November 19, 2021
De parte de Asociacion Germinal
122 puntos de vista


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Durante estos meses, el mundo ecologista ha prestado relativamente poca atenci贸n al asunto estrella del 2020 y el 2021: la omnipresente pandemia. El mundo del ecologismo y la colapsolog铆a (quienes estudiamos el pico del petr贸leo y el colapso) ha transmitido b谩sicamente la idea de que, pese al monopolio informativo de este tema, el principal problema de humanidad sigue siendo el cambio clim谩tico y la crisis ecol贸gica. En el polo opuesto se sit煤an los discursos de la corriente que ha sido llamada conspiranoica, que considera que eso que llaman plandemia es el asunto m谩s transcendente que tenemos entre manos y responde a un plan de las 茅lites para establecer un r茅gimen mundial autoritario.

Durante estos meses, la corriente conspiranoica ha sido asociada a grupos ultraderechistas, movimientos religiosos o espiritualidades New Age, colectivos que el mundo ecologista, mayoritariamente, evita. Adem谩s, el discurso conspiranoico se opone al ecologismo porque abundan en 茅l mensajes que transmiten que el cambio clim谩tico, igual que la Covid, no es sino una excusa para extender un estado generalizado de miedo que permita someter a la poblaci贸n. Muchos de sus discursos niegan los l铆mites del crecimiento y consideran que la escasez no es real y lo 煤nico que hay son intentos de las 茅lites de atemorizar a la poblaci贸n. Esto no ha ayudado a que el mundo ecologista se interese por las cr铆ticas al discurso oficial que tienen esos tintes conspiranoicos.

Sin embargo, en los 煤ltimos meses han aparecido voces que critican duramente el discurso oficial y que no pueden ser calificadas de poco cient铆ficas ni ligadas a movimientos ultras. Las acusaciones que est谩n lanzando estas voces son muy graves y ponen de manifiesto que existen enormes lagunas que deber铆an ser objeto de un serio debate.

Por ello me gustar铆a, en primer lugar, dar algunos datos sobre estos aspectos y, despu茅s, argumentar por qu茅 son muy relevantes para quienes nos preocupamos por el colapso ecol贸gico y social.

鈥淣o hay tratamiento鈥

El discurso oficial ha insistido en que no se ha descubierto todav铆a ning煤n tratamiento eficaz contra la Covid y la 煤nica soluci贸n es la vacunaci贸n. Esto es especialmente evidente para el tratamiento temprano, cuando los enfermos se encuentran en fase v铆rica y no est谩n tan graves como para acudir al hospital, ya que la OMS y las autoridades sanitarias de la mayor parte de los pa铆ses occidentales no recomiendan ning煤n medicamento en esta etapa (salvo el paracetamol para tratar los s铆ntomas).

Ivermectina
Modelo 3D de la mol茅cula de invermectina B1a. Autor: Ben Mills. Fuente: Wikimedia Commons.

En la primavera de 2020 algunos doctores como Vladimir Zelenko, Peter McCullough, Didier Raoult, Yudelka Merette[1] o H茅ctor Carvallo empezaron a utilizar protocolos de tratamiento temprano[2] basados en medicamentos aprobados para otras patolog铆as desde hace d茅cadas y bien conocidos como la hidroxicloroquina, la ivermectina y algunas vitaminas y minerales, reportando reducciones en las tasas de hospitalizaciones y muertes de hasta un 85%[3]. Sin embargo, la OMS, la EMA y la FDA no los autorizaron para el tratamiento de la Covid y, a pesar de los meses transcurridos, siguen argumentando que no hay suficientes evidencias cient铆ficas para recomendarlos a pesar de que su seguridad es bien conocida[4] (lo que en la pr谩ctica supone restringir su uso salvo en ensayos cl铆nicos o prescripciones off-label que en algunos pa铆ses, como el nuestro, est谩 sujeta a restricciones importantes).

Centro de tests de ant铆genos en Warora, Maharashtra, India. Fotograf铆a: Ganesh Dhamodkar. Fuente: Wikimedia Commons.

A estas alturas, ya se cuenta con decenas de ensayos cl铆nicos[5], la mayor parte de ellos favorables a su eficacia[6] y se sabe que pa铆ses como India, algunos estados de Per煤 o M茅xico los han aplicado a gran escala (seg煤n algunos de ellos, exitosamente). Adem谩s, miles de doctores y cient铆ficos de todo el mundo han mostrado su apoyo al tratamiento temprano de la Covid (entre ellos dos premios Nobel[7] y varios con un enorme curr铆culo acad茅mico[8]) en foros como el International Ivermectin Day o la International Covid Summit.

Resulta dif铆cil creer que tantos y tan relevantes profesionales de la medicina est茅n apoyando estos tratamientos sin que existan bases reales de su eficacia, especialmente porque es escas铆simo el beneficio comercial que podr铆an obtener de ellos (son medicamentos no sujetos a patente) y porque algunos est谩n arriesgando sus carreras profesionales al hacerlo[9].

Abundan quienes acusan a la OMS, la EMA, la FDA y algunos medios de comunicaci贸n[10] de boicotear activamente estos medicamentos argumentando que las razones son sencillas: por un lado, las autorizaciones provisionales de las vacunas habr铆an quedado sin efecto si se hubiera reconocido oficialmente que hay tratamientos y, por otro, estos medicamentos sin patente son muy poco interesantes para las farmac茅uticas. De confirmarse estas acusaciones, nos encontrar铆amos con una enorme prevaricaci贸n de las instituciones m茅dicas nacionales e internacionales. Esto no deber铆a sorprender a quienes conocemos hasta qu茅 punto los intereses del capital se suelen anteponer a la vida de las personas[11], quiz谩 lo 煤nico sorprendente de este caso ser铆a la magnitud y el alcance global de esta corrupci贸n.

Los medios de incomunicaci贸n de masas

Una de las cosas que m谩s deber铆a preocuparnos de todo lo relativo a los tratamientos tempranos es el hecho de que la controversia sobre algo tan relevante como la cura de la Covid haya ocupado tan escas铆simo espacio en los medios de comunicaci贸n y los debates pol铆ticos (sobre todo en algunos pa铆ses como Espa帽a[12], ya que en otros como Reino Unido, M茅xico o EE. UU. el debate ha sido mayor[13]). Esto pone en evidencia un fen贸meno que se ha hecho habitual durante la pandemia: la demonizaci贸n del debate y el alineamiento casi perfecto de los medios de comunicaci贸n con las posturas oficiales.

En todo ello han jugado un papel importante la Trusted News Initiative (TNI) y las verificadoras de hechos o fact checkers como Newtral o Maldita quienes ganaron gran credibilidad al inicio de la pandemia en medio de una enorme avalancha de noticias falsas que las hizo posicionarse como marco de referencia de la informaci贸n veraz. El paso del tiempo est谩 poniendo de manifiesto que desmienten sistem谩ticamente todo lo que se aleja de las versiones oficiales sobre la Covid (aunque venga de fuentes cient铆ficamente s贸lidas) y neutralizan los debates al ofrecer versiones monol铆ticas. Adem谩s, resulta muy preocupante el hecho de que la ciudadan铆a no se haya preguntado siquiera qui茅n est谩 financiando esas empresas que se han nombrado a s铆 mismas jueces de algo tan importante para la democracia como la informaci贸n. 驴D贸nde queda la democracia si no sabemos ni qui茅n controla la informaci贸n que nos llega?

El debate sobre los tratamientos de la Covid y las vacunas ha sido relegado a foros de internet y redes sociales y, aunque sujeto a una notable censura[14], est谩 alcanzando proporciones considerables. Pero estos contenidos permanecen en un marginal mundo conspiranoico en el cual se mezclan contenidos de fuentes muy solventes con fantas铆as y mensajes sensacionalistas que son dif铆ciles de separar.

Los movimientos sociales, el ecologismo y la ciudadan铆a en general debemos evitar todos esos prejuicios que nos han ense帽ado que cualquier cr铆tica a las vacunas viene de conspiranoicos, magufos o ultraderechistas. Debemos hacer un esfuerzo por revisar los datos y leer los estudios cient铆ficos acudiendo directamente a las fuentes para no caer en las manipulaciones de actores interesados y evitar toda esa desinformaci贸n que, desgraciadamente, prolifera por todas partes: tanto en el lado provacunas como en el antivacunas.

La demonizaci贸n del debate

Ilustraci贸n: Square Frog. Fuente: Pixabay.

La pandemia est谩 haciendo parecer normal una tendencia que deber铆a preocuparnos: est谩n aumentando los aspectos de la realidad social en los que se asume que no puede haber debate pol铆tico porque 鈥渆s cuesti贸n de Ciencia鈥 y 鈥渆s preciso ser experto para opinar鈥.

Hemos aceptado como normal, por ejemplo, que se argumente que 鈥渓a desinformaci贸n puede hacer que la gente no se vacune y se ponga en peligro la vida de miles de personas鈥. Este argumento lleva impl铆citos una asunci贸n gratuita y un chantaje inaceptable: da por sentado que las posiciones oficiales, las que se presentan como la verdad de manera previa al debate, representan el consenso cient铆fico y saben de antemano qu茅 es lo mejor para conseguir 鈥渜ue la gente no muera鈥.

Pero鈥 y 驴si las vacunas no protegen de los contagios y la urgencia por vacunar es absurda?, y 驴si fuera verdad que existen medicamentos que podr铆an haber salvado muchos m谩s millones de vidas que las vacunas? Y 驴si lo que mata no es la duda sino la censura de la ciencia no ligada a intereses comerciales? 驴C贸mo podremos saber cu谩l es la mejor forma de hacer 鈥渜ue la gente no muera鈥 si el debate es considerado peligroso y debemos aceptar la primera idea que nos presentan los 鈥渆xpertos oficiales鈥 sin el m谩s m铆nimo control democr谩tico?[15]

Reuni贸n del Consejo de Seguridad Nacional espa帽ol.
Reuni贸n del Consejo de Seguridad Nacional espa帽ol. Fuente: dsn.gob.es.

El 30 de octubre de 2020 el Consejo de Seguridad Nacional espa帽ol aprob贸 el Procedimiento de actuaci贸n contra la desinformaci贸n que propone varios 贸rganos y autoridades como actores para luchar contra este fen贸meno, pero no especifica con qu茅 m茅todos se distinguir谩 la informaci贸n falsa de la verdadera. El Procedimiento cita, por ejemplo, que el mundo acad茅mico juega un papel esencial a la hora de no contribuir a la difusi贸n de la desinformaci贸n, pero no le da voz alguna a la hora de juzgar si algo es verdadero o falso. Se da por hecho que el poder ejecutivo ya sabe cu谩l es la informaci贸n falsa o enga帽osa sin necesidad de que la academia lo estudie mediante los procedimientos que 茅sta suele usar para alcanzar consensos cient铆ficos, como el sistema de revisi贸n por pares o el debate p煤blico en conferencias y congresos. 驴Significa esto que estamos empezando a sustituir el debate cient铆fico por nociones de verdad revelada m谩s propias de la 茅poca de Fernando el Cat贸lico que de sociedades que se dicen laicas y democr谩ticas?

Con la excusa de la urgencia de la pandemia, estamos avanzando hacia una sociedad carente de debate, llena de miedos, prejuicios y comportamientos inquisitoriales, donde la ciencia disidente es silenciada y las redes de comunicaci贸n est谩 manipuladas. Todo ello es muy mal camino para enfrentarnos a los inmensos retos pol铆ticos que nos va a traer la transici贸n energ茅tica y el colapso ecosocial, sobre todo si los queremos transitarlos con un m铆nimo de democracia.

驴Pasaportes para frenar los contagios?

A EU Digital COVID Certificate being scanned before entering a bistro in Parma, Italy. Although the english name "Green pass" is used here, the actual name of the Certificate in Italy is "Certificazione verde COVID-19".
Puesto de control de la Certificazione verde COVID-19 a la entrada de un local en la ciudad italiana de Parma. Fuente: Wikimedia Commons.

Las vacunas se han propuestos durante estos meses como la 煤nica soluci贸n, tanto individual como colectiva, a la pandemia, pero el que puedan considerarse una soluci贸n colectiva se basa en la premisa de que son capaces de reducir significativamente la transmisi贸n del virus. Si esta premisa no se cumple, la vacunaci贸n queda como una opci贸n individual sin repercusiones sociales y los llamamientos a la responsabilidad, la urgencia por conseguir inmunidad de grupo y la imposici贸n de pases Covid para acceder a espacios p煤blicos son completamente absurdos.

En las 煤ltimas semanas han salido a la luz varios datos que confirman que las vacunas contra la Covid no ofrecen en estos momentos pr谩cticamente ninguna protecci贸n frente al contagio. De entre ellas podemos destacar los siguientes:

  • El Reino Unido ha hecho oficial que, frente a la variante delta (mayoritaria en estos momentos en todo el mundo), no se est谩 observando diferencia alguna en la transmisi贸n del virus entre personas vacunadas y no vacunadas.
  • Un estudio realizado en Vietnam llega a la conclusi贸n de que las personas vacunadas pueden contagiar m谩s que las no vacunadas porque llevan m谩s carga viral.
  • La comparaci贸n entre la ratio de vacunaci贸n en diferentes pa铆ses y los casos de Covid no encuentra ninguna correlaci贸n en otro estudio.
  • Otro estudio ha documentado la transmisi贸n entre personas completamente vacunadas.
  • Singapur, con un 78% de la poblaci贸n completamente vacunada, ha sufrido un violento brote que duplica el de marzo de 2020.
  • Los datos del 煤ltimo Informe sobre Vigilancia de las Vacunas de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido muestra que la ratio de contagios entre las personas con pauta de vacunaci贸n completa es, en estos momentos, el doble que entre las no vacunadas[16].
  • Hasta los estudios financiados por las propias empresas reconocen que la protecci贸n de la vacuna frente a contagios se pierde en pocos meses[17].

驴Por qu茅 siguen adelante todas las medidas encaminadas a persuadir e incluso forzar a la ciudadan铆a a vacunarse cuando tantos datos confirman que la vacunaci贸n no evita lo m谩s m铆nimo del contagio y, por ello, s贸lo protege a quien se la pone? Da la impresi贸n de que los gobiernos est谩n actuando autom谩ticamente seg煤n un plan fijado hace meses que nadie se est谩 molestando en corregir ni contrastar con datos cient铆ficos.

驴Seguras?

Vacuna de ARNm para la COVID19
Fotograf铆a: Spencer B. Davis. Fuente: Pixabay.

Una vacuna, adem谩s de ser eficaz, deber铆a ofrecer unas garant铆as de seguridad mayores que las exigidas a un medicamento, ya que, al ser administrada a personas sanas, puede poner en peligro la vida de personas que quiz谩 nunca hubieran llegado a estar expuestas a la enfermedad.

Hay ya una cantidad nada despreciable de m茅dicos y cient铆ficos que afirman que las actuales vacunas contra la Covid est谩n teniendo una cantidad de efectos secundarios que no son normales[18] ni asumibles[19]. La Dra. Lawrie lo declar贸 en junio de 2021 y, tanto el Dr. Malone, co-inventor de la tecnolog铆a de las vacunas del ARNm como el Dr. McCullough y el premio Nobel Luc Montaigner han expresado p煤blicamente sus dudas. Tambi茅n el senador Johnson en EE. UU. ha mostrado p煤blicamente que la tragedia de las v铆ctimas de la vacunaci贸n es enorme y est谩 siendo silenciada[20]. Y a nivel espa帽ol m谩s de cien m茅dicos y profesionales de la salud remitieron recientemente una carta a la Ministra de Sanidad rechazando la vacunaci贸n en ni帽os[21].

Dr. Robert Malone
El vir贸logo e inmun贸logo Robert Malone, co-inventor de la tecnolog铆a de ARN mensajero. Fuente: rwmalonemd.com.

La mayor parte de los datos de efectos adversos se basan en los sistemas de seguimiento como el VAERS, Eudra Vigilance o la Yelow Card que son voluntarios y se sabe que suelen estar muy subestimados[22]. En Eudra Vigilance no es sencillo extraer directamente datos del n煤mero de muertes atribuidas a las vacunas, pero algunas fuentes afirman que hay 26.000 muertes y m谩s de dos millones de efectos adversos graves. La web OpenVAERS[23], que se basa en los datos del sistema VAERS, da la cifra de 15.937 muertes posiblemente causadas por estas vacunas en EE. UU.[23]. Aunque el n煤mero de muertes atribuidas a la propia Covid en EE. UU. alcanza las 700.000 personas, las cifras anteriores siguen siendo un precio muy alto que pagar por una vacuna.

El hecho de que estas vacunas causen en un cierto n煤mero de casos efectos adversos tan graves[24] y frecuentes plantea un dilema 茅tico de gran calado que no est谩 suscitando el debate social ni pol铆tico que deber铆a tener. En estos momentos la vacunaci贸n es obligatoria en Indonesia, en Italia es necesaria para poder trabajar y en Francia, Israel, Lituania, Ontario (Canad谩) y Nueva Gales del Sur (Australia) lo es para tener un m铆nimo de vida social. Se est谩 persuadiendo a los j贸venes y ni帽os, que apenas se benefician de ella, de que asuman un riesgo que puede poner en peligro su salud de por vida[25] y obligando al personal sanitario a elegir entre la vacunaci贸n o perder su puesto de trabajo.

Hace unos a帽os, la legislaci贸n europea prohibi贸 fumar en bares y restaurantes, y una de las justificaciones argumentadas fue el hecho de que el humo del tabaco obligaba a los trabajadores a elegir entre perder su empleo o ser expuestos a una sustancia que pod铆a ser da帽ina para su salud. 驴Por qu茅 ahora no se aplican criterios similares?

Autoritarismo

Conspiranoia COVID. Ilustraci贸n: Matryx. Fuente: Pixabay.

El uso de pases Covid pod铆a tener sentido hace unos meses cuando todav铆a no se sab铆a hasta qu茅 punto las vacunas iban a resultar eficaces y seguras y se pensaba utilizarlas como cordones sanitarios para proteger determinados entornos. Pero, en estos momentos, ante la gran cantidad de datos que demuestran que no sirven para evitar contagios, 驴por qu茅 no ha cambiado ese discurso que considera la vacunaci贸n una cuesti贸n de inter茅s p煤blico, de responsabilidad c铆vica, o, incluso, 鈥un acto de amor鈥?

El empe帽o de los gobiernos en implantar pases Covid que ya no se justifican para frenar la enfermedad ha hecho pensar a muchos que el objetivo no es 煤nicamente sanitario. Algunos hablan de que son medidas que pueden servir para preparar a la sociedad a aceptar en un futuro no muy lejano medidas de control social similares a las que ya han sido implantadas en China.

Sea cual sea la raz贸n de esta insistencia en imponer pasaportes sanitarios, la sociedad debe reaccionar ante cualquier intento de menoscabar la democracia y aprovechar la pandemia como excusa para sustituir el Estado de Derecho por reg铆menes autoritarios. Aunque el deterioro de la democracia era ya evidente antes de 2020, la pandemia ha servido para agravar la situaci贸n de modo extraordinario, hasta el punto de que amenaza con eliminar de un plumazo cosas que cost贸 siglos conquistar como el derecho a la manifestaci贸n, la libertad de expresi贸n, el trabajo, la libertad de movimiento, la seguridad o la igualdad ante la ley[26]. Cinco europarlamentarios de diversos pa铆ses y grupos pol铆ticos han denunciado esto mismo hace unos d铆as en comparecencia p煤blica. Esperemos que el resto de la sociedad civil los siga.

Vacunas mo谩i y soluciones ivermectina

Gobierno mediante algoritmo. Icono de la algocracy en Wikipedia, con los colores de la bandera china. Autor del icono original: Geysirhead.

Cuando una sociedad est谩 al borde del colapso lo peor que puede hacer es invertir los recursos que se est谩n volviendo escasos en lo que llamo construir mo谩is[27]: falsas y costosas soluciones que s贸lo sirven para salvaguardar el poder de las 茅lites y agotar aun m谩s r谩pidamente los recursos.

El capitalismo lleva d茅cadas destruyendo la base ecol贸gica y social que sostiene su propia existencia, lo que nos ha colocado al borde del colapso. Su obsesi贸n por el crecimiento perpetuo no le deja aplicar otra cosa que las soluciones mo谩i de siempre: reactivar el consumo y salvaguardar las ganancias del capital. Precisamente las pol铆ticas que aceleran el crecimiento y agotan m谩s, si cabe, los recursos.

Las vacunas que nos est谩n vendiendo para solucionar la crisis de la Covid tienen todas esas caracter铆sticas de las soluciones mo谩i: son tecnolog铆as caras, complejas y por tanto patentables, que transfieren miles de millones de d贸lares de dinero p煤blico a las cuentas de las empresas farmac茅uticas y requieren un agotador esfuerzo de actualizaci贸n.

El interminable rosario de campa帽as de vacunaci贸n que nos ofrece la industria farmac茅utica, es la peor distop铆a que se puede imaginar para un sistema de salud p煤blico. Hacer que la medicina se base en vender peri贸dicamente algo a millones de personas sanas proporciona beneficios muy interesantes a las farmac茅uticas, pero no es la mejor estrategia para una sociedad que se enfrenta a una crisis generalizada de recursos. Si queremos evitar el colapso de los sistemas de salud ante la doble amenaza de la crisis Covid y la crisis de recursos, lo primero que deber铆an hacer nuestras autoridades sanitarias es buscar todas las soluciones que pueden ofrecer los medicamentos ya conocidos y los h谩bitos de vida saludables que refuerzan el sistema inmune y, solo despu茅s de que estas soluciones sencillas se han aplicado, buscar tratamientos complejos.

Las empresas est谩n interesadas en hacernos creer que s贸lo las soluciones que las benefician son capaces de solucionar los problemas a los que nos enfrentamos, pero eso no suele ser verdad. El movimiento ecologista sabe bien que existen tecnolog铆as relativamente sencillas y eficaces como la agroecolog铆a, la arquitectura bioclim谩tica o el urbanismo sostenible que ser铆an capaces de solucionar grandes problemas de la humanidad utilizando muy pocos recursos. Tambi茅n sabemos que, si todas estas cosas no se est谩n usando a gran escala, no es porque sean ineficaces, sino porque las din谩micas de acumulaci贸n del capital no permiten que se pongan en marcha.

La ivermectina y, en general, el tratamiento temprano de la Covid, son el equivalente a estas tecnolog铆as que el ecologismo reivindica: una soluci贸n respaldada por la ciencia, pero relativamente sencilla y adaptada a un mundo de recursos menguantes. Una tecnolog铆a que, como la agroecolog铆a o las bicicletas, es denostada y despreciada por quienes quieren hacernos comprar soluciones mucho m谩s patentables.

El negacionismo conspiranoico

El hecho de que el discurso oficial tenga cada d铆a m谩s grietas est谩 haciendo ganar prestigio a quienes, desde un principio, denunciaron que todo ello era una operaci贸n de ingenier铆a social, es decir, la plandemia. Gran parte de ellos est谩n ligados a ideolog铆as de ultraderecha[28] (aunque no todos[29]) y suelen argumentar que el objetivo es imponer una dictadura 鈥globalista鈥 basada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)[30] . Es habitual que califiquen de 鈥渟ocialista鈥 y 鈥渆cologista鈥 la dictadura que supuestamente se quiere imponer, argumentando que el ideal de la misma son los ODS, que est谩n basados en objetivos de justicia social y medioambiental.

Este discurso suele derivar en lo que podemos llamar un negacionismo extenso, porque aplica la estrategia de negaci贸n a todos los grandes problemas (cambio clim谩tico, escasez de energ铆a, alimentos, etc.) y puede convertirse en un discurso populista muy f谩cil que sirva para decir a la gente lo que quiere o铆r: 鈥淟os problemas no existen, son s贸lo un invento de las 茅lites que quieren esclavizarte a trav茅s del miedo鈥.

Plandemic
Logotipo del v铆deo conspiranoico Plandemic. Fuente: Wikimedia Commons.

En los pr贸ximos a帽os vamos a empezar a experimentar una escasez de energ铆a y materias primas que todav铆a no ha sido asumida por la mayor parte de la ciudadan铆a. Es previsible que la respuesta de las 茅lites ante esta escasez de recursos se base en medidas autoritarias que permitan mantener el crecimiento de cada vez menos personas a base del despojo de la gran mayor铆a. Y tambi茅n es previsible que estas pol铆ticas elitistas se disfracen de 鈥渧erde鈥 y no hablen directamente de escasez sino de que 鈥渄ebemos cuidar el planeta鈥 y 鈥渞ealizar una transici贸n renovable鈥, lo cual es cierto, pero s贸lo es la mitad de la verdad[31].

Aunque los discursos conspiranoicos est茅n manipulados por la extrema derecha y se refugien en argumentos simplistas, no podemos dejar de reconocer que dan en el clavo en algunas cuestiones. No hace falta recurrir a conspiraciones extra帽as para saber que el poder econ贸mico se ha concentrado de una manera escandalosa durante las 煤ltimas d茅cadas al calor de las pol铆ticas neoliberales y no es muy desacertado decir que nos gobiernan las elites que controlan el sistema bancario y los fondos de inversi贸n. No es descabellado pensar que el 1% que posee la mitad de la riqueza mundial es capaz de controlar casi toda la informaci贸n que circula por las redes[32]. No hace falta ser muy sagaz para ver que algunas medidas de control que se han implementado van m谩s all谩 de lo necesario para cuidar la salud de la poblaci贸n. Tambi茅n es dif铆cil no ver que las compa帽铆as farmac茅uticas nos han colado unas cuantas mentiras para hacernos creer que sus productos eran la 煤nica e imprescindible soluci贸n.

Protestas en Canad谩 contra las medidas anti-COVID. El cartel en la parte superior hace menci贸n al NWO (Nuevo Orden Mundial), un cl谩sico conspiranoico. Fuente: Wikimedia Commons.

El ecologismo tiene todas las papeletas para convertirse en un chivo expiatorio de todas aquellas personas que abracen este discurso negacionista extenso y vean en el cambio clim谩tico un intento de las 茅lites de 鈥渇omentar el miedo鈥 y crear una dictadura 鈥渆cologista y socialista鈥 en lugar de problemas reales de falta de recursos y deterioro ecol贸gico. Por eso la actitud del movimiento ecologista y colapsista frente a este negacionismo extenso es especialmente delicada e importante en estos momentos. El ecologismo debe dejar muy claro que, aunque reivindica la gravedad del cambio clim谩tico y la crisis energ茅tica, no apoya las eventuales medidas autoritarias que se puedan imponer para intentar resolver estos problemas a base de desigualdad, injusticia y control social.

El mundo se est谩 volviendo muy complejo, como no pod铆a ser menos ante el choque contra los l铆mites. No podemos quedarnos con posicionamientos simplistas que dividen el mundo en tribus de rojos contra ultras y nos fuerzan a asumir cosas inaceptables por aquello de que 鈥渆l enemigo de mi enemigo es mi amigo鈥. El mundo ecologista no puede permanecer ajeno a todas las preocupantes tendencias que se est谩n incubando, tanto en torno al discurso oficial como en esos complejos movimientos conspiranoicos. Debemos atrevernos a entrar en todos estos temas y utilizar el debate abierto, basado en datos cient铆ficos y libre de prejuicios para separar las realidades de las fantas铆as y contrarrestar todas estas preocupantes tendencias que se est谩n perfilando y no ayudan nada a superar la inevitable transici贸n ecol贸gica que tenemos que realizar.

Pepa 脷beda.

Notas

[1] Merette fue la primera m茅dico en utilizar ivermectina para el tratamiento de la Covid19.

[2] https://covid19criticalcare.com/covid-19-protocols/i-mask-plus-protocol/, https://aapsonline.org/mccullough-protocol-3-page.pdf,
https://vladimirzelenkomd.com/treatment-protocol/.

[3] https://www.youtube.com/watch?v=QAHi3lX3oGM,
https://covid19criticalcare.com/senate-testimony/.

[4] La seguridad de la ivermectina se ha comprobado en un estudio a dosis 10 veces superiores a los 0,2mg/Kg utilizados habitualmente para el Covid. La OMS lleva a帽os recomendando la ivermectina para algunas parasitosis.

[5]

[6] La tardanza en aprobar el uso de ivermectina contrasta con la velocidad con se aprob贸 el medicamento patentado por Gilead, Remdesivir, para el tratamiento de la Covid con s贸lo dos ensayos cl铆nicos que no mostraban mejora en el ratio de mortandad sino 煤nicamente, en el tiempo de hospitalizaci贸n. La propia ivermectina fue aprobada para su uso contra la sarna con 6 ensayos cl铆nicos.

[7] El Dr. Omura, que recibi贸 el premio Nobel por descubrir la ivermectina, ha realizado una revisi贸n y se ha manifestado p煤blicamente a su favor y el Dr. Luc Montaigner, tambi茅n premio Nobel de medicina, habla de ella como alternativa a las vacunas.

[8] Entre ellos destacan los miembros de la FLCCC liderados por el Dr. Paul Marik y la doctora Theresa Lawrie, directora de la consultora The Evidence Based Medicine Ltd. y fundadora del grupo BIRD.

[9] https://www.francesoir.fr/societe-sante/martinique-soins-palliatifs-covid-19, https://www.bitchute.com/video/cLZ3s6spE6k3/, https://www.realclearscience.com/articles/2021/10/07/the_problems_with_censoring_doctors_over_their_covid-19_stances_797819.html.

[10] La FLCCC ha denunciado en varias ocasiones la obstrucci贸n de la FDA y la NIH y el grupo BIRD, de la EMA. La ivermectina ha sido prohibida en Australia para el tratamiento del Covid. La Indian Bar Association, una asociaci贸n de abogados indios, se ha querellado contra la directora adjunta de la OMS por desaconsejar el uso de la ivermectina en su pa铆s. M谩s:
https://bird-group.org/horse-dewormer-or-nobel-prize-winning-medicine/, https://www.youtube.com/watch?v=PuK_Ywb1JQE,
https://www.realclearpolitics.com/articles/2021/03/10/censorship_kills_the_shunning_of_a_covid_therapeutic_145376.html.

[11] La promoci贸n del algod贸n transg茅nico en India y la leche maternizada en 脕frica son dos ejemplos bien conocidos.

[12] En Espa帽a se ha hablado de los tratamientos hospitalarios (para las 煤ltimas fases de la enfermedad) como el Remdesivir o los corticoesteroides, pero son escas铆simas las menciones a los tratamientos tempranos.

[13] En EE. UU. se pueden ver debates entre profesionales de la medicina y abundan las controversias en medios de comunicaci贸n. Algunos ejemplos: https://www.youtube.com/watch?v=gJn_BvwDywo,
https://www.youtube.com/watch?v=tVxK1W7JUJs,
https://www.youtube.com/watch?v=9ss0RGFhGZg,
https://www.youtube.com/watch?v=plXSrEWAfGg.

[14] Twitter ha cerrado las cuentas de Tess Lawrie, el grupo BIRD y Juan Chamie (analista de datos y miembro de la FLCCC). Pierre Kory, Robert Malone, Peter McCullough, Mobeen Syed y Sathoshi Omura han visto retirados varios contenidos suyos de YouTube y Facebook. En estos momentos YouTube ha decidido censurar todo lo que considera 鈥渄esinformaci贸n鈥 sobre las vacunas. Youtube ha censurado tambi茅n el discurso a favor de la ivermectina del premio Nobel, Dr. Omura.

[15] A todo ello hay que sumar los constantes cambios e incoherencias de los mensajes oficiales respecto a cosas como el uso de mascarillas, el peligro que corren los ni帽os y j贸venes, la transmisi贸n de las personas vacunadas, etc.

[16] En lo que respecta a la capacidad de las vacunas para evitar los s铆ntomas de la enfermedad el mismo informe del Reino Unido s铆 observa reducciones en las ratios de hospitalizaciones y muertes en las personas vacunadas, pero la correlaci贸n entre las ratios de vacunaci贸n y las muertes por Covid entre pa铆ses no es en absoluto evidente (quiz谩 debido al hecho de que muchos pa铆ses de escasos recursos y bajos niveles de vacunaci贸n est谩n utilizando tratamientos tempranos) y la protecci贸n disminuye con el tiempo: https://www.ynetnews.com/health_science/article/bytq34n0u, https://www.normanfenton.com/post/comparing-age-adjusted-all-cause-mortality-rates-in-england-between-vaccinated-and-unvaccinated,
https://www.timesofisrael.com/hmo-those-who-inoculated-early-twice-as-likely-to-catch-covid-as-later-adopters/. Algunas voces est谩n hablando de un escenario bastante negro si aparece el Antibody-Dependent Enhancement of disease o enfermedad provocada por anticuerpos (ADE) que har铆a que las personas vacunadas no solo no estuvieran protegidas contra los peores s铆ntomas de la enfermedad sino que tuvieran, incluso, m谩s riesgo. Se piensa que esto puede estar sucediendo en las personas vacunadas hace tiempo, pero los datos todav铆a son escasos.

[17] https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)02183-8/fulltext, https://edition.cnn.com/2021/10/06/health/pfizer-vaccine-waning-immunity/index.html, https://trialsitenews.com/major-icmr-study-of-indian-healthcare-workers-reveals-covid-19-vaccine-antibodies-wane-within-2-months-for-covaxin-3-months-for-covishield-astrazeneca/.

[18] En el Reino Unido se observa que son cuatro veces mayores a la suma de los observados en los 煤ltimos 11 a帽os y en EEUU mayores que los observados durante 30 a帽os.

[19] El mecanismo de las vacunas que parece causar los da帽os m谩s graves es la propia prote铆na espiga (spike) que ha sido usada como ant铆geno en todas las vacunas fabricadas hasta la fecha y ha demostrado ser citot贸xica: https://www.australiannationalreview.com/health/doctor-on-covid-vax-we-screwed-up-we-didnt-realize-the-spike-protein-is-a-toxin-does-this-mean-everyone-vaxinated-is-manufacturing-their-own-spike-protein-toxins-in-their/, https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIRCRESAHA.121.318902, https://doctors4covidethics.org/wp-content/uploads/2021/08/Complement-activation-and-vaccines.pdf,
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S221475002100161X, https://doctors4covidethics.org/leaky-blood-vessels-an-unknown-danger-of-covid-19-vaccination/. Se cree que esta prote铆na es responsable de los da帽os vasculares y se ha constatado que viaja por el torrente sangu铆neo creando micro-trombos y que el material utilizado como portador se acumula especial en los ovarios: https://doctors4covidethics.org/the-pfizer-mrna-vaccine-pharmacokinetics-and-toxicity/, https://www.lifesitenews.com/news/pfizer-vp-vaccination-women-is-stupid-infertility/. De hecho, la cantidad de mujeres que sufren desarreglos menstruales tras la vacunaci贸n es elevad铆sima: https://www.consalud.es/pacientes/especial-coronavirus/miles-mujeres-notifican-alteraciones-menstruales-recibir-vacuna-covid-19_100086_102.html, https://trialsitenews.com/are-covid-19-vaccines-adversely-impacting-womens-menstrual-cycles/. Tambi茅n resultan muy graves las miocarditis y pericarditis detectadas en j贸venes y ni帽os vacunados: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34614329/, https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352906721001603, https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0146280621002267, https://www.medscape.com/viewarticle/954038. En un estudio israel铆 se encuentran en 1 de cada 10.000 j贸venes entre 16 y 29 a帽os, algo que resulta especialmente sangrante, porque las posibilidades de morir o de sufrir efectos adversos graves por Covid son muy bajas para j贸venes y ni帽os.

[20] El proyecto israel铆 Testimonies est谩 realizando una campa帽a para visualizar efectos adversos de las vacunas que son frecuentemente silenciados.

[21] https://www.thelancet.com/journals/lanchi/article/PIIS2352-4642(21)00066-3/fulltext, https://www.nature.com/articles/d41586-021-01897-w. Algunos pa铆ses como Suecia han decidido no vacunar a los menores. El Dr. McCullough ha llegado a calificar estas vacunas como los agentes biol贸gicos experimentales m谩s t贸xicos de la historia de la medicina y el Consejo Asesor sobre Vacunas del Reino Unido se mostr贸 en contra de esta medida, pero el gobierno brit谩nico ha seguido adelante con ella.

[22] Se puede intuir que existen muchos casos sin notificar porque existen pa铆ses que pr谩cticamente no reportan casos mientras el 14% de los reportes vienen de Pa铆ses Bajos (que s贸lo tiene el 3% de la poblaci贸n de la UE).

[23] El web de OpenVAERS afirma haber sido creado por familiares de personas afectadas por las vacunaciones y se dedica a recopilar y presentar de forma sencilla los resultados del sistema VAERS del sistema de salud norteamericano.

[24] Ante el gran volumen de efectos adversos reportados por las vacunas en el Institut Catal脿 de Farmacologia, este solicitaba que se reportasen s贸lo los siguientes efectos adversos: anafilaxis, arritmia, quiebra card铆aca, cardiomiopatia de estr茅s, enfermedad arterial coronaria, miocarditis, muerte repentina o muerte de cualquier causa, s铆ndrome de Guillain-Barr茅, encefalomielitis diseminada aguda, narcolepsia, convulsi贸n generalizada, meningoencefalitis, mielitis transversa, par谩lisis facial de Bello, vasculitis cut谩nea, eritema multiforme, microangiopatia, alteraciones de la coagulaci贸n (tromboembolias y hemorragias), trombocitopenia idiop谩tica, artritis as茅ptica aguda, s铆ndrome del aprieto respiratorio agudo, COVID-19 (enfermedad aumentada despu茅s de la inmunizaci贸n), anosmia y ageusia y da帽o hep谩tico o renal agudo.

[25] Adem谩s, estas vacunas est谩n siendo administradas en Espa帽a ilegalmente, ya que no se est谩 exigiendo consentimiento informado ni se est谩 dando informaci贸n adecuada sobre los efectos adversos de las mismas.

[26] En Australia la difusi贸n de manifestaciones en contra de los confinamientos est谩 penalizada. El tiempo de confinamiento domiciliario supera ya los 8 meses en varios periodos, se est谩n probando sistemas de reconocimiento facial y se ha prohibido el uso de la ivermectina. Italia ha prohibido tambi茅n que se realicen en los centros urbanos manifestaciones de protesta contra la exigencia del certificado de vacunaci贸n, la cuales se identifican cada vez m谩s en los medios como manifestaciones 芦antivacunas禄. Letonia ha dejado a sus parlamentarios no vacunados sin sueldo y sin derecho a voto.

[27] Por analog铆a con lo que hicieron los habitantes de la Isla de Pascua, que acostumbraban a construir grandes estatuas de piedra y, cuando empezaron a entrar en din谩micas de colapso, no s贸lo no dejaron de construirlas, sino que construyeron las m谩s grandes.

[28] C茅sar Vidal, vinculado a movimientos evang茅licos, Lorenzo Ram铆rez (vinculado a medios como Liberad Digital, OK diario y 13TV.

[29] Josep P脿mies y Teresa Forcades, por ejemplo, fueron cr铆ticos desde el inicio y est谩n ligados a ideolog铆as de izquierda anticapitalista.

[30] Que se materializar铆a en los planes enunciados en la iniciativa El Gran Reset del World Economic Forum.

[31] Antonio Turiel ha denunciado recientemente esa tendencia bautiz谩ndola como 鈥negocionismo鈥.

[32] Como tambi茅n argumenta 脕ngeles Maestro en su articulo 鈥Pol铆ticas de exacerbaci贸n del miedo y censura en la gesti贸n del Covid鈥.

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Fuente: Asociaciongerminal.org