November 9, 2020
De parte de Memoria Libertaria
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Discurso de Buenaventura Durruti Dumange, radiado en Barcelona el 4 de noviembre de 1936.


https://es.m.wikisource.org/wiki/Discurso_del_4_de_noviembre_de_1936_(Buenaventura_Durruti)
“Trabajadores de Catalu├▒a: Me dirijo al pueblo catal├ín, a ese pueblo generoso que hace cuatro meses supo deshacer la barrera de los militarotes que quer├şan someterle bajo sus botas. Os traigo un saludo de los hermanos y compa├▒eros que luchan en el frente de Arag├│n a unos kil├│metros de Zaragoza, y que est├ín viendo las torres de la Pilarica.

A pesar de la amenaza que se cierne sobre Madrid, hay que tener presente que hay un pueblo en pie, y por nada del mundo se le hará retroceder. Resistiremos en el frente de Aragón, ante las hordas fascistas aragonesas, y nos dirigimos a los hermanos de Madrid para decirles que resistan, pues los milicianos de Cataluña sabrán cumplir con su deber, como cuando se lanzaron a las calles de Barcelona para aplastar al fascismo. No han de olvidar las organizaciones obreras cuál debe ser el deber imperioso de los momentos presentes. En el frente, como en las trincheras, hay un pensamiento, sólo un objetivo. Se mira fijo, se mira adelante, con el sólo propósito de aplastar al fascismo.

Pedimos al pueblo de Catalu├▒a que se terminen las intrigas, las luchas intestinas; que os pong├íis a la altura de las circunstancias; dejad las rencillas y la pol├ştica y pensad en la guerra. El pueblo de Catalu├▒a tiene el deber de corresponder a los esfuerzos de los que luchan en el frente. No tendr├í m├ís remedio que movilizarse todo el mundo; y que no crean que se han de movilizar siempre los mismos. Si los trabajadores de Catalu├▒a han de asumir la responsabilidad de estar en el frente, ha llegado el momento de exigir del pueblo catal├ín el sacrificio tambi├ęn de los que viven en las ciudades. Es necesaria una movilizaci├│n efectiva de todos los trabajadores de la retaguardia, porque los que ya estamos en el frente queremos saber con qu├ę hombres contamos detr├ís de nosotros.

Me dirijo a las organizaciones y les pido que se dejen de rencillas y de zancadillas. Los del frente pedimos sinceridad, sobre todo a la Confederaci├│n Nacional del Trabajo y FAI. Pedimos a los dirigentes que sean sinceros. No es suficiente con que nos env├şen cartas al frente alent├índonos, y con que nos env├şen ropa, comida y cartuchos y fusiles. Es necesario tambi├ęn darse cuenta de las circunstancias, prever el avenir. Esta guerra tiene todos los agravantes de la guerra moderna y est├í costando mucho a Catalu├▒a. Se tienen que dar cuenta los dirigentes de que si esta guerra se prolonga mucho, hay que empezar por organizar la econom├şa de Catalu├▒a, hay que establecer un C├│digo en el orden econ├│mico. No estoy dispuesto a escribir m├ís cartas para que los compa├▒eros o el hijo de un miliciano coma un trozo de pan o un vaso de leche m├ís, mientras existen consejeros que no tienen tasa para comer y gastar. Nos dirigimos a la CNT-FAI para decirles que si como organizaci├│n controlan la econom├şa de Catalu├▒a, deben organizarla como es debido. Y que no piense nadie ahora en aumentos de salarios y en reducciones de horas de trabajo. El deber de todos los trabajadores, especialmente los de la CNT es el de sacrificarse, el de trabajar lo que haga falta.

Si es verdad que se lucha por algo superior, os lo demostrar├ín los milicianos que se sonrojan cuando ven en la Prensa esas suscripciones a favor suyo, cuando ven esos pasquines pidiendo socorro para ellos. Los aviones fascistas nos tiran en sus visitas, diarios en los que pueden leerse listas de suscripciones para los que luchan, ni m├ís ni menos que hac├ęis vosotros. Por esto tenemos que deciros que no somos pordioseros y, por lo tanto, no aceptamos la caridad bajo ning├║n concepto. El fascismo representa y es, en efecto, la desigualdad social, si no quer├ęis que los que luchamos os confundamos a los de retaguardia con nuestros enemigos, cumplid con vuestro deber. La guerra que hacemos actualmente sirve para aplastar al enemigo en el frente, pero es ├ęste el ├║nico: no. El enemigo es tambi├ęn aquel que se opone a las conquistas revolucionarias y que se encuentra entre nosotros, y al que aplastaremos igualmente.

Si quer├ęis atajar el peligro, se debe formar un bloque de granito. La pol├ştica es el arte de la zancadilla, el arte de vivir [como z├ínganos], y ├ęste debe suplantarse por el arte del trabajo. Ha llegado el momento de invitar a las organizaciones sindicales y a los partidos pol├şticos para que esto termine de una vez. En la retaguardia se ha de saber administrar. Los que estamos en el frente queremos detr├ís una responsabilidad y una garant├şa, y exigimos que sean las organizaciones las que velen por nuestras mujeres y nuestros hijos.

Si esa militarizaci├│n decretada por la Generalidad es para meternos miedo y para imponernos una disciplina de hierro, se han equivocado. Vais equivocados consejeros, con el decreto de militarizaci├│n de las milicias. Ya que habl├íis de disciplina de hierro, os digo que veng├íis conmigo al frente. All├ş estamos nosotros que no aceptamos ninguna disciplina, porque somos conscientes para cumplir con nuestro deber. Y ver├ęis nuestro orden y nuestra organizaci├│n. Despu├ęs vendremos a Barcelona y os preguntaremos por vuestra disciplina, por vuestro orden y por vuestro control, que no ten├ęis.

Estad tranquilos. En el frente no hay ning├║n caos, ninguna indisciplina. Todos somos responsables y conocemos el tesoro que nos hab├ęis confiado. Dormid tranquilos. Pero nosotros hemos salido de Catalu├▒a confi├índoos la Econom├şa. Responsabilizaos, disciplinaos. No provoquemos, con nuestra incompetencia, despu├ęs de esta guerra, otra guerra civil entre nosotros.

Si cada cual piensa en que su partido sea m├ís potente para imponer su pol├ştica, est├í equivocado, porque frente a la tiran├şa fascista s├│lo debemos oponer una fuerza, s├│lo debe existir una organizaci├│n, con una disciplina ├║nica.

Por nada del mundo aquellos tiranos fascistas pasar├ín por donde estamos. Esta es la consigna del frente. A ellos les decimos: “┬íNo pasar├ęis!”. Y a vosotros os corresponde gritar: ┬íNo pasar├ín!”




Fuente: Memorialibertaria.org