March 24, 2022
De parte de Grupo Anarquista Apoyo Mutuo
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Un Dogma es una verdad irrefutable, revelada alrededor de una fe concreta y que no se puede cuestionar, desde esta fe, porque es, evidentemente, Dogma. En el mundo cat贸lico los Dogmas los define el Papa de turno, que es infalible (la infalibilidad del Papa tambi茅n es dogma, si bien de Papa a Papa la doctrina de la Fe, o sea, los Dogmas, va cambiando, actualiz谩ndose o eliminando preceptos, seg煤n las cosas que le molan al nuevo ocupante de la silla de San pedro en cuesti贸n).

Es dudoso si los cristianos, concretamente los cat贸licos, han sido los primeros en establecer sus Dogmas para disciplinar a los creyentes de su fe (cosas como lo de la Virgen, la Trinidad y otras m谩s desconocidas, si bien igual de divertidas), es de suponer que no, el af谩n de controlar a los fieles est谩 bastante extendido en cualquier religi贸n organizada, pero desde luego poca gente ha sido tan eficaz en establecerlos entre la poblaci贸n a la que se dirigen.

En esta casa consideramos que un Dogma es, por definici贸n y al margen de creencias, el mal.

No molesta que nadie tenga sus propias creencias, all谩 cada cual con sus cosas, el problema es que esta creencia mantenga ciertos conceptos en contra de cualquier realidad cient铆fica, es decir, la que dilucidamos en funci贸n del razonamiento racional o la prueba emp铆rica. No puede ser que la creencia pase por encima de la realidad.

El Dogma, lo sabemos bien, es un concepto que no es, ni mucho menos, exclusivo del 谩mbito religioso. En lo pol铆tico tambi茅n se vive mucho (de) lo dogm谩tico (y del santoral, ya de paso). La verdad revelada por el l铆der, que resulta tambi茅n infalible e irrefutable. Esto ocurre porque se fomenta una mitolog铆a de lucha, resistencia e inteligencias alrededor de las siglas, nombres y banderas del partido, sindicato o 鈥渜uincemayo鈥 algo, convirtiendo aquellos en fetiches y reliquias en los que creer, sin posibilidad de cr铆tica o disenso respecto al dogma establecido.

A veces conviene recordarnos que las banderas, tambi茅n las nuestras, son solo trapitos de colores. Que las gestas nunca fueron tales, que los s铆mbolos son, s贸lo eso, s铆mbolos y que las ideas se deben sostener por un pensamiento racional, cr铆tico y, tambi茅n, que alguno lo olvida, 茅tico. Y, como Sebasti谩n Faure dijo en su d铆a (ojo, que creo que de esta historia ya hemos tirado alguna vez), si un d铆a descubrimos que nuestras ideas se demuestran falsas deberemos combatirlas igual que antes las defend铆amos.




Fuente: Apoyomutuo.org