July 5, 2021
De parte de La Haine
276 puntos de vista


La Revoluci贸n Cultural china plante贸 una serie de cuestiones sobre la construcci贸n del socialismo e intent贸 (aunque con limitado 茅xito) resolverlas

Por esa raz贸n su legado sigue siendo relevante en el presente. Alain Badiou ha afirmado que todav铆a somos contempor谩neos de 1968. Ciertamente las cuestiones planteadas entonces sobre c贸mo construir una sociedad igualitaria 鈥損rincipalmente en China鈥 siguen siendo relevantes. Est谩n a la orden del d铆a, la izquierda no puede esquivarlas y cualquier proyecto socialista de la actualidad necesita retomarlas, regresando impl铆citamente a ese momento turbulento. Por supuesto que hacerlo significa ir contracorriente, pues la mayor parte de la gente acepta la idea de que la Revoluci贸n Cultural no solo fracas贸, sino que no tuvo ning煤n sentido y por tanto no merece la pena estudiarla.

Una lecci贸n relevante de la experiencia revolucionaria china que condujo a la Revoluci贸n Cultural es que la construcci贸n de una sociedad socialista no puede dejarse en manos de alg煤n tipo de l贸gica autom谩tica (ya sea el ingenio de la historia, la necesaria progresi贸n de las etapas hist贸ricas o la correspondencia entre las crecientes fuerzas productivas y las relaciones productivas superiores que supuestamente le suceden). La proclamaci贸n de la Revoluci贸n Cultural, con su audaz llamamiento a la rebeli贸n popular contra el poder establecido, supuso el reconocimiento de que no puede confiarse en que el curso autom谩tico de la historia o cualquier otro tipo de mano visible o invisible vayan a conducirnos al socialismo. En su lugar se precisa una experimentaci贸n y una agitaci贸n continuas. Eso es el equivalente pr谩ctico de lo que Alessandro Russo llama el materialismo de la excepci贸n de Mao, que se basa en la 鈥渋nvenci贸n subjetiva鈥 e implica saltar de la teor铆a a la pr谩ctica y viceversa, una y otra vez.

Esto nos lleva a Venezuela. El difunto Hugo Ch谩vez fue un decidido experimentador, llegando al punto de resultar molesto. Estaba comprometido con el fomento de nuevas formas de efervescencia popular y decidido a modificar continuamente las reglas de un juego en el que el desarrollo integral de las masas era tanto un medio como un fin. Ch谩vez se deten铆a con frecuencia en sus discursos para decir: se me ocurre que deber铆amos intentar esto. Muchas veces lo hac铆a en sus intervenciones televisivas, cuando el presidente lanzaba la idea de que deber铆a existir esta organizaci贸n comunitaria, o que deber铆amos intentar construir esta nueva instituci贸n o aquella. Muchas personas, incluso las de izquierda, le criticaban por su falta de constancia en este aspecto. Sent铆an que deber铆a haber mantenido sus proyectos iniciales, consolidar lo que hab铆a empezado antes de pasar a otra cosa. 驴Por qu茅 no consolidar los consejos comunales antes de pasar a las comunas y a las ciudades comunales? 驴Por qu茅 no perfeccionar el funcionamiento de la Universidad Bolivariana de Venezuela para conseguir una educaci贸n de calidad antes de iniciar la Misi贸n Sucre (el enorme programa de difusi贸n educativo de nivel universitario que inaugur贸 inmediatamente despu茅s del anterior)?

Romper las reglas

Para el desconcierto de muchos de nosotros, Ch谩vez parec铆a estar siempre haciendo borr贸n y cuenta nueva. Algunas personas pensaban que era un improvisador sin remedio y unas pocas incluso insinuaban que su impaciencia formaba parte de un extra帽o rasgo de su personalidad. Dejando eso a un lado, y con el beneficio que proporciona ver las cosas en perspectiva, creo que Ch谩vez comprendi贸 que la construcci贸n del socialismo exige una presi贸n constante desde abajo. Aunque ni Ch谩vez ni Mao pueden considerarse en justicia 鈥渟e帽ores del desgobierno鈥, ambos eran conscientes de que la l贸gica que tiende a consolidarse si se deja que las cosas se estanquen es siempre una l贸gica procapitalista. Esa es la raz贸n por la que debe permitirse e incluso fomentarse que el pueblo se movilice una y otra vez. Mao escribi贸 en una ocasi贸n que la l贸gica del pueblo es 鈥渓uchar, fracasar, volver a luchar, volver a fracasar, volver a luchar鈥 hasta lograr la victoria鈥.
El equivalente de esta afirmaci贸n fue su sorprendente admisi贸n de que el socialismo probablemente ser铆a derrotado en China. Ante una probable derrota y sin ninguna garant铆a de 茅xito, el pueblo necesita luchar siempre: 鈥溌unca olviden la lucha de clases!鈥 fue uno de los principales lemas de Mao desde 1962.

Lo que es cierto para los proyectos socialistas en China o en cualquier otro lugar tambi茅n lo es para el socialismo en Venezuela. El proyecto socialista en Venezuela probablemente ser谩 derrotado (tanto por razones internas como externas). 驴Qu茅 implica el reconocimiento de esa probable derrota para aquellos que creen en la construcci贸n del socialismo en este pa铆s? Yo dir铆a que reconocer nuestra probable derrota significa que no hay lugar para la complacencia, no hay lugar para vanagloriarse de triunfos pasados y hay poco margen para el esp铆ritu de la 鈥渃onsolidaci贸n鈥. Si no avanzamos, si no removemos las cosas desde abajo, el socialismo ser谩 inevitablemente enterrado por la din谩mica espont谩nea de la historia (la din谩mica de la historia en un mundo capitalista). Esa l贸gica espont谩nea supone cada vez m谩s privatizaciones, m谩s mercantilizaci贸n y un giro general hacia situaciones que favorecen a la burgues铆a local (la emergente y la antigua) y al capital internacional.

En Venezuela pueden verse todos estos fen贸menos a gran escala, aunque la mayor parte lleguen sin previo aviso. Algunas personas de la izquierda lo consideran una contrarrevoluci贸n descarada, una prueba de una restauraci贸n capitalista sin cuartel. Por el contrario, yo creo que ser铆a m谩s correcto adoptar una perspectiva hist贸rica amplia y considerar que podr铆amos estar ante un[a Reacci贸n de] Thermidor. Como sosten铆a Samir Amin, un Thermidor no es lo mismo que una contrarrevoluci贸n, sino m谩s bien una retirada radical de las aspiraciones revolucionarias que no pueden conseguirse de forma inmediata. En Venezuela se ha producido un retroceso de los objetivos m谩s ambiciosos que Ch谩vez plante贸 en la primera d茅cada del siglo XXI. No hay duda de que esto viene condicionado por las tremendas presiones que ejercen las sanciones y otras agresiones externas. Entre los objetivos anteriores que han sido radicalmente aparcados est谩n el socialismo, la democracia participativa y el Estado comunal.

La recuperaci贸n del terreno perdido

Podemos mantener la esperanza de que esta marcha atr谩s sea solo una retirada t谩ctica puesta en marcha con la intenci贸n de mantener vivos los objetivos a largo plazo del proceso. En Venezuela, muchos nos preguntamos: 驴Estos objetivos solo se est谩n posponiendo en el Thermidor que atravesamos o se ha producido un giro irreversible hacia la derecha? Se trata de una pregunta casi inevitable ante la aparente ausencia de un horizonte socialista, algo francamente exasperante para la izquierda. No obstante, plantear la pregunta de este modo es problem谩tico. Es plantear un falso sujeto de la 鈥渉istoria鈥 o imaginar un partido o un liderazgo gubernamental capaz de agarrar el tim贸n y reconducir la nave rumbo al socialismo. En mi opini贸n, el debate anterior deber铆a mostrar la falsedad de ambas perspectivas. Sobre la cuesti贸n del liderazgo, recordemos que, aunque a Mao se le llam贸 muchas veces el 鈥淕ran Timonel鈥, en realidad la 煤nica manera en que pod铆a intentar reconducir el proyecto revolucionario chino hacia el socialismo era agitando a las masas y anim谩ndolas a rebelarse, como hizo de modo m谩s sorprendente con la Revoluci贸n Cultural.

Entonces 驴cu谩l es el camino para aquellos comprometidos con el socialismo en Venezuela? Cuando se aproximaba el fin de su vida, Ch谩vez empez贸 a plantear una pregunta inusitada en relaci贸n con los diferentes proyectos en marcha en Venezuela. Y lo hizo en repetidas ocasiones. Cuando estaba de visita en alg煤n proyecto concreto se giraba hacia los all铆 presentes, entre los que se encontraban por lo general algunos de sus cuadros, y les cuestionaba: 鈥溌緿贸nde est谩 aqu铆 el socialismo? Creo que con esa pregunta Ch谩vez reconoc铆a que solo si se encontraban esos puntos concretos de rebeli贸n contra el orden existente podr铆a el socialismo avanzar en Venezuela. Recordemos que Ch谩vez ya hab铆a tratado de decretar el socialismo mediante la reforma constitucional de 2007, que supuso su primera y 煤nica derrota electoral. Presumiblemente esa derrota le llev贸 a darse cuenta de que el socialismo solo puede construirse promoviendo reiteradamente experimentos concretos al nivel de base. El socialismo no se edificar铆a mediante decreto, sino solo mediante la pr谩ctica y la lucha desde las bases.

En la actualidad, frente a casi una d茅cada de Thermidor en Venezuela, creo que deber铆amos hacernos esa misma pregunta: 驴D贸nde est谩 el socialismo? Desde luego tiene poca presencia en los principales planes y programas del gobierno, que representan como mucho un desalentador realismo y el esp铆ritu del pragmatismo. En Venezuela, el socialismo deber铆amos buscarlo en esos puntos de rebeli贸n contra el orden capitalista existente: en las escasas y siempre acosadas comunas, en los campesinos que contin煤an ocupando tierras, en el movimiento de pobladores que fomenta los proyectos autoorganizados de vivienda e intenta reconcebir y reconfigurar la vida urbana m谩s all谩 de la l贸gica del capital.

Resulta preocupante que la mayor parte de las personas comprometidas con el proyecto bolivariano desde el exterior no parezcan interesados por saber d贸nde est谩 el socialismo en el pa铆s o de si podr谩 recuperarse. Tal vez nunca les interes贸 verdaderamente el socialismo, o simplemente piensan conf铆an en que alguna mano invisible pueda llevarnos all铆, o sientan que el socialismo venezolano es un fen贸meno meramente local que a ellos, como extranjeros, no les involucra. Este 煤ltimo punto de vista es manifiestamente falso pues el socialismo, m谩s que cualquier otro proyecto pol铆tico, es una empresa compartida e internacional. Adaptando la pregunta de Ch谩vez y combin谩ndola con el requerimiento de Mao de recordar la lucha de clases, creo que deber铆amos preguntarnos: 鈥溌緿贸nde est谩 la rebeli贸n popular contra el orden capitalista en Venezuela?鈥. Solo plante谩ndonos este tipo de cuestiones podremos empezar a identificar los focos que necesitan ser visibilizados y estimulados en el proyecto venezolano actual.

* Chris Gilbert es profesor de ciencias pol铆ticas en la Universidad Bolivariana de Venezuela. counterpunch.org. Traducido para Rebeli贸n por Paco Mu帽oz de Bustillo




Fuente: Lahaine.org