October 29, 2021
De parte de Nodo50
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Texto: Alba Mareca
Fotograf铆as: Elvira Meg铆as

Esta historia fue publicada en octubre de 2021.

Un minuto de silencio durante el recreo en el IES Cap de l鈥檃ljub. Es toda la repercusi贸n social que recuerda Carmen Sala, exprofesora del centro, tras el feminicidio de Dolores, de 59 a帽os, el 30 de enero de 2014 en Santa Pola. 

El instituto en el que Sala organizaba actividades para concienciar sobre la violencia machista est谩 a 20 minutos caminando de la casa en la que se produjo el asesinato. All铆, Dolores y su marido, de 58 a帽os, hab铆an convivido durante todo su matrimonio. Ese d铆a, seg煤n la autopsia, 茅l la asfixi贸 y despu茅s se ahorc贸. Cuatro a帽os antes, en 2010, hab铆a cumplido una orden de alejamiento de 16 meses por maltrato, pero entre ese a帽o y 2014 no figuran en las instituciones p煤blicas otros episodios de violencia. 

Cementerio de Santa Pola.

Cuesta encontrar una m铆nima pista sobre qui茅nes eran ambos en este municipio de la costa alicantina. Su barrio est谩 desierto en uno de los d铆as m谩s calurosos de julio. El que era su portal es el 煤nico en la avenida que tiene un peque帽o pasillo adornado con arbustos y flores en el que cobijarse a la sombra. 

En las noticias consultadas sobre lo ocurrido ni siquiera figura el nombre del presunto asesino 鈥揳l suicidarse, nunca pudo ser juzgado鈥 y desde el Ayuntamiento, tras varios intentos, no han respondido a las preguntas planteadas para la elaboraci贸n de este reportaje. La respuesta del resto de fuentes es clara: siete a帽os despu茅s, nadie recuerda nada

Seg煤n las cr贸nicas de aquel d铆a, los hechos se produjeron con enorme sigilo. 鈥淢ientras en el interior de la vivienda se desarrollaba el levantamiento del cad谩ver, la mayor铆a de vecinos y comercios cercanos eran ajenos al luctuoso suceso鈥, detalla una pieza informativa firmada por varios periodistas, donde a煤n se usa el t茅rmino suceso para abordar la violencia machista. La misma noticia habla de una 鈥渄iscreta presencia de la Guardia Civil en la zona鈥 que no caus贸 ninguna expectaci贸n en la calle, donde el vecindario estaba sorprendido por lo ocurrido. El cuerpo de Dolores ni siquiera cruz贸 el pasillo decorado a las puertas de su casa. El dispositivo lo sac贸 por una salida trasera.

Sala, que ahora forma parte de la asociaci贸n feminista Voces de Santa Pola, habla del olvido siete a帽os despu茅s: 鈥淧arece que cuando el agresor se suicida, ya est谩鈥. Sin embargo, tras lo ocurrido, quedaron hu茅rfanas las dos hijas del matrimonio, tal y como informaron los medios de comunicaci贸n, y a las que tampoco hemos podido acceder.

Este municipio de la costa alicantina tiene m谩s de 33.000 habitantes.

En 2014, las movilizaciones contra la violencia machista no hab铆an comenzado todav铆a en Santa Pola. El movimiento arranc贸 en 2015, con la creaci贸n de esta organizaci贸n. Mar铆a Esteve, tambi茅n miembro de la asociaci贸n Voces, incide en el aspecto que vertebra esta historia: 鈥淯n silencio de pueblo de anta帽o鈥.

Sala y Esteve forman parte del reducido grupo 鈥撯漵omos 12 o 13鈥, especifica Esteve鈥 que se manifiesta el primer martes de cada mes contra la violencia machista. Solo han conseguido reunir a m谩s gente en convocatorias concretas, como la que se organiz贸 tras la desaparici贸n de las dos ni帽as y su padre en Tenerife la pasada primavera, o la performance El violador eres t煤, que se replic贸 en varios puntos en todo el mundo. Pero m谩s all谩 de la movilizaci贸n, Sala insiste en que 鈥渄esde la Administraci贸n hay que erradicar la pobreza que sufren las mujeres鈥. Su relaci贸n con la violencia de g茅nero, sostiene, es directa. 

Ambas mujeres son cr铆ticas con el trabajo actual del Ayuntamiento 鈥揷on el Partido Popular al frente鈥 en esta materia. Como se ha repetido en numerosas ocasiones para sensibilizar sobre los feminicidios, Esteve compara la gran repercusi贸n de los asesinatos de ETA con la escasa atenci贸n que se presta a los cr铆menes machistas. Lo dice al pasar por la plaza que rinde homenaje a una v铆ctima de un brutal atentado de la organizaci贸n terrorista en Santa Pola. Y concluye que la violencia machista no importa a los representantes pol铆ticos del municipio. 

Mar铆a Esteve en la sede del colectivo Voces de Santa Pola.

El silencio y el olvido en torno al feminicidio de Dolores es algo que confirma tambi茅n Samuel Ortiz. 鈥淗ay un vac铆o鈥, dice el que fue concejal de Igualdad, Participaci贸n y Servicios a la Ciudadan铆a del Ayuntamiento de Santa Pola entre 2015 y 2019 por el Grupo Municipal de Esquerra Unida (Acord Ciutad脿). 

Ortiz explica que a su llegada al Ayuntamiento part铆an de cero: 鈥淪e conmemoraba el 25 de noviembre o el 8 de marzo, pero todo era muy para adentro, muy institucionalizado鈥. De su legislatura destaca que cambi贸 鈥渆l mensaje鈥: 鈥淓l discurso sobre la violencia machista se hizo m谩s reivindicativo鈥, en parte, gracias a la coordinaci贸n con la plataforma Voces. 

Otra de las iniciativas que destaca Ortiz de esos a帽os es la incorporaci贸n del pueblo al sistema VioGen, que permite hacer un seguimiento de los casos de violencia de g茅nero de un municipio. Aunque este existe desde 2007 gracias a la Ley Org谩nica 1/2004, Santa Pola no lleg贸 a su red hasta 2015. 鈥淎ntes de eso no hab铆a una coordinaci贸n estructural. El argumento de la polic铆a era que si maltrataban a una mujer, ellos actuaban como con cualquier otro caso. Pero yo pienso que hace falta una especializaci贸n鈥, argumenta el exconcejal, quien a帽ade que en esos a帽os tambi茅n implementaron formaci贸n espec铆fica para estos servicios. En enero de 2015, un hombre mat贸 a su expareja y a la hermana de esta en la pedan铆a ilicitana de El Altet y despu茅s se suicid贸. Los tres estaban empadronados en Santa Pola.

El asesinato de Dolores apenas trascendi贸 en la prensa y su caso se archiv贸 tras haberse suicidado el presunto asesino. Fue el primer feminicidio en Alicante en 2014, pero no el 煤nico. Ese a帽o hubo cinco asesinatos machistas en la provincia. Seg煤n un informe elaborado por el Consejo General del Poder Judicial en el que analiza los 1.000 primeros asesinatos machistas registrados desde el a帽o 2003, Alicante es la tercera provincia de Espa帽a en la que han asesinado a m谩s mujeres, tras Madrid y Barcelona. La s茅ptima si se tiene en cuenta el porcentaje de poblaci贸n.

Preguntado por los cambios que considera que han podido producirse en el Ayuntamiento de Santa Pola en los 煤ltimos dos a帽os, el exconcejal Samuel Ortiz se帽ala uno que encuentra simb贸lico. El 谩rea que trabaja la prevenci贸n de la violencia machista ha cambiado en su correo electr贸nico la palabra 鈥渋gualdad鈥 por 鈥渕ujer鈥. 

Las expertas consultadas para este reportaje insisten en la necesidad de que las pol铆ticas p煤blicas tengan transversalidad de g茅nero, aborden o no espec铆ficamente la violencia de este tipo. 鈥淟a violencia de g茅nero no es una cuesti贸n privada ni individual y no pertenece al mundo de la alcoba: es una cuesti贸n social鈥, recalca Puri Heras, profesora de Antropolog铆a Social e integrante del Centro de Investigaci贸n de Estudios de G茅nero de la Universidad Miguel Hern谩ndez de Elche. 

Heras encuentra en la prevenci贸n uno de los principales d茅ficits del trabajo contra la violencia machista. La experta considera esencial que se detecten este tipo de situaciones y se act煤e r谩pido. Aunque suele mencionarse como prioritaria la v铆a judicial, de la denuncia, para abordar estos casos, Heras explica que, a menudo, 鈥渓as mujeres utilizan la queja como escucha de un cuerpo que est谩 siendo violentado: por ejemplo, expresan malestares f铆sicos y acuden de forma reiterada a la consulta m茅dica鈥. Por eso, considera especialmente relevante el papel de los centros de salud en este sentido y menciona el programa SIVIO que la Generalitat Valenciana ha impulsado junto a los Centros de Atenci贸n Primaria y Especializada. 

La pandemia, sin embargo, ha ralentizado la aplicaci贸n de este programa, seg煤n explica Modes Salazar, jefa de la Unidad de Violencia sobre la Mujer, dependiente de la subdelegaci贸n del Gobierno de Alicante. 鈥Los servicios de salud en la Comunidad Valenciana fueron declarados libres de violencia de g茅nero y se est谩n implicando, se ha formado a gran n煤mero de profesionales, pero hay que seguir鈥, a帽ade.

Una de las playas de Santa Pola, en julio de 2021.




Fuente: Portodas.lamarea.com