June 15, 2021
De parte de La Haine
355 puntos de vista


Discurso del Comandante Ernesto Che Guevara en la quinta sesi贸n plenaria del Consejo Interamericano Econ贸mico y Social, en Punta del Este, Uruguay. Pronunciado el 8 de agosto de 1961

Se帽or Presidente, Se帽ores Delegados:

Como todas las Delegaciones, tenemos que empezar agradeciendo al Gobierno y al pueblo de Uruguay la cordial acogida que nos ha dispensado en esta visita.

Quisiera tambi茅n agradecer personalmente al se帽or Presidente de la Asamblea el obsequio que nos hiciera de las obras completas de Rod贸 y explicarle que no iniciamos esta alocuci贸n con una cita de ese grande americano por dos circunstancias. La primera es que volvimos a Ariel despu茅s de muchos a帽os, para buscar alg煤n pasaje que representara, en el momento actual, las ideas de alguien que, m谩s que uruguayo, es americano nuestro, americano del R铆o Bravo hacia el Sur, pero Rod贸 manifiesta en todo su Ariel la lucha violenta y las contradicciones de los pueblos latinoamericanos contra la naci贸n que hace cincuenta a帽os ya, tambi茅n estaba interfiriendo nuestra econom铆a y nuestra libertad pol铆tica, lo que era impropio citar trat谩ndose de un due帽o de la casa.

Y la segunda raz贸n, se帽or Presidente, es que el Presidente de una de las delegaciones aqu铆 presentes nos hizo el regalo de una cita de Mart铆 para iniciar su intervenci贸n. Contestaremos, pues, a Mart铆 con Mart铆. A Mart铆 con Mart铆, pero con el Mart铆 antiimperialista y antifeudal, que muri贸 de cara a las balas espa帽olas luchando por la libertad de su patria y tratando de impedir, con la libertad de Cuba, que los EEUU cayeran sobre la Am茅rica Latina, como escribiera en una de sus 煤ltimas cartas.

En aquella Conferencia Monetaria Internacional, que el se帽or Presidente del Banco Interamericano record贸 hablando de los setenta a帽os de espera, en su alocuci贸n inaugural, dec铆a Mart铆:

芦Quien dice uni贸n econ贸mica, dice uni贸n pol铆tica. El pueblo que compra manda, el pueblo que vende sirve; hay que equilibrar el comercio para asegurar la libertad; el pueblo que quiere morir, vende a un solo pueblo, y el que quiere salvarse vende a m谩s de uno. El influjo excesivo de un pa铆s en el comercio de otro se convierte en influjo pol铆tico. La pol铆tica es obra de los hombres, que rinde sus sentimientos. Cuando un pueblo fuerte da de comer a otro se hace servir de 茅l. Cuando un pueblo fuerte quiere dar batalla a otro, compele a la alianza y al servicio a los que necesitan de 茅l. El pueblo que quiere ser libre, sea libre en negocios. Distribuya sus negocios entre otros pa铆ses igualmente fuertes. Si ha de preferir a alguno, prefiera al que lo necesite menos. Ni uniones de Am茅rica contra Europa, ni con Europa contra un pueblo de Am茅rica. El caso geogr谩fico de vivir juntos en Am茅rica no obliga sino en la mente de alg煤n candidato o alg煤n bachiller a uni贸n pol铆tica. El comercio va por las vertientes de tierra y agua y detr谩s de quien tiene algo que cambiar por 茅l, sea monarqu铆a o rep煤blica. La uni贸n con el mundo, y no con una parte de 茅l; no con una parte de 茅l contra otra. Si alg煤n oficio tiene la familia de rep煤blicas de Am茅rica, no es el de ir de arria de una de ellas contra las rep煤blicas futuras.禄

Ese era Mart铆 hace 70 a帽os, se帽or Presidente.

Bien, cumplido el deber elemental de evocaci贸n y retribuida la gentileza al se帽or Delegado que nos la hiciera antes, pasamos a la parte fundamental de esta intervenci贸n nuestra, al an谩lisis de por qu茅 estamos aqu铆, a caracterizar la Conferencia. Y tengo que decir, se帽or Presidente, que disiento, en nombre de Cuba, de casi todas las afirmaciones que se han hecho, aunque no s茅 si de todos los pensamientos 铆ntimos de cada uno.

Tengo que decir que Cuba interpreta que esta es una Conferencia pol铆tica, que Cuba no admite que se separe la econom铆a de la pol铆tica y que entiende que marchan constantemente juntas. Por eso no puede haber t茅cnicos que hablen de t茅cnica, cuando est谩 de por medio el destino de los pueblos. Y voy a explicar, adem谩s, por qu茅 esta Conferencia es pol铆tica; es pol铆tica, porque todas las conferencias econ贸micas son pol铆ticas; pero es adem谩s pol铆tica, porque est谩 concebida contra Cuba, y est谩 concebida contra el ejemplo que Cuba significa en todo el Continente americano.

Y si no, veamos; el d铆a 10, en Fuerte Amador, zona del Canal, el General Decker, mientras instruye a una serie de militares latinoamericanos en el arte de reprimir a los pueblos, habla de la Conferencia T茅cnica de Montevideo y dice que hay que ayudarla. Pero eso no es nada; en el mensaje inaugural del 5 de agosto de 1961, el Presidente Kennedy afirm贸:

芦Ustedes, los participantes de esta Conferencia, atraviesan un momento hist贸rico en la vida de este hemisferio. Esta reuni贸n es algo m谩s que una discusi贸n de temas econ贸micos o una conferencia t茅cnica sobre el desarrollo: constituye en verdad, una demostraci贸n de la capacidad de las naciones libres para resolver los problemas materiales y humanos del mundo moderno.禄

Podr铆a seguir con la cita del se帽or Primer Ministro del Per煤, donde se refiere a temas pol铆ticos, tambi茅n; pero, para no cansar a los se帽ores Delegados, pues preveo que mi intervenci贸n ser谩 algo larga, me referir茅 a algunas afirmaciones hechas por los 芦t茅cnicos禄, a los que nosotros les ponemos comillas, del Punto V del Temario.

En la p谩gina 11, al final, como conclusi贸n definitiva, dice: 芦Establecer, en el plano hemisf茅rico y en el nacional, procedimientos regulares de consulta con los comit茅s asesores sindicales a fin de que puedan cumplir un papel influyente en la formulaci贸n pol铆tica de los programas, que se aprueben en la Reuni贸n Extraordinaria.禄

Y para remachar mi afirmaci贸n, para que no quede duda de mi derecho a hablar de pol铆tica, que es lo que pienso hacer, en nombre del Gobierno de Cuba, una cita de la p谩gina 7 de ese mismo informe del punto V en cuesti贸n:

芦La tardanza en aceptar el deber que incumbe a los medios de informaci贸n democr谩tica en orden a defender los valores esenciales de nuestra civilizaci贸n, sin desfallecimiento ni compromisos de orden material, significar铆a un da帽o irreparable para la sociedad democr谩tica y el peligro eminente de la desaparici贸n de las libertades que hoy gozan, como ha ocurrido en Cuba -Cuba, con todas las letras-, donde hoy s贸lo existen prensa, radio, televisi贸n y cine controlados por el poder absoluto del Gobierno.禄

Es decir, se帽ores Delegados, que en el informe a discutir se enjuicia a Cuba desde el punto de vista pol铆tico; pues bien, desde el punto de vista pol铆tico Cuba dir谩 todas sus verdades y, adem谩s, desde el punto de vista econ贸mico tambi茅n.

Estamos de acuerdo en una sola cosa con el informe del Punto V de los se帽ores t茅cnicos, en una sola frase, que define la situaci贸n actual:

芦Una nueva etapa comienza en las relaciones de los pueblos de Am茅rica禄, dice, y es cierto. S贸lo que esa nueva etapa comienza bajo el signo de Cuba, Territorio Libre de Am茅rica, y esta Conferencia y el trato especial que han tenido las Delegaciones y los cr茅ditos que se aprueben, tienen todos el nombre de Cuba, les guste o no les guste a los beneficiarios, porque ha habido un cambio cualitativo en Am茅rica, como es el que un pa铆s se pueda alzar en armas, destruir a un ej茅rcito opresor, formar un nuevo ej茅rcito popular, plantarse frente al monstruo invencible, esperar el ataque del monstruo y derrotarlo tambi茅n.

Y eso es algo nuevo en Am茅rica, se帽ores; eso es lo que hace hablar este lenguaje nuevo y que las relaciones se hagan m谩s f谩ciles entre todos, menos, naturalmente, entre los dos grandes rivales de esta Conferencia.

Cuba, en este momento, no puede ni siquiera hablar de Am茅rica solamente. Cuba es parte de un mundo que est谩 en tensi贸n angustiada, porque no sabe si una de las partes -la m谩s d茅bil, pero la m谩s agresiva- cometer谩 el torpe error de desencadenar un conflicto que, necesariamente, ser铆a at贸mico. Y Cuba est谩 atenta, se帽ores Delegados, porque sabe que el imperialismo sucumbir铆a envuelto en llamas, pero que Cuba tambi茅n pagar铆a en sus carnes el precio de la derrota del imperialismo, y aspira a que 茅sta se produzca por otros medios. Cuba aspira a que sus hijos vean un porvenir mejor y a no tener que pagar el precio de la victoria con la vida de millones de seres humanos destruidos por la metralla at贸mica.

La situaci贸n est谩 tensa en el mundo. Aqu铆 estamos reunidos no s贸lo por Cuba, ni mucho menos. El imperialismo necesita asegurar su retaguardia, porque la batalla est谩 en todos los lados, en un momento de profunda angustia.

La Uni贸n Sovi茅tica ha reafirmado su decisi贸n de firmar la paz en Berl铆n, y el Presidente Kennedy ha anunciado que puede ir hasta la guerra por Berl铆n. Pero no est谩 Berl铆n solamente, no est谩 Cuba solamente; est谩 Laos, por otro lado est谩 el Congo, donde Lumumba fue asesinado por el imperialismo; est谩 el Viet Nam dividido, est谩 Corea dividida, Formosa en manos de la pandilla de Chiang Kai-Shek, Argelia desangrada, y a la que ahora pretenden dividirla tambi茅n; y T煤nez, cuya poblaci贸n el otro d铆a fue ametrallada por cometer el 芦crimen禄 de querer reivindicar su territorio.

As铆 es el mundo de hoy, se帽ores Delegados, y es as铆 como tenemos que verlo para interpretar esta Conferencia y para poder sacar las conclusiones que permitan que nuestros pueblos vayan hacia un futuro feliz, de desarrollo arm贸nico, o que se conviertan en ap茅ndices del imperialismo en la preparaci贸n de una nueva y terrible guerra o, tambi茅n que se desangren en luchas intestinas cuando los pueblos -como casi todos ustedes lo han anunciado-, cansados de esperar, cansados de ser enga帽ados una vez m谩s, comiencen el camino que Cuba una vez inici贸, el de quitarle armas al ej茅rcito enemigo que representa la reacci贸n y el de destruir, hasta sus bases, todo un orden social que est谩 hecho para explotar al pueblo.

La historia de la Revoluci贸n cubana es corta en a帽os, se帽or Presidente, y rica en hechos; rica en hechos positivos y rica, tambi茅n, en las amarguras de las agresiones sufridas.

Puntualizaremos algunas, para que se entienda bien que hay una larga cadena que nos lleva a desembocar aqu铆.

En octubre de 1959, solamente se hab铆a realizado la Reforma Agraria como medida fundamental econ贸mica del Gobierno Revolucionario. Aviones piratas, que part铆an de EEUU, volaron sobre el territorio a茅reo de La Habana y, como consecuencia de los propios proyectiles que arrojaron, m谩s el fuego de nuestras bater铆as antia茅reas, se produjeron dos muertos y medio centenar de heridos. Luego, tuvieron lugar las quemas de los campos de ca帽as, lo que constituye una agresi贸n econ贸mica, una agresi贸n a nuestra riqueza y que fue negada por los EEUU hasta que estall贸 un avi贸n -con piloto y todo- y se demostr贸, indiscutiblemente, la procedencia de esas naves piratas. Esta vez el gobierno norteamericano tuvo la gentileza de pedir disculpas. Fue tambi茅n bombardeado por una de estas naves el Central Espa帽a, en febrero de 1960.

En marzo de ese a帽o, el vapor 芦Le Couvre禄, que tra铆a armas y municiones de B茅lgica, estall贸 en los muelles de La Habana, en un accidente que los t茅cnicos catalogaron de intencional ocasionando cien muertos.

En mayo de 1960, el conflicto con el imperialismo se hizo frontal y agudo. Las compa帽铆as de petr贸leo que operaban en Cuba, invocando el derecho de la fuerza y desde帽ando las leyes de la Rep煤blica que especificaban bien claro sus obligaciones, se negaron a procesar el petr贸leo que hab铆amos comprado a la Uni贸n Sovi茅tica, en uso de nuestro libre derecho a comerciar con todo el mundo y no con una parte de 茅l, como dec铆a Mart铆.

Todos saben c贸mo respondi贸 la Uni贸n Sovi茅tica mand谩ndonos, en un verdadero esfuerzo, centenares de naves para mover tres millones seiscientas mil toneladas anuales -el total de nuestra importaci贸n de petr贸leo crudo- y mantener funcionando todo el aparato industrial que se mueve hoy a partir del petr贸leo.

En julio de 1960 se produce la agresi贸n econ贸mica contra el az煤car cubano, de la que algunos gobiernos no se han percatado todav铆a. Se agudizan las contradicciones y se produce la reuni贸n de la OEA en Costa Rica, en agosto de 1960. All铆 -en agosto de 1960, repito-, se declara:

芦Se condena en茅rgicamente la intervenci贸n o amenaza de intervenci贸n, aun cuando sea condicionada, de una potencia extracontinental en asuntos de las rep煤blicas americanas, y declara que la aceptaci贸n de una amenaza de intervenci贸n extracontinental por parte de un Estado americano pone en peligro la solidaridad y la seguridad americanas, lo que obliga a la Organizaci贸n de los Estados Americanos a desaprobarla y rechazarla con igual energ铆a.禄

Es decir, los pa铆ses hermanos de Am茅rica, reunidos en Costa Rica, nos negaron el derecho a que nos defendieran. Es una de las m谩s curiosas negaciones que se ha producido en la historia del Derecho Internacional. Naturalmente que nuestro pueblo es un poco desobediente a la voz de las asambleas t茅cnicas y se reuni贸 en la Asamblea de La Habana aprobando, por unanimidad -m谩s de un mill贸n de manos levantadas al cielo, una sexta parte de la poblaci贸n total del pa铆s-, la declaraci贸n que se llam贸 芦Declaraci贸n de la Habana禄, en la cual, en alguno de sus puntos expresa:

芦La Asamblea General Nacional del Pueblo reafirma -y est谩 segura de hacerlo como expresi贸n de un criterio com煤n a los pueblos de la Am茅rica Latina-, que la democracia no es compatible con la oligarqu铆a financiera, con la existencia de la discriminaci贸n del negro y los desmanes del Ku-Klux-Klan, con la persecuci贸n que priv贸 de sus cargos a cient铆ficos como Oppenheimer, que impidi贸 durante a帽os que el mundo escuchara la voz maravillosa de Paul Robeson, preso en su propio pa铆s, y que llev贸 a la muerte, ante la protesta y el espanto del mundo entero y pese a la apelaci贸n de gobernantes de diversos pa铆ses y del Papa P铆o XII, a los esposos Rosenberg.

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba expresa la convicci贸n cubana de que la democracia no puede consistir s贸lo en el ejercicio de un voto electoral que casi siempre es ficticio y est谩 manejado por latifundistas y pol铆ticos profesionales, sino en el derecho de los ciudadanos a decidir, como ahora lo hace esta Asamblea del Pueblo, sus propios destinos. La democracia, adem谩s, s贸lo existir谩 en Am茅rica Latina cuando los pueblos sean realmente libre para escoger, cuando los humildes no est茅n reducidos -por el hambre, la desigualdad social, el analfabetismo y los sistemas jur铆dicos-, a la m谩s ominosa impotencia.禄

Adem谩s, en aquel momento 芦La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba condena, en fin, la explotaci贸n del hombre por el hombre, y la explotaci贸n de los pa铆ses subdesarrollados por el capital financiero imperialista.禄

Aquella fue una declaraci贸n de nuestro pueblo, hecha a la faz del mundo, para demostrar nuestra decisi贸n de defender con las armas, con la sangre y con la vida, nuestra libertad y nuestro derecho a dirigir los destinos del pa铆s, en la forma que nuestro pueblo considera m谩s convincente.

Vinieron despu茅s muchas escaramuzas y batallas, verbales a veces, con los hechos otras, gasta que en diciembre de 1960 la cuota azucarera cubana en el mercado americano fue definitivamente cortada. La Uni贸n Sovi茅tica respondi贸 en la forma que ustedes conocen, otros pa铆ses socialistas tambi茅n y se firmaron contratos para vender en toda el 谩rea socialista cuatro millones de toneladas, a un precio preferencial de cuatro centavos, lo que naturalmente salv贸 la situaci贸n de Cuba, que es hasta hoy tan monoproductora, desgraciadamente, como la mayor铆a de los pueblos de Am茅rica, y era tan dependiente de un solo mercado, de un solo producto -en ese momento-, como lo son hoy los restantes pa铆ses hermanos.

Pareci贸 que el Presidente Kennedy inauguraba la nueva 茅poca de que tanto se ha hablado. A pesar de que tambi茅n la lucha verbal hab铆a sido dura entre el Presidente Kennedy y el Primer Ministro de nuestro Gobierno, esperamos que mejoraran las cosas. El Presidente Kennedy pronunci贸 un discurso en el que se advert铆a claramente una serie de actitudes a tomar en Am茅rica, pero parec铆a anunciar al mundo que el caso de Cuba deb铆a considerarse ya como algo cristalizado, como un fait accompli.

Nosotros est谩bamos movilizados en aquella 茅poca. Despu茅s del discurso de Kennedy, al d铆a siguiente, se orden贸 la desmovilizaci贸n. Desgraciadamente, el d铆a 13 de marzo de 1961, el Presidente Kennedy hablaba de la 芦Alianza para el Progreso禄. Hubo ese mismo d铆a, adem谩s, un ataque pirata a nuestra refiner铆a en Santiago de Cuba, poniendo en peligro las instalaciones y cobrando la vida de uno de sus defensores. Est谩bamos, pues, nuevamente frente a una situaci贸n de hecho.

En aquel discurso, que no dudo ser谩 memorable, Kennedy hablaba tambi茅n de que esperaba que los pueblos de Cuba y de la Rep煤blica Dominicana, por los que 茅l manifestaba una gran simpat铆a, pudieran ingresar al seno de las naciones libres. Al mes se produc铆a Playa Gir贸n, y pocos d铆as despu茅s era asesinado misteriosamente el presidente Trujillo. Nosotros siempre fuimos enemigos del presidente Trujillo, simplemente establecemos el hecho crudo, y que no se ha esclarecido de ninguna manera hasta hoy.

Despu茅s, se estableci贸 una verdadera obra maestra de la beligerancia y la ingenuidad pol铆tica, que dio en llamarse Libro Blanco. Seg煤n las revista que hablan tanto en los EEUU, hasta provocar las iras del presidente Kennedy, su autor es uno de los distinguidos asesores de la Delegaci贸n norteamericana, que hoy est谩 con nosotros. Es una acusaci贸n llena de tergiversaciones sobre la realidad cubana, que estaba concebida para la preparaci贸n de lo que ya ven铆a.

芦El r茅gimen revolucionario ha traicionado su propia revoluci贸n禄, dec铆a el Libro Blanco, como si fuera el juez de las revoluciones, y de c贸mo hacer las revoluciones, y el gran calificador de las revoluciones de Am茅rica.

芦El r茅gimen de Castro representa un peligro para la aut茅ntica revoluci贸n de Am茅rica…禄, porque la palabra revoluci贸n tambi茅n necesita, como dec铆a alguno de los miembros de la presidencia, limpiar fondos de vez en cuando.

芦El r茅gimen de Castro renuente a negociar amistosamente…禄, a pesar de que muchas veces hemos dicho que nos sentamos en pie de igualdad a discutir nuestros problemas con EEUU, y aprovecho la oportunidad ahora, en nombre de mi Gobierno, se帽or presidente para afirmar, una vez m谩s, que Cuba est谩 dispuesta a sentarse a discutir en pie de igualdad todo lo que la Delegaci贸n de EEUU quiera discutir, nada m谩s que sobre la base estricta de que no haya condiciones previas. Es decir, que nuestra posici贸n es clar铆sima a ese respecto.

Se llama en el Libro Blanco, al pueblo de Cuba a la subversi贸n y a la revoluci贸n 芦contra el r茅gimen de Castro禄; pero, sin embargo, el d铆a 13 de abril el Presidente Kennedy, una vez m谩s, tomaba la palabra y afirmaba categ贸ricamente que no invadir铆a Cuba y que las fuerzas armadas de EEUU no intervendr铆an nunca en los asuntos internos de Cuba. Dos d铆as despu茅s, aviones desconocidos bombardeaban nuestros aeropuertos y reduc铆an a cenizas la mayor铆a de nuestra fuerza a茅rea, vetusta, remanente de lo que hab铆an dejado los batistianos en su fuga.

El se帽or Stevenson, en el Consejo de Seguridad, dio enf谩tica seguridad de que eran pilotos cubanos, de nuestra fuerza a茅rea, 芦descontentos con el r茅gimen de Castro禄, los que hab铆an cometido tal hecho y afirm贸 haber conversado con ellos.

El d铆a 17 de abril se produce la fracasada invasi贸n donde nuestro pueblo entero, compacto y en pie de guerra, demostr贸 una vez m谩s que hay fuerzas mayores que las de la propaganda generalizada, que hay fuerzas mayores que la fuerza brutal de las armas, que hay valores m谩s grandes que los valores del dinero, y se lanz贸 en tropel por los estrech铆simos callejones que conduc铆an al campo de batalla, siendo masacrados en el camino muchos de ellos por la superioridad a茅rea enemiga. Nueve pilotos cubanos fueron los h茅roes de aquella jornada, con los viejos aparatos. Dos de ellos rindieron su vida; siete son testigos excepcionales del triunfo de las armas de la libertad.

Acab贸 Playa Gir贸n y, para no decir nada m谩s sobre esto, porque 芦a confesi贸n de parte relevo de pruebas禄, se帽ores Delegados, el presidente Kennedy tom贸 sobre s铆 la responsabilidad total de la agresi贸n. Quiz谩s en ese momento no record贸 las palabras que hab铆a pronunciado pocos d铆as antes.

Pod铆amos pensar nosotros que hab铆a acabado la historia de las agresiones; sin embargo, como dicen los periodistas, les dar茅 la primicia. El d铆a 26 de julio de este a帽o, grupos de contrarrevolucionarios armados en la Base Naval de Guant谩namo esperaban al comandante Ra煤l Castro en dos lugares estrat茅gicos, para asesinarlo. El plan era inteligente y macabro. Le tirar铆an al comandante Ra煤l Castro mientras iba por la carretera, de su casa a la manifestaci贸n con que celebr谩bamos nuestra fecha revolucionaria. Si fracasaban, dinamitar铆an la base, o, mejor dicho, har铆an estallar las bases ya dinamitadas del palco desde donde presidir铆a nuestro compa帽ero Ra煤l Castro esa manifestaci贸n patri贸tica. Y pocas horas despu茅s, se帽ores Delegados, morteros norteamericanos, desde territorio cubano, empezar铆an a disparar sobre la Base Naval de Guant谩namo. El mundo entero, entonces, se explicar铆a claramente la cosa: los cubanos, exasperados, porque en medio de sus rencillas particulares uno de esos 芦comunistas que existen ah铆禄 fue asesinado, empezaban a atacar la Base Naval de Guant谩namo, y los pobres EEUU no tendr铆an otra cosa que hacer que defenderse.

Ese era el plan, que nuestras fuerzas de seguridad, bastante m谩s efectivas de lo que pudiera suponerse, descubrieron hace unos d铆as.

Bien. Por todo esto que he relatado es por lo que considero que la Revoluci贸n cubana no puede venir a esta Asamblea de ilustres t茅cnicos a hablar de cosas t茅cnicas. Yo s茅 que ustedes piensan que 芦adem谩s, porque no saben禄, y quiz谩s tengan raz贸n. Pero lo fundamental es que la pol铆tica y los hechos, tan tozudos, que constantemente est谩n presentes en nuestra situaci贸n, nos impiden venir a hablar de n煤meros o analizar las perfecciones de los t茅cnicos del CIES.

Hay una serie de problemas pol铆ticos que est谩n dando vueltas. Uno de ellos es pol铆tico-econ贸mico: es el de los tractores. Quinientos tractores no es un valor de cambio. Quinientos tractores es lo que estima nuestro Gobierno que puede permitirle reparar los da帽os materiales que hicieron los mil doscientos mercenarios. No pagan ni una vida, porque las vidas de nuestros ciudadanos no estamos acostumbrados a valorarlas en d贸lares o en equipos de cualquier clase. Y mucho menos la vida de los ni帽os que murieron all铆, y de las mujeres que murieron all铆 en Playa Gir贸n.

Pero nosotros aclaramos que, si les parece una transacci贸n odiosa, del tiempo de la pirater铆a, el cambiar seres humanos -a quienes nosotros llamamos gusanos- por tractores, podr铆amos hacer la transacci贸n de seres humanos por seres humanos. Hablamos a los se帽ores de EEUU; les recordamos al gran patriota Pedro Albizu Campos, moribundo ya despu茅s de a帽os y a帽os de estar en una mazmorra del imperio, y les ofrecimos lo que quisieran por la libertad de Albizu Campos; recordamos a los pa铆ses de Am茅rica que tuvieran presos pol铆ticos en sus c谩rceles que pod铆amos hacer el cambio. Nadie respondi贸.

Naturalmente, nosotros no podemos forzar ese trueque. Est谩 simplemente, a disposici贸n de quienes estimen la libertad de los 芦valerosos禄 contrarrevolucionarios cubanos -el 煤nico ej茅rcito del mundo que se rindi贸 completo, casi sin bajas-, quien estime que estos sujetos deben estar en libertad, pues que deje en libertad a sus presos pol铆ticos, y toda Am茅rica estar谩 con sus c谩rceles resplandecientes o, al menos, sus c谩rceles pol铆ticas sin preocupaciones.

Hay alg煤n otro problema, tambi茅n de 铆ndole pol铆tico-econ贸mica. Es, se帽or Presidente, que nuestra flota a茅rea de transportes est谩 qued谩ndose, avi贸n por avi贸n, en los EEUU. El procedimiento es simple: suben algunas damas con armas ocultas entre las ropas; se las dan a sus c贸mplices; los c贸mplices asesinan al custodio, le ponen en la cabeza la pistola al piloto, el piloto enfila hacia Miami, y una compa帽铆a, legalmente, por supuesto -porque en EEUU todo se hace legalmente-, establece un recurso por deudas contra el Estado Cubano, y entonces el avi贸n se confisca.

Pero resulta que hubo uno de los tantos cubanos patriotas -adem谩s hubo un norteamericano patriota, pero 茅se no es nuestro- hubo un cubano patriota que andaba por ah铆, y 茅l solito, sin que nadie le dijera nada, decidi贸 enmendar la plana de los ladrones de bimotores y trajo a las playas cubanas un cuatrimotor precioso. Naturalmente, nosotros no vamos a utilizar ese cuatrimotor, que no es nuestro. La propiedad privada la respetamos nosotros pero exigimos el derecho de que se nos respete, se帽ores; exigimos el derecho de que no haya m谩s farsas; el derecho de que haya 贸rganos americanos que puedan hablar y decirles a los EEUU: 芦se帽ores, ustedes est谩n haciendo un vulgar atropello; no se pueden quitar los aviones a un Estado, aunque est茅n contra ustedes; esos aviones no son suyos, devuelvan esos aviones, o ser谩n sancionados.禄 Naturalmente, sabemos que, desgraciadamente, no hay organismo interamericano que tenga esa fuerza.

Apelamos, sin embargo, en este augusto c贸nclave, al sentimiento de equidad y justicia de la Delegaci贸n de los EEUU, para que se normalice la situaci贸n de los robos respectivos de aviones.

Es necesario explicar qu茅 es la Revoluci贸n cubana, qu茅 es este hecho especial que ha hecho hervir la sangre de los imperios del mundo y, tambi茅n, hervir la sangre, pero de esperanza, de los despose铆dos del mundo -o de estas partes del mundo, al menos.

Es una Revoluci贸n agraria, antifeudal y antiimperialista, que fue transform谩ndose por imperio de su evoluci贸n interna y de las agresiones externas, en una revoluci贸n socialista y que lo proclama as铆, ante la faz de Am茅rica: una revoluci贸n socialista.

Una revoluci贸n socialista que tom贸 la tierra del que ten铆a mucho, y se la dio al que estaba asalariado en esa tierra, o la distribuy贸 en cooperativas entre otros grupos de personas que no ten铆an ni siquiera tierras donde trabajar, aun cuando fuera como asalariado.

Es una revoluci贸n que lleg贸 al poder con su propio ej茅rcito y sobre las ruinas del ej茅rcito de la opresi贸n; que se sent贸 en el poder, mir贸 a su alrededor, y se dedic贸, sistem谩ticamente, a destruir todas las formas anteriores de la estructura que manten铆a la dictadura de una clase explotadora sobre la clase de los explotados.

Destruy贸 el ej茅rcito totalmente, como casta, como instituci贸n, no como hombres, salvo los criminales de guerra, que fueron fusilados, tambi茅n de cara a la opini贸n p煤blica del Continente y con la conciencia bien tranquila.

Es una revoluci贸n que ha reafirmado la soberan铆a nacional y, por primera vez, ha planteado para s铆 y para todos los pueblos de Am茅rica, y para todos los pueblos del mundo, la reivindicaci贸n de los territorios injustamente ocupados por otras potencias.

Es una revoluci贸n que tiene una pol铆tica exterior independiente, que viene aqu铆 a esta Reuni贸n de Estados americanos, como una m谩s entre los latinoamericanos; que va a la reuni贸n de los pa铆ses No alineados como uno de sus miembros importantes y que se sienta en las deliberaciones con los pa铆ses socialistas, y 茅stos lo consideran un pa铆s hermano.

Es, pues, una Revoluci贸n con caracter铆sticas humanistas. Es solidaria con todos los pueblos oprimidos del mundo; solidaria, se帽or Presidente, porque tambi茅n lo dec铆a Mart铆: 芦Todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre.禄 Y cada vez que una potencia imperial avasalla un territorio les est谩 dando una bofetada a todos los habitantes de ese territorio.

Por eso nosotros luchamos, indiscriminadamente, sin preguntar el r茅gimen pol铆tico ni las aspiraciones de los pa铆ses que luchan por su independencia; luchamos por la independencia de los pa铆ses, luchamos por la reivindicaci贸n de los territorios ocupados. Apoyamos a Panam谩, que tiene un pedazo de su territorio ocupado por los EEUU. Llamamos Islas Malvinas, y no Falkland, a las del sur de la Argentina, y llamamos Isla del Cisne a la que EEUU arrebat贸 a Honduras y desde donde nos est谩 agrediendo por medios telegr谩ficos y radiales.

Luchamos constantemente aqu铆, en Am茅rica, por la independencia de las Guayanas y de las Antillas Brit谩nicas; donde aceptamos el hecho de Belice independiente, porque Guatemala ya ha renunciado a su soberan铆a sobre ese pedazo de su territorio; y luchamos tambi茅n en el Africa, en el Asia, en cualquier lugar el mundo donde el poderoso oprime al d茅bil, para que el d茅bil alcance su independencia, su autodeterminaci贸n y su derecho a dirigirse como Estado soberano.

Nuestro pueblo -perm铆tasenos decirlo-, en ocasi贸n del terremoto que asol贸 a Chile, fue a ayudarlo en la medida de sus fuerzas, con su producto 煤nico, con el az煤car. Una ayuda peque帽a, pero, sin embargo fue una ayuda que no exig铆a nada; fue simplemente la entrega al pa铆s hermano, al pueblo hermano, de algo de alimento para sobrellevar esas horas angustiosas. Ni nos tiene que agradecer nada ese pueblo, ni, mucho menos, nos debe nada. Nuestro deber hizo que entreg谩ramos lo que entregamos.

Nuestra revoluci贸n nacionaliz贸 la econom铆a nacional; nacionaliz贸 las industrias fundamentales, incluyendo la miner铆a; nacionaliz贸 todo el comercio exterior, que est谩, ahora, en manos del Estado, y se dedic贸 a su diversificaci贸n, comerciando con todo el mundo; nacionaliz贸 el sistema bancario para tener en sus manos el instrumento eficaz con que ejercer t茅cnicamente el cr茅dito de acuerdo con las necesidades del pa铆s.

Hace participar a sus trabajadores en la direcci贸n de la econom铆a nacional planificada, y ha realizado, hace pocos meses, la Reforma Urbana, mediante la cual entreg贸 a cada habitante del pa铆s la casa donde resid铆a, quedando due帽o de ella con la sola condici贸n de pagar lo mismo que estaba pagando hasta ese momento, de acuerdo con una tabla, durante determinado n煤mero de a帽os.

Tom贸 muchas medidas de afirmaci贸n de la dignidad humana, incluyendo, casi entre las primeras, la abolici贸n de la discriminaci贸n racial -porque en nuestro pa铆s exist铆a la discriminaci贸n racial, se帽ores Delegados; en una forma algo sutil, pero exist铆a. Las playas de nuestra Isla no serv铆a para que se ba帽aran el negro ni el pobre, porque pertenec铆an a un club privado, y ven铆an turistas de otras playas a los que no les gustaba ba帽arse con los negros.

Nuestros hoteles, los grandes hoteles de La Habana, que eran construidos por compa帽铆as extranjeras, no permit铆an dormir all铆 a los negros, porque a los turistas que ven铆an de otros pa铆ses no les gustaban los negros.

As铆 era nuestro pa铆s. La mujer no ten铆an ninguna clase de derecho igualitario: se le pagaba menos por el trabajo igual, se la discriminaba como en la mayor铆a de nuestros pa铆ses americanos.

La ciudad y el campo eran dos zonas en permanente lucha y de esa lucha sacaba el imperialismo la fuerza de trabajo suficiente, para pagarla mal y discontinuadamente.

Nosotros realizamos una Revoluci贸n en todo esto y realizamos, tambi茅n, una aut茅ntica revoluci贸n en la educaci贸n, la cultura y la salud.

Este a帽o queda eliminado el analfabetismo en Cuba. Ciento cuatro mil alfabetizadores de todas las edades est谩n por los campos de Cuba alfabetizando a 1.250.000 analfabetos -porque en Cuba s铆 hab铆a analfabetos: hab铆a 1.250.000 analfabetos, mucho m谩s de lo que las estad铆sticas oficiales de tiempos anteriores dec铆an.

Hemos extendido, para este a帽o, la ense帽anza primaria obligatoria a 9 grados, y la ense帽anza media a toda la poblaci贸n escolar en forma gratuita y obligatoria; hemos convertido los cuarteles en escuelas; hemos realizado la Reforma Universitaria, dando libre acceso a todo el pueblo a la cultura superior, a las ciencias y tecnolog铆as modernas; hemos hecho una gran exaltaci贸n de los valores nacionales frente a la deformaci贸n cultural producida por el imperialismo, y las manifestaciones de nuestro arte recogen los aplausos de los pueblos del mundo -de todos no, en algunos lugares no les dejan entrar; exaltaci贸n del patrimonio cultural de toda nuestra Am茅rica Latina, que se manifiesta en premios anuales dados a literatos de todas las latitudes de Am茅rica, y cuyo premio de poes铆a, se帽or Presidente, gan贸 el laureado poeta Roberto Ib谩帽ez, en la 煤ltima confrontaci贸n; extensi贸n de la funci贸n social de la medicina en beneficio de campesinos y trabajadores urbanos humildes; deportes para todo el pueblo, que se reflejan en 75.000 personas desfilando el 25 de julio en una fiesta deportiva realizada en honor del primer cosmonauta del mundo, comandante Yuri Gagarin; la apertura de las playas populares, a todos, por supuesto que sin distinci贸n de colores ni de ideolog铆as y, adem谩s, gratuita; y los C铆rculos Sociales Obreros, en que fueron transformados todos los c铆rculos exclusivistas de nuestro pa铆s -hab铆a muchos.

Bien, se帽ores t茅cnicos, compa帽eros Delegados, ha llegado la hora de referirse a la parte econ贸mica del temario. El Punto I, muy amplio, hecho tambi茅n por t茅cnicos muy sesudos, es la planificaci贸n del desarrollo econ贸mico y social en la Am茅rica Latina.

Me voy a referir a algunas de las afirmaciones de los se帽ores t茅cnicos, con el 谩nimo de refutarlos desde el punto de vista t茅cnico, y expresar, a continuaci贸n. los puntos de vista de la Delegaci贸n cubana sobre lo que es una planificaci贸n del desarrollo.

La primera incongruencia que observamos en el trabajo est谩 expresada en esta frase: 芦A veces se expresa la idea de que un aumento en el nivel y la diversidad de la actividad econ贸mica resulta necesariamente en la mejor铆a de las condiciones sanitarias. Sin embargo, el Grupo es de opini贸n que el mejoramiento de las condiciones sanitarias no s贸lo es deseable en s铆 mismo, sino que constituye un requisito esencial, previo al crecimiento econ贸mico, y debe formar, por lo tanto, parte esencial de los programas de desarrollo de la regi贸n.禄

Esto, por otra parte, se ve reflejado, tambi茅n, en la estructura de pr茅stamos del Banco Interamericano de Desarrollo, pues en el an谩lisis de hicimos de los 120 millones prestados en primer t茅rmino, 40 millones, es decir una tercera parte, corresponden directamente a pr茅stamos de este tipo: para casa de habitaci贸n, para acueductos, alcantarillados.

Es un poco… yo no s茅, pero casi lo calificar铆a como una condici贸n colonial; me da la impresi贸n de que se est谩 pensando en hacer la letrina como cosa fundamental. Eso mejora las condiciones sociales del pobre indio, del pobre negro, del pobre individuo que yace en una condici贸n sub-humana; 芦vamos a hacerle letrina y entonces, despu茅s que le hagamos letrina, y despu茅s que su educaci贸n le haya permitido mantenerla limpia, entonces podr谩 gozar de los beneficios de la producci贸n禄. Porque es hacer notar, se帽ores Delegados, que el tema de la industrializaci贸n no figura en el an谩lisis de los se帽ores t茅cnicos. Para los se帽ores t茅cnicos planificar es planificar la letrina. Lo dem谩s, 隆qui茅n sabe c贸mo se har谩!

Si me permite el se帽or Presidente, lamentar茅 profundamente, en nombre de la Delegaci贸n cubana, haber perdido los servicios de un t茅cnico tan eficiente como el que dirigi贸 este Primer Grupo, el doctor Felipe Pazos. Con su inteligencia y su capacidad de trabajo, y nuestra actividad revolucionaria, en dos a帽os Cuba ser铆a el para铆so de la letrina, aun cuando no tuvi茅ramos ni una sola de las 250 f谩bricas que estamos empezando a construir, aun cuando no hubi茅ramos hecho Reforma Agraria.

Yo me pregunto, se帽ores Delegados, si es que se pretende tomarnos el pelo, no a Cuba, porque Cuba est谩 al margen, puesto que la Alianza por el Progreso no est谩 hecha para Cuba, sino en contra, y no se establece darle un centavo a ella, pero s铆 a todos los dem谩s Delegados. 驴No tienen un poco la impresi贸n de que se les est谩 tomando el pelo? Se dan d贸lares para hacer carreteras, se dan d贸lares para hacer caminos, se dan d贸lares para hacer alcantarillas; se帽ores, 驴con qu茅 se hacen las carreteras, con qu茅 se hacen los caminos, con qu茅 se hacen los alcantarillados, con qu茅 se hacen las casas? No se necesita ser un genio para eso. 驴Por qu茅 no se dan d贸lares para equipos, d贸lares para maquinarias, d贸lares para que nuestros pa铆ses subdesarrollados, todos, puedan convertirse en pa铆ses industriales-agr铆colas, de una sola vez? Realmente, es triste.

En la p谩gina 10, en los elementos de planificaci贸n del desarrollo en el Punto 6, se establece qui茅n es el verdadero autor de este plan.

Dice el Punto 6: 芦Establecer las bases m谩s s贸lidas para la concesi贸n y utilizaci贸n de ayuda financiera externa, especialmente al proporcionar criterios eficaces para evaluar proyectos individuales.禄

Nosotros no vamos a establecer las bases m谩s s贸lidas para la concesi贸n y utilizaci贸n, porque nosotros no somos los que concedemos; son ustedes los que reciben, no que conceden; nosotros -Cuba- quienes miramos, y quienes conceden son los EEUU. Entonces, este Punto 6 es redactado directamente por los EEUU, es la recomendaci贸n de los EEUU y 茅ste es el esp铆ritu de todo este engendro llamado Punto 1.

Pero bien, quiero dejar constancia de una cosa: hemos hablado mucho de pol铆tica, hemos denunciado que hay aqu铆 una confabulaci贸n pol铆tica, en conversaciones con los se帽ores Delegados hemos puntualizado el derecho de Cuba a expresar estas opiniones, porque se ataca directamente a Cuba en el Punto 5.

Sin embargo, Cuba no viene, como pretenden algunos peri贸dicos o muchos voceros de empresas de informaci贸n extranjera, a sabotear la reuni贸n. Cuba viene a condenar lo condenable desde el punto de vista de los principios, pero viene tambi茅n a trabajar arm贸nicamente, si es que se puede, para conseguir enderezar esto, que ha nacido muy torcido, y est谩 dispuesta a colaborar con todos los se帽ores Delegados para enderezarlo y hacer un bonito proyecto.

El honorable se帽or Douglas Dillon, en su discurso, cit贸 el financiamiento; eso es importante. Nosotros, para juntarnos todos a hablar de desarrollo tenemos que hablar de financiamiento, y todos nos hemos juntado para hablar con el 煤nico pa铆s que tiene capitales para financiar.

Dice el se帽or Dillon: 芦Mirando los a帽os venideros y a todas las fuentes de financiamiento externo -entidades internacionales, Europa y el Jap贸n, as铆 como Norteam茅rica, las nuevas inversiones privadas y las inversiones de fondos p煤blicos- si Latinoam茅rica toma las medidas internas necesarias -condici贸n previa- podr谩 l贸gicamente esperar que sus esfuerzos -no es tampoco que si toma las medidas ya est谩 concedido, sino que 芦podr谩 l贸gicamente esperarse禄- que sus esfuerzos ser谩n igualados por un flujo de capital del orden de por lo menos veinte mil millones de d贸lares en los pr贸ximos diez a帽os. Y la mayor铆a de estos fondos proceder谩n de fuentes oficiales.禄

驴Esto es lo que hay? No, lo que hay son quinientos millones aprobados, esto es de lo que se habla. Hay que puntualizar bien esto, porque es el centro de la cuesti贸n. 驴Qu茅 se quiere decir? -y yo aseguro que no lo pregunto por nosotros, sino en el bien de todos- 驴qu茅 quiere decir: 芦si Latinoam茅rica toma las medidas internacionales necesarias禄; y qu茅 quiere decir: 芦podr谩 l贸gicamente esperar禄?

Creo que despu茅s en el trabajo de las Comisiones o en el momento en que el Representante de los EEUU lo juzgue oportuno, habr谩 que precisar un poco este detalle, porque veinte mil millones es una cifra interesante. Es nada m谩s que las dos terceras partes de la cifra que nuestro Primer Ministro anunci贸 como necesaria para el desarrollo de Am茅rica; un poquito m谩s que se empuje y llegamos a los treinta mil millones. Pero hay que llegar a esos treinta mil millones contantes y sonantes, uno a uno, en las arcas nacionales de cada uno de todos los pa铆ses de Am茅rica, menos esta pobre cenicienta que, probablemente, no recibir谩 nada.

All铆 es donde nosotros podemos ayudar, no en plan de chantaje, como se est谩 previendo, porque se dice: No, Cuba es la gallina de los huevos de oro, est谩 Cuba, mientras est茅 Cuba, los EEUU dan. No, nosotros no venimos en esa forma, nosotros venimos a trabajar, a tratar de luchar en el plano de los principios y de las ideas, para que nuestros pueblos se desarrollen, porque todos o casi todos los se帽ores Representantes han dicho: Si la Alianza para el Progreso fracasa, nada puede detener la ola de movimientos populares -yo lo digo con mis t茅rminos, pero eso se quiso decir-, nada puede detener las olas de movimientos populares, si la Alianza para el Progreso fracasa, y nosotros estamos interesados en que no fracase, en la medida que signifique para Am茅rica una real mejor铆a en los niveles de vida de todos sus doscientos millones de habitantes. Puedo hacer aqu铆 esta afirmaci贸n con honestidad y con toda sinceridad.

Nosotros hemos diagnosticado y previsto la revoluci贸n social en Am茅rica, la verdadera, porque los acontecimientos se est谩n desarrollando de otra manera, porque se pretende frenar a los pueblos con bayonetas, y cuando el pueblo sabe que puede tomar las bayonetas y volverlas contra quien las empu帽a, ya est谩 perdido quien las empu帽a. Pero si el camino de los pueblos se quiere llevar por este desarrollo l贸gico y arm贸nico, por pr茅stamos a largo plazo con intereses bajos, como anunci贸 el se帽or Dillon, a cincuenta a帽os de plazo, tambi茅n nosotros estamos de acuerdo.

Lo 煤nico, se帽ores Delegados, es que todos juntos tenemos que trabajar para que aqu铆 se concrete esa cifra y para asegurar que el Congreso de EEUU la apruebe, porque no se olviden que estamos frente a un r茅gimen presidencial y parlamentario, no es una 芦dictadura禄 como Cuba, donde se para un se帽or representante de Cuba y habla en nombre del Gobierno, y hay responsabilidad de sus actos; aqu铆, adem谩s, tiene que ser ratificado all铆, y la experiencia de todos los se帽ores Delegados es que muchas veces no fueron ratificadas all铆 las promesas que se hicieron aqu铆.

Bien, es muy largo lo que tengo que decir en cada uno de los puntos, abreviaremos para discutirlos, con esp铆ritu fraterno, en las Comisiones. Simplemente unos datos generales, unas apreciaciones generales.

La tasa de crecimiento que se da como una cosa bell铆sima para toda Am茅rica es 2,5% de crecimiento neto. Bolivia anunci贸 5% para diez a帽os, nosotros felicitamos al Representante de Bolivia y le decimos, que con un poquito de esfuerzo y de movilizaci贸n de las fuerzas populares, puede decir 10%. Nosotros hablamos de 10% de desarrollo sin miedo ninguno, 10% de desarrollo es la tasa que prev茅 Cuba para los a帽os venideros. 驴Qu茅 indica esto, se帽ores Delegados? que si cada uno va por el camino que va, cuando toda Am茅rica, que actualmente tiene aproximadamente un per c谩pita de 330 d贸lares y vea crecer su producto neto en 2,5% anual all谩 por el a帽o 1980, tendr谩 quinientos d贸lares per c谩pita. Claro que para muchos pa铆ses es un verdadero fen贸meno.

驴Qu茅 piensa tener Cuba en el a帽o 1980? Pues un ingreso neto per c谩pita de unos tres mil d贸lares, m谩s que los EEUU actualmente. Y si no nos creen, perfecto; aqu铆 estamos para la competencia, se帽ores. Que se nos deje en paz, que nos dejen desarrollar y que dentro de veinte a帽os vengamos todos de nuevo, a ver si el canto de sirena era el de la Cuba revolucionaria o era otro. Pero nosotros anunciamos, responsablemente, esa tasa de crecimiento anual.

Los expertos sugieren sustituci贸n de ineficientes latifundios y minifundios por fincas bien equipadas. Nosotros decimos: 驴quieren hacer Reforma Agraria?, tomen la tierra al que tiene mucha y d茅nsela al que no la tiene. As铆 se hace Reforma Agraria, lo dem谩s es canto de sirena. La forma de hacerlo: si se entrega un pedazo en parcelas de acuerdo con todas las reglas de la propiedad privada; si se hace en propiedad colectiva; si se hace una mezcla -como tenemos nosotros- eso depende de las peculiaridades de cada pueblo. Pero la Reforma Agraria se hace liquidando los latifundios, no yendo a colonizar all谩 lejos.

Y as铆 podr铆a hablar de la redistribuci贸n del ingreso que, en Cuba se hizo efectiva, porque se les quita a los que tienen m谩s y se les permite tener m谩s a los que no tienen nada o a los que tienen menos, porque hemos hecho la Reforma Agraria, porque hemos hecho la Reforma Urbana, porque hemos rebajado las tarifas el茅ctricas y telef贸nicas -que, entre par茅ntesis, 茅sta fue la primer escaramuza con las compa帽铆as monopolistas extranjeras-, porque hemos hecho c铆rculos sociales obreros y c铆rculos infantiles, donde los ni帽os de los obreros van a recibir alimentaci贸n y viven mientras sus padres trabajan, porque hemos hecho playas populares, y porque hemos nacionalizado la ense帽anza, que es absolutamente gratuita. Adem谩s, estamos trabajando en un amplio plan de salud.

De industrializaci贸n hablar茅 aparte, porque es la base fundamental del desarrollo y as铆 lo interpretamos nosotros. Pero, hay un punto el cual es muy interesante -es el filtro, el purificador: los t茅cnicos, creo que son siete-, de nuevo se帽ores, el peligro de la letrinocracia, metido en medio de los acuerdos con que los pueblos quieren mejorar su nivel de vida; otra vez pol铆ticos disfrazados de t茅cnicos diciendo, aqu铆 s铆 y aqu铆 no; porque t煤 has hecho tal cosa y tal cosa, s铆 -pero en realidad porque eres un f谩cil instrumento de quien da los medios-; y a ti no, porque has hecho esto mal -pero, en realidad, porque no eres instrumento de quien da los medios, porque dices, por ejemplo, que no puedes aceptar como precio de alg煤n pr茅stamo que Cuba sea agredida.

Ese es el peligro, sin contar que los peque帽os, como en todos lados, son los que reciben poco o nada. Hay, se帽ores Delegados, un solo lugar donde los peque帽os tienen derecho al 芦pataleo禄, y es aqu铆, donde cada voto es un voto, y donde eso hay que votarlo, y pueden los peque帽os -si est谩n en actitud de hacerlo- contar con el voto militante de Cuba en contra de la medida de los 芦siete禄, que es 芦esterilizante禄, 芦purificante禄 y destinada a canalizar el cr茅dito, con disfraces t茅cnicos por caminos diferentes.

驴Cu谩l es la posici贸n que verdaderamente conduzca a una aut茅ntica planificaci贸n, que debe tener coordinaci贸n con todos, pero que no puede estar sujeta a ning煤n otro organismo supranacional?

Nosotros entendemos -y as铆 lo hicimos en nuestro pa铆s, se帽ores Delegados-, que la condici贸n previa para que haya una verdadera planificaci贸n econ贸mica es que el poder pol铆tico est茅 en manos de la clase trabajadora. Ese es el sine qua non de la verdadera planificaci贸n para nosotros. Adem谩s, es necesaria la eliminaci贸n total de los monopolios imperialistas y el control estatal de las actividades productivas fundamentales. Amarrados bien de esos tres cabos, se entra a la planificaci贸n del desarrollo econ贸mico; si no, se perder谩 todo en palabras, en discursos y en reuniones.

Adem谩s, hay dos requisitos que permitir谩n hacer o no que este desarrollo aproveche las potencialidades dormidas en el seno de los pueblos, que est谩n esperando que las despierten. Son, por un lado, el de la direcci贸n central racional de la econom铆a por un poder 煤nico, que tenga facultades de decisi贸n -no estoy hablando de facultades dictatoriales, sino facultades de decisi贸n- y, por otro, el de la participaci贸n activa de todo el pueblo en las tareas de la planificaci贸n.

Naturalmente, para que todo el pueblo participe en las tareas de la planificaci贸n, tendr谩 que ser todo el pueblo due帽o de los medios de producci贸n, si no, dif铆cilmente participar谩. El pueblo no querr谩, y los due帽os de las empresas donde trabaja me parece que tampoco.

Bien, podemos hablar unos minutos de lo que Cuba ha obtenido por su camino, comerciando con todo el mundo y 芦yendo por las vertientes del comercio禄, como dec铆a Mart铆.

Nosotros tenemos firmados, hasta estos momentos, cr茅ditos por 357 millones de d贸lares con los pa铆ses socialistas y estamos en conversaciones -que son conversaciones de verdad- por ciento y pico de millones m谩s, con lo cual llegaremos a los 500 millones, en pr茅stamos, en estos cinco a帽os. Ese pr茅stamo, que nos da la posesi贸n y el dominio de nuestro desarrollo econ贸mico, llega, como dijimos, a los quinientos millones -la cifra que los EEUU da a toda Am茅rica- solamente para nuestra peque帽a rep煤blica. Esto, dividido por la poblaci贸n de la Rep煤blica de Cuba y trasladado a Am茅rica, significar铆a que los EEUU, para proporcionar las cantidades equivalentes, tendr铆an que dar quince mil millones de pesos en cinco a帽os, o treinta mil millones de d贸lares -hablo de pesos o de d贸lares, porque en nuestro pa铆s ambos valen lo mismo- treinta mil millones de d贸lares en diez a帽os, la cifra que nuestro Primer Ministro solicitara; y con eso, si hay una acertada conducci贸n del proceso econ贸mico, Am茅rica Latina, en s贸lo cinco a帽os, ser铆a otra cosa.

Pasamos, ahora, al Punto Dos del Temario. Y, naturalmente, antes de analizarlo, formularemos una cuesti贸n pol铆tica.

Amigos nuestros -que hay muchos, aunque no lo parezca- en estas reuniones, nos preguntaban si est谩bamos dispuestos a reingresar al seno de las naciones latinoamericanas. Nosotros nunca hemos abandonado las naciones latinoamericanas, y estamos luchando porque no se nos expulse, porque no se nos obligue a abandonar el seno de las rep煤blicas latinoamericanas. Lo que no queremos es ser arria, como hablaba Mart铆. Sencillamente eso.

Nosotros denunciamos los peligros de la integraci贸n econ贸mica de la Am茅rica Latina, porque conocemos los ejemplos de Europa y, adem谩s, Am茅rica Latina ha conocido en su propia sangre lo que cost贸 para ella la integraci贸n econ贸mica de Europa. Denunciamos el peligro de que los monopolios internacionales manejaran totalmente los procesos del comercio dentro de las asociaciones de libre comercio. Pero nosotros lo anunciamos tambi茅n aqu铆, en el seno de la Conferencia, y esperamos que se nos acepte, que estamos dispuestos a ingresar a la Asociaci贸n Latinoamericana de Libre Comercio, como uno m谩s, criticando tambi茅n lo que haya que criticar, pero cumpliendo todos los requisitos, siempre y cuando se respete, de Cuba, su peculiar organizaci贸n econ贸mica y social, y se acepte ya como un hecho consumado e irreversible, su Gobierno socialista.

Y, adem谩s, la igualdad de trato y el disfrute equitativo de las ventajas de la divisi贸n internacional del trabajo, tambi茅n deben ser extensivos a Cuba. Cuba debe participar activamente y puede contribuir mucho, para mejorar muchos de los grandes 芦cuellos de botella禄, que existen en las econom铆as de nuestros pa铆ses, con la ayuda de la econom铆a planificada, dirigida centralmente y con una meta clara y definida.

Sin embargo, Cuba propone tambi茅n las siguiente medidas: propone la iniciaci贸n de negociaciones bilaterales inmediatas para la evacuaci贸n de bases o territorios de pa铆ses miembros ocupados por otros pa铆ses miembros, para que no se produzcan casos como el que denunciaba la Delegaci贸n de Panam谩, donde la pol铆tica salarial de Panam谩 no se puede cumplir en un pedazo de su territorio. A nosotros nos ocurre lo mismo, y quisi茅ramos que desapareciera esa anomal铆a, hablando desde el punto de vista econ贸mico.

Nosotros proponemos el estudio de planes racionales de desarrollo y la coordinaci贸n de asistencia t茅cnica y financiera de todos los pa铆ses industrializados, sin distinciones ideol贸gicas ni geogr谩ficas de ninguna especie; nosotros proponemos tambi茅n que se recaben las garant铆as para salvaguardar los intereses de los pa铆ses miembros m谩s d茅biles; la proscripci贸n de los actos de agresi贸n econ贸mica de unos miembros contra otros; la garant铆a para proteger a los empresarios latinoamericanos contra la competencia de los monopolios extranjeros; la reducci贸n de los aranceles norteamericanos para productos industriales de los pa铆ses latinoamericanos integrados; y estableceremos que, en nuestro entender, el financiamiento externo ser铆a bueno que s贸lo se produjera con inversiones indirectas que reunieran las siguientes condiciones: no sujetarlos a exigencias pol铆ticas, no discriminarlos contra empresas estatales, asignarlos de acuerdo con los intereses del pa铆s receptor, que no tengan tasas de inter茅s mayor del tres por ciento: que su plazo de amortizaci贸n no sea inferior a diez a帽os y pueda ser ampliable por dificultades en la balanza de pagos; proscripci贸n de la incautaci贸n o confiscaci贸n de naves y aeronaves de un pa铆s miembro por otro; iniciaci贸n de reformas tributarias que no incidan sobre las masas trabajadoras y protejan contra la acci贸n de los monopolios extranjeros.

El punto III del Temario ha sido tratado con la misma delicadeza que los otros, por los se帽ores t茅cnicos; con dos suaves pincitas han tomado el asunto, han levantado un poquito el velo, y lo han dejado caer inmediatamente, porque la cosa es dura…

芦Hubiera sido deseable -dicen- y hasta tentador para el Grupo formular recomendaciones ambiciosas y espectaculares. No lo hizo, sin embargo, debido a los numerosos y complejos problemas t茅cnicos que habr铆a sido necesario resolver. As铆 es como las recomendaciones que se formulan tuvieron, necesariamente, que limitarse a aquellas que se consideraron t茅cnicamente realizables.禄

No s茅 si ser茅 demasiado perspicaz, pero creo leer entre l铆neas. Como no hay pronunciamientos, la Delegaci贸n cubana plantea en forma concreta que de esta reuni贸n debe obtenerse: garant铆a de precios estables, sin 芦pudieran禄 ni 芦podr铆an禄, sin 芦examinar铆amos禄 ni 芦examinaremos禄, sino garant铆as de precios estables; mercados crecientes o al menos estables, garant铆as contra agresiones econ贸micas; garant铆as contra la suspensi贸n unilateral de compras en mercados tradicionales; garant铆as contra el 芦dumping禄 de excedentes agr铆colas subsidiados, garant铆as contra el proteccionismo a la producci贸n de productos primarios; creaci贸n de las condiciones en los pa铆ses industrializados para las compras de productos primarios con mayor grado de elaboraci贸n.

Cuba manifiesta que ser铆a deseable que la delegaci贸n de EEUU conteste, en el seno de las Comisiones, si continuar谩 subsidiando su producci贸n de cobre, de plomo, de zinc, de az煤car, de algod贸n, de trigo o de lana. Cuba pregunta si los EEUU continuar谩n presionando para que los excedentes se productos primarios de los pa铆ses miembros no sean vendidos a los pa铆ses socialistas, ampliando as铆 su mercado.

Y viene el Punto V del Temario, porque el IV es nada m谩s que un informe. Este Punto V es la otra cara de la moneda.

Fidel Castro dijo, en ocasi贸n de la Conferencia de Costa Rica, que los EEUU hab铆a ido 芦con una bolsa de oro en una mano y un garrote en la otra禄. Hoy aqu铆, los EEUU vienen con la bolsa de oro -afortunadamente m谩s grande- en una mano, y la barrera para aislar a Cuba en la otra. Es, de todas maneras, un triunfo de las circunstancias hist贸ricas.

Pero en el Punto V del Temario se establece un programa de medidas en Am茅rica Latina para la regimentaci贸n del pensamiento, la subordinaci贸n del movimiento sindical y, si se puede, la preparaci贸n de la agresi贸n militar contra Cuba.

Se prev茅n tres pasos, a trav茅s de toda la lectura: movilizaci贸n desde ahora mismo, de los medios de difusi贸n y propaganda latinoamericana contra la Revoluci贸n cubana y contra las luchas de nuestros pueblos por su libertad; constituci贸n, en reuni贸n posterior, de una Federaci贸n Interamericana de Prensa, Radio, Televisi贸n y Cine, que permita a EEUU dirigir la pol铆tica de todos los 贸rganos de opini贸n de Am茅rica Latina, de todos -ahora no hay muchos que est茅n fuera de su esfera de influencia, pero pretende de todos-, controlar monopol铆sticamente las nuevas empresas de informaci贸n y absorber a cuantas sea posible de las antiguas.

Todo esto, para hacer algo ins贸lito que se ha anunciado aqu铆 con toda tranquilidad y que en mi pa铆s ha provocado profundas discusiones cuando se realiz贸 algo parecido en un solo hecho. Se pretende, se帽ores Delegados, establecer el mercado com煤n de la cultura, organizado, dirigido, pagado, domesticado; la cultura toda de Am茅rica al servicio de los planes de propaganda del imperialismo, para demostrar que el hambre de nuestros pueblos no es hambre, sino pereza. 隆Magn铆fico!

Frente a esto, nosotros respondemos: debe hacerse una exhortaci贸n a que los 贸rganos de opini贸n de Am茅rica Latina se hagan part铆cipes de los ideales de liberaci贸n nacional de cada pueblo latinoamericano. Se debe hacer una exhortaci贸n al intercambio de informaci贸n, medios culturales, 贸rganos de prensa, y a la realizaci贸n de visitas directas sin discriminaciones entre nuestros pueblos, se帽ores, porque un norteamericano que va a Cuba tiene cinco a帽os de prisi贸n al retornar a su pa铆s en estos momentos; exhortaci贸n a los gobiernos latinoamericanos para que garanticen las libertades que permitan al movimiento obrero la organizaci贸n sindical independiente, la defensa de los intereses de los obreros y la lucha por la independencia verdadera de sus pueblos; y condenaci贸n total, absoluta, del Punto V, como un intento del imperialismo de domesticar lo 煤nico que nuestros pueblos estaban ahora salvando del desastre: la cultura nacional.

Me voy a permitir, se帽ores Delegados, dar un esquema de los objetivos del primer plan de desarrollo econ贸mico de Cuba en este pr贸ximo cuatrienio. La tasa del crecimiento global ser谩 del 12%, es decir, m谩s del 9,5% per capita, neto. En materia industrial, transformaci贸n de Cuba en el pa铆s m谩s industrial de Am茅rica Latina en relaci贸n con su poblaci贸n, como lo indican los datos siguientes: a) Primer lugar en Am茅rica Latina en la producci贸n per capita de acero, cemento, energ铆a el茅ctrica y, exceptuando Venezuela, refinaci贸n de petr贸leo; primer lugar en Am茅rica Latina en tractores, ray贸n, calzado, tejidos, &c.; segundo lugar en el mundo en producci贸n de n铆quel met谩lico (hasta hoy Cuba s贸lo hab铆a producido concentrados); la producci贸n de n铆quel en 1965 ser谩 de 70.000 toneladas m茅tricas, lo que constituye aproximadamente el 30% de la producci贸n mundial; y, adem谩s, producir谩 26.000 toneladas m茅tricas de cobalto met谩lico; producci贸n de 8,5 a 9 millones de toneladas de az煤car; inicio de la transformaci贸n de la industria azucarera en sucro-qu铆mica.

Para lograr estas medidas, f谩ciles de enunciar, pero que demandan un enorme trabajo y el esfuerzo de todo un pueblo para cumplirse y un financiamiento externo muy grande, hecho con un criterio de ayuda y no de expoliaci贸n, se han tomado las siguientes medidas: se van a hacer inversiones en industrias por m谩s de mil millones de pesos -el peso cubano equivale al d贸lar- en la instalaci贸n de 800 megawatts de generaci贸n el茅ctrica. En 1960, la capacidad instalada -exceptuando la industria azucarera, que trabaja temporalmente- era de 621 megawatts. Instalaci贸n de 205 industrias, entre las cuales las m谩s importantes son las 22 siguientes: una nueva planta de refinaci贸n de n铆quel met谩lico, lo que elevar谩 el total a 70.000 toneladas; una refiner铆a de petr贸leo para dos millones de toneladas de petr贸leo crudo; la primera planta sider煤rgica, de 700.000 toneladas, y que en este cuatrienio llegar谩 a las 500.000 toneladas de acero; la ampliaci贸n de nuestras plantas para producir tubos de acero con costura, en 25.000 toneladas m茅tricas; tractores, 5.000 unidades anuales; motocicletas, 10.000 unidades anuales; tres plantas de cemento y ampliaci贸n de las existentes por un total de 1.500.000 toneladas m茅tricas, lo que elevar谩 nuestra producci贸n a 2.500.000 toneladas anuales; envases met谩licos, 291.000.000 de unidades; ampliaci贸n de nuestras f谩bricas de vidrio en 23.700 toneladas m茅tricas anuales; en vidrio plano, 1.000.000 de metros cuadrados; una f谩brica nuevas de chapas de bagazo, 10.000 metros c煤bicos; una planta de celulosa de bagazo, 60.000 toneladas m茅tricas; aparte de ina de celulosa de madera para 40.000 toneladas m茅tricas anuales; una planta de nitrato de amonio, 60.000 toneladas m茅tricas; una planta de superfosfato simple, para 70.000 toneladas; 81.000 toneladas m茅tricas de superfosfato triple; 132.000 toneladas m茅tricas de 谩cido n铆trico; 85.000 toneladas m茅tricas de amon铆aco; nuevas f谩bricas textiles y ampliaci贸n de las existentes con 451.000 husos; una f谩brica de sacos de kenaff, para 16.000.000 de sacos; y, as铆 otras de menor importancia, hasta el n煤mero de 205, hasta estos momentos.

Estos cr茅ditos han sido contratados hasta el presente de la siguiente forma: 200.000.000 de d贸lares con la Uni贸n Sovi茅tica; 60.000.000 de d贸lares con la Rep煤blica Popular China; 40.000.000 con la Rep煤blica Socialista de Checoslovaquia; 15.000.000 con la Rep煤blica Popular de Rumania; 15.000.000 con la Rep煤blica Popular de Hungr铆a; 12.000.000 con la Rep煤blica Popular de Polonia; 10.000.000 con la Rep煤blica Democr谩tica Alemana y 5.000.000 con la Rep煤blica Democr谩tica de Bulgaria. El total contratado hasta la fecha es de 357.000.000. Las nuevas negociaciones que esperamos culminar pronto son fundamentalmente con la Uni贸n Sovi茅tica que, como pa铆s m谩s industrializado del 谩rea socialista, es el que nos ha brindado su apoyo m谩s amplio.

En materia agr铆cola, se propone cuba alcanzar la autosuficiencia en la producci贸n de alimentos, incluyendo grasas y arroz, no en trigo; autosuficiencia en algod贸n y fibras duras; creaci贸n de excedentes exportables de frutas tropicales y otros productos agr铆colas cuya contribuci贸n a las exportaciones triplicar谩 los niveles actuales.

En materia de comercio exterior, aumentar谩 el valor de las exportaciones en el 75% en relaci贸n con el a帽o 1960; diversificaci贸n de la econom铆a: el az煤car y sus derivados ser谩n alrededor del 60% del valor de las exportaciones, y no el 80% como ahora.

En materia de construcci贸n: eliminaci贸n del 40% del d茅ficit actual de vivienda, incluyendo los boh铆os, que son los ranchos nuestros; combinaci贸n racional de materiales de construcci贸n para que, sin sacrificar la calidad, aumente el uso de los materiales locales.

Hay un punto en que me gustar铆a detenerme un minuto, es en la educaci贸n. Nos hemos re铆do del grupo de t茅cnicos que pon铆a la educaci贸n y la sanidad como condici贸n sine qua non para iniciar el camino del desarrollo. Para nosotros eso es un aberraci贸n, pero no es menos cierto que una vez iniciado el camino del desarrollo, la educaci贸n debe marchar paralela a 茅l. Sin una educaci贸n tecnol贸gica adecuada, el desarrollo se frena. Por lo tanto, Cuba ha realizado la reforma integral de la educaci贸n, ha ampliado y mejorado los servicios educativos y ha planificado integralmente la educaci贸n.

Actualmente est谩 en primer lugar en Am茅rica Latina en la asignaci贸n de recursos para la educaci贸n: se dedica el 5,3% del ingreso nacional. Los pa铆ses desarrollados emplean del 3 al 4, y Am茅rica Latina del 1 al 2% del ingreso nacional. En Cuba, el 28,3% de los gastos corrientes del Estado son para el Ministerio de Educaci贸n, e incluyendo otros organismos que gastan en educaci贸n sube ese porcentaje al 30%. Entre los pa铆ses latinoamericanos el que sigue emplea el 21% de su presupuesto.

El aumento del presupuesto de educaci贸n de 75 millones en 1958 a 128 millones en 1961, un 71% de crecimiento. Y los gastos totales de educaci贸n, incluyendo alfabetizaci贸n y construcciones escolares, en 170 millones, 25 pesos per capita. En Dinamarca, por ejemplo, se gasta 25 pesos per capita al a帽o en educaci贸n; en Francia, 15; en Am茅rica Latina, 5.

Creaci贸n, en 2 a帽os, de 10.000 aulas y nombramiento de 10.000 nuevos maestros. Es el primer pa铆s de Latinoam茅rica que satisface plenamente las necesidades de instrucci贸n primaria para toda la poblaci贸n escolar, aspiraci贸n del Proyecto Principal de la UNESCO en Am茅rica Latina para 1968, ya satisfecha en este momento en Cuba.

Estas medidas y estas cifras realmente maravillosas y absolutamente ver铆dicas que presentamos aqu铆, se帽ores Delegados, han sido posible por las siguientes medidas: nacionalizaci贸n de la ense帽anza, haci茅ndola laica y gratuita y permitiendo el aprovechamiento total de sus servicios; creaci贸n de un sistema de becas que garantice la satisfacci贸n de todas las necesidades de los estudiantes, de acuerdo con el siguiente plan: 20.000 becas para Escuelas Secundarias B谩sicas, de 7掳 a 9掳 grado; 3.000 para Institutos Pre-Universitarios; 3.000 para Instructores de Arte; 6.000 para las Universidades; 1.500 para cursos de Inseminaci贸n Artificial; 1.200 para cursos sobre Maquinaria Agr铆cola; 14.000 para cursos de Corte y Costura y preparaci贸n b谩sica para el hogar para las campesinas; 1.200 para preparaci贸n de maestros de monta帽as; 750 para cursos de iniciaci贸n del Magisterio primario; 10.000, entre becas y 芦bolsas de estudio禄, para alumnos de Ense帽anza Tecnol贸gica; y, adem谩s, cientos de becas para estudiar tecnolog铆a en los pa铆ses socialistas; creaci贸n de cien centros de educaci贸n secundaria, con lo que cada municipio tendr谩 por lo menos uno.

Este a帽o, en Cuba, como anunci茅, se liquida el analfabetismo. Es un maravilloso espect谩culo. Hasta el momento actual, 104.500 brigadistas, casi todos ellos estudiantes entre 10 y 18 a帽os, han inundado el pa铆s de un extremo a otro para ir directamente al boh铆o del campesino, para ir a la casa del obrero, para convencer al hombre anciano que ya no quiere estudiar, y liquidar, as铆, el analfabetismo en Cuba.

Cada vez que una f谩brica liquida el analfabetismo entre sus obreros, levanta una bandera que anuncia el hecho al pueblo de Cuba; cada vez que una cooperativa liquida el analfabetismo entre sus campesinos, levanta la misma ense帽a; y 104.500 j贸venes estudiantes que tienen como ense帽a un libro y un farol, para dar la luz de la ense帽anza en las regiones atrasadas, y que pertenecen a las Brigadas 芦Conrado Ben铆tez禄, con lo cual se honra el nombre del primer m谩rtir de la educaci贸n de la Revoluci贸n cubana, que fue ahorcado por un grupo de contrarrevolucionarios por el grave delito de estar en las monta帽as de nuestra tierra, ense帽ando a leer a los campesinos.

Esa es la diferencia, se帽ores Delegados, entre nuestro pa铆s y los que lo combaten.

Cinto cincuenta y seis mil alfabetizadores voluntarios, que no ocupan su tiempo completo, como son obreros y profesionales, trabajan en la ense帽anza; 32.000 maestros dirigen ese ej茅rcito, y s贸lo con la cooperaci贸n activa de todo el pueblo de Cuba se pueden haber logrado cifras de tanta trascendencia.

Se ha hecho todo en un a帽o, o mejor dicho, en dos a帽os: siete cuarteles regimentales se han convertido en ciudades escolares; 27 cuarteles en escuelas, y todo esto bajo el peligro de agresiones imperialistas. La ciudad escolar 芦Camilo Cienfuegos禄 tiene actualmente 5.000 alumnos procedentes de la Sierra Maestra, y en construcci贸n unidades para 20.000 alumnos; se proyecta construir una ciudad similar en cada provincia; cada ciudad escolar se autoabastecer谩 de alimentos, iniciando a los ni帽os campesinos en las t茅cnicas agr铆colas.

Adem谩s, se han establecido nuevos m茅todos de ense帽anza. La escuela primaria pas贸, de 1958 a 1959, de 602.000 a 1.231.700; la secundaria b谩sica, de 21.900 a 83.800; comercio, de 8.900 a 21.300; tecnol贸gicas, de 5.600 a 11.500.

Se han construido 48 millones de pesos en contrucciones escolares en s贸lo dos a帽os.

La Imprenta Nacional garantiza textos y dem谩s impresos para todos los escolares, gratuitamente.

Dos cadenas de televisi贸n, que cubren todo el territorio nacional y permiten usar ese poderoso medio de educaci贸n masiva para la ense帽anza. Asimismo, toda la radio nacional est谩 al servicio del Ministerio de Educaci贸n.

El Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematogr谩ficos, la Biblioteca y el Teatro Nacional, con delegaciones por todo el pa铆s, completan el gran aparato difusor de cultura.

El Instituto Nacional de Deportes, Educaci贸n F铆sica y Recreaci贸n, cuyas siglas son el INDER, promueve el desarrollo f铆sico en forma masiva.

Ese es, se帽ores Delegados, el panorama cultural de Cuba en estos momentos.

Ahora viene la parte final de nuestra intervenci贸n, la parte de las definiciones, porque queremos precisar bien nuestra posici贸n.

Hemos denunciado la 芦Alianza para el Progreso禄 como un veh铆culo destinado a separar al pueblo de Cuba de los otros pueblos de Am茅rica Latina, a esterilizar el ejemplo de la Revoluci贸n cubana, y, despu茅s, a domesticar a los otros pueblos de acuerdo con las indicaciones del imperialismo. Quisiera que se me permitiera demostrar cabalmente esto.

Hay muchos documento interesantes en el mundo. Nosotros distribuiremos entre los Delegados algunos documentos que llegaron a nuestras manos y que demuestran, por ejemplo, la opini贸n que tiene el imperialismo del Gobierno de Venezuela, cuyo Canciller, hace unos d铆as, nos atacara duramente quiz谩s por entender que nosotros est谩bamos violando las leyes de amistad con su pueblo o con su Gobierno.

Sin embargo, es interesante precisar que manos amigas nos hicieron llegar un documento interesante. Es un informe de un documento secreto dirigido al Embajador Moscoso, en Venezuela, por sus asesores John M. Catess Jr., Irving Tragen y Robert Cox.

En uno de sus p谩rrafos dice este documento, hablando de las medidas que hay que tomar en Venezuela para hacer una verdadera 芦alianza para el progreso禄, dirigida por los EEUU.

芦Reforma de la Burocracia. Todos los planes que se formulen -hablando de Venezuela-, todos los programas que se inicien para el desarrollo econ贸mico de Venezuela, ya sea por el Gobierno venezolano o por t茅cnicos norteamericanos, tendr谩n que ser puestos en pr谩ctica a trav茅s de la burocracia venezolana. Pero, mientras la administraci贸n p煤blica de este pa铆s se caracterice por la ineptitud, la indiferencia, la ineficiencia, el formalismo, el favoritismo partidista en el otorgamiento de empleos, el latrocinio, la duplicidad de funciones y la creaci贸n de imperios privados, ser谩 pr谩cticamente imposible hacer que pasen proyectos din谩micos y eficaces a trav茅s de la maquinaria gubernamental. La reforma del aparato administrativo es posiblemente, por lo tanto, la necesidad m谩s fundamental, ya que no s贸lo se dirige a rectificar un desajuste b谩sico econ贸mico y social, sino que tambi茅n implica reacondicionar el instrumento mismo con el que se deber谩n plasmar todas las dem谩s reformas b谩sicas y proyectos de desarrollo.禄

Hay muchas cosas interesantes en este documento que pondremos a disposici贸n de los se帽ores Delegados, donde se habla, tambi茅n, de los nativos. Despu茅s de ense帽ar a los nativos, se deja a los nativos trabajar. Nosotros somos nativos, nada m谩s. Pero hay algo muy interesante, se帽ores Delegados, y es la recomendaci贸n que da el se帽or Cates al se帽or Moscoso de lo que hay que hacer en Venezuela y por qu茅 hay que hacerlo. Dice as铆:

芦Los EEUU se ver谩n en la necesidad, probablemente m谩s r谩pido de lo que se piense, de se帽alar a los godos, a la oligarqu铆a, a los nuevos ricos, a los sectores econ贸micos nacionales y extranjeros en general, a los militares y al clero, que tendr谩n en 煤ltima instancia que elegir entre dos cosas: contribuir al establecimiento en Venezuela de una sociedad basada en las masas, en tanto que ellos retienen parte de su statu quo y riquezas, o tener que hacer frente a la p茅rdida de los dos (y muy posiblemente a la muerte misma en el pared贸n) -茅ste es un informe de los norteamericanos a su Embajador- si las fuerzas de la moderaci贸n y el progreso son desplazadas en Venezuela.禄

Despu茅s esto se completa y da la imagen del cuadro y de todo el tinglado en que se va a empezar a desarrollar esta Conferencia, con otros informes de las instrucciones secretas dirigidas por el Departamento de Estado Norteamericano, en Am茅rica Latina, sobre el 芦caso Cuba禄.

Es muy importante esto, porque es lo que descubre d贸nde estaba la mam谩 del cordero. Dice as铆 -me voy a permitir extractar un poco aunque despu茅s lo circularemos, en honor a una brevedad que ya he violado algo-:

芦De inicio, se dio ampliamente por sentado en la Am茅rica Latina que la invasi贸n estaba respaldada por los EEUU y que, por lo tanto, tendr铆a 茅xito. La mayor铆a de los gobiernos y sectores responsables de la poblaci贸n estaban preparados para aceptar un hecho consumado (fait accompli), aunque exist铆a recelos acerca de la violaci贸n del principio de no intervenci贸n. Los comunistas y otros elementos vehementes pro-Castro, tomaron inmediatamente la ofensiva con demostraciones y actos de violencia dirigidos contra agencias de los EEUU en varios pa铆ses, especialmente en Argentina, Bolivia y M茅xico. Sin embargo, tales actividades anti-norteamericanas y pro-Castro, recibieron un respaldo limitado y tuvieron menos efecto del que pudiera haberse esperado.禄

芦El fracaso de la invasi贸n desalent贸 a los sectores anti-Castro, los cuales consideran que los EEUU deb铆an hacer algo dram谩tico que restaurara su da帽ado prestigio, pero fue acogido con alegr铆a por los comunistas y otros elementos pro-Castro.禄

Contin煤a:

芦En la mayor铆a de los casos, las reacciones de los gobiernos latinoamericanos no fueron sorprendentes. Con la excepci贸n de Hait铆 y la Rep煤blica Dominicana, las rep煤blicas que ya hab铆a roto o suspendido sus relaciones con Cuba expresaron su comprensi贸n de la posici贸n norteamericana. Honduras se uni贸 al campo anti-Castro, suspendiendo las relaciones en abril y proponiendo la formaci贸n de una alianza de naciones centroamericanas y del Caribe para hab茅rselas por la fuerza con Cuba. La proposici贸n -que fue sugerida tambi茅n independientemente por Nicaragua-, fue abandonada calladamente cuando Venezuela rehus贸 respaldarla. Venezuela, Colombia y Panam谩 expresaron una seria preocupaci贸n por las penetraciones sovi茅ticas y del comunismo internacional en Cuba, pero se mantuvieron a favor de realizar alg煤n tipo de acci贸n colectiva de la OEA -芦acci贸n colectiva de la OEA禄, entramos en terreno conocido-, para hab茅rselas con el problema cubano. Una opini贸n similar fue adoptada por Argentina, Uruguay y Costa Rica; Chile, Ecuador, Bolivia, Brasil y M茅xico rehusaron respaldar toda posici贸n que implicara una intervenci贸n en los asuntos internos de Cuba. Esta actitud fue probablemente muy intensa en Chile, donde el Gobierno encontr贸 una fuerte oposici贸n en todas las esferas a una intervenci贸n militar abierta por alg煤n Estado contra el r茅gimen de Castro. En Brasil y Ecuador la cuesti贸n provoc贸 serias divisiones en el Gabinete, en el Congreso y en los partidos pol铆ticos. En el caso de Ecuador, la posici贸n intransigente pro-Cuba del presidente Velazco, fue sacudida pero no alterada por el descubrimiento de que comunistas ecuatorianos estaban siendo entrenados dentro del pa铆s en las t谩cticas de guerrillas por revolucionarios pro-Castro.禄 -Entre par茅ntesis, y m铆o: es mentira-.

芦Asimismo, existen muy pocas dudas de que algunos de los elementos anteriormente no comprometidos de la Am茅rica Latina han quedado impresionados favorablemente por la habilidad de Castro en sobrevivir a un ataque militar, apoyado por los EEUU, contra su r茅gimen. Muchos que hab铆an vacilado en comprometerse antes, porque supon铆an que los EEUU eliminar铆an al r茅gimen de Castro con el tiempo, puede que hayan cambiado ahora de opini贸n. La victoria de Castro, les ha demostrado el car谩cter permanente y factible de la Revoluci贸n cubana -informe de los EEUU-. Adem谩s, su victoria ha excitado sin duda la latente actitud antinorteamericana que prevalece en gran parte de la Am茅rica Latina.禄

芦En todos los respectos, los Estados Miembros de la OEA son ahora menos hostiles a la intervenci贸n de los EEUU en Cuba que antes de la invasi贸n, pero una mayor铆a -incluyendo Brasil y M茅xico, que suman m谩s de la mitad de la poblaci贸n de la Am茅rica Latina- no est谩 dispuesta a intervenir activamente y ni siquiera a unirse en una cuarentena contra Cuba. Tampoco pudiera esperarse que la Organizaci贸n le diera de antemano su aprobaci贸n a la intervenci贸n directa de los EEUU, excepto en el caso de que Castro est茅 involucrado sin lugar a dudas en un ataque a un gobierno latinoamericano.禄

芦Aun cuando los EEUU tuvieran 茅xito -lo cual luce improbable- en persuadir a la mayor铆a de los Estados latinoamericanos a unirse en una cuarentena a Cuba, el intento no tendr铆a un 茅xito total. De seguro, M茅xico y Brasil rehusar铆an cooperar y servir铆an de canal para los viajes y otras comunicaciones entre la Am茅rica Latina y Cuba.禄

芦La oposici贸n mantenida por M茅xico durante mucho tiempo a la intervenci贸n de cualquier tipo, no representar铆a un obst谩culo insuperable a la acci贸n colectiva de la OEA, contra Cuba. La actitud del Brasil, sin embargo, que ejerce una fuerte influencia sobre sus vecinos suramericanos, es decisiva para la cooperaci贸n hemisf茅rica. Mientras el Brasil reh煤se actuar contra Castro, es probable que un n煤mero de otras naciones, incluyendo Argentina Chile, no tengan deseos de arriesgarse a repercusiones internas adversas por complacer a los EEUU.禄

芦La magnitud de la amenaza que constituyen Castro y los comunistas en otras partes de la Am茅rica Latina, seguir谩 probablemente dependiendo en lo fundamental de los siguientes factores: a) la habilidad del r茅gimen en mantener su posici贸n; b) su eficacia en demostrar el 茅xito de su modo de abordar los problemas de reforma y desarrollo; y c) la habilidad de los elementos no comunistas en otros pa铆ses latinoamericanos en proporcionar alternativas, factibles y popularmente aceptables. Si, mediante la propaganda, etc茅tera, Castro puede convencer a los elementos desafectos que existen en la Am茅rica Latina, de que realmente se est谩n haciendo reformas sociales -es decir, si de esto que decimos se convencen los se帽ores Delegados que es verdad- b谩sicas que benefician a las clases m谩s pobres, crecer谩 el atractivo del ejemplo cubano y seguir谩 inspirando imitadores de izquierda en toda la zona. El peligro no es tanto de que un aparato subversivo, con su centro en La Habana, pueda exportar la Revoluci贸n, como de que una creciente miseria y descontento entre las masas del pueblo latinoamericano proporcione a los elementos pro-Castro, oportunidades de actuar.禄

Despu茅s de considerar si nosotros intervenimos o no, razonan:

芦Es probable que los cubanos act煤en cautelosamente a este respecto durante alg煤n tiempo. Probablemente no est茅n deseosos de arriesgarse a que se intercepte y se ponga al descubierto alguna operaci贸n de filibusterismo o suministro militar proveniente de Cuba. Tal eventualidad traer铆a como resultado un mayor endurecimiento de la opini贸n oficial latinoamericana contra Cuba, acaso hasta el punto de proporcionar un respaldo t谩cito a la intervenci贸n norteamericana, o dar por lo menos posibles motivos para sanciones por parte de la OEA. Por estas razones y debido a la preocupaci贸n de Castro, por la defensa de su propio territorio en este momento, el uso de fuerzas militares cubanas para apoyar la insurrecci贸n en otras partes es extremadamente improbable.禄

De modo se帽ores Delegados que tengan dudas, que el Gobierno de EEUU anuncia que es muy dif铆cil que nuestras tropas interfieran en las cuestiones nacionales de otros pa铆ses.

芦A medida que pasa el tiempo, y ante la ausencia de una intervenci贸n directa de Cuba en los asuntos internos de Estados vecinos, los presentes temores al castrismo, a la intervenci贸n sovi茅tica en el r茅gimen, a su naturaleza 芦socialista禄, -ellos lo ponen entre comillas- y a la repugnancia por la represi贸n de Estado polic铆a de Castro, tender谩n a decrecer y la pol铆tica tradicional de no intervenci贸n se reafirmar谩.禄

Dice despu茅s: 芦Aparte de su efecto directo sobre el prestigio de los EEUU en esa zona -que indudablemente ha descendido como resultado del fracaso de la invasi贸n- la supervivencia del r茅gimen de Castro, pudiera tener un profundo efecto sobre la vida pol铆tica americana en estos a帽os venideros. La misma prepara la escena para una lucha pol铆tica en los t茅rminos promovidos por la propaganda comunista durante mucho tiempo en este Hemisferio, quedando de un lado las fuerzas 芦populares禄 -entre comillas- antinorteamericanas y del otro los grupos dominantes aliados a los EEUU. A los Gobiernos que prometen una reforma evolutiva por un per铆odo de a帽os, aun a un ritmo acelerado, se les enfrentar谩n l铆deres pol铆ticos que prometer谩n un remedio inmediato a los males sociales, mediante la confiscaci贸n de propiedades y el vuelco de la sociedad. El peligro m谩s inmediato del ej茅rcito de Castro, para la Am茅rica Latina pudiera muy bien ser el peligro para la estabilidad de aquellos gobiernos que est谩n actualmente intentando cambios evolutivos sociales y econ贸micos, m谩s bien que para los que han tratado de impedir tales cambios, en parte debido a las tensiones y excitadas esperanzas que acompa帽an a los cambios sociales y al desarrollo econ贸mico. Los desocupados de la ciudad y los campesinos sin tierra de Venezuela y Per煤, por ejemplo, los cuales han esperado que Acci贸n Democr谩tica y el APRA efect煤en reformas, constituyen una fuente expedita de fuerzas pol铆ticas para el pol铆tico que los convenza de que el cambio puede ser efectuado mucho m谩s r谩pidamente de lo que han prometido los movimiento socialdemocr谩ticos. El apoyo popular que actualmente disfrutan los grupos que buscan cambios evolutivos o el respaldo potencial que normalmente pudieran obtener a medida que las masas latinoamericanas se tornan m谩s activas pol铆ticamente, se perder铆an en la medida en que los l铆deres pol铆ticos extremistas, utilizando el ejemplo de Castro, puedan hacer surgir apoyo para el cambio revolucionario.禄

Y en el 煤ltimo p谩rrafo, se帽ores, aparece nuestra amiga aqu铆 presente: 芦La Alianza para el Progreso pudiera muy bien proporcionar el est铆mulo para llevar a cabo programas m谩s intensos de reforma, pero a menos que 茅stos se inicien r谩pidamente y comiencen pronto a mostrar resultados positivos, es probable que no sean un contrapeso suficiente a la creciente presi贸n de la extrema izquierda. Los a帽os que tenemos por delante ser谩n testigos casi seguramente de una carrera entre aquellas fuerzas que est谩n intentando iniciar programas evolutivos de reforma y las que est谩n tratando de generar apoyo de masas para la revoluci贸n fundamental econ贸mica y social. Si los moderados se quedan atr谩s en esta carrera pudieran, con el tiempo, verse privados de su apoyo de masas y cogidos en una posici贸n insostenible entre los extremos de la derecha y la izquierda.禄

Estos son, se帽ores Delegados, los documentos que la Delegaci贸n de Cuba quer铆a presentar ante ustedes, para analizar descarnadamente la 芦Alianza para el Progreso禄. Ya sabemos todos el 铆ntimo sentir del Departamento de Estado norteamericano: 芦es que hay que hacer que los pa铆ses de Latinoam茅rica crezcan, porque si no viene un fen贸meno que se llama castrismo, que es tremendo para los EEUU.禄

Pues bien, se帽ores, hagamos la Alianza para el Progreso sobre esos t茅rminos: que crezcan de verdad las econom铆as de todos los pa铆ses miembros de la Organizaci贸n de Estados Latinoamericanos; que crezcan, para que consuman sus productos y no para convertirse en fuente de recursos para los monopolios norteamericanos; que crezcan, para asegurar la paz social, no para crear nuevas reservas para una eventual guerra de conquista; que crezcan para nosotros, no para los de afuera. Y a todos ustedes, se帽ores Delegados, la Delegaci贸n de Cuba les dice, con toda franqueza: queremos, dentro de nuestras condiciones, estar dentro de la familia latinoamericana; queremos convivir con Latinoam茅rica; queremos verlos crecer, si fuera posible, al mismo ritmo en que estamos creciendo nosotros, pero no nos oponemos a que crezcan a otro ritmo. Lo que s铆 exigimos es la garant铆a de la no agresi贸n para nuestras fronteras.

No podemos dejar de exportar ejemplo, como quieren los EEUU, porque el ejemplo es algo espiritual que traspasa fronteras. Lo que s铆 damos la garant铆a de que no exportaremos revoluci贸n, damos la garant铆a de que no se mover谩 un fusil de Cuba, de que no se mover谩 una sola arma de Cuba para ir a luchar en ning煤n otro pa铆s de Am茅rica.

Lo que no podremos asegurar es que la idea de Cuba deje de implantarse en alg煤n otro pa铆s de Am茅rica y lo que aseguramos en esta conferencia, a la faz de los pueblos, es que si no se toman medidas urgentes de prevenci贸n social, el ejemplo de Cuba s铆 prender谩 en los pueblos y, entonces s铆, aquella exclamaci贸n que una vez diera mucho que pensar, que hiciera Fidel un 26 de julio y que se interpret贸 como una agresi贸n, volver谩 a ser cierta. Fidel dijo que si segu铆an las condiciones sociales como hasta ahora, 芦la cordillera de los Andes ser铆a la Sierra Maestra de Am茅rica禄.

Nosotros se帽ores Delegados, llamamos a la Alianza para el Progreso, la alianza para nuestro progreso, la alianza pac铆fica para el progreso de todos. No nos oponemos a que nos dejen de lado en la repartici贸n de los cr茅ditos, pero s铆 nos oponemos a que se nos deje de lado en la intervenci贸n en la vida cultural y espiritual de nuestros pueblos latinoamericanos, a los cuales pertenecemos.

Lo que nunca admitiremos es que se nos coarte nuestra libertad de comerciar y tener relaciones con todos los pueblos del mundo, y de lo que nos defenderemos con todas nuestras fuerzas es de cualquier intento de agresi贸n extranjera, sea hecho por la potencia imperial o sea hecha por alg煤n organismo latinoamericano que englobe el deseo de algunos de vernos liquidados.

Para finalizar, se帽or Presidente, se帽ores Delegados, quiero decirles que hace alg煤n tiempo tuvimos una reuni贸n en el Estado Mayor de las Fuerzas Revolucionarias en mi pa铆s, Estado Mayor al cual pertenezco. Se trataba de una agresi贸n contra Cuba, que sab铆amos que vendr铆a, pero no sab铆amos a煤n cu谩ndo ni por d贸nde. Pens谩bamos que ser铆a muy grande, de hecho iba a ser muy grande. Esto se produjo antes de la famosa advertencia del Primer Ministro de la Uni贸n Sovi茅tica, Nikita Khrushchov de que sus cohetes pod铆an volar m谩s all谩 de las fronteras sovi茅ticas. Nosotros no hab铆amos pedido esa ayuda, y no conoc铆amos esa disposici贸n de ayuda. Por eso, nos reunimos, sabiendo que llegaba la invasi贸n, para afrontar como revolucionarios nuestro destino final. Sab铆amos que si los EEUU invad铆an a Cuba, una hecatombe habr铆a, pero en definitiva ser铆amos derrotados y expulsados de todos los lugares habitados del pa铆s.

Propusimos, entonces, los miembros del Estado Mayor, que Fidel Castro se retirara a un reducto de la monta帽a y que uno de nosotros tomara a su cargo la defensa de La Habana. Nuestro Primer Ministro y nuestro Jefe contest贸 aquella vez, con palabras que lo enaltecen -como en todos sus actos- que si los EEUU invad铆an a Cuba y La Habana se defend铆a como debiera defenderse, cientos de miles de hombres, mujeres y ni帽os morir铆an ante el 铆mpetu de las armas yanquis, y que a un gobernante de un pueblo en revoluci贸n no se le pod铆a pedir que se refugiara en las monta帽as, que su lugar estaba all铆 donde se encontraban sus muertos queridos, y que all铆, con ellos, cumplir铆a su misi贸n hist贸rica.

No se produjo esa invasi贸n, pero mantenemos ese esp铆ritu, se帽ores Delegados. Por eso, puedo predecir que la Revoluci贸n cubana es invencible, porque tiene un pueblo y porque tiene un gobernante como el que dirige a Cuba.

Eso es todo, se帽ores Delegados.




Fuente: Lahaine.org