January 22, 2021
De parte de ANRed
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Solicitan carpeta técnica y cartografía del relevamiento que ya se habría realizado. Ayer se presentó en la Comunidad wichí Árbol solo, Javier Pintos, abogado del INAI en Salta. La comunidad había cortado la ruta, ayer y días pasados, porque un privado amenaza con quedarse con sus tierras y la Secretaría de Asuntos Indígenas de Salta, solo quiere que se asienten en 400 de las 6000 hectáreas que poseen. Por Corresponsal pilar popular ANRed.


Bajo un terrible calor y con hambre y sed ayer y días pasados llevaron adelante el corte de la ruta 81 en Hickman, mujeres y hombres de la Comunidad wichí Árbol solo. El relevamiento de su territorio se había hecho tiempo atrás, sin embargo el INAI –Instituto Nacional de Asuntos Indígenas- cuya tarea es de hecho, ocuparse de tales relevamientos, no les da acceso a la documentación que certifica la posesión comunitaria de dicho territorio, que intentan defender de un privado. La comunidad pasa un tiempo en el pueblo –por la escuela, la sala de primeros auxilios en la que declaran no recibir buen trato, y el trabajo- pero la mayor parte de la economía comunitaria tiene como centro al monte, necesitan salir a pescar, a cazar, a buscar frutos, miel, chaguar. En el pueblo viven hacinados en 8 hectáreas, que en toda su extensión son ocupadas por las viviendas que les fueron entregadas hace unos años a cambio de que dejen el monte en un gobierno anterior, y que ni baño tienen. Necesitan construir casas para las nuevas generaciones que no las tienen en la tierra que ha sido siempre de sus abuelos. Falsas promesas y engaños los tienen de mal en peor gobierno tras gobierno. En la zona es fundamental el agua, porque escasea. Para cavar un pozo de agua es necesaria maquinaria que las comunidades no tienen. Esa tarea corresponde al estado. Esto no es así desde siempre, sino que tiene que ver sobre todo con el desmonte y la sequía que esto produce, y con el extractivismo y la fumigación, además de que con la soja y la cría de ganado porcino se hace abuso de esa tierra cuya naturaleza es otra con lo cual de resultas, entre enfermedades de la piel, cáncer, además tenemos también falta de agua que entre otras problemáticas son la antesala de la desnutrición. Con la excusa de la falta de pozos de agua en lugares estratégicos rurales, los gobiernos han ido expulsando a los indígenas del medio del monte hacia los centros poblacionales. Cuando no es por las buenas de todas maneras es por las malas, las comunidades solían irse de su lugar pacíficas, porque eran–y lo son aún- amenazadas, entre otras cosas, a punta de arma. Pero ya no hay dónde ir, por lo que enterados del engaño, en Comunidad Árbol solo, lo que exigen es establecerse permanentemente en las tierras que han sido siempre suyas. Así las cosas, los obstáculos para que eso suceda son muchos, dado que los intereses económicos y políticos que se entrecruzan también suelen serlo. A la vez que les niegan el acceso a su documentación legal, le otorgan documentación poco legal a usurpadores VIP que poco y nada tienen que ver con la historia de la zona. En el caso de Finca La granada, de Diego Piqué, el rico que pretende estas tierras para desmontar y criar ganado, “no vivió nunca aquí y no tiene ningún tipo de producción local”, “es de Salta capital y manda a su abogado, Agustín Ovando, a hostigar a los miembros de esta comunidad y de otras que están cercanas a la Ruta 81”, “Ovando es también uno de los que administra ciertas tierras a nombre de Macri y allegados cuyo origen es el mismo, a saber: robo a los verdaderos dueños de la tierra en esta zona del Chaco salteño, los wichí.“Las fincas y sociedades que llenan el mapa del norte de Salta llevan el sello de la familia Macri. Distintas firmas de amigos como Nicolás Caputo, de socios como Eduardo Elsztain y de la empresa familiar SOCMA aparecen en declaraciones juradas, catastros provinciales y rumores norteños en dos departamentos que limitan con Bolivia y Paraguay y, hacia adentro, con Chaco y Formosa. Son los estratégicos departamentos de Rivadavia y General San Martín. En esa zona de triple frontera estas empresas declaran que producen porotos y soja, productos que exportan a Latinoamérica y a China. Para poder cultivarlos, pidieron rezonificar para desmontar. Lo lograron, por eso tienen denuncias de pueblos originarios y de Greenpace. Así, afirman sus cuentas, lograron facturar millones desde fines de los años noventa.” (La vaca, Tierras Vip.).

Javier Pintos, se comprometió mediante acta con la comunidad, a llevarles una respuesta positiva acerca de la documentación de las 6000 hectáreas que pertenecen a la comunidad en el plazo de una semana.





Fuente: Anred.org