretativo, atizador de tensiones, buscador de clics. Lo pasamos por alto. Err贸neamente, vimos despu茅s.

La lecci贸n que los diez embajadores hab铆an dado a Turqu铆a se condensaba en un breve comunicado, apenas tres frases, diez l铆neas en total, emitido el 18 de octubre: 鈥淗oy se marcan cuatro a帽os desde el encarcelamiento de Osman Kavala. Los retrasos continuos en el juicio, incluido por la fusi贸n de diferentes casos y la creaci贸n de otros tras una absoluci贸n, arrojan una sombra sobre el respeto a la democracia, el Estado de derecho y la transparencia del sistema judicial turco鈥. 鈥淯na resoluci贸n justa y r谩pida del caso debe adecuarse a las obligaciones internacionales de Turqu铆a y sus leyes nacionales鈥. 鈥淩ecordando las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en esta materia, hacemos un llamamiento a Turqu铆a para garantizar su urgente puesta en libertad鈥.

Todo jurista turco suscribir铆a este comunicado: cualquiera que siga el caso del empresario y activista Osman Kavala, detenido en octubre de 2017 y desde entonces en prisi贸n preventiva, se lleva las manos a la cabeza ante los desprop贸sitos jur铆dicos encadenados en los escritos de acusaci贸n. Intento de derrocar el Estado, por organizar y financiar las protestas de Gezi de 2013 y, a la vez, intento de derrocar al Estado mediante el fallido golpe militar de julio de 2016.

Cualquiera que haya estado en Gezi sabe que era un movimiento extremamente espont谩neo, impulsado por ideas laicas, izquierdistas y sindicales; s铆, ped铆a la dimisi贸n del gobierno, pero pedir desde plazas y calles la dimisi贸n del gobierno es algo que al propio Erdogan le pareci贸 perfectamente leg铆timo durante la Primavera 脕rabe, un par de a帽os antes. La asonada militar de 2016 la atribuye Ankara a la cofrad铆a islamista del predicador Fethullah G眉len, un movimiento ultraconservador y teocr谩tico que, pese a su barniz elegante que seduce a acad茅micos europeos y americanos, est谩 en las ant铆podas de Gezi. No se puede ser a la vez organizador del campamento 15M en la Puerta del Sol y propagandista del Opus Dei. Kavala, conocido mecenas de asociaciones culturales y sociales, s铆 era cercano a Gezi; o al menos lo eran quienes se reun铆an en centros culturales financiados por 茅l.

Financiar un caf茅 cultural en el que se re煤nen personas para elaborar manifiestos que luego se leen en plazas p煤blicas -siempre pac铆ficos: nunca hubo llamamiento a la violencia en Gezi- para pedir la dimisi贸n del gobierno no es delito en una democracia. Decir que mantener durante cuatro a帽os en prisi贸n preventiva a quien financi贸 el caf茅 鈥渁rroja una sombra鈥 sobre el sistema jur铆dico, es una formulaci贸n extremamente diplom谩tica. Y pedir que se ponga en libertad a Osman Kavala no es m谩s que pedir que se cumpla la legislaci贸n turca: Turqu铆a es miembro del Consejo de Europa (desde el a帽o en que se fund贸 el organismo, 1949) y, por lo tanto, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo es la m谩xima autoridad de la Judicatura turca. Algo que en d茅cadas anteriores, Ankara siempre ha reconocido, aplicando las sentencias de la Corte, fuesen cuales fuesen. Mantener en prisi贸n a Kavala es un desacato al sistema judicial turco.

Erdogan no lo vio as铆: para 茅l, el comunicado era una intromisi贸n intolerable en la Judicatura turca. Lo dijo exactamente as铆 el jueves: 鈥淐uando hablemos, la respuesta que os daremos ser谩 esta: la Judicatura es independiente. Si vosotros ten茅is una Judicatura independiente, 驴la nuestra no lo es? Nuestra Judicatura da el mejor ejemplo de independencia鈥. Salvo, evidentemente, cuando esa Judicatura, en este caso un tribunal de primera instancia de Estambul en febrero de 2020, absuelve a Osman Kavala y otros acusados de intentar 鈥渄errocar el Estado鈥 mediante la participaci贸n en las protestas de Gezi de 2013. Entonces, as铆 lo dijo el propio Erdogan, se trata de una 鈥渕aniobra鈥 judicial. Y defender las protestas de Gezi como un movimiento inocente es propio de 鈥渆nemigos de la naci贸n鈥. En otras palabras: la Judicatura es independiente cuando condena y manipulada cuando absuelve. Porque, 驴c贸mo se podr铆a absolver a Kavala, si ya sabemos que es culpable, antes de cualquier condena? 鈥淎caso dej谩is sueltos a ladrones, asesinos y terroristas en vuestros pa铆ses?鈥.

As铆 que expulsi贸n. A diez embajadores, diez. Los de Alemania, Francia, Pa铆ses Bajos, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Nueva Zelanda, Canad谩 y Estados Unidos. S铆: seis pa铆ses de la Uni贸n Europea, siete de la OTAN. En su conjunto, un volumen de influencia pol铆tica y comercio nada desde帽able: juntos compran aproximadamente la cuarta parte de las exportaciones de Turqu铆a. Y no son solo los sospechosos habituales de ponerle palos en las ruedas a Turqu铆a. Hace exactamente una semana, Angela Merkel, a煤n canciller alemana, se despidi贸 de Erdogan ante las c谩maras con sonrisas y un deseo de mantener las buenas relaciones bilaterales en el futuro, pese a las diferencias en materia de derechos humanos.

Si alguien echa en falta la firma de otros pa铆ses es porque desde el principio, las embajadas implicadas hab铆an planteado un comunicado de diez. O as铆 lo dijo el gobierno austr铆aco, que una vez lanzado el comunicado aseguraba no haber sido consultado, pero apuntando que se solidarizaba con el texto, y as铆 me lo han confirmado fuentes diplom谩ticas: no hubo intento de implicar a otros.

He dicho expulsi贸n, aunque a煤n queda por ver si se llega a producir, y aunque yo mismo diferenci茅 el primer d铆a entre expulsar embajadores y declararlas persona non grata, que es la f贸rmula elegida por Erdogan. En realidad es lo mismo: la expulsi贸n se produce necesariamente despu茅s de la formal declaraci贸n de persona non grata, acorde al art铆culo 9 de la Convenci贸n de Viena de 1961. Lo que cambia es la intenci贸n con la que se anuncia. Por lo general, a un embajador, o con mayor frecuencia a cualquier otro miembro de la legaci贸n, se le expulsa por un acto personal inaceptable, por ejemplo un crimen cometido en el pa铆s (debido a la inmunidad diplom谩tica no se le puede sentar en el banquillo, haga lo que haga). La respuesta normal del pa铆s emisor podr铆a ser retirar a este legado y mandar simplemente otro, sin mayores consecuencias para la relaci贸n bilateral. Eso, si el pa铆s emisor est谩 de acuerdo en que el diplom谩tico hizo algo que no deb铆a.

En otros muchos casos, y de eso hablamos normalmente cuando hay titulares de prensa con 鈥淓xpulsi贸n de embajadores鈥, la medida es un tajante gesto pol铆tico hacia el pa铆s, no hacia la persona del legado, que solo ha mantenido la postura oficial de su gobierno, o a veces ni eso. Serbia expuls贸 a los legados de Macedonia Norte y Montenegro en 2008 cuando estos pa铆ses reconocieron la independencia de Kosovo; Turqu铆a expuls贸 al embajador israel铆 en 2011 tras fallar todos los intentos de alcanzar un acuerdo por el asalto al buque Mavi Marmara; una decena de pa铆ses expulsaron al embajador sirio en 2012 tras la masacre de Hula cometida por el r茅gimen de Al Asad; Egipto expuls贸 al embajador turco en 2013, al no reconocer Ankara la legitimidad del golpista Abdelfatah Al Sisi y condenar las masacres de los seguidores del anterior presidente, Mohamed Morsi. En estos casos, el trasfondo pol铆tico es evidente y nadie piensa en reemplazar al legado, porque se trata de una crisis pol铆tica bilateral, no personal, por mucho que el procedimiento institucional sea el mismo.

Las formas importan. Al utilizar Erdogan el t茅rmino 鈥減ersona non grata鈥, haciendo hincapi茅 en que 鈥渆llos se enterar谩n de qu茅 es Turqu铆a, lo sabr谩n, lo comprender谩n鈥, y en que 鈥渜uienes no conocen ni entienden Turqu铆a se ir谩n鈥, le daba al asunto una dimensi贸n m谩s personal, dejando la puerta abierta a que los diez pa铆ses afectados simplemente reemplazaran a su m谩ximo representante, achacando la firma del comunicado a una mala fe personal del diplom谩tico.

Pero es obvio que esto no es lo que ocurrir谩: es totalmente inveros铆mil que los embajadores actuasen al margen de sus gobiernos. Retirarlos y mandar otros ser铆a reconocer que un embajador no debe hablar de derechos humanos ni pedir respeto a la Justicia. No creo que suceda. 驴Qu茅 suceder谩, entonces?

Habr谩 que esperar primero a que el Ministerio de Exteriores turcos convoque a los embajadores para notificarles su condici贸n de persona no grata; un discurso p煤blico de un presidente de gobierno en una inauguraci贸n no es un acto diplom谩tico formal. El martes, los diez ya fueron citados al Ministerio, donde se les afe贸 su conducta, pero es una medida relativamente frecuente que no suele tener mayores consecuencias. Con el ministro de Exteriores, Mevl眉t 脟avusoglu, de viaje oficial en Corea desde el jueves, habr谩 que esperar a lunes en todo caso.

En otros pa铆ses ser铆a imaginable que un ministro de Exteriores dimitiera antes de dar un paso de esta envergadura; en Turqu铆a lo probable es que rubrique las 贸rdenes. Una vez notificada la retirada del pl谩cet, lo normal es tener que irse en 72 horas. Los diez pa铆ses afectados pueden decidir entonces si quieren responder de forma rec铆proca, pero no est谩n obligados a hacerlo. Expulsar al embajador turco ser铆a una manera de sellar una profunda crisis multilateral; no hacerlo ser铆a una forma de presentar la actitud de Turqu铆a como un faux pas diplom谩tico, una reacci贸n no acorde a las circunstancias, una exageraci贸n.

Aun en ese caso, el da帽o pol铆tico est谩 hecho. No necesariamente empeorar谩 el d铆a a d铆a de las relaciones bilaterales: una retirada de embajadores no afecta, de entrada, al trabajo consular ni a los procedimientos administrativos para ciudadanos y empresas de los pa铆ses en cuesti贸n. De hecho, la expulsi贸n del embajador israel铆 de Turqu铆a en 2011 no se refleja en absoluto en las estad铆sticas del comercio bilateral, que mantiene un lento pero continuo crecimiento. Sin embargo, es obvio que una relaci贸n sin embajadores s铆 dificultar谩 o impedir谩 cualquier paso pol铆tico destinado a facilitar este comercio. Quiz谩s esto parece poco importante en una situaci贸n en la que cunde la sensaci贸n de que la UE de todas formas no dar谩 esos pasos. Pero de los planes de Erdogan de entrevistarse por fin personalmente con Joe Biden durante la cumbre del G-20 que se celebrar谩 a finales del mes en Roma, mejor olvidarse.

El gesto parece destinado a ahondar en un orgulloso aislamiento internacional de Turqu铆a. Peleado con Norteam茅rica y Europa a la vez, con pr谩cticamente todos los pa铆ses 谩rabes vecinos, salvo Qatar, inc贸modo con Ir谩n desde la guerra de Alto Karabaj鈥 el 煤nico aliado de Erdogan parece ser Rusia. Y Rusia ser谩 aliada mientras le venga bien utilizar a Turqu铆a como pe贸n para debilitar un poco la Uni贸n Europea. Para Mosc煤, esta es la funci贸n m谩s destacada del vecino meridional. Por lo dem谩s, como se ha visto en Siria y Libia, los intereses geopol铆ticos de Rusia y Turqu铆a son diametralmente opuestos. Yo, por si acaso, no me fiar铆a de Putin.

As铆 el panorama, no falta quien piensa que se trata de un gesto premeditado de Erdogan para agravar una cada vez m谩s severa crisis econ贸mica, ahondada por una inflaci贸n que con un 20% anual amenaza en convertirse en galopante y una lira que hoy vale la tercera parte de lo que val铆a hace cinco a帽os. La orden dada al Banco Central -tras decenas de discursos p煤blicos y tres destituciones de gobernador en dos a帽os, nadie duda ya de que Erdogan da las 贸rdenes- de bajar los tipos de inter茅s del 19 al 18 y este mes al 16%, netamente por debajo de la inflaci贸n, solo puede acelerar este proceso.

Con estos datos, ahora mismo, tener una cuenta de ahorro en Turqu铆a es perder dinero: es mejor gastar cuanto antes lo que se tenga. Gastar incentiva el consumo, facilita la circulaci贸n de la riqueza, facilita el empleo鈥 y crea una sensaci贸n ficticia de la buena marcha de la econom铆a, algo que los pol铆ticos consideran bienvenido poco antes de unas elecciones. Pero los pr贸ximos comicios legislativos y presidenciales de Turqu铆a son en 2023, y por mucho que se rumorea un adelantamiento, no est谩 nada claro que esa sensaci贸n de crecimiento econ贸mico, ya ahora fr谩gil, aguante hasta el d铆a de las urnas. Porque un crecimiento 煤nicamente basada en el consumo interno no puede ser duradero en un pa铆s con una balanza de pagos negativa, es decir obligada a gastar divisas para importar lo que necesita.

Es cierto que una moneda nacional devaluada incentiva la exportaci贸n: todo el mundo querr谩 comprar productos turcos porque se van abaratando al caer la lira. Pero lo que exporta Turqu铆a son sobre todo productos manufacturados (coches, maquinaria, ropa) para los que hay que importar primero la materia prima, aparte la energ铆a. El margen de ganancias se debe a lo poco que se gasta en salarios. No es una buena noticia para la clase obrera.

驴A qu茅 juega Ankara? se preguntan los economistas de mayor experiencia en Turqu铆a. Y barajan dos explicaciones. Una es que Erdogan efectivamente apuesta por un deterioro tan grande del tejido econ贸mico y social del pa铆s, una crisis tan profunda, que nadie salvo 茅l podr铆a manejarla. Esto es un juego muy arriesgado. La otra es que ha perdido de vista el tablero. Recuerdo el momento en el que el periodista Andr茅s Mourenza y yo -la escena est谩 recogido en nuestro libro La democracia es un tranv铆a鈥 le preguntamos a un antiguo asesor qu茅 opinaba de los rumores de que 鈥渉oy Erdogan tiene pocos asesores que le hablen claro y que algunos tienen incluso miedo a decirle cosas que no le gusta escuchar鈥. Nos mir贸 con cara casi estupefacta.

鈥溌緼lgunos? 驴Les han dicho que solo algunos?鈥.

FUENTE: Ilya U. Topper /M鈥橲ur

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org